Rss

viernes, 20 de noviembre de 2009

viernes, 20 de noviembre de 2009

SENTIMIENTOS DIFERENTES - CAP 13

Comienzo

Hola!! Les dejo rápido el capítulo 13!!! Aunque esté en reforzamiento, le estoy agarrando el tiempo para poder escribir jejeje… mis planes macabros están dando resultado… bujajajajaja (como hace Rukia) y ne, creo que… si fuera Tomoe, haría un fic de Mai Otome poniendo a Natsuki de mala manera y Shizuru con Tomoe espero sus comentarios, aunque eso no importa ahora, les dejo el capítulo de manera muy apurada…

Capítulo 13 – Debilidad

Natsuki yacía sentada en su cama en su habitación con la mirada perdida, este había sido uno de los tantos días en que se había quedado sentada sin decir nada por haber olvidado qué era lo que quería hacer y se había quedado perdida en sus pensamientos. Estaba sola, Nao se había ido por voluntad propia.

= Flash Back =

-No sé qué pasa contigo Natsuki – le decía Nao mientras levantaba sus cosas – yo prefiero que nos alejemos, por lo menos por un tiempo.
-Yo estoy de acuerdo – murmuraba Natsuki con ausencia – pero que no sea solo por un tiempo, estoy demasiado convencida de lo que quiero…
-Yo siempre estaré allí para ti, Natsuki… - decía Nao saliendo de la habitación. Natsuki no dijo nada y simplemente se había quedado parada en la habitación pensando en que debía hacer sus deberes…

= Fin Flash Back =

El silencio reinaba en la habitación, se escuchaba el intermitente sonido de la lluvia golpeando la ventana, una quieta y sombría sensación de soledad… Una persona en la habitación, quieta y callada casi como si fuera un fantasma; pero hasta los fantasmas se movían aunque sea un poco. Una mirada perdida y vacía, unos ojos que no denotaban nada, ninguna sensación… ningún sentimiento… ninguna incomodidad… sólo unos pensamientos tranquilos que daban lentas vueltas alrededor de su cabeza. La respiración suave y profunda, un cuerpo que no se movía, manos que permanecían quietas reposando en sus muslos, las piernas cruzadas, la espalda algo arqueada y la cabeza un poco agachada… la mirada, en una pequeña mancha de tinta en la alfombra, los ojos perdidos, ni un pestañeo… Así pasaron… 5… 10… 15… 30 minutos, en silencio, sin mover un dedo, sin dejar de respirar de esa manera, sin cambiar de posición…

Un sonido le hizo reaccionar, alguien golpeaba la puerta, se irguió y se levantó; al ir hacia la puerta se tropezó con su propia ropa… sentía como si recién hubiera despertado. Puso su cabello hacia atrás y abrió la puerta, sonrió con sencillez, era Shizuru que le sonreía, le dijo “Hola Kuga-san”, con un tono travieso. La muchacha peliazul sonrió y le dijo “Fujino-san, ¿qué haces aquí?”, le dejó pasar y la muchacha de pelo castaño sonrió y le dijo que había ido a ayudarle con sus deberes, entones la chica de ojos verdes murmuró un audible “gracias” con algo de vergüenza, se sentía un poco mal todavía por la amable actitud de Shizuru después de todo lo ocurrido.

La lluvia golpeaba la ventana de manera intermitente, el cielo estaba nublado y oscurecía la habitación, donde el silencio y la quietud ya no reinaban más… se escuchaban las risas de las dos muchachas. Shizuru reía al ver que Natsuki se encontraba “al borde de la locura” por no poder resolver algún ejercicio de matemáticas u otra materia.

-No entiendo cómo hacer esto – renegaba Natsuki con el ceño fruncido, entonces Shizuru le explicaba con todo gusto, mientras agradecía que todo haya vuelto a la normalidad, todo haya vuelto a ser como antes.
-Debes tomar en cuenta que para estos ejercicios tienes que pensar muy bien – le decía la presidenta – anda, analiza bien… ¿qué puedes hacer?
-Yo… no entiendo – comenzó a decir Natsuki mientras la mirada se le perdía – no entiendo… no entiendo… no entiendo – Shizuru la miró confundida mientras ella murmuraba la misma frase, de repente, dejó de decirla y posó los ojos en la muchacha que estaba a su lado - ¿qué me miras? ¿Tienes algún problema? ¿Tengo algo en la cara?
-Natsuki, ¿qué te sucede? – le preguntó Shizuru, intentando no sonar ni confundida, ni asustada.
-A ti que te importa – se levantó de la silla y caminó hacia otro lado, quería salir de la habitación; sin embargo, Shizuru se levantó muy rápidamente y la detuvo agarrándole del brazo y mirándole con mucha firmeza - ¿qué haces? ¡Suéltame! ¡Déjame ir!
-Natsuki, ¿qué te sucede? – le preguntó la muchacha de pelo castaño, esto no era un juego, era algo serio y ella necesitaba confirmar sus sospechas – estás actuando muy extraño, debemos ir donde un profesional…
-¿Profesional? – la peliazul rió de manera estridente y malévola - ¡¿Cuál profesional?! ¡No estoy loca! ¡Sólo estoy aburrida! Voy a buscar a Nao, no me molestes… ella es más divertida…

Shizuru le agarró de los dos brazos y la plantó con fuerza contra la puerta.
-Quédate quieta, no estás bien – le dijo con un tono firme e ignorando la mención acerca de Nao.
-¡Te digo que estoy bien! – le gritó Natsuki forcejeando en contra del agarre de la presidenta - ¡Déjame! ¡Déjame ya!
-¡Recuerda quién eres Natsuki! – le gritó Shizuru, en realidad ni ella misma sabía porqué estaba diciendo esto; pero no le quedaba otra opción, debido al hostil e incomprensible comportamiento de Natsuki, quien estaba cada vez más alterada.
-¡NOO! ¡DÉJAME! ¡DÉJAME YA!!!! ¡¡¡SINO YO TE MATO!!! – Natsuki seguía gritando de una manera que asustaba y hacía cada vez más fuerte para soltarse del agarre de su compañera, quien no la soltaba y tampoco estaba dispuesta a hacerlo, simplemente seguía sujetándola lo más fuerte que podía. ¿Por qué no la dejaba ir? No aceptaba que Natsuki, aunque sea otra (si me entienden) quiera ir de nuevo con Nao, o buscarla para quién sabe qué. No iba a dejarla ir de nuevo; pero ahora era tan difícil entenderla que no sabía si lo que Natsuki estaba vociferando era cierto o no, si eso era lo que en verdad tenía su corazón. Necesitaba una respuesta ya, no era momento de dudar y ella no estaba para eso, ¿qué era lo que en verdad quería Natsuki? Era obvio que ella estaba enferma; sin embargo, las cosas que decía, como “quiero ir con Nao”, “la prefiero a ella”, “ella es más divertida”, “tú eres aburrida”, “déjame en paz a ti no te quiero”; le hacían dudar del amor de la Natsuki verdadera hacia ella, porque, aunque sea difícil de creerlo nuestro subconsciente sabe lo que en verdad queremos y la enfermedad de Natsuki era como un portavoz de lo que su subconsciente quería.
Los ojos de Shizuru se llenaron de lágrimas con tan solo pensar en ello, entonces en un arranque de desesperación, la besó en la boca, esperando que con ese beso todas sus dudas quedaran resueltas. Natsuki forcejeó un poco; pero ese beso se hizo dulce y suave, mientras la peliazul dejaba de hacer tanta fuerza, como si volviera a la normalidad. Se separaron, la muchacha de pelo azul sonreía con dulzura, haciendo que Shizuru también sonría.
-Shizuru – murmuró Natsuki; pero se sostuvo la cabeza con fuerza y comenzó a gritar de nuevo, se arrodilló en suelo y le vino un trance psicológico, soltó su cabeza y se quedó arrodillada, inclinada hacia atrás, con la cabeza caída a un lado, las manos colgando y los ojos, fijos y perdidos sin expresión. Shizuru se asustó mucho; pero se arrodilló a su lado y la sacudió con suavidad y firmeza al mismo tiempo, llamándole por su nombre y preguntándole si estaba bien, Natsuki respondía con un “Ah”, mientras la saliva comenzaba a salir por la comisura de su boca. Shizuru se levantó con urgencia y buscó un pañuelo de entre las cosas de Natsuki, lo encontró y limpió la boca de la muchacha con suavidad, entonces, sostuvo sus brazos y los pasó por el rededor de su cuello, mientras escuchaba un perdido “Ah”; con un poco de fuerza alzó a Natsuki sosteniéndole de las piernas, caminó hacia la cama y la acostó allí. La miraba con mucha preocupación mientras no se explicaba cuándo le había pasado esto a Natsuki… alguien no la había cuidado bien.

