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viernes, 29 de abril de 2011

viernes, 29 de abril de 2011

Garderobe Gakuen - Capítulo 5

Autora: HauR
Enviado por: jen 

GARDEROBE GAKUEN

"Formando señoritas hoy y siempre"

Capítulo 5.
- "Así que tu princesita no asistió a las actividades que Maria-sama le asignó"
- "Algo parecido"
- "¿Te preocupa?"
- "No, Fujino es del tipo responsable, así que para mañana ya la tendré todo el día sólo para mí"
- "Me gusta ese espíritu Kuga"
- "¿Cómo ves la cosa hasta ahora?"
- "La de quién"
- "¡No seas grosera! Estoy hablando de todo este asunto del colegio"
- "Tú no te explicaste..."
- "¡Tú sólo en tetas estás pensando!"
- "¿Y qué esperabas? Es un colegio para señoritas en pleno desarrollo, es todo lo que veo"
- "¡Qué hay de las clases, los maestros, el sistema...!"
- "Kuga, el encierro te ha hecho estúpida pero con ganas, qué carajos me van a importar a mí todas esas tonterías"

- "Nao..."
- "Por cierto hoy he visto a la distancia a una mujer maravillosa"
- "¿Sólo una?"
- "Es una estudiante de tercero, pero no sé su nombre, te la mostraré mañana en cuanto tenga la oportunidad"
Y tal como le pronostiqué a Nao, Fujino acudió a nuestras actividades extracurriculares, claro está, que la primera clase juntas fue la de la ceremonia del té. Para no hacerle sentir a Fujino que la estaba acosando, aunque en realidad así era, traté de respetar su completa indiferencia hacia mí. Al menos así lo intenté los primeros cinco minutos de la clase, después me fastidié y continué nuestra historia donde la había dejado.
- "¿Qué te pareció?"
- "¿Qué me pareció, qué? Kuga-han, no estamos aquí para charlar sino para aprender"
- "El beso" - Ah, en este momento Fujino casi escupió el té que se había llevado a la boca, así que insistí todavía más divertida - "Apuesto que tu prometido nunca te ha besado así"
- "Kuga-han" - Sentenció Fujino, cuando está enojada sus ojos se tornan en un rojo más brillante - "A pesar de su inexcusable conducta pretendo, intento seguir las instrucciones de Maria-sama" - Pausa melodramática - "Pero no estás ayudando"
Fujino me trató de tú y de usted en menos de un minuto, eso sólo puede significar que no está muy segura de lo que realmente desea, su vacilación hace que me entretenga todavía más. Así que tratando de sacar de sus casillas nuevamente a mi institutriz, decidí seguir con mi acto de patán que le vale poco lo que acaba de escuchar.
- "¿Eso significa que te gustó?"
La expresión de Fujino sólo aclaró mis sospechas, su rostro quedó colorado aunque no sé si del coraje o de la vergüenza, tal vez una mezcla de ambas cosas. Luego se debatió entre derramar el contenido de su taza en mi cara y salir del cuarto indignada, pero no lo hizo. Haciendo gala de un autocontrol que probablemente, yo jamás tendré, respiró hondo y prosiguió.
- "¿Es que pretendes hacer de mi vida un infierno?"
- "No, sólo quiero que me respondas"
- "Si respondo..." - ¡Al fin! - "¿Pondrá Kuga-han atención a la clase sin hacer mayor comentario?" - Lo pensé detenidamente, supongo que si insistía mucho en el tema Fujino se enojaría de verdad y ya no sería divertido, así que decidí mejor asentir con la cabeza y esperar la respuesta, la cual deliberadamente Fujino retrasó.
- "¡Shizuru!"
- "¿Kuga-han?"
- "No respondiste"
- "Te daré mi respuesta al final"
- "¡No es justo!"
- "Kuga-han está actuando como un niño, ¿tan inseguro es de sus talentos?"
