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lunes, 31 de diciembre de 2007

lunes, 31 de diciembre de 2007

Lone Wolf: The Other Side of Me. Páginas 28-29-30-31

Continuando con ... Lone Wolf ....










Jajaja lo deje en lo mas bueno!!! pronto las subiré ^_^

por cierto... Próximamente (quiza mañana.. hoy, o pasado) Estaré subiendo el fanfiction de Leebot... y si, es NatShiz, asi que espérenlo que es muy bueno ^^... Feliz año nuevo a todos!!!

Natsuki K.

P.D: La verdad no se que tan bien edité, puesto que mi nuevo monitor deforma un poco las cosas >_<*

miércoles, 19 de diciembre de 2007

miércoles, 19 de diciembre de 2007

Feliz cumpleaños shizuru!!!!

uh.. por poco y lo olvido jajaja... Pues vean que hoy cumple años nuestra amada shizuru, 21 (o 20, depende de donde le tomen la referencia) para ser exactos~ Asi que.... Lo siento shizuru TT__TT no te tengo un regalito!!! Pero vamos... creo que te basta con saber que nos robas el corazón a cada una y uno de nosotros <3

domingo, 16 de diciembre de 2007

domingo, 16 de diciembre de 2007

Lone Wolf: The Other Side of Me. Páginas 25-26-27

Ahh... Como ya ando de vagaciones pensé en subir algo... (Salí hace días, pero tenia unos pendientes como dar unas clases y hacer unos pequeños trabajos...) ... Bueno ^_^' quiza no es mucho pero espero les guste, pronto alcanzaremos a Lone Wolf Jajaja... Y sobre los fics de mi amiga Natsuki Kruger, yo opino que no esta mal algo nuevo =) claro, nomas a ella se lo permitiria en este blog Jajaja... Bueno sin mas aquí estan las páginas...

Claro sin olvidar decirles que visiten la página de Lone Wolf... AQUIIIII, SI, AQUIIIII XD .... Si, ya se que tiene un nuevo blog donde lo publica pero hasta no recibir ordenes de cambiar la dirección a dar, pues no la cambiaré... Ahem... Como les decía aquí estan tres páginas mas ^_^








Recuerden, clic para ver completa la página... Ah... y una cosa mas... Se me pasó traducir algo de la primer hoja.. Lo siento, flojera mía... XD

Y si, ya pienso ponerme un poco al corriente en cuanto a las traducciónes y/o material, nos vemos pronto!!

Natsuki K.

viernes, 14 de diciembre de 2007

viernes, 14 de diciembre de 2007

Las Escaleras del Garderobe

Bien, aqui vengo con el que esta siendo mi segundo Fic, ahora e decidido inspirarme en Mai Otome, relatando la vida de Natsuki, Shizuru, Mai y demas cuando eran estudiantes, claro esta que todo es producto de mi imaginacion, y los personajes estan basados en los creados por Sunrise. Espero que lo disfruteis leyendo tanto como yo escribiendolo. Saludos

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Las Escaleras del Garderobe

Capitulo 1

Su mayor ilusión comenzaba a tomar forma, por fin había sido aceptada en la escuela mas prestigiosa, donde se formaría como Otome y terminaría sirviendo a algún jefe de estado.
Enfrente del Garderobe Gakuen, la pequeña Natsuki Kruger con un gesto de convicción empezaba el camino hacia su futuro.
Mientras la joven peli-azul miraba el que iba a ser su colegio, una chica pelirroja entorpeció sus pensamientos.

- ¡Hola!-Gritó acercándose, y a pocos metros de Natsuki se caía al suelo- jaja, ¿vienes a estudiar aquí?

Pese a que la morena no le contestaba la pelirroja insistió

- Yo me llamo, Tokiha, Mai Tokiha, y vengo a estudiar aquí, a lo mejor somos compañeras- Los ojos de la chica se iluminaron- ¿No seria genial?
- Esto… ¿Si?-Natsuki pensaba que aquella chica no debía de estar muy bien de la cabeza.
De pronto Natsuki notó un peso sobre su hombro, levanto la cabeza y vió a su padre.

- Bien hija, ¿Estas preparada?
- Si Otto-san.
- Adelante, haz que me sienta orgulloso de ti.

Ignorando a Mai, Natsuki comenzó a subir las escaleras del Garderobe, donde arriba ya había otras chicas esperando.
Se colocó en una fila, donde a la cabeza de cada fila se encontraba una chica ataviada con el uniforme de Otome de la escuela, de color perla.
En su fila una chica castaña con gesto amable y soñador lideraba la fila. No pudo evitar quedársela mirando había algo en ella casi hipnótico. Noto que ese efecto también lo sufrían otras cuantas chicas.

- Ya estoy aquí- Dijo Mai a su espalda.
- Bien, todas síganme por favor, vamos a dar comienzo a las pruebas de acceso, que halláis sido aceptadas no significa nada seguro, pero se que lo haréis bien – La castaña había hablado, y el tono de su voz hacia que Natsuki se estremeciera y se sintiera reconfortada- Tu también- Noto esa voz mas cerca, se había quedado atontada y por lo tanto atrás.
- Si, perdone yo… - Comenzaba a ponerse roja.
- No te preocupes, vamos- empezaron a caminar hacia donde se dirigían las otras chicas, pero la castaña no se separaba de su lado- ¿Cuál es tu nombre?
- Kruger, Natsuki Kruger.
- Bonito nombre Natsuki-chan, yo soy, Shizuru.
- Gracias- había logrado que se pusiera mas roja aun- y ¿como debo llamarla?
- Shizuru – Sonrió guiñándole un ojo- aun que si hay mucha gente puedes llamarme Viola-san
- De acuerdo…
Ya se encontraba de nuevo con el resto de sus compañeras, esperando las ordenes que tenían que llevar a cabo.
Las pusieron por parejas y a Natsuki le toco Mai, la actividad consistía en que tenían que tirarles piedras y por turnos debían protegerse. Sin dejar que ninguna piedra tocara a la compañera.
Las únicas que consiguieron que no diera ninguna piedra a la otra fueron ellas dos.
Shizuru se acerco a ellas, y dijo que Natsuki debía proteger a Mai frente a ella.
Las primeras piedras que lanzó iban flojas como las de sus compañeras, pero poco a poco iba aumentando, llegando a hacerle heridas en los brazos a Natsuki, hasta que una no pudo pararla a tiempo, y le golpeo en la ceja izquierda, esta comenzó a sangrar, pero Shizuru no paraba de tirar piedras, y Natsuki tampoco daba señales de dolor ni de quejarse. Tenia clara su misión y no iba a permitir que ninguna piedra diera a Mai.