-Natsuki… - murmuró Shizuru con melancolía, y pensar que todo esto había pasado por culpa de Nao… De repente, un deseo de venganza se apoderó de la chica de cabello castaño quien se levantó y al llegar a la puerta, miró a Natsuki y murmuró – ya vuelvo…

Corrió por todo el pasillo, buscando a la pelirroja, le iba a hacer pagar por todo lo que había hecho, todo era su culpa; Natsuki se había alejado de ella por su culpa, le había dejado por su culpa, todo era por su causa… Por fin, la encontró… le agarró del hombro y la puso de frente a ella. Nao no supo qué hacer, Shizuru le había tomado por sorpresa y tenía una expresión muy consciente y decidida…

-          ¡Shizuru! ¡¿Qué vas a hacer?!

Natsuki apareció corriendo por el pasillo vacío…

Fin del capítulo

Aaaaaaaaaaaa final… digo… fin del capítulo jajaja, de veras tardé mucho en escribir este capítulo por mi reforzamiento; pero quise ponerlo porque no puedo dejar a las lectores y lectores en … como se dice en mi país “cruces” aunque estoy algo enferma (cof, cof, cof) espero les haya gustado e intentaré subir el siguiente lo más rápido posible. Espero sus comentarios. Tomo-chan se está muriendo x_x
Atte: Tomo-chan

martes, 17 de noviembre de 2009

martes, 17 de noviembre de 2009

Lecciones de perdón - Capitulo 4

Autora: MzDaRkGirL(nata_montada@hotmail.com)

Capítulo 4: No puedo controlarme

Cuando Shizuru despertó a la mañana siguiente lo hizo sobresaltada, realmente había besado a Natsuki la noche anterior y menudo beso… aun podía sentir el roce de la piel de la chica junto con la humedad y el calor de sus besos. Cerró los ojos disfrutando del recuerdo, pero no duró mucho, no podía caer tan fácil en la redes de esa chica tan volátil… ya le rompió el corazón una vez… y seguramente volvería a hacerlo.

Se levantó y se dirigió a la cama de la antigua Hime de hielo almohada en mano preparada para lanzarla a la mas mínima señal de un sueño poco ético de la morena, la miró dormir plácidamente y en el momento que vio la chica se disponía a abrir la boca levantó la almohada todo lo alto que pudo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

domingo, 15 de noviembre de 2009

SENTIMIENTOS DIFERENTES – CAP 12

Comienzo

Hola!!!!!!!! Aquí les habla Tomo-chan, y llego con el capítulo 12 de este fic pero antes les aclaro, que la primera parte del cap 11, cuando Natsuki vio a Shizuru saliendo de su habitación, no era una alucinación…waa no pude subir este cap antes, gomenasai… y entre a vacas la anterior semana, pero adivinen… me aplacé en mate y ahora tengo que ir a reforzamiento (desquite o escuela de verano) por tres semanas… así que probablemente no suba otro capítulo hasta tres semanas… pero haré todo lo posible… sin quitarles mas tiempo, les dejo el capítulo….

Capítulo 12 – Negación

-Natsuki, ¿qué te sucede? – le preguntó Nao a la peliazul, quien la miró sin mirarla, no había nadie mas en la habitación que ellas dos, no estaba Shizuru.
-Vi… vi algo… - su voz era baja y perdida, como si estuviera a mitad de un sueño profundo.
-¡Natsuki! – Nao le dio un golpe en la cabeza con mucha fuerza, entonces la muchacha reaccionó, devolviéndole el golpe y haciéndole caer hacia atrás.
-¡¿Qué te pasa?! – le gritó – ¡Me lastimaste! – la miró y al ver que era a Nao a quien había golpeado se sorprendió – ¡ah! Lo siento, es decir, no sabía que eras tú…
-Te pasaste – le dijo la pelirroja frotándose la cabeza – oye, ¿qué te sucede? Estás actuando muy extraño… hace rato estabas arrodillada murmurando cosas incomprensibles… parecías drogada…
-¿En serio? – le preguntó Natsuki sorprendida, recordó lo que hace un momento estaba viendo: a Shizuru – Nao, ¿qué me pasa?
-¿Cómo podría saberlo? – Le dijo Nao, levantándose y jalando del brazo a Natsuki para que se levante; pero esta no se levantó y continuó perpleja – levántate – le dijo Nao jalándole aún más fuerte, entonces Natsuki hizo fuerza e hizo que Nao se arrodillara frente a ella.
-Nao… - habló Natsuki, mirando a la muchacha de una forma muy seria y con el ceño fruncido, la pelirroja se sonrojó al ver su expresión; pero no se imaginaba lo que Natsuki iba a decirle – tú… - la peliazul tomó aire y le habló con un tono muy firme y seguro - ¿me has estado dando drogas o algo parecido?
-¿Quéééé???? – Nao abrió los ojos de par en par y exclamó ofendida - ¡¿cómo puedes decirme eso?! ¡¿Acaso no confías en mi?!
-Sólo lo pregunto – le dijo Natsuki mientras se levantaba – es que… es muy raro que esté enamorada de ti… si antes nos odiábamos… tú me odiabas demasiado y siempre quisiste matarme, y yo te odiaba…
-Pero… ¿qué estás diciendo?
-Sólo la verdad – puntualizó Natsuki con el ceño fruncido y un gesto de firmeza nunca antes visto en ella – no creo en esas cosas del odio y el amor… que sólo un paso… para mí son tonterías – Nao se levantó enfurecida – algo tuviste que hacer Nao…
- ¿Dé qué hablas? – el tono de la muchacha era enojado y al mismo tiempo de confusión.
- Hablo de… - Natsuki respiró profundamente y lanzó el flechazo final – brujería…

Se escuchó un fuerte “¡PLAF!” en toda la habitación y Natsuki retrocedió agarrándose la mejilla derecha con los ojos apretados; pero… ofreció la otra.

