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miércoles, 19 de septiembre de 2007

miércoles, 19 de septiembre de 2007

POR AMOR - CAPITULO 4: REENCUENTRO (PARTE 2)

pido disculpas a todos ustedes lectores por dejar de actualizar el fic... En realidad lo tnego escrito en mi cuaderno... pero no tengo mucho tiempo para tipearlo.. creo q necesito una secretaria.. alguien se ofrece? :p
Bueno, este es el final del capitulo 4, apartir del siguiente ya va a mepezar a ir las cosas un poco más rápido porque aqui vemos el panorama y todos los personajes importantes han sido revelados. Ahora si va a haber mas accion :p Espero les guste y nos vemos en la siguiente continuación (q espero sea pronto >.<)

Dark Majo (http://darkmajo.livejournal.com/)

Capítulo 4:Reencuentro (segunda parte)


Muy pocas veces le molestaba ser despertada por la luz del sol, pero esta vez fue una de ellas. Abrió los ojos pesadamente y miró a su alrededor. Conocía tan bien ese lugar que por un momento le hizo pensar que aún vivía una vida feliz allí, pero sabía bien que la realidad era completamente diferente. Se puso en pie perezosamente, estirando los brazos y bostezando de forma poco característica en ella. Se acercó a la ventana de la habitación para ver a través de ella. Todo estaba exactamente igual, los árboles de cerezo, la pequeña gruta con la caída de agua y los pájaros piando por doquier. Tal vez hubiese disfrutado ese momento si no fuera por la razón de su llegada a ese lugar. Vio caminar a una de las amas de llaves de la mansión y la reconoció enseguida. Tomó una nota mental de pedirle que le preste luego un teléfono, sospechaba que por la forma en que la trajeron, no la dejarían comunicarse con alguien. “Natsuki… te prometo que volveré… confía en mi…”
********

Nunca había esperado con tantas ansias la hora del almuerzo, excepto claro cuando tenía que encontrarse con su persona mas importante. La idea de que tal vez gente del Primer Distrito volvieran le hacía estremecer… el dolor de perder a Haruka se hacía presente cada vez que recordaba todo lo relacionado a las Himes, incluso llegando a pensar seriamente la posibilidad de irse de allí junto con su rubia compañera. “No, ¿como podría dejar atrás a las personas que me han ofrecido su amistad? Seria como traicionar a mi propia amistad con Haruka-chan… pero…” Las imágenes recorrían su mente una y otra vez; aquellas esferas verdosas llenas de luz saliendo del cuerpo de su amiga, Diana partida en pedazos por un solo movimiento de la naginata de una psicópata Shizuru, sin poder hacer nada para evitarlo, aquellas palabras que no pudo pronunciar ahora hacían eco en su corazón “Si Fujino-san… por mi persona más importante… haría lo que fuera…” recordó entonces la mirada llena de dolor de Haruka “…aún así eso signifique dejarle el camino libre… para que pueda conquistarte…” sacudió la cabeza rápidamente, intentando aliviar su mente “no es tiempo de pensar en eso… necesito encontrar a Kuga-san primero... tal vez sería bueno buscar a la directora, puede ser que sepa algo…”
******************
En la mesa todos guardaban un profundo silencio mientras almorzaban. “¿Hace cuanto tiempo no vuelvo a este lugar? ¿3 años?” Dentro del comedor había dos sirvientas que Shizuru conocía muy bien, Keiko-san y Aya-san. Se alegró de verlas después de tanto tiempo, pensó que nunca volvería a tener contacto con alguna de ellas, no después de aquel fatídico día que juro no volver nunca más; sin embargo, allí estaba, compartiendo la mesa con el culpable que le obligó a tomar aquella decisión; no obstante no podía odiarlo, ella misma se parecía mucho a él “después de todo… sigue siendo mi padre…”Levantó la vista para verlo. Se mantenía exactamente igual, con su semblante serio y una mirada lleva de tristeza, la misma que vio todos esos años después de que muriera su madre. Pero sabía ocultarlo frente a los demás, tenía una destreza comparable a la suya “y como no serlo… si aprendí del mejor…” Volteó la mirada para ver a la otra persona que se encontraba en aquel lugar. Un hombre de aproximadamente la misma edad que su padre, con un color de ojos difíciles de encontrar: púrpuras. “Exactamente iguales a los de ella…” pensó.

