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sábado, 9 de febrero de 2008

sábado, 9 de febrero de 2008

Que sueños pueden venir - Capítulo 1: Despertando de una Pesadilla

EDIT: Lo siento, temporalmente tuve que guardar este capitulo y el segundo como borrador... Disculpen las molestias... Por mientras vuelvo a mostrar el primer capítulo



Ok... Antes que nada debo aclarar unas cosas....


1. Este fanfiction tiene como idioma original el inglés... Por lo tanto , aunque no quería tuve que cambiarle algunas cosillas a la hora de traducir (claro!! , nada que vaya a cambiar drásticamente el sentido original de la historia, solo son algunas palabras y/o una que otra frasesilla, que fueron cambiiadas por similares...)

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y ya Jajajaaj... Mas que nada pido disculpas si no se llega a comprender el texto ^_^'.... Ahora....

El creador de esta historia es Leebot (http://leebot.livejournal.com/)

Sin más aqui vamoss~

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Capítulo 1: Despertando de una Pesadilla.


Quizá lo que mas debió herirla fue ver el dolor en el rostro de Natsuki, pero Shizuru había llegado demasiado lejos como para retractarse de lo que ahora tenía que hacer. Todo lo que pasaba por su mente era que finalmente tenía a Natsuki. Quizá, Natsuki no regresaría los mismos sentimientos, quizá incluso odiaría a Shizuru por lo que hizo, pero eso no importaba.

Shizuru dio un tirón vigoroso a su naginata, jalando a Natsuki hacia ella al tiempo en que contraía la cuerda. Soltando el arma al suelo, tomo a su amor entre sus brazos. Natsuki se relajó en ellos. Talvez ella no quería esto, pero parecía haberse resignado a ello. Si solo nos dieras una oportunidad, Natsuki. Estaría muy bien…

Natsuki se movió entre los brazos de Shizuru, pero no parecía que tratara de escapar si no que solo estaba volteando para encarar a Shizuru. Podrás tener tu opinión, Natsuki, Shizuru dijo silenciosamente al perder su asir y girar para encarar a su cautiva. Ella sabía las palabras que estaban por venir. Incluso vencida, Natsuki podría necesitar una ultima palabra y hacer conciente a Shizuru de lo mucho que era odiada.

Estaba lista para ser odiada. Sabía que obtendría eso, y sabía que lo merecía. Para lo que no estaba lista era para un beso, pero eso, en realidad no importaba. Soñaba que Natsuki la besara de esa forma, pero sabía que nunca podría ocurrir. Ella sería siempre la que iniciara el contacto, y que absolutamente regresaría con reticencia.

Su mente desesperadamente trataba de encontrar una explicación para tal acción. ¿Estaba soñando? Pero se sentía tan real… más real que cualquiera de lo que haya sentido hasta ese momento… más desde la última vez que se besaron, y Shizuru fue atrapada por Haruka. Los ojos de Shizuru se abrieron en horror cuando su mente viajo tiempo atrás y vio lo que había hecho. Ella mató a Haruka, y talvez haya matado a Yukino en el proceso. Y entonces ella hizo lo mismo con Nao y su madre.

Ahora esto no era un sueño, pero hasta el momento Shizuru había actuado como salida de una pesadilla. Lagrimas amenazaban con caer de sus ojos, y ella no trato de retenerlas. Eso no importaba ya. Pero cuando Natsuki cambió el beso a un abrazo---uno amoroso como el que Shizuru le dio hacía unos momentos atrás---Shizuru se paralizó, estaba tan aturdida por los acontecimientos que incluso lloró. Eso era imposible, ¿cómo es que Natsuki sentía cualquier cosa excepto odio por ella después de lo que hizo? Y ahora… Shizuru sentía amor en los gestos de Natsuki.

“Shizuru,” dijo Natsuki, las palabras perforaban a través de la mente confundida de Shizuru. “Fuiste la primera que vino hacia a mi cuando no podía confiar en nadie.”

Pensé que me odiabas por eso… conociendo todo lo que hice bajo el disfraz de esa amistad… Shizuru no podía permitirse decir tales palabras, pero no necesitaban ser dichas puesto que Natsuki de todas formas las sabía.

“Pero, no puedo sentir lo que a ti te gustaría.” La voz de Natsuki fue llenada con lamento.

Lo se, Natsuki. No merezco tu amor. Incluso no merezco tu amistad.

“Aun así, estoy feliz de que tu me amaras.”

Los pensamientos de Shizuru viajaron hacia atrás cuando Natsuki convocó a Duran. Ella explico que el Child crecía conforme al afecto de la HiMe hacia su persona más importante. Shizuru había pensado que era por odio, pero si Natsuki no la odiaba… Acaso Natsuki se preocupaba por Shizuru tanto como ella lo hacia por Natsuki? Imposible… que a ella le guste ahora después de todo, mucho menos que le guste tanto… En verdad no estoy tan lejos del perdón?.