-¡¿Qué haces idiota?! – le gritó Nao con desesperación.
-¡Pues te ofrezco la otra mejilla! ¡Anda! ¡Golpéame si no has hecho nada malo conmigo! – Natsuki estaba decidida a asegurar sus sentimientos, todo estaba demasiado confuso y esto podía aclarar todo; pero Nao, no movió un dedo - ¿es eso? – se paró de manera erguida e intentó diferenciar más su estatura con la de Nao – me has embrujado… ¿cierto? ¡Dime la verdad!
-No te he embrujado – le dijo Nao posando su mano sobre la frente de Natsuki, quien se puso colorada al sentir ese toque.
-¡Déjame! – le empujó y se alejó - ¡No me toques!
-Pero Natsuki – suplicó Nao con una expresión de tristeza.
-¡No! ¡Ya no quiero sentir tu toque! ¡No quiero sentir más corrientes eléctricas por tu causa! ¡Déjame sacarte de mi vida por favor!
-¡¿Por qué?! – Le gritó Nao casi a punto de llorar – ¡pensé que me querías! ¡Tú misma dijiste que me amabas! ¡Y que me deseabas! ¡Incluso me usaste… y esa noche en el hospital tú…!
-¡Calla! – Se alteró Natsuki aún más - ¡NO ME HAGAS RECORDAR TODO ESO! ¡YO ESTABA CONFUNDIDA! Pero ya no lo estoy más… y aunque quiera repetir miles de veces todo lo que hemos hecho… ¡No puedo! ¡Porque nunca estuvo bien lo que estábamos haciendo!
-Lo dices por Fujino… ¿cierto? – Bajó la cabeza, Natsuki se quedó muda al ver la expresión de la muchacha – te cansaste de ella… y viniste conmigo… te cansas de mí… e irás de nuevo con ella… ¿cuándo volverás conmigo? – Natsuki no respondió, simplemente no sabía qué decir, pues esa era la impresión que estaba dando - ¿por qué no puedes vivir momentos tranquilos conmigo? ¿Por qué no puedes vivir momentos sin conflictos conmigo? ¿Acaso me usas para eso? ¿Para que le de emoción a tu vida? Yo te quiero y te amo de manera sincera, nunca quise hacerte daño… pero tú me lo hiciste a mí, y lo haces con cada palabra, cada gesto, las veces que estás conmigo, sólo me usas para que te de placer… nada más, ¿me equivoco? – Natsuki no dijo nada, no daba crédito a lo que estaba escuchando - ¿por qué no respondes? ¿Es cierto en verdad lo que te estoy diciendo? ¡Respóndeme!
-Si tú lo dices… - Natsuki usó un tono indiferente para hablarle… pero no era ella misma hablando, era otra persona, sentía como si otra persona estuviera hablando en su lugar. Nao la miró con mucha rabia y lágrimas rodaron por sus mejillas – pero si estás tan enamorada de mí como dices, seguro que si me acerco y te beso, tú me dejarás continuar, ¿cierto? Aunque sepas que no lo hago por que te quiero, sino por simple placer…
-Eres de lo peor – Nao la miró con un odio increíble, Natsuki sufría al ver que Nao la miraba de esa manera, tal como lo hacía antes; sin embargo, no podía hacer nada, una extraña fuerza estaba apoderada de su cuerpo, como si no fuera ella misma, sino otra persona – sólo me usaste, ¿cierto?
- Si tú lo dices – Natsuki la miró con una sonrisa de astucia y se acercó a ella, le abrazó fuertemente y la besó con toda la pasión que pudo, Nao se separó de ella como pudo sin deshacerse del abrazo; pero Natsuki volvió a besarla, entonces Nao ya no hizo nada por separase y simplemente le siguió el juego y…(etc,etc,etc)

A la mañana siguiente, Natsuki despertó al lado de Nao, ambas estaban desnudas. La peliazul sentía su cuerpo muy agotado y pesado, se levantó apenas y fue hacia el baño para ducharse. Se miró al espejo y vio en su expresión una mezcla de emociones juntadas, lideradas por la confusión y la desolación. ¿Qué había sido esa sensación de la noche anterior? Primero, había entrado en un trance, luego sentía como si ella misma no dominara su propio cuerpo y se veía a sí misma lejos de ella (si me entienden, espero que sí O_o) ¿Qué le sucedía? Y ahora estaba toda confundida allí mirándose al espejo con total dominio de su cuerpo y, lo de la noche anterior, no habían sido sus hormonas.
-¿Acaso me he vuelto loca? – en realidad había comenzado a pensar seriamente en ir a un psiquiatra, ¿qué le sucedía? Se preguntó por décima octava vez, ¿acaso estaba drogada o algo parecido? No, ni siquiera eso, el día anterior no había comido casi nada por la preocupación… había cenado con Mai… ¡Había cenado el ramen de Mai! ¿Sería eso? Ya no se duchó, sino que se vistió lo más rápido que pudo y salió corriendo de la habitación para ir a la de Mai. Golpeó la puerta de forma brusca y apurada.
Mai salió un minuto más tarde preguntándose quién había venido a despertarla tan temprano.
-¿Natsuki? Te dije que…
-¡Mai! Tú… ¿me estás drogando? Ayer cuando comimos ramen… le echaste algo a mi plato… estoy segura… - su voz se escuchaba nerviosa y apurada como si de verdad estuviera histérica.
-¿De qué hablas? – Mai estaba desconcertada ante la actitud de su amiga y le agarró de los hombros – a ver… respira, ¿si? Así podremos hablar mas tranquilamente…
-No… - se soltó del agarre de Mai y retrocedió – no… tú estás en contra mía… todos lo están… todo el mundo me está haciendo daño… yo, pensé que había tomado una decisión pero… esa persona… esa persona que entró a mi cuerpo no me dejó, no me dejó… - ya no le salieron palabras y se quedó respirando agitadamente, su voz se entrecortaba cuando hablaba y se aceleraba… estaba en una crisis nerviosa y su mente ya no le respondía bien, ya no le respondía como siempre – yo… tengo que irme… - se fue corriendo y Mai le gritaba que se detenga, le preocupaba lo que Natsuki pueda llegar a hacer en ese estado.

Natsuki solo corría y corría y al girar por una esquina, chocó con alguien y ambas cayeron al suelo, su respiración estaba aún más agitada y estaba horrorizada al sentir ese repentino impacto…