-Y dime Shizuru-san, ¿te encontraste con Tomoe-chan? Estaba muy emocionada de poder verte que decidió quedarse en Fuuka.
-Pues solo me encontré un momento con ella, fue un encuentro casual realmente y una gran sorpresa. Cuando me llamó me dijo que aún estaba en Estados Unidos.
-Jajajajaja, ella siempre con sus intrigas. Estamos aquí hace más de una semana, apenas supo que estabas en Fuuka busco la manera de localizarte, tu la conoces, cuando se le mete algo en la cabeza es muy testaruda, jajajaja supongo que eso lo sacó de su padre –Shizuru solo lo miró y sonrió cortésmente “es cierto… incluso Natsuki es así…” El carácter del hombre que tenía frente a sí era muy alegre y amable, cualquiera lo consideraría un hombre pulcro y noble, pero ella sabía la verdad, detrás de esa sonrisa se encontraba un hombre cruel, un homicida. Tan asesino como su propio padre, “tan asesino como yo…” -por cierto –dijo el hombre –me alegra que nos acompañaras con tu visita. “¿Visita? No estoy aquí por voluntad propia”-Ara, muchas gracias K-
-Por favor –la interrumpió- llámame solo Konatsu
-De acuerdo, Konatsu-san.
-Shizuru –una voz gruesa la llamó –¿sabes porque te traje aquí? –Shizuru miró a su padre por un momento antes de contestar.
-No padre, realmente no lo sé, pero debido a la forma en que lo hiciste, debe ser algo importante – Fujino Ryuuta pidió a las sirvientas que sacaran todas las comidas de la mesa, para luego dejar caer un fólder lleno de fotos. El brusco impacto hizo que algunas fotos salieran de allí, mostrando el contenido de aquellas fotografías. Los ojos de Shizuru se abrieron enormemente y dejando salir un pequeño grito sofocándose puso en pie rápidamente, dejando caer la silla en la que estaba. –Do-donde conseguiste eso?
-Oh Shizuru, yo tengo mis maneras –Shizuru acercó la mano para tomar la carpeta y observar las fotos dentro de ellas. En todas se mostraba la destrucción causada por ella en el Primer Distrito. Podía ver con detalle el rostro de horror y miedo de las personas que corrían para salvarse, podía contar los cuerpos mutilados que la rodeaban, sentía incluso que aún podía oler la sangre impregnada en sus manos. Miró la sonrisa de satisfacción en su padre. No, ella no le dejaría ganar así. Cerró el fólder y lo puso de nuevo en la mesa, tomó la silla que segundos antes se había caído y se sentó, completamente indiferente.
-Ara, parece que me atrapaste –Ryuuta frunció el ceño perdiendo la sonrisa.
-Crees que es una broma?
-Claro que no, lamento lo que hice con esa pobre gente, pero el daño ya está hecho. Sin embargo, tú deberías estar feliz, gracias a eso pudiste deshacerte de ellos.
-Jajajaja –rió por primera vez –de hecho lo estoy y te agradezco por eso.
-No lo hice por ti.
-Por supuesto que no
-¿Y a que viene todo esto? –Ryuuta y Konatsu se miraron.
-Shizuru-san –dijo Konatsu –tenemos una propuesta para ti.
-No, gracias. No acepto. Y si me disculpan, tengo que tomar un barco de vuelta a Fuuka. –dijo poniendose en pié lista para irse.
-Shizuru –le llamó su padre –creo que te interesará escuchar.
-No lo creo
-En serio? –Ryuuta se puso en pie –incluso si tiene que ver con tu querida Natsuki? -Shizuru miró a su padre fijamente por un momento, como si analizará la situación. Desvió la mirada hacia Konatsu y luego a su padre nuevamente. Se sentó otra vez. Sea lo que fuere, tenía que saber que tramaban esos hombres, sobre todo si involucraba a Natsuki.