Maldita Fujino, con unas cuantas palabras ha volteado el marcador a su favor, haciendo que sea yo quien perdiera la paciencia y me sintiera avergonzada, por no decir humillada. Así que tratando de recobrar un poco de mi dignidad, acepté de mala gana la propuesta de Shizuru y continuamos con la clase. Para cuando nuestra hora terminó, Shizuru se volvió a hacer a la misma y continuó recogiendo los implementos de la ceremonia. Al inicio esperé un poco, pero cuando vi que había sido engañada, me levanté sin siquiera voltearla a ver y me dirigí a la puerta, ahí fue cuando su voz detuvo mi abrupta salida.
- "Al parecer el ego de Kuga-han no es tan importante como pensó"
- "Tengo clases que atender, no hay tiempo para esperar la respuesta de una niña caprichosa"
- "¿Ni siquiera sientes un poco de curiosidad?" - La verdad sí.
- "No" - Fujino no dijo nada aunque su expresión facial denotaba incredulidad - "Cuando estés con tu prometido te acordarás de mí, buen día, Fujino-san"
Eso fue arrogante, pero hey, tengo derecho a ser así el ambiente lo provoca y no le iba a sacar con su gusto a Shizuru esta vez. Salí de la habitación y con paso firme y seguro, me dirigí hacia mi siguiente clase, mi favorita, la de cocina. Se preguntarán por qué la clase de cocina es de mis favoritas, la respuesta es muy simple. Todas las actividades se hacen por equipos, así que me uní al de Mai y la cosa es muy simple, yo sólo pruebo la comida.
- "¿Qué te parece?" - Preguntó la futura chef de Garderobe.
- "Delicioso" - Mai cocina que da gusto comer.
- "Tokiha-san, ¿habría algún problema si te prestamos a Kuga-san? Queremos que pruebe nuestra comida" - Dijo una de las chicas del otro equipo.
- "Bueno..."
- "Tokiha-san, nosotras también queremos a Kuga-san" - Preguntó otra, no sé como se llama.
- "¿Por qué tanta insistencia en que Natsuki pruebe sus guisos, eh?" - Cuestionó Mai bastante intrigada por el súbito interés del grupo en mi paladar culinario.
- "¡Es que Kuga-san tiene un buen gusto en la comida!" - Respondió una.
- "Sí, él te dice cuánto le falta de sal o cuánto le sobra de azúcar"- Argumentó otra.
- "Parece que te has vuelto popular en la clase y eso que ni te gustaba asistir"- Exclamó sonriente Mai quien también ha hecho algunas migas con las del club.
- "No puedo decirle que no a la comida" - Declaré orgullosa.
Para la hora del almuerzo yo ya estaba a punto de reventar, por lo que pasé de él y preferí dar un paseo por el patio para bajar la enorme cantidad de comida ingerida. El viento hizo lo suyo y no perdí la oportunidad de detenerme a descansar un poco. Ya que había un clima muy agradable, decidí acurrucarme en la base de un buen árbol para echarme una corta siesta. En mis sueños, un grupo de señoritas con trajes de sirvienta, llegaban y me ofrecían sus recién horneados pastelitos para que yo probara.
- "El famoso Kuga-san tiene una apariencia muy linda mientras duerme"
- "¿Quién diablos eres tú?"
Una voz femenina me despertó de mi bello sueño, mas esta no era de nadie que yo conociera. Al abrir los ojos me topé con la imagen de que una mujer de cabello corto hasta los hombros y ojos grises, quien me estuvo contemplando mientras dormía.
- "¿Cómo que quién soy?" - Preguntó la intrusa.
- "Cómo te atreves a molestarme mientras descanso"
- "Tal vez debería enseñarle a Kuga-san algunos modales"
- "Inténtalo, mujer extraña"
- "Bien, entonces..."
- "¡Oneesama!" - ¿Oneesama?
- "Shizuru-chan, no tienes por qué alzar la voz" - Respondió en tono solemne la extraña a quien Shizuru parece obedecer sin chistar.
- "Perdón oneesama, es que me preocupé de que Kuga-han te hiciera alguna barbaridad"
- "¿Quién diablos es esta mujer?" - Pregunté ya hastiada.
- "No seas insolente Kuga-han, ella es la presidente del concejo estudiantil de Garderobe, la estudiante más venerada del colegio, Anh Lu-oneesama"
- "¿En serio? Es la primera vez que la veo"