-¿quién es? ¿quién es?... – comenzó a repetir esa frase tan rápidamente que ya no se le entendía.
-Natsuki, ¿estás bien? – Shizuru la miró sonriendo amablemente, extendiendo una mano para ayudarla.
-Shi-shizuru – seguía respirando entrecortadamente y al ver a esa persona, de repente comenzó a tranquilizarse y su mente comenzó a ordenarse; sin embargo, estaba demasiado nerviosa como para esperar a que su cerebro se estabilizara por completo, entonces sin previo aviso cayó en los brazos de Shizuru llorando. La muchacha de pelo castaño no dijo nada, sólo se quedó sorprendida por la actitud de Natsuki, que seguía llorando como una niña que había perdido su juguete favorito.
-Natsuki – dijo por fin – ven no puedes quedarte aquí llorando en medio del pasillo, vamos a mi habitación y me cuentas lo que pasó – Natsuki la miró y vio que Shizuru le sonreía tan amablemente como siempre, esa sonrisa le trajo más tranquilidad aún. Ambas fueron a la habitación de la presidenta, quien cerró la puerta tras ella cuando ingresaron - ¿qué sucede? – le preguntó con suavidad.
-No sé – le dijo Natsuki con voz de niñita - ¿quién eres? – Shizuru la miró perpleja y vio en su rostro una expresión propia de una niña de unos cinco años.
-No… ¿no me reconoces? – la presidenta la miraba con inseguridad.
-No – le dijo cortante con ese mismo tono – No te conozco, ¿quién eres? ¿Por qué me miras así? Ya no me mires… mi mamá me dijo que no hable con extraños…
-¿Tú mamá? – Shizuru intentó parecer normal; pero se preocupó bastante acerca de la manera en que Natsuki hablaba; sin embargo, sonrió – me llamo Fujino Shizuru, ¿y tú?
-Yo… me llamo Kuga Natsuki – respondió la muchacha todavía con el ceño fruncido y voz de niña.
-Dime… ¿qué te molesta? ¿Hay algo que pueda hacer por ti? – le preguntó.
-No, usted no puede hacer nada – Natsuki se cruzó de brazos y miró hacia otro lado con enojo, actitud propia de una pequeña de edad pre-escolar.
-¿Cuántos años tienes? – le preguntó Shizuru con amabilidad e intentando conservar la calma, la verdad no entendía por qué Natsuki actuaba así.
-Yo… - se quedó callada por un momento y entró en trance de nuevo, comenzó a gritar, asustando a Shizuru, quien se levantó de donde estaba sentada (de dónde más) y le abrazó.
-Shizuru – murmuró Natsuki – perdóname… no sé qué me sucede… no me siento bien… me siento enferma… ayúdame… por favor…
-Natsuki – Shizuru le abrazó aún más fuerte – yo estoy contigo no te preocupes…
-Perdón… perdón por todo lo que te hice… - Natsuki comenzó a sollozar -  no merezco tu amor…
-Pero yo te lo daré… con todo mi ser… y perdona por haberte hecho esa herida…
-Eso no importa… yo te maté…
-Natsuki, yo te amo…
-…. Yo a ti…
- Te ayudaré a salir de esto.
-Pero yo… ya estoy enferma…




Fin del capítulo

WAAAAAAAA!!!!!!!!!!!!!!!! Adivinen qué tiene Natsuki, aunque ya es obvio, ¿no? Tiene trastorno de doble personalidad, y según lo que dice en el fic, tiene tres personalidades: Natsuki normal, la niña y la otra que se podría decir que es ¿la mala? Pero por suerte ya tiene a Shizuru de su lado y con lo último que pasó con Nao entonces no creo que ella se le vuelva a acercar en mucho tiempo… a no ser que sea una tipa excesivamente masoquista… pero por suerte no lo es, o sí lo era hasta cierto punto… bueno no importa la cosa es que ahí lo tienen, volvió el shiznat. ¿Cómo creen que iba a hacer un fic natnao solo para molestar a l@s fans de shiznat? En sí todo esto ya estaba planeado, por eso me molestaba cuando me decían “no mates el shiznat”, o “te vamos a linchar si no acaba en shiznat”, o “me uno al linchamiento”. Pero bueno son los comentarios que yo misma pedí y vi venir… jejeje… pero no importa, yo quiero mucho a l@s lectoras de mi fic y a toda la comunidad en sí, jejeje, así que porfa, sigan dejando comentarios!!! Porque yo vivo de opiniones jejeje sumimasen. Demo, watashi wa anatatachi o shitemasu!
atte. Tomo-chan
L@s quiero!!!!!!!!!!!!


Y le doy especialmente gracias a Natzuru-san por sus coments aunque no los entendi muy bien jejejeje ^^U





sábado, 14 de noviembre de 2009

sábado, 14 de noviembre de 2009

Amor Enfermiso - Capitulo 13

Autora: Daphne (kanu_unchou@hotmail.com)

Capitulo XIII

-continuaré con mi relato oficial si me permite

- por supuesto, perdon por la interrupción.

- como le decía, Shizuru fue a buscarme justo la noche que sucedió todo esa noche, cuando encontraron a natsuki en casa de Shizuru ,ustedes la arrestaron por que supuestamente ella ataco a esa chica,tokiha.

Recuerdos - Capitulo 0

Autora: Serena (susagitsukino@gmail.com)

RECUERDOS
Capitulo 0.- Introducción.

Todo me recuerda a ti, las viejas canciones que solía escuchar cuando estaba contigo o pensaba en ti, los programas de tv que nos encantaba ver juntas, el aroma que percibía estando a tu lado, las palabras que mas utilizaba para que tu las escucharas, tantas cosas me recuerdan a ti, recuerdo el frio que hacia aquel día en el que por fin me di cuanta de lo que sentía por ti realmente, la brisa que tocaba nuestros rostros al unir nuestros labios en un profundo beso, me es difícil ver el rostro de algún amigo tanto tuyo como mío sin siquiera dejar de recordar algún momento que pasamos junto a ellos.

La carta - Capitulo 1

Autora: GatoCurioso


PRÓLOGO

- Detrás de ti – Escuchó Natsuki mientras estaba en la calurosa pelea por recuperar la escuela, volteó rápidamente, y vio como un soldado le apuntaba, se vio desesperada, ese hombre seguro acertaría, y nadie podía hacer nada, pero de pronto, el hombre cayó inconsciente dejando detrás de él a Shizuru

- Cielos, Natsuki, nunca escuchas lo que te digo – Dijo a modo de regañina Shizuru.

- ¡Shizuru! - La expresión de alegría de Natsuki era indescriptible, corrió a su encuentro con Shizuru, y sin poder evitarlo siquiera, se lanzó a abrazarla como si su vida dependiera de ello, todo a su alrededor desapareció, y como un impulso terminó besando a Shizuru, se sintió tan feliz cuando ésta le correspondió, que su corazón cada vez palpitaba más fuerte.

Después de un largo beso, Natsuki se percató que estaban en un lugar diferente, estaban en una cama, iniciaron el beso de nuevo, un beso muy pasional, lleno de deseo, de amor, de sed de la otra, un beso muy profundo. La ropa se fue poco a poco, casi imperceptiblemente, y ahora Natsuki estaba completamente entregada a las caricias y besos de Shizuru, era una sensación única, nunca se había sentido tan feliz, Shizuru la hacía sentirse especial, además el tocar y recorrer el muy bien delineado cuerpo de Shizuru era increíble.

Shizuru hacía que Natsuki sintiera pequeñas corrientes de electricidad recorrer su cuerpo, un placer torturante. Al parecer, después de un rato de estar así, al fin Shizuru había decidido darle a Natsuki lo que tanto necesitaba, pero un ruido molesto no la dejaba disfrutar del todo

- ¿Qué  suena? – Preguntó Natsuki con algo de fastidio

- Tu despertador, amor – Le respondió dulcemente Shizuru

- No te entiendo, ¿Cómo mi despertador? Es de noche

- Ya debes despertar Natsuki – Shizuru dejó lo que estaba haciendo y se acerco al rostro de Natsuki para darle un beso – Adiós

Natsuki abrió  los ojos, recordando aún lo sucedido en su sueño, apagó el despertador, pero siguió en la cama

- Ya no se cuantas veces he soñado eso – Dijo al aire, como si no quisiera entender las connotaciones de ese sueño – Pero que estupidez, a mí no me gusta Shizuru, no de esa forma, es solo un sueño – Trató de convencerse a sí misma.