***************

Fue la primera en salir cuando sonó la campana, algo poco común en ella. “¿En que clase está?” las clases de ingles las tomaban en salones diferentes, ya que separaban a los alumnos en tres grupos. Como era de esperarse, Natsuki estaba en el básico, el nivel más elemental de los tres, esto debido a sus constantes faltas. Recordó que aquel salón se encontraba un piso más abajo que el suyo.
A pesar de haber ido lo más rápidos que pudo no la encontró ahí, imaginó que la chica saldría lo más rápido posible de una clase que detesta, no por nada tiene el mayor record de inasistencias precisamente en esa clase.

-¿Buscabas a Kuga-san? –una voz por detrás llamó siu atención.
-Ah! Takeda-san… si, la has visto?
-Yo también venía a buscarla, pero por lo que veo –se asomó a la puerta, mirando dentro del salon, para luego volver a ver a Yukino –no está por aquí.
-Mnnn… tal vez está con Mai-san
-Probablemente… -Yukino lo miró por un momento, pensando que hacer…
-Takeda-san, puedo pedirte un favor?
-Claro, dime
-Necesito que encuentres a Kuga-san y le digas algo importante, yo puedo ir ganando tiempo en ir a buscar a la directora
-Eh…claro, que quieres que le diga? –Yukino volteó a ambos lados para asegurarse que nadie los escuchara y se acercó más a él.
-Dile que… puede ser que Fujino-san necesite su ayuda…
-Que? Porque?
-Mira, solo dile que al parecer fue forzada a irse de su departamento, con unos hombres vestidos de negro, ella entenderá
-Me preocupas, paso algo?
-Espero que no…-dijo más para si –solo dile eso, esta bien? Por favor, que sea lo más pronto posible, probablemente ella sepa que hacer
-De acuerdo, no te preocupes
-Gracias Takeda.san, ahora sebo irme, por favor no lo olvides
-Descuida, se lo diré apenas la encuentre –Yukino inclinó la cabeza levemente antes de dar la vuelta e irse.

******************

Desde aquel desafortunado encuentro que tuvo con Tomoe no se sentía bien. Apenas había llegado la hora del almuerzo y todo lo que quería era irse de allí. Cuando sonó la campana que indicaba el fin de su clase se dirigió a los baños de ese nivel para poder mojarse un poco el rostro, probablemente así disminuiría el fuerte dolor de cabeza. “Tal vez debería ir a la enfermería”.
Caminó por los pasillos que la llevarían a su destino. Para su suerte la enfermería estaba en el mismo piso que estaba ella. El dolor no daba pista alguna de desaparecer y su visión empezaba a ser borrosa “que me pasa…” se detuvo y puso una mano en la pared para poder sostenerse en ella y no caer, ya que sus rodillas empezaban a fallarle. Su otra mano la llevó a su frente, masajeando suavemente sus sienes. Respiró profundamente intentando calmarse y controlar sus movimientos, incluso se le hacía difícil pensar.

-Kuga-san! –No necesitaba levantar la vista para poder saber a quien pertenecía esa odiosa voz, por lo que no hizo movimiento alguno. “No… tu no…”-Takeda, ahora no –dijo mientras avanzaba de nuevo, sin soltar la pared.
-Es importante, Kikukawa-san me dijo que-
-Luego –le interrumpió –ahora no
-Pero…
-Luego! –le gritó. “Este tipo solo hace que empeore más” Takeda solo vio como se alejaba poco a poco de él. No podía entender porque lo trataba así. “yo solo quiero ayudarte… y tu me tratas así…” sonrió de lado, completamente resignado “al parecer no te importa nadie más que…” apretó fuertemente los puños antes de gritar.
-Es Fujino-san. –esto detuvo en seco a Natsuki “Lo sabía…” pensó Takeda.
-Que pasa con Shizuru? –La chica volteó para poder verlo, pero el brusco movimiento hizo que su visión se nublara más y apenas logró captar unas palabras sueltas del muchacho. “Shizuru?.. Que... Donde estas?” Cayó al piso, escuchándose un golpe seco y de inmediato su mundo se oscureció por completo.