- Ya esta bien – La voz de una mujer cortó el ejercicio- Las dos están dentro.

Natsuki miro para ver quien hablaba, una mujer rubia se dirigía hacia ellas.

- Shizuru, acompaña a esta chica a la enfermería.
- De acuerdo Maria-sama.
- Luego te quiero ver en mi despacho, ¿La harás llegar Shizuru?
- Si – Dijo asintiendo también con la cabeza haciendo una especia de reverencia.
- Tu, la pelirroja, ven ya conmigo.

Mientras caminaban hacia la enfermería Natsuki iba pensando en por que motivo también había entrado Mai, si ella era la que había hecho todo el trabajo, ni si quiera se percató de que un hilo de sangre le recorría la cara.

- Ven – Dijo Shizuru agarrandola por el brazo y acercándola a ella. – Perdóname creo que me e pasado.
- No te preocupes.
- Si, solo es que deseaba que entraras- añadió sacando un pañuelo del bolsillo y limpiándole la sangre- Eres muy buena.
- Gracias – Natsuki sintió un escalofrió al sentir al tacto de la chica.
- No hay que dar las gracias cuando te dicen la verdad Natsuki-chan- dijo poniéndole un dedo en la nariz y sonriéndola- vamos a la enfermería, lo mismo tienen que darte puntos.

Por naturaleza Natsuki era fuerte, y decidida, pero al lado de Shizuru se sentía tan protegida que seria capaz de dejar su vida en las manos de esa chica.

Mientras esperaban a la enfermera, Natsuki notaba a Shizuru como intranquila.

- ¿Te pasa algo? – Le preguntó ya tuteándola, luego lo pensó y espero no haberle faltado al respeto.
- Si y no, quería pedirte algo.
- Lo que quieras- aparto la mirada para que Shizuru no viera que se ponía roja.
- Veras, yo estoy en el grupo Perla, que es un nivel superior al que vas a entrar tu, y cada perla tiene un asistente, que le ayuda con varias cosas, ¿Te gustaría ser mi asistente?
- ¿No hay chicas ya dentro de la escuela para serlo?
- Si, pero…
- Me encantará serlo- dijo sonriéndola

La enfermera irrumpió en la sala, seguida por la doctora. Sin hablar se dirigió a Natsuki y empezó a observar la herida.

- habrá que darle varios puntos Doctora.
- No hay mayor dificultad, ¿no?
- No
- Entonces encargate tu.

La enfermera le echo la cabeza para atrás y empezó a curarla, le dolía y mucho, apretó las manos arrugando la sabana de la camilla. De pronto noto encima de su mano, otra, mas calida, que hacia que el dolor fuera menos intenso, miró a Shizuru de reojo, y esta le sonreía.

- No te preocupes, estoy a tu lado.

Natsuki giró su mano y agarró la de Shizuru. Al cabo de un rato seguían el camino hacia el despacho de la directora, era un pasillo muy amplio donde se encontraban varias puertas a ambos lados, las dos chicas caminaban por encima de una alfombra roja, Natsuki admiraba cada detalle de esa escuela, al llegar a la gran puerta que daba al despacho de la directora se quedó impresionada.
Shizuru llamo dos veces a la puerta y desde dentro se escucho como daban permiso para entrar.

Una vez dentro, Natsuki noto como era el centro de todas las miradas, allí se encontraba la doctora, otra mujer que no conocía, la directora y unas cuantas perlas mas.

- Gracias Shizuru, colócate a un lado, tu adelántate.

Y eso hizo, quedando frente al escritorio, donde detrás se encontraba esa mujer rubia, casi no la prestaba atención, miraba maravillada las vistas que había desde allí, a través del gran ventanal.

- ¿Cuál es tu nombre?
- Kruger, Natsuki Kruger
- Bien Kruger, como bien sabes, e decidido que entres en la escuela ya que has demostrado tener valor y lealtad, que es lo principal en una Otome.
- Gracias – dijo haciendo una reverencia
- Ahora te explicaré las condiciones que hay para una Otome.

<>

La directora callo para dejar a Natsuki pensar su respuesta, pero no necesitó mucho tiempo.

- Acepto, y lo hago consciente de lo que ello supone y orgullosa de ser aceptada, con la esperanza de algún día llegar a ser una Otome.

La directora hizo un gesto con la mano a Shizuru y se acerco a Natsuki con una cajita.

- No te va a doler, te lo prometo.- le dijo susurrando
- Gracias…

La directora se acercó a ella, y sacando el pendiente de la caja, se lo coloco en el lóbulo de la oreja a Natsuki, sintió un pinchazo pero efectivamente, no dolió.

- Shizuru te acompañara a tu habitación, allí ya te espera tu uniforme, si tienes alguna duda, no dudes en preguntarla. Bienvenida al Garderobe Natsuki Kruger.

Salió del despacho seguida de la castaña, deseaba llegar a su habitación y probarse el uniforme.

- Tu estas en el grupo coral, tu uniforme es igual que el de estas chicas . señalo con la mirada a un grupito que había, las cuales miraban a Shizuru embobadas. Pero seguro que a ti te queda mejor.

Esa frase hizo que la morena se ruborizara.

- Esta es tu habitación – dijo parándose enfrente de una puerta – mañana si quieres te enseño donde esta la mía.
- Gracias por todo Shizuru… gracias por no dejarme sola
- Nunca lo haré.

Natsuki entro en su cuarto y Shizuru se marchó hacia el suyo


Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)

El Regreso de la Estrella Roja Cap. 13

Siento que mi historia no vaya por el camino de lo que se esperaba, pero podriais darle una oportunidad a Shizuma pese a los prejuicios que unen a Natsuki con Shizuru.
Dicen que no hay ningun amor eterno, pero que el primer amor no se olvida. Y de seguro que Natsuki y Shizuru no se van a olvidar pese a que vayan por caminos diferentes.