Natsuki se liberó del abrazo y miró directo en los ojos de Shizuru. “Yo también te amo, Shizuru.” Shizuru podía casi engañarse a si misma en la creencia de que el amor que vio en esos brillantes ojos verdes fue del mismo tipo que el suyo. Lucía muy similar a el, pero no podía permitirse caer en ese terreno otra vez. Incluso el amor de amigos sería demasiado para ella, pero difícilmente podría resignarse. Al aceptar esta oferta, sintió un sonrojo formarse en sus mejillas. Natsuki finalmente había obtenido lo mejor de ella.

Shizuru deseaba que este momento durara para siempre. Incluso aunque sabía que no lo merecía, ella se encontraba aun impresionada por lo que Natsuki decidió hacer. “Asi que… Duran! Carga el cartucho de plata!”.

Natsuki…?

“Fuego!”

Shizuru miró en horror como el Child gigante de Natsuki apuntaba los cañones directamente a Kiyohime y disparaba masivos fragmentos de hielo en el vientre de esta. La vida de Natsuki, y su destino entrelazado a ella, no existía más.

Natsuki iba a morir.

Shizuru vio la explosión rasgar a través de Duran también, condenándola al mismo destino, pero no importaba. Ella sabia que merecía morir después de lo que hizo, pero no Natsuki. Y ahora, ella quiso sacrificarse…pero ¿por qué debía hacerlo?

No, ya lo sabía. No había querido reconocerlo, y el saberlo subconscientemente había ayudado a conducirla hacia la locura por encima de las imposibilidades. El carnaval HiME terminaría solo si quedaba una HiME en pie. Y ahora, ella y Natsuki se encontraban atadas. Si alguna de ellas dos fuese vencida, ambas desaparecerían. Pero si eso no pasaba, la estrella HiME nunca sería detenida y de todas formas morirían.

Pero Natsuki comprendía esto, y estaba dispuesta a sacrificar su propia vida para que así Mai fuese la sobreviviente al final del carnaval. Ella incluso no tenia que ‘sanar’ a Shizuru para lograr esto. Fácilmente pudo haber hecho que Duran destruyera a Kiyohime antes. Pero ella escogió salvar y perdonar a su amiga.

No moriré como monstruo, y hasta conseguiré morir en brazos de mi amor…

“Soy feliz,” susurró a Natsuki.

Estoy lista para morir, Decidió al sentir como su cuerpo comenzaba a desvanecerse. Con un último pensamiento, se concentró en el ángel que había salvado su alma, aun si su vida fuese la paga. Natsuki…


Ha llegado la hora. Despierten, HiMEs. Es el momento de poner fin a la batalla y destruir la semilla del destino maldito…”

Que? Estoy… viva?

Shizuru abrió sus ojos. Aun se encontraba atrapada en su abrazo con Natsuki, pero esto esta mal. Se aparto y se dio la vuelta.

No… no! Se suponía que debía morir. Yo merecía morir, debería estar muerta. Por todo lo que hice, solo mi muerte compensaría todo.

Las lágrimas que habían quedado atrapadas en sus ojos antes de su muerte finalmente cayeron libres. Shizuru posó las manos en su rostro, cubriéndolo. Ella nunca habría dejado a alguien mas verla así, pero mantener su máscara no tenía ya importancia. Si ella no podía ofrecer su vida a cambio de sus crímenes, entonces no tenia nada.

Ella escucho los sonidos de su amor levantándose, y dejó salir sus súplicas, “Perdóname… Perdóname, Natsuki. Yo solo…”

“Todo esta bien ahora, Shizuru. Todo esta bien.” Las palabras eran delicadas, rodeadas con el amor de Natsuki, logrando así detener las lágrimas de Shizuru.

Shizuru dejó caer sus manos y miró dentro de los ojos de Natsuki. Si dices que esta bien, Natsuki, entonces quizá así es. Aunque aun hay mucho de lo cual necesito arrepentirme, pero por ti, trataré de vivir y encarar mis demonios. Shizuru sintió una sonrisa genuina cruzar por su rostro, una guardada solo para Natsuki.

Natsuki también la miró, quizá comprendiendo silenciosamente. Sin embrago, como antes, ella fue la que rompió el momento para hacer lo que debía ser hecho. Aun no había acabado, y Mai las necesitaba ahora. “Vamos,” dijo Natsuki.

Gracias, Natsuki. Cuando todo esto acabe, seré tuya, cuando quiera que me necesites.

martes, 5 de febrero de 2008

martes, 5 de febrero de 2008

El Regreso de la Estrella Roja Cap. 15

Capitulo 15

El fuerte ruido que hizo la puerta al chocar, distrajo a las dos chicas de lo que estaban haciendo, consiguiendo que Natsuki separase rápidamente a Shizuma mientras se ponía roja, la idea de que alguien las hubiera visto la aterraba “¿Y si a sido Shizuru?” sacudió la cabeza “No, no lo creo, lo mismo a sido Mai o Mikoto…” .
En su cama, sentada, le daba vueltas a la cabeza sin prestar demasiada atención a Shizuma, que había empezado a vestirse en silencio. Su cara estaba apagada, y en sus ojos se podía apreciar un gran vacío.