Fin cap 4
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Bueno ahora si en el cap 5 ya van a ir las cosas un poco mas rapido, otra vez lamento la espera y lamento si esta parte no es muy interesante, pero era necesaria para presentar a los personajes, ahora q estan todos cubiertos (o eso creo :s) ya se peude ir llevando las cosas mejor. Nos vemos.

DarkMajo

lunes, 3 de septiembre de 2007

lunes, 3 de septiembre de 2007

ENTRE LA RESPONSABILIDAD Y EL AMOR - PARTE 2

Autora: Sheila_05

La directora miraba a ambas chicas, su duro semblante provoco en Shizuru una ligera sonrisa de triunfo, Natsuki le miro discretamente y sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo entero, Shizuru podía ser terriblemente acertiva ¿no es así?, Natsuki no pudo evitar sentir el temblor en sus piernas las formas como Shizuru le había hecho el amor la dejaron exhausta ni ella misma sabía como era que todavía estaba en pie. Se crispo al mirar los bien formados labios de Shizuru lo único bueno fue que la directora le llamo por su nombre en ese justo instante.

- Sí – respondió Natsuki plantándose firme pero elegante.
- Aún cuando sus calificaciones – empezó a decir la directora mientras repasaba el historial de Natsuki que tenía en las manos – no han sido las mejores e incluso en la prueba de supervivencia fue hallada…
- “¿Es necesario que diga todo eso?” – pensó al tiempo que su rostro se ruborizaba, miró discretamente a Shizuru quien sonreía tiernamente al escuchar el historial de labios de la directora – “¡oh! Shizuru, es que tu absorbes todo como si fueras una esponja” – Shizuru se llevo la mano a la barbilla mientras escuchaba dejando descansar su índice sobre sus labios –“¡ah!... o ... otra vez – pensó Natsuki mientras la excitación se apoderaba de nueva cuenta de ella – “nunca he podido vencerla en nada, ella siempre me ah derrotado, pero es que en verdad yo nunca…”
- De tal forma que únicamente por ser el segundo pilar se le ha concedido la gracia de obtener una oportunidad – sentenció la directora mirándola seriamente.
- “¿Únicamente por eso?” – pensó satíricamente Shizuru al tiempo que una mordaz sonrisa aparecía en sus labios.
- “¡Deja de hacer eso Shizuru!” – deja de mostrar tanta seducción en tus gestos, pensó Natsuki al ver su expresión.
- El lugar de la batalla se ha decidido al noroeste de del reino en el desierto de esa forma no habrá daño alguno a la población, ganara quien logre tirar a la otra al suelo, inclusive si solo ha tocado el suelo con la punta del pie o las manos habrá perdido.
- “En ese lugar ¿eh? – pensó Shizuru mientras fruncía el entrecejo – eso significa que quieren que peleemos en serio, Natsuki – le miro de reojo mientras su rostro se endurecía – “¿tan importante es para ti escalar a esta posición? Nunca podrías derrotarme, sin embargo ¿aún así tu?” – su rostro se endureció por completo – “no tendré piedad contigo, será mejor que estés preparada” – volvió el rostro mirando de lleno a Natsuki a sus verdes ojos los cuales miraron sorprendida la decisión que esos rubíes le estaban mostrando.
- “Shizuru – pensó Natsuki frunciendo lentamente el ceño – así será”.
- En caso de que se note algún tipo de ayuda de parte de Shizuru Viola hacia Natsuki Kruger el duelo será suspendido ¿han entendido? – pregunto la directora mirando seriamente a ambas chicas.
- Eso no sucederá – sentenció Shizuru – esta batalla está decidida – soy yo quien la ganara – lo dijo con tanta certeza que todos asentaron con la cabeza provocando en Natsuki un sonrojo de vergüenza.
- “No te será tan fácil Viola Shizuru” – pensó Natsuki al tiempo que apretaba los puños.
- Esta reunión ah concluido la batalla será la siguiente semana – sentencio la directora – será mejor que se prepare Natsuki Kruger.
- Lo hare – levanto el rostro mirándola decidida.
- Pueden irse.
Las chicas salieron y Shizuru se alejo a paso lento y seguro, antes de salir del edificio se detuvo provocando que Natsuki también lo hiciera pero a unos pasos atrás de ella.
- No tendré piedad contigo ni te dejaré ganar Natsuki Kruger – se dio la vuelta lentamente hasta mirarla fríamente – voy a derrotarte por tu propio bien y después de eso te haré mía – le sentencio mientras sonreía – dio media vuelta y se alejo.
- “Te haré mía” – sus palabras se agolparon en su mente – Shizuru – murmuro – yo seré quien no tendrá piedad contigo – frunció el entrecejo mientras su rostro se ruborizaba.
****
Natsuki estaba revisando unas cosas dentro del mausoleo cuando fue interrumpida por Mai.
- Así que aquí estas Natsuki Kruger – coloco las manos sobre la cintura – tu y yo tenemos que hacer algo – le guiño.
- ¿Mai? – le miro interrogante.