Capitulo 13

Al oír la afirmación de Shizuru, a Shizuma le dio un vuelco el corazón, y una intensa agonía le oprimía el pecho al no escuchar lo que decía Natsuki al respecto.
La morena se había quedado pálida enfrente de la presidenta, realmente no sabia que decir, quería a Shizuru, siempre la había querido, y le costaba aceptar que pudiera haber alguien mas en su corazón, bajó la mirada, no podía mirar mas a esos ojos carmesí sin que el alma se le resquebrajara.

- Natsuki… ¿es eso verdad?
- No lo sé, pero creo que no…
- Pues yo creo que si Natsuki- Dijo con una media sonrisa- venga, soy tu amiga, puedes confiar en mi.
- Lo sé… pero yo te quiero a ti Shizuru- añadió levantando la mirada finalmente.

Shizuma se quedó helada, mientras una lágrima caía por su mejilla, notaba como los nervios latían en su pecho, otra cosa no podía latir por que acababan de arrojar su corazón al estanque que tenía en frente.
Se levanto procurando que no la vieran, sus pasos eran lentos, pero sus lagrimas caían rápidas, una detrás de otra. “¿Por qué duele tanto?”

- Me querrás a mi por todo lo vivido- Comenzó a andar guiando a Natsuki a que la siguiera- Por que es difícil olvidar el pasado, pero acéptalo cuanto antes, para que no nos hagamos daño ninguna.
- No hay nada que aceptar Shizuru- añadió mientras seguía sus pasos.
- Si que lo hay Kuga- el tono de Shizuru se había vuelto muy serio – hemos sido el primer amor la una de la otra y nunca te olvidaré, pero… - paro sus pasos enfrente de un camino que se dividía en dos- nuestros destinos ahora van por separado.

Natsuki miró hacia los dos caminos, en el de la izquierda que era el que mas cerca le tocaba a ella, se podía ver a Shizuma andando a lo lejos, y en el derecho, una chica de pelo verdoso saludaba con una mano a Shizuru sentada en un banco.

- Sigue tu camino Natsuki-chan- la abrazó fuertemente, sabia que era la ultima vez que la tendría entre sus brazos- Si te pierdes no me llames, por que estaré lejos, necesito olvidarte y rehacer mi vida, y junto a ti no puedo. Tu veras si quieres seguir tu camino o quedarte aquí conmigo.

A Natsuki le parecía imposible lo que le estaba diciendo Shizuru, no quería separarse de ella, era muy importante en su vida, y le dolía el corazón al pensar que algo que debía ser no llego a ser, la miró a los ojos.

- Te agradezco que me hayas sido sincera Fujino-san, me costará mucho vivir sin ti, pero… - miró hacia el camino en el que Shizuma se perdía a lo lejos- sabré hacerlo, a sido un placer tenerte a mi lado.
- Lo mismo digo Kuga-san- dijo emprendiendo el camino hacia el camino de la derecha.

Natsuki se repuso al golpe que acababa de recibir en su interior, cogio aire y salió corriendo por el camino de la izquierda.

Por la cara de Shizuru empezaron a resbalar unas lagrimas hasta que llego donde la esperaba Tomoe, la chica la abrazó fuerte contra ella y le prometió que ella nunca la haría daño.

- Gracias Tomoe-chan, pero necesito mi tiempo.
- Lo entiendo Shizuru, y te esperare el tiempo que haga falta, yo tengo claro a quien amo, no como esa…
- No te metas con ella, ella también tiene claro a quien ama Tomoe, duele que no sea a mi, pero sé que en algún momento me amo, e incluso, estaba dispuesta a rechazar a la persona a la que ama por mi, pero no podía permitírselo.

Tomoe la seco las lagrimas de los ojos.

- Al menos a tenido la decencia de hablar contigo… si.

El ruido de la arena bajo los pies de alguien que corría en su dirección la alarmó un poco, intento secar sus lagrimas por si acaso conocía a la persona que se acercaba, pero sabia que si alguien se paraba a hablar con ella vería sus ojos rojos, carentes de brillo alguno, como si toda su felicidad se hubiera esfumado, deseaba que fuera quien fuera siguiera corriendo por delante de ella, pero no fue así, los pasos reducieron velocidad a medida que se acercaba a ella.
Alguien le agarró fuerte del brazo y la giró, al recuperarse del susto, lo primero que vio fueron los ojos de Natsuki, vidriosos como cubiertos de una capa de lagrimas, como si quisiera llorar pero no pudiera.

- Natsuki… ¿Estas bien?- Dijo disimulando su tono, haciendo que su voz sonara de manera habitual.
- No – Recuperaba el aire tras la carrera- Pero eso ahora da igual, necesito…- volvió a coger aire- necesito decirte algo Shizuma
- No hace falta que digas nada… Yo… - La chica no sabia que decir, y sus ojos estaban a punto de empezar a gotear de nuevo- Yo entiendo que tu- No pudo continuar la frase.

Natsuki la había agarrado por la cintura acercándola a su cuerpo, y cerrando los ojos, acerco sus labios a los de la chica, evitando que siguiera hablando. Shizuma reacciono cogiendola de la cara y cerrando los ojos, disfrutando de ese beso que empezó siendo sencillo hasta que empezaron a colarse la una dentro de la boca de la otra.

Shizuru y Tomoe salían del pequeño parque, en dirección a la residencia de esta última, y una sonrisa se dibujo en la cara de Shizuru mientras miraba al frente. “Sé que serás feliz aun que no seas mía, cuídate Natsuki”
La castaña entendía que no estaba solo abandonando aquel parque, abandonaba lo que una vez había amado con todas sus fuerzas, y sabia que lo abandonaba por el bien de las dos, se habían querido y mucho, pero ese tiempo ya había terminado.

Tras unos minutos en los que el tiempo pareció detenerse ambas se separaron, Natsuki se sobresalto al ver que Shizuma se abrazaba a ella escondiendo su cara. Por mas que Natsuki intentaba separarla no lo conseguía, parecía que Shizuma se hubiera quedado pegada a ella.

- Shizuma… Esto…
- Calla, que estoy escondida- pudo entender a duras penas Natsuki ya que esta le hablaba directamente a la ropa
- ¿Escondida?¿De quien?- Los ojos de Natsuki se abrieron como platos mirando a todos los lados.
- De ti imbecil- la vocecita de Shizuma había cambiado radicalmente, era como la de una niña pequeña, frágil e indefensa.
- ¿De mi?- a Natsuki se le dibujaba una sonrisa en la cara, no imaginaba conocer esa faceta de Shizuma
- Pues claro- dijo escondiéndose mas.
- Jajajaja
- Oye que no te rías de mi!- Dijo Shizuma separándose un poco y mirándola a la cara
- Si me río, te lo mereces- en su cara se dibujaba una sonrisa a la vez que Shizuma volvía a esconderse.
- Esto no esta bien, esto no debía de haber pasado…
- Pero a pasado, y la verdad es que yo me encuentro bien- añadió Natsuki abrazándola.
- Y yo… tal vez demasiado bien.