- "¡Kuga dónde demonios te habías metido, te he...!" - Se apareció mágicamente Nao de la nada y se quedó muda al ver a la famosa Anh Lu - "Mamma mia" - Dijo finalmente.
- "Tú debes ser Yuuki-san, el nuevo estudiante" - Comentó algo ruborizada la presidente aunque no la culpo, yo misma estaba estupefacta por las palabras de Nao.
- "Yuuki Nao, descendiente directo de la dinastía Zhang de China, a tus órdenes"
- "Así que tenemos a dos caballeros en Garderobe, espero que la estén pasando bien" - Siguió la presidente, yo estaba que ya no aguantaba su vocesita.
- "Definitivamente kaichou, la estamos pasando muy bien" - Respondió la hipócrita de Nao.
- "Pues yo no" - Dije sin ningún reparo - "Siento dudosa mi sexualidad en este sitio" - Por muchas razones.
- "Debe ser la edad" - Dijo la kaichou, a lo que tanto Nao como yo preguntamos a qué venía eso - "Cuando se tiene la edad de ustedes suele haber atracción hacia las personas de su mismo sexo"
- "¡Oneesama!" - Gritó Fujino y como medio minuto después, Nao y yo captamos las palabras de la mujer más perversa del mundo, Anh Lu.
- "¡A mí no me gusta [Nao] Kuga!" - Gritamos al unísono, esta persona nos estaba jorobando.
- "Se hace tarde y debemos regresar a clases, que tengan un buen día, jóvenes vigorosos y sexualmente desorientados"
Se pudo escuchar a la distancia, la risa diabólica de la kaichou, quien se alejaba con su pupila rumbo a sus clases. Después de que desaparecieron Nao me dio una manotazo argumentando que por mi culpa, había quedado como una idiota ante Anh Lu, quien resultaba ser la muchacha que le gustaba. ¿Yo cómo iba a saber que esta mujer iba a ser todavía más intolerante que Fujino?
Pero si creían que la cosa paraba en donde la presidente del concejo estudiantil la dejó se equivocaron. Anh Lu se encargó de difundir el rumor de que Nao y yo éramos una pareja, obviamente eso nos hizo la comidilla de las compañeras durante la clase de arreglo floral y muy probablemente, de muchas más. Nao estaba que no se la creía, de este modo nuevamente mi estancia en Garderobe volvía a hacerse un infierno. Finalmente llegó la hora del ensayo para la obra que íbamos a presentar, aunque esta vez le tocaba a Fujino practicar sus líneas. Tras bambalinas, Mai intentó animarme en un futil intento por mejorar mi estado de ánimo.
- "Ne Natsuki, ¿te has aprendido todas tus líneas?"
- "Sí" - Respondí con desgano.
- "Eres asombroso, debes tener una memoria prodigiosa"
- "En realidad Rhett no tiene mucha participación en la novela y esta adaptación no es la excepción"
- "Han incluido una escena de baile para la recaudación de fondos por algo llamado la Causa"
- "En esta parte Scarlett y Butler se reencuentran"
- "¿Sabes bailar?" - Preguntó Mai con curiosidad, al no escuchar mi respuesta preguntó nuevamente.
- "Por supuesto" - Mentí
- "Es un vals... ¿sabías?"
- "Muy bien Mai, tú lo has pedido"
Y sin preguntarle a Mai, la jalé de la cintura y comencé a canturrear 'un, dos, tres' repetidamente mientras danzábamos tras el escenario donde Fujino ensayaba. El resto del elenco se nos quedó viendo con curiosidad, mientras que Mai se quejaba de la poca coordinación que yo tenía y lo doloroso que le resultaban mis pisotones. Hice caso omiso a la futura chef y continué con mi terrible baile hasta que chocamos con Shizuru quien se veía disgustada por nuestro jugueteo.
- "Están haciendo un gran alboroto ustedes dos"
- "Ignóralo" - Respondí - "Tú a lo tuyo y yo a lo mío"
- "Hasta donde yo recuerdo, Rhett baila con Scarlett" - Insistió Shizuru.
- "Pero Scarlett está ocupada repasando sus líneas con Ashley" - Respondí con cinismo.
- "Además Rhett no sabe bailar" - Entró al juego Mai, quien parece haber entendido mis intenciones desde el inicio.