Natsuki respiraba con dificultad mientras entreabría los ojos el haber sido lanzada contra esa roca en verdad le había dolido.
- “Mierda, es muy fuerte, ¿qué haría Shizuru en una situación así?” – en ese instante Mai se abalanzo contra ella pero alcanzo a esquivar el golpe, la tomo de la mano y recargándose con su espalda la aventó lejos de ella.
- ¿Qué? –dijo Mai al verse volar por los aires – bien Natsuki será mejor ponernos en plan serio.
- “Tengo que hallar el momento justo” – pensó Natsuki mientras preparaba su Howling Silver Wolf.
- Así que lo has convocado veamos que tan bien te resulta Natsuki Kruger – murmuro Mai mientras miraba desafiante el cañón que apuntaba directo a ella.
- ¡No te servirá de nadaaaaaaaa! – le grito mientras abría su círculo de fuego – sonrió mientras entraba a través del circulo de fuego y adquiría una velocidad cada vez mayor empezó un zigzag que preocupo por un momento a Natsuki.
- “Demonios” si no se queda quieta no podre darle” – pensó al tiempo que movía el cañón de un lado a otro - ¡Rayos! – grito ¿Qué debería hacer? – se pregunto al saber que ya no tenía tiempo – “¡Eso es! su patrón de movimiento” – pensó al tiempo que observaba las ragas de fugo que dejaba tras ella… ahí, ahí, ahí esta su rastro – Mai se movió una dos tres cuatro a punto de llegar estuvo cuando Natsuki soltó el disparo dando de lleno contra Mai que uso su escudo de fuego para repeler el golpe que más sin embargo le hizo perder equilibrio golpeando contra una roca y yéndose en picada al piso golpeando bruscamente contra el mismo.

Natsuki bajo en seguida y le ayudo a incorporarse.

- Estas bien – le pregunto al tiempo que la sostenía.
- No pensé que lo lograrías – dijo al tiempo que le miraba con un gesto de satisfacción y dolor.
- ¿Tan mala me consideras? – pregunto frunciendo el entrecejo.
- No es eso pero deberás tener cuidado ya supe que Shizuru- Onee-sama peleara contra ti.
- ¡Qué, cómo es que sabes eso? – le pregunto sorprendida.
- ¡Oh vamos Natsuki! Estamos en un Instituto sea como sea ahí todo se sabe – sonrió de buena gana – solo no vayas a confiarte Shizuru Onee-sama te amara mucho pero… -suspiro- también es una Otome y sabe las reglas que eso implica.
- Lo sé – dijo Natsuki – suspirando profundamente – “Te haré mía” – sus palabras volvieron a sus oídos al recordar – “ esta vez seré yo quien te haga mía “ – pensó con convicción.