Estuvieron así un rato hasta que por fin pudieron empezar a caminar, Shizuma seguía repitiendo de vez en cuando que aquello no estaba bien. Natsuki harta de que repitiera lo mismo una y otra vez, la beso de nuevo.

- Si no esta bien, ¿Por qué me devuelves el beso?
- No lo sé
- Además si me aparto tu también me besas
- ¡ESO ES MENTIRA!- la morena se puso roja
- jajaja, sabes que no- la beso de nuevo, y mientras se besaban Natsuki se separo unos centímetros de su boca, a la cual siguió la de Shizuma buscando mas beso- ¿Ves?
- Te lo estas inventando- Shizuma había recuperado su tono borde habitual y sonreía a Natsuki.
- Vaya vaya… que curioso que es esto- la voz de un niño se dirigía a las dos de nuevo.
- Nagi…
- Muy buenas mis himes de hielo, aun que creo que ahora de hielo hay poco.

Las dos recuperaron su semblante serio y miraban desafiantes al niño de pelo blanco.
- ¿Qué hay en juego esta vez?
- ¿A que te refieres Natsuki?-Le pregunto inocente Shizuma
- En el ultimo carnaval, si tu child moría… la persona mas importante para ti, lo hacia también… En este hay algunas variantes.
- ¿Qué variantes?- Natsuki apretaba los puños y empezaba a cabrearse.
- Ya los descubriréis…-el niño desapareció mientras su risa resonaba en la cabeza de las dos chicas


Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)

El Regreso de la Estrella Roja Cap.12

Capitulo 12

- En 10 minutos esta la cena Mikoto- Dijo Mai con la voz muy apagada, mientras que por su mente no dejaba de rondar la idea de que a Mikoto le pasara algo por haber aceptado su poder de nuevo - ¿Pones la mesa?
- Si - Mikoto también estaba mas seria de lo normal, y la habitación se sumía en el mas profundo silencio.

Se sentaron las dos a cenar, y como de costumbre Mikoto agradeció el plato de Mai.

- ¿El resto que van a hacer?- preguntó de repente la chica de las trencitas.
- Pues aun no saben muy bien como tomárselo, Akane dice que no va a volver… - La miró de reojo - ¿Y tu?
- No lo sé, antes todo era distinto… no entendía muy bien algunas cosas, pero ahora e cambiado, todo a cambiado – dijo Mikoto bajando la mirada, Mai sabia que Mikoto se refería a que ahora temía perder a quien mas quería, y un pinchazo hizo que sus ojos se humedecieran al pensar que no era ella.- ¿tu lo has aceptado verdad?
- Si…
- Entonces yo también lo haré, si Mai lucha, yo lucho.

A la pelirroja se le encendieron las mejillas a la vez que sonreía al volver a ver a su Mikoto, pero poco le duro la felicidad al escuchar como la puerta se abría y por ella entraba Natsuki.

- Hola.. – Dijo la morena en tono bajo
- Hola Natsuki… - Mai recupero la compostura- ¿Quieres cenar?
- No… Gracias… - se acercó a la mesa y se sentó al lado de Mai – ¿Has hablado ya con las otras?
- Aun no lo asimilan, y de momento tenemos el no rotundo de Akane – titubeo un poco antes de hablar - ¿Tu… tienes tu elemento? Lo digo por lo de esa otra chica
- Si, si lo tengo – contestó mientras apartaba la mirada de Mai, haciendo que sus ojos se posaran en la madera – e tenido varios altercados con huérfanos, y e peleado al lado de Shizuma – le devolvió la mirada a Mai en la que se dibujaba una duda en su cara- es la otra chica que comparte mi elemento…
- ¿Cómo es posible que las dos tengáis el mismo? – preguntó Mikoto que terminaba de tragar el ultimo bocado de su plato.
- No lo sé – Dijo dirigiendo sus ojos a Mikoto, y se rió al ver que la chica tenia restos de comida en su mejilla – Tanto que te gusta comer y no sabes hacerlo, jaja- Añadió mientras limpiaba a Mikoto con una servilleta haciendo que esta se sonrojara.
- Esto empieza a ser mas raro de lo que conocíamos…- Mai hablo sin querer mirar la escena protagonizada por las otras dos.
- Si… yo me voy a acostar, ya pensaré mañana, además, e de encontrar a Nagi.
- Si, lo mejor será que descansemos… mientras podamos.

Al rato las 3 estaban cada una en su cama, pero el sueño tardo en invadirlas, cada una tenia la mente ocupada en una cosa.
Shizuma dormitaba en la puerta de la habitación que le habían asignado, aun no tenía llave y Shizuru aun no había llegado. Tenia los brazos apoyados sobre sus rodillas, formando un circulo para meter entre ellos la cabeza. “Lo que me faltaba, tras el día que e pasado tener que dormir aquí”. El sonido de unos pasos la hizo levantar la cabeza.

- Perdona el retraso- Dijo la presidenta en su tono normal, parecía mas animada que la ultima vez que la había visto- Me entretuve con una amiga, aquí tienes una copia de las llaves- le tendió un llavero con el escudo del colegio en el que colgaba una pequeña llave.
- Gracias – Empezó a hacer amago de levantarse cuando frente a ella apareció la mano de Shizuru, que se la tendía para ayudarla a levantarse
- No hemos empezado con buen pie, ¿Lo intentamos de nuevo?- Sonreía abiertamente a la chica
- No hay nada que empezar, no te gusto y no tengo por que hacerlo – añadió mientras rechazando la mano de Shizuru se levantaba sola- ¿podemos entrar ya?
- Si… - Shizuru se encontraba algo cortada frente a la chica, normalmente habría tenido alguna buena contestación ante tal borderia, pero el caso es que la chica tenía razón.

Ambas entraron y finalmente cada una se acomodo en su espacio.