- "Y qué conveniente para ti" - Dijo mirando con desdén a Mai - "Pero si ese es el problema, pienso que lo más adecuado sea que yo le imparta las clases a Kuga-han"
- "¡De ninguna manera oneesama!" - Ahora se metió la odiosa de Tomoe - "Tenemos que repetir nuestra escena una vez más"
- "¿Ves?" - Declaré sonriente - "Será mejor que practiquemos por separado, así no interrumpiré tu ensayo"
- "Dudo mucho que un patán como Kuga pueda aprender a bailar de una hija de criada" - Se entrometió Tomoe a quien a punto estuve de tirarle un golpe.
- "No, no, no" - No de nuevo - "Esta clase de conductas no están permitidas en Garderobe"
- "Perdón oneesama" - Se disculpó Fujino y no necesito decirles quién apareció, ¿verdad?
- "Anh Lu"
- "Señorita Anh Lu, que no somos iguales, Kuga-san" - Respondió con una sonrisa enigmática la kaichou de Garderobe - "Shizuru, encárgate de tu hermanita que yo manejo a Kuga-san desde ahora"
- "¡Oneesama!" - ¿Ah?
- "Tokiha-san, disculpa la agresión de Tomoe-chan, en Garderobe no distinguimos entre clases sociales"
- "Estoy acostumbrada kaichou, no pasa nada"
- "¿Qué hay de mí?" - Interrumpí la hipócrita interacción fraternal de Anh Lu - "¿Qué me hace diferente de todas ustedes?"
- "Pues verás, para empezar ese extraño bulto que te corre por la pierna es una de las tantas cosas, mi querido Kuga-san"
En cuanto escuché lo del bulto experimenté un terror como nunca antes en mi vida, cuando bajé la vista hacia mi entrepierna comprendí la situación. El maldito calcetín se había corrido de una manera tan irreal que parecía que tenía una verdadera pistola entre mis piernas. Pero lo peor fue que todo el club de drama viró a ver lo que su kaichou acababa de descubrir y con una lasciva mirada braguetera, todas gritaron escandalizadas por lo que pensaron, era un miembro masculino.
- "¡Cállate Nao!"
- "Es que..." - Siguió riéndose la muy idiota - "De veras que eres única Kuga"
- "Estúpido vals, sino hubiese bailado con Mai no hubiese pasado nada"
- "¿Qué dijo la tetona de tu amiga cuando descubrió que su buen amigo Kuga se excitó al bailar con ella?"
- "¡Yo no me excité para nada!"
- "¿No te gusta la pelirroja?"
- "¡Ese no es el asunto!"
- "¿Y cuál es el asunto?"
- "De ahora en adelante tu amada Anh Lu me dará clases de baile en el club de drama hasta que yo aprenda"
- "¿Aprendas a controlar tus hormonas o aprendas a bailar?" - Dijo Nao todavía entre risas.
- "¡Nao esto es serio!" - Grité exasperada - "Esa mujer es un dolor de cabeza"
- "Tienes que tomar el control de la situación y se me ocurre una idea"
- "Olvídalo, ya tuve suficiente de tus brillantes ideas"
- "Tú te lo pierdes"
Para el día siguiente toda la escuela ya había escuchado el rumor de que supuestamente, tuve una erección al bailar con Mai. No es por menospreciar a mi amiga pero en realidad no se me antoja para nada y lo del asunto de la erección se me hace simplemente repulsivo. No sé en qué demonios estaba pensando cuando escuché el consejo de Nao, luego recordé que todo esto fue por culpa de Shizuru.
Durante todo el día me la pasé evitando estar a solas con Chie y su banda, ya que eso sólo ocasionaría que me reventara la úlcera que se comenzó a formar, el día que entré a Garderobe. Por supuesto que a primera hora Miss Maria me mandó llamar al haber escuchado el rumor de lo ocurrido en el teatro. A pesar de mis explicaciones la tía no comprendió la bochornosa situación y me advirtió que dejara de hacer estupideces. Simpática mujer, pretende convertir en un colegio mixto a Garderobe y supone que un varón será mucho más pulcro que yo. A veces pienso que podría ser verdad, pero sólo a veces.