Natsuki estaba en su habitación mirando su colección de ropa interior en el guardarropa, su rostro se mostraba serio pero sonrojado, nunca en su vida había vencido a Shizuru en nada, siempre era ella la que le derrotaba por completo hasta en sus más profundos y anhelantes deseos; sin embargo en esta ocasión deseaba ser capaz de poder llevarla a la cumbre más infinita del placer, necesitaba verla rendida ante sus pies, suplicante y deseosa de ella, si lograba hacerlo en ese nivel tan íntimo entonces eso significaría que podría vencerla en los demás aspectos solo una vez tan solo una vez quería ver que esos ojos rojos como sangre escarlata le dieran una muestra de debilidad.

- Esto – dijo Natsuki mirando una prenda en color rojo – que haga juego con tus ojos – su respiración se dilato al contemplar tan bella pieza de lencería – esto debe de quedarte bien, nunca lo he hecho yo así que como sea, como sea lo haré, puedo hacerlo y sobre todo deseo hacerlo – repaso la tela con sus manos con una suave caricia.

Shizuru miraba a través de la ventana la noche había llegado y se veía preciosa llena de estrellas, la luna brillaba con todo su esplendor. En verdad se encontraba pensativa, la pelea contra Natsuki no le agradaba para nada porque sabía que tenía que pelear en serio contra ella.

- Natsuki – suspiro al tiempo que contemplaba de lleno el cielo – ninguna estrella es más hermosa que tu – se llevo la mano al pecho – Te Amo tanto, en verdad tanto – el suave golpeteo sobre su puerta le hizo reaccionar – Enseguida voy – dijo encaminándose a la puerta al abrirla se llevo una grata sorpresa – Natsuki – sonrió levemente pero al momento desapareció su sonrisa – te dije que no nos verí…

Sus labios fueron acallados por un beso, la empujo dentro de su habitación y cerro la puerta la recargo de lleno contra la pared y le sostuvo las manos sobre su cabeza, mientras profundizaba y suavizaba el beso.

- “Debo de mantener el control” – pensó al sentir una ola de excitación recorrerle el cuerpo por completo – “siempre me pierdo por completo en tu boca y tus caricias pero no esta vez – le acometió con mayor intensidad mientras intentaba mantener fría la cabeza .
- “Natsuki, ¿qué sucede? Hoy estas tan… hummmmm” - sintió esas manos deslizarse por su torso acariciándole tan lentamente que era en verdad agonizante, poco a poco Shizuru fue cediendo ante tales muestras de amor… Natsuki no lo sabía, no era consciente pero ella era vulnerable ante sus caricias, ante su mirada, ante sus palabras, Natsuki no lo veía porque lo tenía tan en claro y tan enfrente de sí que esa cercanía le hacía completamente ciega a ese hecho irrefutable.

Natsuki le deslizo la lengua por el cuello lentamente, ¡aaaah! Se sentía tan bien la suavidad de esa piel que le incitaba a probar más de ella, se deslizo por su lóbulo apenas rozándole con la punta de la lengua.

- Natsuki – murmuro suavemente, se escuchaba excitada y eso provoco que la chica sonriera satisfecha de sentir el poder en sus manos.
- Voy a sentarme a la cama – le susurro al oído quiero que te desnudes ante mi.
- Nat… su…
- Shzzzzzzz – le silencio con un dedo no digas nada si escucho una sola palabra de tus labios me iré - ¿entendiste? – pregunto al tiempo que le deslizaba el índice por la mejilla pasando por su cuello y terminando en una furtiva caricia sobre su pecho; sonrió mientras miraba a Shizuru asentar con la cabeza.

Natsuki se sentó a la orilla de la cama se cruzo de piernas y dejo descansar sus manos hacia atrás, le hizo una seña a Shizuru con la cabeza y esta comenzó a quitarse la ropa ligeramente deprisa.

- No – le sentencio - hazlo lentamente – le indico mientras sonreía, Shizuru estuvo a punto de decir algo pero de inmediato recordó que no tenía que hacerlo.