El día siguiente resulto bastante tranquilo con respecto al anterior, todas fueron a clase, y ningun imprevisto altero su mañana. Tan solo a Natsuki, cuando se enteró de que Shizuma estaba en su clase, hacia lo posible por no prestarle atención, por no mirarla, sabía que no estaba bien lo que estaba pasando, y no podia seguir asi, asi que se centró en evitarla.
Shizuma por su parte, hacía todo lo contrario, en clase se sentó cerca de ella, y no paraba de llamar su atención.

Al llegar la tarde, cada una se encontraba en su habitación, Natsuki discutia con Mai acerca del que hacer al respecto de los huerfanos, intentando adivinar las reglas de este nuevo carnaval, mientras Mikoto intentaba hacer los deberes en la mesa de la cocina.
Cansadas de hacer suposiciones, se sentaron a ver la tele un rato.

- Natsuki, ¿puedo preguntarte algo? – Dijo un poco cortada Mai
- Claro…
- La presidenta y tu… bueno, creo que siempre a estado claro que habia algo entre vosotras, pero… ¿Lo hay?
- La verdad es que no Mai… es raro, yo, si te soy sincera estaba a punto de entregarme a ella, de pedirle que fueramos algo, gritar a los 4 vientos que la quiero, pero ahora todo a cambiado.
- Lo entiendo, por los huerfanos…
- No Mai, no es exactamente por ellos, es mas… por ella
- ¿Ella? ¿A quien te refieres con ella?- Preguntó la pelirroja, mientras Mikoto agudizaba el oido esperando la respuesta de Natsuki
- Ella es Shizuma…- Bajó la mirada dejando que sus mejillas se coloreasen- no sé que me ocurre, pero no dejo de pensar en ella.
- ¡PERO SI NO LA CONOCES!- intervino de pronto Mikoto
- Pues es como si lo hiciera- añadió algo molesta ante la reacción de Mikoto
- Yo te entiendo Natsuki, cuando crees que amas a alguien, pero de repente te das cuenta de que… tal vez fue tu primer amor, la primera persona que encendió tu alma, pero no es a quien quieres, y vas y te enamoras de quien menos te esperabas.
- Si…- Natsuki la miraba preocupara, sabia que entre Mai y Tate al final no habia pasado nada, pero Natsuki no se imaginaba que Mai estuviera viviendo en esa situación.
- Al menos hablalo con Fujino-San, todo el mundo se merece una explicación.

Se quedaron en silencio cada una pensando en sus cosas, Mikoto se sentia mal por no ver oportunidad alguna con Natsuki, Mai pensaba en Mikoto y en todo lo que le hacia sentir, y Natsuki por su parte, pensaba en que le diria exactamente a la presidenta.

Salió por la puerta dirección a la otra residencia, tenia que hablar con ella y no podia aguantarlo mas, pasaba por el parque que las separaba cuando se freno de repente “Shizuma, ¿Qué haces? Has perdido completamente la cabeza…” se sentó en un banco cerca el pequeño estanque, y empezó a tirar piedras, cuando el ruido que hacen dos personas al hablar la distrajo de su misión de empedrar el agua.

- Verás Shizuru… tengo que hablar contigo – Shizuma se giró para ver si era verdad que la dueña de esa voz era de quien ella esperaba, y asi fue, se encontro con que Natsuki y Shizuru se encontraban cara a cara a pocos metros de donde estaba ella.
- Tu dirás entonces Natsuki- La presidenta mantenia su sonrisa en la cara, pero en sus ojos se reflejaba cierto dolor por que sabia lo que sucedia.
- Es que… sé que esperabas algo de mi, y no te lo puedo dar, por que… yo… - La morena empezaba a atascarse con las palabras.
- Te has enamorado de Shizuma- Terminó Shizuru.

domingo, 18 de noviembre de 2007

domingo, 18 de noviembre de 2007

El Regreso de la Estrella roja Capitulo 11

Capitulo 11

Shizuru salía del centro para dirigirse a su habitación, la notificación de que tendría una compañera de habitación hasta que le consiguieran otra habitación a la chica, le hizo salir antes de lo esperado, aun que se sintió aliviada, el peso de los ojos de Tomoe mirándola todo el rato, había llegado a incomodarla, y a ponerla algo nerviosa.
Caminaba despacio, tampoco tenia mucha prisa, aun tenia tiempo, delante de ella, una larga melena medio azulada la hizo avanzar un poco mas rápido, siguió adelante hasta torcer a la derecha, por donde había cruzado la melena. Evidentemente era quien esperaba encontrar, se quedó parada un segundo pensando en si llamarla o limitarse simplemente a observarla. Observó como la calle que iba a cruzar ahora Natsuki salía otra chica, sin ninguna mirar donde debían, ambas cayeron al suelo por el choque.
Shizuru se adelanto un poco por si necesitaban ayuda, pero se quedo bien cobijada tras un árbol, la permitía verlas y escucharlas…

- Parece que los choques es lo nuestro – Dijo Natsuki agarrando su codo izquierdo, con el cual había golpeado el suelo - ¿estas bien?
- Si, ¿tu? – Una punzada recorrió toda su espalda al oír a Natsuki decir “nuestro…” - ¿Te duele el codo? – Dijo señalándolo

Las dos seguían en el suelo, y al llegar el momento de mas que palabra tocaba cruzar miradas, ambas empezaron a ponerse rojas, simplemente con la presencia de la otra. Shizuru se apoyó contra el árbol “No… ¿Qué significa esto Natsuki?”
Shizuma se levanto antes, y le tendió la mano a Natsuki, la que desde el suelo acepto como ayuda, ante el roce de ambas manos, las dos hielos solo sentían como una llama de fuego ardiendo dentro de ellas. Al levantarse, ambas quedaron bastante cerca y una idea corrió a toda prisa por la cabeza de Natsuki “Quiero besarte… ¿Pero qué estoy diciendo?” mientras que Shizuma seguía manteniéndole la mirada algo similar le sucedió “Bésame, hazlo… ¿Pero que digo?” ante ese pensamiento Shizuma, aparto la mirada de aquellos ojos verdes, siempre le había costado mirar a alguien a los ojos, pero en ese momento, era algo mucho mas.
Natsuki, retrocedió unos pasos haciendo que la distancia entre las dos fuera algo más cómoda.

- Buenas noches Kuga-san – Dijo una voz que venía justo del parque que se encontraba detrás de ellas, a escasos pasos.
- Shizuru – Se giró la morena en busca de la presidenta - ¿qué tal? – Añadió al encontrarla.