Falté a todas las clases posibles con toda la sucia intención de guarecerme en mi cuarto hasta mañana, no tenía ni la menor intención de ir al teatro a hacer el ridículo de nuevo. De ese modo fue como acabé en el salón donde Fujino impartía sus clases de ceremonia del té, claro está que la susodicha para estos momentos se encontraba en el teatro. Aprovechando el silencio y el completo vacío del recinto, saqué de mi bolsillo el Blackberry de Nao para navegar en el mundo actual. Por simple curiosidad se me ocurrió revisar el historial de búsqueda de la propietaria del teléfono, grave error, esta mujer está enferma. Todas sus búsquedas me llevan a lo mismo, XXX.
- "¿Kuga-han?" - Maldición hay alguien aquí.
- "Esto... Fujino, me asustaste" - Dije mientras guardaba el aparato en el bolsillo del pantalón.
- "¿Qué haces aquí? Deberías estar en el teatro, oneesama te está esperando"
- "Pues dile a tu oneesama que busque un palo y..."
- "¡Basta!" - Me interrumpió Fujino - "¿Es que sólo groserías salen de tus labios?"
- "Mayormente"
- "¿En qué estaba pensando Maria-sama cuando te inscribió aquí?"
- "Yo me pregunto todos los días lo mismo"
- "Por favor Kuga-han, deja de comportarte como un vándalo"
- "¿Por qué?"
- "Estás arruinando la reputación del colegio pero sobre todo la tuya"
- "¿La mía?"
- "No es correcto andar de un lado a otro y meterse en tantos problemas como tú"
- "Lamento no pertenecer al estereotipo de tu mundo Fujino, pero en la vida real esta es la actitud que todos debemos asumir para sobrevivir"
- "Kuga-han habla como si de verdad hubiera vivido mucho"
- "Pues conozco más de la vida que tú quien no pasa de servir el té, sonreír bonito, ser buena anfitriona y conocer de flores"
- "¿Insinúas que eso no es suficiente?"
- "Creo que serás una magnífica esposa, pero nada más"
- "Debo asumir que Kuga-han se siente mucho más preparado en la vida al no saber hacer nada"
- "Te equivocas, yo sé hacer muchas cosas" - Fujino arqueó una ceja, poniendo en duda mi aseveración - "Sé trabajar, no le tengo miedo a nada" - Declaré orgullosa.
- "¿Qué hay de la familia?"
- "¿Cuál familia?"
- "¿Acaso Kuga-han no piensa algún día en casarse? ¿Has pensado en tu futuro?"
- "Fujino, no recuerdo que exista una regla donde diga que hay que casarse"
- "Aún así, no es bueno estar solo..."
- "Es más malo creer que estás acompañado y darte cuenta de que en realidad, eres un estorbo"
He vivido los últimos cinco años de mi vida sin la compañía de ninguno de mis dos padres, aunque tengo el apoyo económico que antes carecía, nada ha cambiado para mí. Mi mundo es tan vacío que me daría igual el no tener la limosna de papá, pero esa no fue mi decisión, sino de ella. Saeko tomó las riendas de su vida y siguió su camino, mi padre continuó en el que ya estaba y yo simplemente me quedé muy atrás. Pero estoy bien, no he muerto y pude sobrevivir a todo ello, fue en la calle donde aprendí a defenderme y también a apreciar lo que uno tiene. Dudo mucho que una niña como Shizuru pueda entender lo duro que es vivir en el mundo real, pero no la culpo.
Ahora que lo pienso, ¿cómo demonios supo que yo estaba aquí? ¿Fue casualidad o me anduvo buscando por todos lados? Cuando iba a preguntarle a la susodicha, se me acercó sigilosamente y me tomó la mano.
- "Vamos, debemos volver"
- "Espera"
- "¿Pasa algo?"
- "No quiero ir"
- "Kuga-han dice no temerle a nada y no puede ver a los ojos a oneesama"
- "¡No le tengo miedo!"
- "Entonces vayamos"
- "Es que no me cae bien, eso es todo"
- "Sé que oneesama es un poco excéntrica pero no es una mala persona" - ¿La perra Anh Lu? - "Deberías conocerla mejor, sé que te agradará"
- "Yo decido a quién conocer y a quién no"