Fue torturante para Shizuru deslizarse la ropa tan lentamente sentir el deseo de ir hasta Natsuki y hundirse de lleno entre sus piernas y lamer cada parte de ese sexo que la volvía loca, Natsuki prácticamente estaba comiéndose con los ojos a Shizuru, pero por primera vez estaba dominando sus apetitos, reprimiéndose el deseo de sucumbir ante esos ojos carmines que le miraban suplicantes y tan expectantes tan llenos de ansiedad una ansiedad que provoco en Natsuki una sutil sonrisa de satisfacción. Al quedar desnuda la miro Natsuki entonces se levanto sutilmente y camino a ella muy despacio se coloco tras sus espaldas y le deslizo las manos por su cuerpo, recorriéndola lentamente, muy suave con caricias desesperadamente parsimoniosas pero tan excitantes, sus manos temblaron y apresaron las suyas.

- No será así dijo serenamente – le deslizo la lengua por detrás de su cuello – suelta mis manos y mantente callada.
- Hummm – soltó Shizuru con los labios apretados.
- Es hora – sonrió – de que te pongas algo cómodo – se soltó de ella y tomando un bolso que traía consigo saco la preciada prenda de ropa y sonrió complacida, se volvió a verla y le extendió la mano Shizuru se acerco a ella y tomo la prenda entre sus manos.
- Póntela quiero verte con ella – le deposito un suave beso en los labios – yo también – le sonrió seductoramente – me pondré cómoda.
- N…
- Shzzzzz – le coloco el dedo en los labios una sola palabra y me iré – le sentenció mirándola seriamente a los ojos – ahora ve a esa esquina y cámbiate no te des la vuelta hasta que yo te diga.
Shizuru hizo como Natsuki le ordeno, se sentía embriagada de deseo y de una nueva expectación, nunca se imagino que Natsuki pudiera ser tan firme y tener tal control desde que eran amantes ella siempre llevaba las riendas y todo el control lo tenía ella y ahora estaba sucumbiendo ante esa nueva y fascinante forma de ser sometida… pero Natsuki la dominaba desde hace ya mucho tiempo solo que esa chica no era consciente de ello; Shizuru quedo fría al escuchar los gemidos de Natsuki quien estaba tocándose así misma, quizó volver el rostro pero sabía que no debía hacerlo y menos con la amenaza que recién le hiciera y sobre todo por la actitud tan decidida que mostraba en ese momento la dueña de su corazón.