Si, muchas veces había tenido ese sueño, trataba de ignorarlo y seguir con su vida normal, ¡Porque Shizuru no le gustaba!, Si de algo estaba segura era de eso. Y tal como todos los días, olvidaría el sueño y se arreglaría para trabajar, pero lo que Natsuki no pensó es todos los días no son iguales.




CAPÍTULO 1

- Es una carta - Dice la secretaria con una cara muy amable

– Muchas gracias – Le responde la directora y entra por la puerta de la oficina como todos los días junto con la persona más cercana a ella, el tercer pilar, Shizuru Viola.

- Ara, Natsuki ¿No la vas a leer?

– No Shizuru, no puede ser muy importante, ni siquiera tiene remitente, mira – le responde Natsuki con algo de nervios, mientras le muestra una de las caras de la carta. 

Luego de un rato Shizuru decide salir de la oficina después de haber tomado el té, a tratar con las estudiantes, se sorprende mucho cuando Natsuki le responde con una voz extraña – Que tengas suerte, y salúdalas a todas de mi parte – Cuando generalmente ponía una expresión de niña mimada si Shizuru hacía eso y a veces volteaba la cara. Shizuru nunca se podía enojar por eso, pues sabía que Natsuki esta evitando que ella viera su cara de avergonzada. Después de esa extraña respuesta Shizuru sale de la oficina y muy pronto olvida el incidente.

- Si te interesas por Shizuru-Oneesama entonces debes abrir este sobre directora – Era lo que decía la carta en la cara que no le había mostrado a Shizuru, no podía abrirla delante de ella, así que cuando Shizuru decidió salir fue un alivio, inmediatamente la abrió, decía – Shizuru-Oneesama sufrió muchísimo cuando la capturaron. Directora, le envío este vídeo, donde usted misma podrá ver lo que probablemente Shizuru-Oneesama no le ha contado – Natsuki se quedo impresionada con lo que encontró escrito, ¡Lo que Shizuru había sufrido! Sentía un gran dolor en el pecho de solo pensarlo, después de todo Shizuru había sido capturada para que ella pudiera escapar. 

– Pero, ¿Quién escribió esto?, Además un vídeo - Ella no sabía que pensar todo era muy extraño, pero no pudo resistirlo, tomo el disco y lo metió en su computadora, lo que se demoro en leerlo la PC fue poco, pero para ella fue una eternidad, finalmente abrió, estaba Shizuru en una alcoba mientras hablaba con una coral

- ¿Quién es esa…? ¡Tomoe Margarite!

- La verdad – Pensó Natsuki - Es que las condiciones de Shizuru no eran malas 

El vídeo no tenía audio, aunque realmente no importaba, pero de pronto la escena se hizo extraña

- ¿Pero qué  esta haciendo esa mocosa? ¡No puede ser!, Ah seguro Shizu… ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué estas ahí sin hacer nada?...

Cuando el vídeo terminó las lágrimas bajaban por las mejillas de Natsuki sin que ella pudiera hacer nada - Pero ¿Qué me pasa? ¿Por qué lloro? Después de todo soy yo quien no ha dejado que la relación avance, pero tampoco que desaparezca no me he decidido, es como si no hubiera nada, he sido yo quien ha estado jugando con ella, no tenía porque serme fiel, ¡Pero ha dicho tantas veces que me ama y aun así…! No, además ella siempre esta coqueteando con las alumnas este resultado es a causa de eso – Natsuki no sabía que hacer ¿Podía culpar a Shizuru o no? ¿Era entonces su culpa? Por una ventana vio que Shizuru se aproximaba, no podía dejar que la viera así, y no tenía nada claro como para enfrentarla, no supo que hacer y al final terminó por esconderse debajo del escritorio.

Shizuru abrió la puerta y dijo – Hola mi Natsuki – Natsuki quien ya se estaba calmando de nuevo sintió como bajaban las lágrimas de sus ojos

– Ara, ¿Y Natsuki? – Shizuru salió de la oficina y de nuevo le preguntó a la secretaria quien se quedo muy sorprendida al no ver a la directora 

Shizuru entró diciendo - ¿Cómo te has escapado esta vez Natsuki? – Mientras se sentaba en el escritorio de la directora con una taza de té en la mano

– Me pregunto ¿Por qué tienes esta foto sobre tu escritorio Natsuki? ¿Es por mi o por Mai-san? ¿O acaso por las dos?

-------------------------------------------------------

Natsuki había olvidado que estaba escondida y al tratar de levantarse se golpeó en la cabeza, tuvo que taparse la boca para que no se escuchara su grito de dolor

– Ah Natsuki, ¿Dónde estás? y sobre todo ¿Con quién? – Los injustificados celos de Shizuru le dieron una idea, ir a ver a la única amiga con quien podría hablar de eso, Mai.

Shizuru estuvo un largo rato en la oficina, y como se fue después de la secretaria, Natsuki pudo salir inmediatamente, tomando un auto y yendo a toda velocidad, eran las 8:30 p.m., pero Natsuki no se percató de que Shizuru la vio en el estacionamiento tomando el auto - ¿Qué pasa Natsuki, como fue que saliste del edificio poco después que yo y además vas a toda velocidad en un auto? – Shizuru estuvo tentada a seguirla pero se sintió tan mal que cuando se dio cuenta ya la había perdido de vista.

Natsuki llegó  a donde estaba Mai después de una hora de conducir y tocó desesperadamente, Mai salió con cara desconcertada, y cuando la vio se quedo perpleja 

- ¡Natsuki!

– Sí, sí, soy yo Mai, ahora ven debo hablar a solas contigo – Como Mikoto se había quedado dormida y viendo la cara de Natsuki de ansiedad y tristeza, Mai no se opuso y fueron detrás de la casa a un árbol cercano.

----------------------------------------------------

- ¿Qué  pasa Natsuki? ¿Por qué traes esa cara de angustia? Dime –  Natsuki sabía que siempre podía contar con Mai, aun así no se sentía feliz revelando sus secretos.

Después de contarle todo lo que ocurrió Natsuki suspiró - Estoy muy confundida y no se que hacer, y encima de todo te ríes de mi tristeza – Mai la miro suavemente

- ¿Cómo quieres que no me ría de que te escondiste debajo de tu escritorio? Jajaja, pero ya hablando en serio, creo que se que haré

- ¿Qué  harás? ¿Cómo me ayuda...? – Natsuki fue interrumpida por una gran cachetada de Mai – Oye Mai ¿Qué te pasa, estás tomada o qué? si no me lo explicas ahora te…

- ¿Aún no lo has notado Natsuki? ¡Y mira que después de tanto tiempo!, La última vez que nos vimos no te lo pregunte pues asumí que habías madurado, y habías dejado de negar la verdad – Natsuki olvidó por completo lo del golpe e intento entender a que se refería su amiga

- ¿De qué  hablas Mai? – Por más que intentaba Natsuki seguía confundida

– ¿En serio quieres que te lo diga? Siempre Shizuru-san y yo debemos hacer todo por ti

– Cállate – Respondió Natsuki

– Pues bueno, Natsuki tú siempre has estado enamorada de tú “Shizuru-Oneesama” – La última frase tenía cierto tono de burla

- ¿Qué  estás loca Mai? Ahora si estoy segura de que estas bebida o te golpeaste la cabeza  - Mai la miraba de manera compasiva

- ¿Aún lo seguirás negando? ¿Por qué te afecto tanto todo esto? ¿Por qué  no dejaste que Shizuru-san fuera mi Oneesama? ¿Por qué el día de la graduación de ella estabas a punto de llorar, pero cuando dijeron que sería uno de los pilares, saltaste de felicidad? Tienes miedo a que se aleje de ti ¿Cierto?, eso es amor directora

– ¡Mai no me llames así! – Dijo fuertemente, pero poco a poco suavizó su tono - Ahora veo porque te extrañe tanto, definitivamente parece que me conoces mejor de lo que yo misma

– Yo conozco a alguien que te conoce aún más – Dijo Mai con un tono gracioso, mientras Natsuki estaba roja y sin poder defenderse.