Sin la percepción de ninguna de las dos chicas, Shizuma había llevado su mano al pecho rápidamente, y un sudor frío recorría sus manos, “Compartirás cuarto con la novia de Kuga” eso se le pasaba una y otra vez por la cabeza “Natsuki… Kuga…” apretó mas su mano contra el pecho, y cerro fuertemente los ojos, tenía que obligar a su mente a olvidar todo lo sucedido y sentido, pero ¿como apagar esa llama que había encendido otra persona y de la cual ella no era dueña?
Natsuki miraba a Shizuru y sus mejillas se tornaban coloradas, se giró para mirar a Shizuma, la que tenía un gesto algo apagado, con la mirada perdida, y una media sonrisa en la cara puesta casi por obligación.

- Shizuma, esta es Shizuru Fujino, la presidenta del consejo estudiantil – Shizuru sonreía a la nueva morena. – y es mi… - pensó bien en lo que iba a decir, y recordó que aun no se había declarado a Shizuru- mejor amiga.
- Un placer – Dijo Shizuma, sintiendo un gran alivio cuando Natsuki recalco el significado de la presidenta en su vida, aun que consiguió ver como la cara de felicidad de la castaña desaparecía poco a poco, mientras su mirada buscaba como una especie de explicación ante las palabras de Natsuki.

Ahora era a Shizuru a la que miraba, aun que la castaña no le devolvía sus ojos.

- Y ella es Shizuma – miró de reojo a la morena, y una sonrisa picara nació en su cara – y es algo así como algo bueno que se a colado en mi camino, y se cuela una y otra vez…
- Sobretodo cuando acabamos en el suelo, ¿no?- Apuntó Shizuma.

Ambas se miraron y sus sonrisas lo decían todo, Shizuru era lo bastante lista como para adivinar que en ese momento ella sobraba, su Natsuki estaba sonriendo a otra chica, y encima la había presentado como su amiga, “¿Por qué? ¿Es que acaso entre nosotras no hay más que eso? ¿Es que no has estado a punto de declararte en muchas ocasiones? ¿ No llevo yo esperándote mucho tiempo?” Shizuru mantuvo la calma pese a lo que estaba viviendo.

- Me tengo que ir a mi habitación, he de esperar a mi nueva compañera de cuarto…
- Pensé que la Presidenta se libraba de compartir habitación…
- Si, normalmente es así Kuga-san, pero no hay sitios libres, y tengo que compartir hasta que se haga un hueco.
- Ah!... bueno…
- En ese caso, me voy no sea que la chica llegue y yo no este…
- No lo creo- la cortó Shizuma – me refiero a que no creo que llegue antes que tu
- ¿Y tú que sabes? – Dijo dejando escapar un tono bastante seco – digo…
- No te preocupes, no tengo por que caerte bien, no me importa no hacerlo, así que prefiero que no uses falsedades conmigo y me trates como sientas que debes de hacerlo – Natsuki miraba a las dos asombrada y con miedo de que pasara algo – Y lo digo por que esa chica soy yo, es conmigo con quien te toca compartir la habitación.

Shizuru la miraba fijamente, su ceño estaba fruncido y apretaba los labios, pero su interlocutora no mostraba ningún tipo de reacción ante la situación, la devolvía la mirada sin mas, sin alterarse y sin cambiar su gesto.

Natsuki estaba abriendo la boca para romper un poco el hielo de la situación cuando el suelo empezó a temblar.

- ¿Otra vez? No puede ser… - Dijo Shizuma cambiando rápidamente la mirada a Natsuki

Shizuru también miraba a la morena, esperando que esta con una simple mirada le dijera que hacer, pero no la miraba, tan solo tenía ojos para Shizuma.

- Si esa chica no sabe que es esto, Natsuki, dime, ¿qué hacemos?
- Esperar…

La morena había decidido no mirar a ninguna, la situación empeoraba por momentos, pero incluso agradecía que aquel Child apareciera de repente. Era mas pequeño que aquel que hacía un rato las dos morenas habían destruido. Pero sus dientes eran mas o menos del mismo tamaño de las chicas.

Natsuki estiró sus brazos, extendiendo bien la palma de sus manos, haciendo aparecer dos pequeñas pistolas. Shizuru la miraba asustada, eso significaba que tenia su poder, y que volvía a haber un gran peligro, Natsuki lo había aceptado, pero ella que debía hacer, la última vez la situación fue catastrófica y no iba permitirse hacerle daño de nuevo. Algo la aparto de sus pensamientos.

La otra morena, y aquella que no era de mucho agrado para Shizuru, en un acto muy similar al de Natsuki sacó unas pistolas idénticas a las de la morena.

- Tu también… no puede ser…

Tras un cruce de miradas de las dos hielos ambas gritaron a la vez ¡Dhuran! ¡Ryuk! Los dos perros metálicos volvían a hacer aparición, pero algo había cambiado en ellos, estaban mucho más grandes que antes.

Shizuma los miraba extrañada, y Natsuki evitaba su mirada, ella si sabía lo que significaba, seguro que lo sabía. La morena esperaba a que Natsuki depositara sus ojos en ella, pero al hacerlo la del perro plateado aparto la mirada rápidamente, dejando ver sus mejillas, las cuales estaban completamente coloradas.

Shizuru estaba paralizada entre el asombro y el pánico de que volviera a suceder lo mismo. Tan solo se quedó observando como las dos chicas se deshacían del Huérfano sin ningún problema.

Acabaron con el y Natsuki evitaba a Shizuma, la que se acercaba a ella poco a poco.

- Natsuki ¿Por qué Ryuk ha crecido tanto? – Le pregunto desde su espalda ya que Natsuki no se atrevía a mirarla.
- Tu Child crece cuando se hace mas grande el amor hacía tu persona mas importante…

La chica se giró para mirar a Shizuru, que es la que la había contestado. Sus ojos se abrieron como platos al ver como unas ligeras lágrimas caían por la cara de Shizuru. Natsuki simplemente les daba la espalda a las dos y no contestaba.
Shizuru camino unos pasos para atrás y empezó a perderse en el camino, lejos de aquellas dos chicas, en su cabeza no dejaba de recordar lo que había sucedido, pensaba en que si realmente Natsuki sentía algo por aquella tal Shizuma. No tenia animo de volver a la habitación para encerrarse en ella encima con la que le había quitado a su Natsuki, así que seguía caminando sin rumbo fijo, hasta que una voz muy dulce la devolvió a la tierra.