- Será mejor que me vaya- Sugirió la chica.
- Si – Afirmó Natsuki en un tono seco y frío. No quería demostrar eso, pero no pudo evitarlo.
- Esta bien – la contestación de la de los ojos verdes se clavó en su pecho como un puñal, no estaba en condiciones de pensar por que Natsuki estaba así – Ya nos veremos.
- Si – Natsuki tenía los ojos fijos en una arruga de la cama, el hecho de que ni mirara a Shizuma no ayudaba en absoluto.

Sin decir nada mas Shizuma salio de la habitación, y tras atravesar la puerta, una lagrima recorrió su cara.

Nao de pronto sintió una gran felicidad al ir de camino a su cuarto. Había visto a esa dichosa chica a la que Natsuki miraba de manera especial, la morena salía de la habitación de Natsuki llorando, “lo mismo ha ido a declararse y la a rechazado, ojala sea eso” Pensó mientras en su cara se dibujaba una sonrisa. Su cruel felicidad duro poco, un terremoto hizo que los cuados se descolgasen, todo el pasillo se lleno de cristales y de gente corriendo.

La puerta de una de las habitaciones se había descolgado de las bisagras, cayendo encima de Shizuma, mientras Nao buscaba con la mirada a Natsuki y corría como podía contra la gente, “No me gusta, pero no puedo dejarla ahí”

Un tentáculo atravesó el suelo, saliendo desde abajo, justo al lado de la pelirroja, apretó un poco mas el paso hasta llegar donde estaba Shizuma.

Encima de la puerta habían caído unos escombros y eso le hacia mas difícil intentar levantarla. “parece que no tengo elección”

- ¡Julia! – Gritó la pelirroja llamando a su Child, instantáneamente apareció una araña con forma femenina a su lado, era algo mas grande que Nao- Ata con tu telaraña esa puerta- El child obedeció- ¡Ahora tira!

Cuando se había levantado un poco, cogió a la chica y la arrastró fuera, tenia varias magulladuras y parecía que había perdido el sentido.
Los tentáculos estaban cada vez mas cerca, pero eran el doble de Julia y el espacio cerrado no ayudaba mucho.
De repente, Nao vio como una espada negra cortaba uno de los tentáculos, Mikoto empuñaba fuertemente a Miroku y atacaba al huérfano sin control.
Una especie de espejos empezaron a aparecer por todos los lados, eran del tamaño de una mano, y un tentáculo, mucho mas fino que el del enemigo se abría camino por el suelo.
Nao sintió como alguien se apoyaba en su hombro, mientras ella agarraba a Shizuma como podía.

- Estamos aquí – dijo Yukino mirando a Nao- ¡Diana! No dejes que escape.

Los espejos se movían cada vez mas rápido entorno al huérfano, Mikoto por mas que cortara tentáculos seguían apareciendo mas, Julia cubría con su tela algunos de los tentáculos tirando después y así arrancándolos.

- No es suficiente y aquí no hay apenas espacio – Dijo Nao

Yukino ordeno a su Child que intentara llevar fuera al huérfano. Los espejos revelaron que fuera había mas, las tres quedaron pálidas.

- Tenemos que salir de aquí- Grito Nao colocándose a Shizuma sobre sus hombros. Yukino aprobó la idea.
- ¡No!- Grito Mikoto.- Natsuki no a salido, estaba aquí con… con… - sus ojos se llenaron de lagrimas, y señalando a Shizuma añadió- Con esa.

Mikoto salio corriendo hacia la habitación,. Al abrir la puerta el pánico se apodero de ella.
La pared estaba destruida y dejaba ver con claridad la calle, todo estaba revuelto y destrozado, pero no había rastro de Natsuki.

Como pudo y antes de que un tentáculo le atacara por el hueco de la pared, Mikoto busco a Natsuki por si había quedado entre los escombros.
Pero Natsuki no estaba por ninguna parte, ni siquiera pudo ver su mochila o su ropa en el armario roto.
- ¿Dónde estas Natsuki?- Mikoto volvió a salir fuera y con un gesto con la mano indico que no había nadie.

En la calle todo era peor, había unos tentáculos y mas grandes, no sabían que hacer.
Dos pulpos enormes se abrían paso entre los tentáculos; al final de cada pata de los pulpos se encontraban unas cabezas de serpientes.
Uno morado portaba en una de las cabezas a Shizuru; El Otro, amarillo, transportaba a una chica de pelo verde que no conocían ni Yukino ni Nao.

- Dos Kiyohimes… ¿Quién es esa?
- Es Tomoe-cha, es nueva, va a mi clase- Aclaro Mikoto
- Pero… ¿dos Kiyohimes?- volvió a preguntar Yukino, mientras le comprobaba el pulso a Shizuma.
- Si… yo e visto también dos Dhuranes- finalizo Nao.
- Imposible…

Poco a poco iban apareciendo mas Himes, Akira, al lado de Takumi, llegaban encima del child con forma de sapo de esta.
Una llamarada de fuego anunció la llegada de Kagutsuchi, con Mai en su hombro.

Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)