-¿Qué  harás ahora? – Preguntó Mai

- Aún no puedo verla a los ojos sin imaginar esa escena, ¿Es qué no lo entiendes? Ella no se resistió – Mai de nuevo la miró como si fuera una niña pequeña

– Por eso te dije que debes hablar con ella y aclarar las cosas, además, ¿No crees que fue esa niña la que te envió el vídeo? ¿Le dejaras el camino libre?

– No, claro que no – Respondió seria

- ¿Cuándo lo harás? ¿Cuándo hablaras con Shizuru-san?

– Mai no me presiones, pero te aseguro que lo haré esta semana, es que aún debo ordenar mis ideas

– Muy bien Natsuki pero si esta semana no lo haces yo misma buscare a Shizuru-san y le diré todo, ¿ok?

– No te atreverías ¿O si? Te mato Mai

- ¿Qué crees? ¿Lo haría o no? No lo sé

– De acuerdo entiendo la amenaza Mai, sé que lo harías, no te preocupes hablare con ella  esta semana, además después te contare lo sucedido, aunque no se porque lo hago si terminas por reírte de mi

– Es un mal necesario Natsuki – Le respondió Mai con una cara seria pero un tono de burla.

Era increíblemente tarde, alrededor de la 1 a.m., había estado hablando con Mai durante mucho tiempo, y además el camino de regreso. Natsuki vivía en Garderobe, como era de esperarse de la directora, en una hermosa casa atrás del edificio principal del colegio, la casa era enorme, una mansión, pero allí también vivían Miss Maria, Yukariko-san, Youko-san, y los pilares, es decir también Shizuru, así que como no quería ver a nadie entró suavemente quitándose los zapatos, cuando iba por la sala una luz se encendió y se escuchó – Ara, Natsuki ¿Quieres un poco de agua? – Natsuki se quedo estática, como una estatua, y con una expresión muy graciosa en su rostro

– Shi zuu ruu… - Shizuru soltó  una risita al ver la expresión de Natsuki, pero sus ojos estaban tristes, pues Natsuki había desaparecido todo el día de una manera muy extraña. Natsuki pensaba en como Shizuru le había podido preguntar eso, de esa forma, como si fuera lo más natural. Shizuru seguía actuando normalmente, pero no Natsuki, quien se escabulló rápidamente sin responder a la pregunta.

Natsuki evadió  a Shizuru durante tres días, pero hoy era sábado, ya se estaba acabando lo semana y por ende su plazo, el día anterior Shizuru dándose cuenta de que Natsuki la evadía, dejo de ir a la oficina, pero ese día Natsuki le mando a llamar, y claro Shizuru estaba realmente sorprendida cuando recibió el recado.

Amor Maldito - Capitulo 2

Autora: Angelike Wolf (angelikegirl1990@hotmail.com)

Bueno, muchas gracias por vuestro apoyo, esta es la primara vez que escribo un fic así que vuestros ánimos resultan muy importantes para mí, muchas gracias y aquí os dejo con el segundo capítulo, espero que disfrutéis leyéndolo tanto como yo he disfrutado escribiéndolo.

CAPITULO 2

“Se suponía que esta noche iba a ser tranquila” pensó Hime mientras sostenía entre sus brazos a una chica castaña con el tobillo herido. “Como habré llegado a esta situación?” se preguntó mientras recordaba los acontecimientos de aquella noche.

domingo, 8 de noviembre de 2009

domingo, 8 de noviembre de 2009

Y si los muros hablaran - Capítulo 1

Autor: Ash ketchum (bencke_1516@hotmail.com)


Y si los muros hablaran.

Shizuru Fujino era una estudiante de preparatoria en la academia Fuuka. Al terminar con sus labores escolares, se va con su grupo de amigos integrado por Mai (su novia), Takumi y Akira.

SENTIMIENTOS DIFERENTES – CAP 11

Comienzo

Hola!! Ahora les traigo el capítulo 11 de sentimientos diferentes, es que parece que quieren saber la continuación pronto… jejeje, gracias por… aunque si no quieren saberla entonces no les dejo el capítulo… jajaja, mentira, waa qué falta de educación la mía… bueno, antes de que siga con tonterías, les dejo con el capítulo…

Capítulo 11 – Alucinación

Natsuki volvía por el pasillo vacío hacia su habitación, en el camino pasó por la habitación de Shizuru, la puerta de abrió de repente… de ella salió la presidenta.
Natsuki se dio la vuelta y quedó perpleja al mirarla… ¿acaso no estaba recién saliendo de su oficina? ¿O había sido una alucinación? ¿O se lo había imaginado?


-Ore…-comenzó Natsuki mientras la presidenta caminaba con normalidad hacia el lado contrario sin notar la presencia de la peliazul – Shizuru… - la chica se paró en seco al escuchar su nombre dicho por ese tono de voz tan inconfundible y familiar, y al mismo tiempo, hermoso; era como una caricia a sus oídos. Shizuru se dio la vuelta y la miró, estaba parada estática y sus ojos no irradiaban más que confusión, ¿por qué la miraba así? Por qué la miraba de esa manera tan cruelmente caracterizada por el intermitente tintineo de sus pupilas? Por qué esos ojos, esa boca, esa piel, ese cabello, esas manos, ese cuerpo le traían tan loca? Normalmente era ella quien recibía las miradas de otras chicas y chicos, normalmente era Natsuki la que no era mirada por nadie, sólo por estar a la sombra de ella, normalmente era Shizuru el centro de atención… pero, ¿por qué? ¿Por qué no pudo ser Nao una más de las tontas fans de Shizuru, a la que nunca haría caso o siquiera miraría? Por qué precisamente se había fijado en Natsuki, y viceversa? Acaso no le daba suficiente atención a Natsuki? Pero si siempre pareció estar feliz, ¿o es que esa felicidad se debía a que al mismo tiempo estaba con Nao y era ella la que le hacía feliz? ¿La que le hacía sonreír de esa manera tan encantadora?