- ¿Fujino-san? ¿Estas bien?
- Si, gracias – Dijo secándose las lagrimas con el revés de su mano, aun que sabia que el rojo de sus ojos no podía ocultarlo - ¿Que haces por aquí Tomoe? Ya es tarde…
- Lo sé, simplemente estaba buscándote – Se tapo la boca con la mano – Buscándola, discúlpeme.
- No hay nada que disculpar Tomoe-chan, ¿me acompañas? – Gracias a la pequeña de pelo verde la presidenta había olvidado un poco a su morena, y había vuelto a sonreír.

Shizuma seguía a las espaldas de Natsuki, no sabía como interpretar correctamente las palabras de Shizuru, “¿Eso significa que lo que creo sentir por Natsuki…es cierto?” “¿Y ella por mi?” Miraba a la morena, esperando que se diera la vuelta y le diera algún tipo de explicación que aclarase lo que estaba ocurriendo. “No estas bien ¿Verdad Natsuki? No eres tan dura como pareces… “mientras pensaba en esto sus pies habían dado unos pasos hasta Natsuki, quedando a pocos centímetros de su espalda “Yo nunca hago esto pero por ti creo que…” Estiró los brazos pasándolos por la cintura de la morena, apoyando su cabeza contra la espalda de Natsuki, no sabía como reaccionaria, pero no le importaba.

Al sentir los brazos de Shizuma rodeándola, Natsuki sintió una paz tremenda, como si no existiera nada malo, solo existía ese momento, y sus manos buscaron las de la chica que la protegía en esos momentos del mismo tiempo.

Al cabo de un rato se giró y quedo enfrente de Shizuma, las dos sentían como sus mejillas se calentaban en señal de rojez.

- ¿Qué pasa si te beso?- Pregunto Natsuki echándose a reír, mientras Shizuma escondía su cara en el cuello de su camisa.
- Pues… na…nada, que va a pasar…
- Entonces… si no pasa nada, ¿Por qué te escondes?
- Por que si lo vas a hacer lo haces y punto no vayas diciendo eso...
- Esta bien… - Soltó sus manos de la cintura de la chica, haciendo que Shizuma hiciera lo mismo.

Anduvieron un rato, Natsuki andaba con la mirada fija en el frente, y Shizuma iba de su lado mirándola de vez en cuando, pensando en lo que estaba sucediendo, “¿Cómo puedo sentir algo así por alguien? Encima es una chica… no puede ser, esto no esta bien, es una equivocación yo no puedo…” sus pensamientos fueron frenados tras que Natsuki cansada de que sus manos chocaran mientras andaban agarrara la suya, entrelazando los dedos, haciendo que algo recorriera el estomago de Shizuma y el suyo.

El Regreso de la Estrella roja Capitulo 10

Capitulo 10

Tomoe se levantó de su silla haciendo que Shizuru la mirara.

- Fujino-san – Dijo sonrojándose en exceso - ¿Podríamos almorzar juntas algún día?
- Claro que si Tomoe – sonreía a la chica- cuando quieras

La chica se sentó aliviada, temía que la presidenta la rechazase, y al no encontrar negativa, se libero del peso de su pecho. Desde el primer momento en el que la había visto, no podía dejar de pensar en ella, y al recordar a la chica morena que la había consolado tras hacerla llorar… un nudo en su estomago la presionaba a cambiar su cara a cabreo. Apretó sus dedos contra su falda… “¿Quién esa chica Fujino San? ¿Es tu novia?” Tenia ganas de hacerle esa pregunta, pero no la veía muy oportuna, así que se limito a observarla en silencio. Shizuru le ofreció una taza de té, y ella amablemente aceptó.
Shizuru no sabía que mas quería esa chica de ella, pero se alegraba de tener compañía, aun que permanecieran en silencio.

Cerca del jardín un sapo de casi 7 metros era atacado por dos perros, que combinaban bien sus ataques.
Desde su posición Nao las miraba a las dos atónita de lo que estaba sucediendo, “¿Dos himes del hielo? ¿Cómo es posible?

- Shizuma! Manda a Ryuk a la espalda del Sapo – Dijo mientras corría hacia donde había pedido a Shizuma que dirigiera a su Child

Shizuma hizo lo que Natsuki le había pedido.

“Han luchado juntas alguna vez… no puede ser tanta compenetración si no” Nao pensaba eso una y otra vez mientras veía como las dos chicas se desenvolvían juntas a la perfección en los ataques contra el huérfano.

Finalmente, y tras un ataque sorpresa por detrás del sapo, este cayó al suelo. Shizuma y Natsuki habían vencido al Huérfano, sabiendo exactamente que hacer sin ni siquiera necesidad de hablar. Con solo mirarla Shizuma entendía a la perfección lo que pensaba hacer Natsuki, y a la inversa era lo mismo.

Natsuki se acercó hasta donde estaba Nao en el suelo para ayudarla a levantarse, quería hablar con Shizuma de lo ocurrido, del hecho de que hicieran tan buen equipo y compartieran elemento, pero sabía que no era momento de dar explicaciones. Simplemente sonrió a la chica que acariciaba a su child, y con Nao sujetada a su hombro echó a andar.
Shizuma respondió la sonrisa, acompañándola de un gesto con la mano, despidiéndose, volvía sobre sus pasos para acudir al despacho de la directora.

Natsuki no pudo evitarlo, y giró su cabeza para ver como Shizuma se alejaba, sin querer evitarlo una sonrisa se dibujo en su cara, y volvió la vista al frente.
Shizuma pensaba en lo que había pasado, y se giró viendo como Natsuki llevaba a Nao colgada, sonrió y devolvió su mirada al camino que tenia delante.

Nao miró de reojo a Natsuki, la cual aun llevaba la sonrisa puesta “¿Qué significa todo esto Natsuki… esa chica te… te gusta?” una sacudida golpeo el pecho de Nao “No puede ser… ¿y Shizuru?... y ¿yo?”

Shizuma ya salía del despacho de la directora, con un papel en la mano, donde estaba apuntado su número de habitación. Ya había oscurecido bastante, y aun le costaba orientarse por el colegio, además, no iba pensando en el camino, su cabeza estaba junto a otra persona “Natsuki… ¿Qué me esta pasando?” Su corazón latía un poco mas rápido e intento frenarlo colocándose la mano sobre en pecho.