- Voltea – dijo Natsuki – Shizuru lo hizo y sintió el lento resbalar de su propio líquido por sus piernas, delante de ella tenía el más maravilloso de los espectáculos, a Natsuki vestida en una seductora lencería en color azul su cuerpo se transparentaba por entero, sus piernas estaban lo suficientemente abiertas permitiéndole ver sus tiernos pliegues lustrosos de un suave líquido transparente - ¿quieres un poco? – le pregunto abriendo con sus dedos un poco más ese agradable sitio; por la comisura de los labios se deslizo una línea de saliva al ver tan deseado sitio; asentó con la cabeza.
- Entonces ven – le extendió la mano – pero acércate poco a poco – le ordeno al tiempo que deslizaba sus dedos por su sexo lubrico proporcionándose un poco de placer – “ ahhh Shizuru – pensó – nunca había visto ese deseo en tus ojos así, así, ven a mí y hunde tu boca, aaahhh esa deliciosa boca entre mis piernas” al estar frente a ella se detuvo – arrodíllate – se sintió tan poderosa al ver a la gran Amatista bajo su dominio arrodillándose ante ella tan sumisamente que sintió de lleno el poder – ¿quieres? – le pregunto con la voz envuelta en seducción y en su propio deseo que seguía conteniendo; Shizuru solo asentó con la cabeza el rastro de saliva por su comisura le indicaba que en verdad la deseaba – ven – le dijo al tiempo que atraía su cabeza y la sumergía de lleno contra su sexo, el cual lamio desesperadamente como si nunca en su vida lo hubiera tomado.
- ¡¡¡¡Oohhmm!!!! Asíiiiii hummmm!!!! Vamos no te detengas – sus manos firmemente sobre su cabeza apretándole contra su sexo.
- “Es delicioso” – pensó Shizuru – “es tan exquisito” – quiero probarte por siempre, hacer esto es tan placentero.
- ¡¡¡¡Aaaahhhh!!!! ¡¡¡¡más!!!! ¡¡¡¡Asi!!!!
- “Natsuki” – pensó al tiempo que sentía un tirón en su cabello que le hizo se pararse de ella.
- Aah, ahh, ahh… Shizuru – sonrió – déjame verte – se levanto lo mismo que Shizuru - pero antes le encamino hacia la pared recargándola de espaldas le beso profundamente probando el sabor de su sexo impregnado en esos labios, se deslizo sobre la tela dejando sus manos sobre los pechos de Shizuru envolviéndolos en suaves caricias mientras se deslizaba por encima de la tela con sus labios, su cuerpo temblaba con cada caricia, con cada rocé y ella lo disfrutaba al máximo, ella y solo ella podía proporcionar tal seducción, tal entrega y pasión. La giro contra la pared y estaba más que decidida a hacerla suya, a que llegara al final entre sus brazos – dime que me deseas – le ordeno.
- Te deseo… yo ¡¡hummmmm!! – exclamo al sentir de lleno los dedos de Natsuki introducirse sin permiso dentro de ella.
- ¿Me deseas? – le pregunto – dime ¿cuánto? – le sonrió al tiempo que le besaba en la nuca.
- Mu…cho – dijo entrecortadamente con la respiración sumamente agitada .
- Suplícame que te haga mía – le soplo al oido sintiendo su cuerpo estremecerse.
- Por favor… te … lo ruego…
- Otra vez, le dijo Natsuki pegando sus pechos a su espalda y adentrándose en ella profundamente.
- Te lo ruego…
- ¿Que me ruegas? - pregunto llevándola lentamente al piso.
- Hazme tuya – suplico y Natsuki se sintió plena ahora ella tenia el control y se sentía tan bien, tan perfectamente bien.

Le desprendió de la ropa y ahora fue ella la que acometió contra ese cuerpo, besando sus pezones, mordiendo suavemente su piel, lamiendo cada parte de ese cuerpo con su lengua tibia y húmeda, sentirla así excitada al máximo sintiéndola suya por completo rendida a sus pies.

- ¿Quieres que te pruebe? – pregunto sintiendo el deseo poco a poco vencerla.
- Sí – le respondió
- Entonces ruégamelo.
- Te lo suplico Natsuki por favor… abrió lentamente las piernas dejando al descubierto su sexo bañado en el néctar más intenso de su ser.
- ¿Me quieres ahí? – pregunto al tiempo que deslizaba su lengua por su índice.
- Sí – rogo con una clara muestra de deseo en los ojos.
- Déjame ver mas – sonrió vencida totalmente al deseo, Shizuru separo sus pliegues con sus dedos y Natsuki se perdió por completo en ese mar de su entrepierna naufragando una y otra vez en ella introduciéndose dentro con sus dedos rebosantes de líquido suave que le permitían sentir esa exquisita suavidad, ese calor dentro de ella, Shizuru estaba al borde de la locura, esa forma de amar, esa fuerza y ese dominio le hicieron sentir tan pequeña y tan frágil que fue que entendió el porque de su preocupación por el duelo que se llevaría a cabo.

Natsuki estaba tan metida en ese sitio disfrutando cada embestida, cada roce de su lengua contra esa indefinible textura que no se percato del llanto que mano de los ojos de Shizuru.

- “No te quiero perder, no te quiero perder” - pensó - ¡¡¡¡¡¡aaaaaah, Nat… sukiiiiiiiiii!!!!!!! – exclamo al llegar a la cima más alta del placer, un orgasmo completamente nuevo que le hizo sentir el placer más intenso y el temor más profundo de su ser…

Continuara!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!