-Natsuki – sonrió Shizuru de manera amable, como siempre - ¿qué haces a estas horas caminando por aquí?
-Fui a la oficina del centro de estudiantes a buscarte – respondió Natsuki con seriedad – y, por un momento pensé que estabas allí.
-¿En mi oficina? – Se extrañó Shizuru – ¿hasta tan tarde? Imposible… ahora – se puso triste, mirando hacia un lado – ya no quiero pasar mucho tiempo en ese lugar… - volvió a sonreír – salí muy temprano…

“Pero yo te vi hace unos segundos saliendo de allí”, pensó Natsuki, quedando muy desconcertada, ¿había sido una alucinación? ¿Se estaba volviendo loca? ¿Qué le pasaba? ¿Qué había visto en la sala del centro de estudiantes? – Pero… te vi ahí… en ese lugar, hace unos minutos…
-No – le dijo Shizuru, confundida y extrañada mientras sentía un dejo de felicidad en su corazón… ¿Natsuki había ido a buscarla? ¿Quería hablar con ella?
-¿Ahora a dónde vas? – le preguntó la peliazul con curiosidad, aunque todavía estaba sorprendida de haber visto a Shizuru de aquella manera tan real… pero, por el momento prefirió pensar en ello después…
-Voy a recoger unos papeles que olvidé en la oficina – respondió Shizuru, sintiendo que la superficialidad de esa conversación le clavaba mil dagas en el corazón – estuve trabajando hasta ahora y me di cuenta que me faltaban esos documentos…
- Ah… - asintió Natsuki. Hubo un incómodo silencio y la muchacha de ojos verdes pudo ver bien la expresión de Shizuru gracias a las luces siempre encendidas del pasillo. Pudo ver en su rostro una expresión muy triste aunque sonriera, acompañada de unas ojeras ocasionadas por la falta de sueño, por las noches de desvelo que había tenido por pensar en ella.

-¿Co-Cómo… cómo estás? – le preguntó Shizuru intentando llegar a otro nivel de comunicación, para no tener que aguantar la frivolidad de aquella conversación con la persona con la que alguna vez pudo hablar de una manera tan cómoda y tranquila.
-Bien – cortó Natsuki de golpe y con algo de torpeza. No habían vuelto a hablar del “accidente” después de aquel suceso en el hospital. Natsuki no quería hablar de ellos en ese momento - ¿y tú… estás bien?
-Sí… aunque algo cansada – comentó Shizuru intentando hacer caso omiso del frío “Bien” que Natsuki le había lanzado como un dardo. Le sonrió con dulzura. Natsuki no dijo nada ni hizo ningún gesto, ni se sonrojó, ni sintió nada diferente a la indiferencia. Ver esa sonrisa YA NO le causaba ninguna impresión ni sensación, así que sólo sonrió con desgano y luego frunció el ceño.
-Nos vemos luego – se dio la vuelta y caminó con paso decidido hacia su habitación, Shizuru sintió un balde de agua fría caerle encima y sólo estiró su mano, como si con eso pudiera detener o alcanzar a Natsuki; quería correr y sus piernas no se movían; quería gritar y su voz se había apagado; quería llorar y sus ojos se habían secado; quería pensar y su cerebro se había detenido; quería alcanzar a Natsuki para gritarle y rogarle que por favor no se vaya y su cuerpo… se había paralizado.

Mientras tanto, Natsuki caminaba hacia su habitación, miró la hora: 9:45 PM… no había tardado mucho hablando con Shizuru; pero volvió a su mente ese pensamiento. ¿Cómo pudo verla en la oficina si ella misma dijo que había estado allí? Y era coherente, no era posible que acabara de hablar con Shizuru y segundos después, al sólo bajar las gradas volver a encontrarse con ella saliendo de la habitación; considerando que sólo había un camino corto hacia los pasillos de los dormitorios. No se preocupó tanto por ello, ya que sólo fue una vez, y la primera vez; sin embargo, si volvía a sucederle, vería a un psicólogo de forma urgente.

Por fin, llegó a su cuarto y abrió la puerta usando su llave. Entró dando pesados pasos y cerró la puerta tras de sí, fue hacia su cama y se echó allí subiendo usando sus brazos para apoyar su cabeza. Respiraba lentamente, no tenía ninguna sensación, estaba como indiferente a todo sentimiento del mundo y lejana de toda preocupación. Ni siquiera la reciente conversación con Shizuru le alteró… era como si hubiera tomado algún tipo de calmante al hablar con “esa” Shizuru en la oficina del Centro de Estudiantes. Suspiró y miró el techo blanco con tranquilidad, contando ovejas…

-Natsuki – de pronto, Nao apareció frente a ella, estaba de cuatro patas sobre la cama sonriendo felizmente. Natsuki, al verla sintió un retorcijón en el estómago, una corriente eléctrica pasar por todo su cuerpo de manera agradable… y todos sus problemas volviendo a su cabeza: aún no había hablado claramente con Shizuru sobre lo que había decidido, había olvidado qué había decidido además de que se sentía como si acabara de despertar y todo lo sucedido hubiera sido un sueño, ¿qué era esa sensación? ¿Acaso se había embriagado? ¿Se había drogado? ¿O es que tenía algún problema mental?
- Nao – dijo sorprendida, abriendo bien los ojos con sorpresa - ¿estás aquí?
-Claro Natsuki – le dijo Nao sonriendo - ¿No te llegó mi mensaje? Me mudé a tu habitación.
-¿Mensaje? ¿Cuál mensaje? – Natsuki yacía confundida allí con el ceño fruncido y una expresión de total confusión. Nao entonces se rió y se acercó a Natsuki y sacó su celular del bolsillo de su falda. Encontró rápidamente el mensaje que le había enviado dado que era el último que había recibido y le devolvió su celular. Natsuki lo leyó y no podía recordar en qué momento lo había leído antes.
-¿Ahora te acuerdas? – le preguntó Nao sonriendo, Natsuki le sonrió y asintió.
-Qué bueno que viniste a hacerme compañía… me sentía algo sola… - dijo Natsuki dándole un beso en la mejilla a su compañera, ella le abrazó y le plantó un beso directo en la boca lleno de pasión y todo el amor que pudo. La peliazul se emocionó al sentir ese beso y también le abrazó fuertemente mientras comenzaba a acariciarle la espalda y luego bajaba hasta sus piernas y sentía el contacto de la piel de Nao con sus manos – eres muy suave – le dijo al oído mientras comenzaba a besarlo y lentamente bajaba hasta el cuello y comenzaba a quitarle la parte de arriba del uniforme. Entonces rápidamente le dio la vuelta para quedar ella encima, Nao le sonreía de una manera tan natural y llena de felicidad nunca antes vista y Natsuki se sentía feliz de que fuera dedicada a ella. La muchacha pelirroja le quitó la blusa también a Natsuki y con un ágil movimiento le quitó el bra, comenzó a acariciar sus pechos. La peliazul soltó un gemido al sentir las manos de Nao y entonces comenzó a besarle lentamente hasta llegar a sus pechos, bajó el bra de Nao un poco y… sintió un extraño olor… entonces se detuvo, al parecer su compañera también lo había sentido…

-Algo… algo se está quemando – dijo Natsuki, mientras levantaba la vista hacia Nao, quien tenía una mirada horrorizada, se acomodó la ropa interior y se levantó a toda velocidad mientras que Natsuki volvía a vestirse e iba a mirar de qué se trataba – lo siento… estaba preparando la cena… y…
-Ah, no importa – dijo Natsuki sin poder evitar unas ganas tremendas de reírse al pensar en la causa de la quema de la cena – está bien…
-No te rías – le dijo Nao enojada por la expresión de Natsuki.
-No me río – sonrió Natsuki, Nao le devolvió la sonrisa – iré al baño un momento, ya vuelvo.