- "Testarudo"
- "No voy a ir y hacer el ridículo ante esa..." - Me callé, Shizuru me apretó la mano muy fuerte indicándome que no quería escuchar malas palabras y menos sobre su oneesama.
- "Supongo que no hay remedio, hablaré con ella, le diré que estás practicando con Mai-han para que no haya ningún inconveniente"
- "Mejor dile que ensayaré contigo"
- "¿Cómo?"
- "¿No decías que tú deberías ser la indicada?"
- "¿Kuga-han quiere bailar conmigo?"
- "¿Me permite esta pieza, Fujino-san?"
Shizuru aceptó mi propuesta y comenzamos a bailar un vals imaginario, aunque fue todavía peor que cuando bailé con Mai en el teatro. Debo haberle pisado más veces los pies a Shizuru que a Mai, sin embargo, después de unos cincuenta pisotones sorprendentemente no la volví a lastimar. Por un momento pensé que había aprendido a coordinar mis dos piernas para bailar armoniosamente, pero observando bien la situación, fue al revés. Era Shizuru quien se había grabado mis movimientos y bailaba a mi mismo compás para no tropezarnos.
Por un momento, me pareció escuchar la música de fondo que debería reproducirse el día de la función. Un hermoso vals se escuchaba en el ambiente y una bella muchacha de ojos rojos, bailaba con alegría ante un terrible bailarín. Con gran destreza, Shizuru llevaba el ritmo y el tiempo de nuestro baile, me movía de un lado a otro de la habitación y me perdí en el momento. Mi mano en su cintura por un instante se sintió cálida, casi podía percibir la piel de Shizuru en la blusa escolar que llevaba. Al estar en una habitación tan cerrada el calor comenzaba a sentirse debido a nuestra actividad, fue así como el olor de Shizuru llegó a mi perceptiva nariz quien se deleitó con un suave olor a lavanda. Ese era sin duda, el olor natural que el cuerpo de Shizuru despedía.
Continué así por lo que fue un tiempo indefinido, perdida en ese momento en el que me entregaba por completo a la pericia de una mujer que del mundo no sabía nada, pero tampoco le hacía falta. Shizuru era especial, ella sabía cómo manejarme sin ningún problema y a mí me gustaba eso, me gustaba ella. Sin darme cuenta, mi cuerpo se paró en seco intentando salir del profundo trance en el que me encontraba al estar tan cerca de Shizuru, muy a mi pesar, ella no se dio cuenta de mi acción y fue de ese modo en el que la magia se acabó, para volver a la cruda realidad.
En cuanto me detuve Shizuru prosiguió sus movimientos, provocando que nos tropezáramos la una con la otra y cayéramos estrepitosamente al suelo. En el último momento pude abrazarla hacia mi cuerpo y lograr que su caída se amortiguara con mi humanidad. Eso provocó que nuestra posición fuese algo incómoda, sobre todo si toman en cuenta la particularidad de que la pierna de Shizuru estaba entre las mías. Fue así como recordé que el Blackberry estaba en el bolsillo de mi pantalón, justo donde Fujino tenía su muslo.
- "¡Eres un delincuente!"
El sonido de la bofetada que Fujino me dio, se escuchó repicando por toda la habitación. A la distancia con el rostro enrojecido, sólo pude ver cómo ella se levantó intempestivamente, maldiciendo el día en que yo había entrado a Garderobe. Cuando conseguí ponerme en pie, saqué de mi bolsillo el objeto causante de que mi clase de baile haya sido tan breve. Tal vez Fujino tenga razón, quizás este tampoco es mi lugar.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

xD se asustó Shizuru... pobrecilla xD

archer dijo...

muy bueno conti conti conti por fas es realmente genial

tom-ash ketchum dijo...

Jajajajajaja
buena historia.
Aunque a quien no le ha pasado que la "skull" no es mi lugar.

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