Abrió la puerta del baño y vio a Mai parada frente a ella, con el ceño fruncido.

-Natsuki – le dijo con un tono serio y casi vacío – ¿qué haces? Todavía no hablaste con Fujino… - se acercó a Natsuki, quien retrocedió dos pasos, estaba demasiado confundida y perpleja como para articular palabra e incluso sentía que sus piernas iban a flaquear - ¿te gusta hacer sufrir a las personas? – Mai se acercó a ella y le abrazó con fuerza – eres una estúpida – Natsuki sintió que Mai comenzaba a apretarle más y más hasta hacerle doler el cuerpo, entonces se soltó con brusquedad de aquel agarre y miró a Mai con miedo.
-¿Qué- qué haces aquí? – la voz le temblaba - ¿cuándo entraste? ¿Por qué me tratas así?
-Cállate – le riñó Mai – te dije que no me dirijas la palabra hasta que hablaras con Fujino-san.
-Es que… yo… no puedo… estoy confundida, no me entiendo a mí misma – le dijo Natsuki mientras sus ojos se le llenaban de lágrimas.
-¿Quién te puede entender sino tú misma? – Le dijo Mai con el ceño fruncido – tú misma debes saber lo que hay en tu corazón.
-Tú… ¿me puedes ayudar?
-Tal vez – le dijo Mai caminando hacia ella y pasando por su lado con indiferencia – ahora me voy, Mikoto me está esperando para que le prepare la cena.
-Pero, ¿acaso no cenaste conmigo hace rato? – le preguntó Natsuki con los ojos que irradiaban confusión, desconcierto y miedo profundos. Mai no volteó a hablarle y salió de la habitación con un portazo. Natsuki miró a Nao quien seguía intentando arreglar la cena – viste… ¿viste a Mai? – Nao se giró sorprendida y la miró con cara de pregunta – acaba de salir de la habitación… ¿no la viste?
-No… a menos que no me haya dado cuenta – le dijo Nao sin darle mucha importancia. Natsuki fue a paso veloz hacia la puerta y cuando la abrió, de pronto entró Shizuru, la muchacha peliazul retrocedió unos cuantos pasos, la presidenta entró casi al medio de la habitación y cayó de rodillas mientras la muchacha de ojos verdes rogaba para que Nao no saliera de la cocina.
-¿Por qué Natsuki? ¿Por qué me haces esto? Te di todo, absolutamente todo de mí, solo para que seas feliz – comenzó a llorar amargamente y Natsuki la miraba y sentía algo desgarrándose en su pecho, le dolía, le dolía demasiado ver a Shizuru así por ella; tanto sufría sólo por su mala manera de amar, por sus hormonas, por culpa de Nao, todo era culpa de ella… si nunca se hubiera cruzado por su camino de esa manera…

Sin embargo… ¿por qué tenía que pensar de esa manera? Según ella, todo era culpa de otros, nunca llegó a considerar realmente que en realidad era SU falta, no quería aceptarlo; es cierto, en algún momento llegó a pensarlo; pero se entregó por completo a la tranquilidad de tener a dos personas que la amaban y utilizarlas cuando ella quería y como quería. No lo podía evitar, las amaba a las dos y no podía saber a quién amaba más, su mente y su corazón se negaban a dejar a cualquiera de ellas y menos a las dos. Nunca más iba a estar sola.
¿Y? ¿Ese pensamiento egoísta? Esa manera tan vana de pensar le hacía convertir en un monstruo, un monstruo que en un momento dado se aburrió de Shizuru y ahora quería a Nao; pero, ¿quién le aseguraba que no se iba a aburrir de la segunda? ¿Qué tal si todo fuera simple y estúpida superficialidad? Podía ser que ella prefiera a una chica más joven, más idiota y llevada por las hormonas que podía manejar a su gusto… ¿era eso? Era esa la duda que le surgió y le confundió aún más… tantos líos sentimentales. Tantos sentimientos fuera de su lugar y mezclados por ahí con la realidad y la imaginación, tanto dolor guardado del pasado confundido con el presente. Tanta soledad del pasado, confundida con el miedo actual de volver a sufrir aquello. Era demasiado, era demasiado, para su mente era demasiado… era por eso que nunca quiso ser esclava del amor, porque… sabía que en algún momento le haría daño; era por eso que se alejaba de Shizuru, porque sabía que en algún momento iba a caer en sus redes, en esas redes que le traían dolor, confusión, malestar, incomodidad; y al mismo tiempo, como si fuera masoquismo, le hacían sentir placer, felicidad y todo lo bueno de la vida, esas eran las redes del amor…
Una vez estando con Shizuru, las puertas de su corazón se abrieron; pero demasiado, tanto que la entrada alcanzaba a más de una persona, alcanzó a dos y las encerró ahí dentro como si fueran parte de él. Por un momento olvidó que Shizuru estaba allí, era cierto, y pensó que Nao era la única. Ahora, como si hubiera dado un paseo por aquella pequeña habitación en su pecho; descubrió que Shizuru seguía allí, llorando en un rincón y que Nao, la había llevado allí.
¿A quién sacaría? Con sólo recordar las experiencias con Shizuru sentía mucha felicidad, una felicidad indescriptible e inigualable; pero, cuando pensaba en Nao, le pasaba lo mismo. Pero ya era suficiente, tenía que sacar a una de ellas de allí de ese incómodo lugar, solo una de ellas… debía sufrir a su lado, en ese incómodo cuarto llamado corazón, hasta que ese sufrimiento se convierta en una luminosa y hermosa alegría…

-Shizuru, yo… - comenzó a decir Natsuki mientras las lágrimas se negaban a ser retenidas en sus ojos, y se ponía de rodillas a su lado; en un flash, recordó aquel día en el hospital cuando ella recién había despertado y había estado frente a Shizuru de rodillas, llorando y pidiéndole perdón mientras los doctores intentaban llevársela – Shizuru – esta, debía ser la última palabra que iba a decir, debía ser la última decisión, debía ser el último episodio de este infierno que estaba viviendo… - yo… tengo que decirte… - ya había decidido y nadie le haría cambiar de opinión, después arreglaría las cosas y todo volvería a ser como antes… (¿Antes de qué? Jajaja eso no pienso especificarles jajaja) – yo… Shizuru yo…

-¿Natsuki? ¿Qué estás haciendo? – Nao estaba agachada frente a ella, la miraba con extrañeza, la muchacha peliazul la miró sin mirarla, sus ojos estaban secos, no había llorado nada, Natsuki estaba en medio de la habitación arrodillada con la mirada perdida…

Fin del Capítulo


Bueno ese fue el capítulo 11!!!! espero les haya gustado!!! esteee... siento estar tardando tanto en subir los capitulos, esoty ocupada en el cole y en examenes finales, pero este miercoles termino y voy a estar feliz!!!!!!!! jeje, para haccer más fácil todo esto, les invito a ver un video  en youtube... otra vez http://www.youtube.com/watch?v=pF1KFtpCB48&feature=related, este... ah si!! espero dejen sus comentarios!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Gracias por leer ^^ Tomo-chan quiere a todos y todas ustedes!!! ^^ atte: Tomo-chan