- Buenas noches, Hime del hielo – Le saludo un chico que parecía más pequeño que ella
- Ho-Hola… - Dijo mirándole extrañada, “¿Cómo sabes que soy una Hime?”- ¿Querías algo?
- Solo quiero cerciorarme que el hielo no se derrite, si no, puede que el carnaval no sea tan divertido.
- ¿Carnaval? ¿Qué quieres decir? – Su tono volvía a ser el borde de siempre – Contéstame niño.
- Mi nombre es Nagi, y es pronto para desvelarte nada… - Sonrió maliciosamente – Pero me encargaré de que el hielo no sea agua… El numero de tu habitación… curiosamente coincide con el de otra chica, compartirás cuarto
- Lo sé, no soy estupida
- Compartirás cuarto con la novia de Kuga

Antes de poder preguntarle quien era Kuga, el niño desapareció.
- ¿Y A MI QUE?- grito al aire- bua…

viernes, 12 de octubre de 2007

viernes, 12 de octubre de 2007

El regreso de la estrella Roja Capítulo 8 y 9

A/N:

A todos aquellos que empezaron a leer este fic, pido disculpas por mi tardanza, pero no e podido ponerme a escribir hasta ahora, prometo que escribiré mas amenudo. Tras un lapsus en mi vida, vengo con energias renovadas y con ganas de meteros a todos en el mundo del regreso de la estrella roja. Espero que disfruteis de los nuevos capitulos, Gracias por leerme. Saludos, besos y abrazos, FDO: Natsuki Kuga

Capitulo 8

Sonó la campana haciendo saber que la primera clase había terminado, Mai salía corriendo de su clase para llevarle el almuerzo a Mikoto, ya que se le había olvidado dárselo a la entrada, y sabía como se pondría la chica si no tenía su comida.

Mientras corría por el pasillo la puerta del comité de estudiantes se abrió, haciendo que la pelirroja estampara su cara contra el cristal y cayera al suelo.

-- Perdona… ¿Estas bien? – Oía la voz de una chica muy a lo lejos, mientras seguía viendo todo oscuro.

- No Veo!! No Veo!!

- Tal vez sea por que tienes los ojos cerrados…

Noto como se ponía roja mientras abría poco a poco los ojos, le dolía mucho la cabeza y por ella de repente paso la imagen de una chica con trencitas…

- Mikoto!!- Abrió los ojos de golpe y se puso en pie quedando en frente de la chica que la había hablado.

- Me alegro de no haberte matado- Se giró dejando ondear su pelo oscuro y largo para girar sobre sus talones y marcharse

- Oye!! Por lo menos podrías disculparte!! – Grito Mai

- Es verdad – Añadió la chica sin darse la vuelta- Siento que seas tan torpe de no ver las puertas delante de tus narices…

Mai puso su típico gesto de cabreo y se dirigió a paso rápido tras la chica. Al alcanzarla la agarro del hombro para girarla, pero al colocar su mano, un grito casi rompe los tímpanos de la pelirroja. Ambas se dirigieron corriendo a la ventana, y vieron de donde procedía aquel grito.

Frente a ellas se encontraba un monstruo de unos 3 metros y abajo una chica de primero gritaba de miedo. Sin pensárselo Mai salto por la ventana, dejando que su elemento volviera a ella enfrentándose así al huérfano que había aparecido frente su escuela.

Mientras luchaba contra el en las alturas desde el suelo escucho a alguien gritar.

- Ryuk!! Carga cartucho de plata…

Acto seguido algo parecido a un perro metálico se materializo a los pies del huérfano y una sacudida golpeo con recuerdos la cabeza de Mai…

- ¿Dhuran?

Al mirarlo bien, vio que era completamente negro, con los cañones plateados, no podía ser Dhuran, justo al lado del perro se encontraba aquella chica, que tan borde le había parecido a Mai, y haciendo un gesto que a la pelirroja le recordaba mucho a Natsuki, estirando el brazo, dirigió al perro metálico contra el huérfano.

Mai continuo luchando contra el monstruo hasta que Ryuk y ella se deshicieron de el.

Mientras descendía, observo como el perro se acercaba a la chica y esta lo acariciaba cariñosamente.

- Tu… ¿de donde has salido?

- Tal vez te conteste cuando aprendas algo de educación – Añadió la morena sin mirarla si quiera – Bien hecho Ryuk.

Acto seguido el Perro se desintegro, y la chica volvía a caminar dándole la espalda a Mai.

La pelirroja no sabia que había pasado y no sabia como actuar, simplemente se quedo en el sitio viendo como lo que parecía ser otra Hime se perdía a lo lejos.

El jaleo de la pelea había llamado la atención de muchos curiosos que se colocaban en la ventana con cara de asustados y atónitos por lo sucedido.

Mikoto intentaba hacerse sitio para confirmar sus sospechas, y al llegar a la ventana, lo hicieron, podía ver a Mai, con sus aros de fuego en las muñecas y en los tobillos, y se dio la vuelta para correr hacia donde estaba, pero no llego muy lejos, sintió como alguien la cogia del brazo, una mano fría como el hielo…

- Natsuki… - Levanto la mirada para encontrar los verdes ojos de la chica mientras decía su nombre.

- ¿Qué a pasado Mikoto? ¿Qué es todo esto? – La chica no miraba a Mikoto, si no que intentaba ver por encima de las cabezas del resto.

- Creo que ha aparecido un huérfano, por que Mai esta abajo, con su elemento materializado.

- Ya a empezado… - Dijo la morena con un claro gesto de ira en la cara, sus labios fruncidos, y su mirada la delataban – Vamos con Mai.

Mai les explico todo lo que había pasado, y desde que la pelirroja había mencionado lo de la otra chica y su “Dhuran” la cara de Natsuki no había sido la misma, estaba pensativa… “¿Significa eso que yo e perdido mi poder?” Tenia que encontrar a esa chica y hablar con ella, no le gustaba la idea de haber perdido su elemento, pero eso significaría que esta vez, Shizuru estaría a salvo…

Durante la última clase, Natsuki no hacía mas que garabatear en una hoja, no podía dejar de pensar que cabía la posibilidad de que eso que había sido toda su vida regresara, y esta vez sin contar con ella. Cuando la campana sonó, salió de la clase casi la última, una completa desgana invadía su cuerpo, andaba lentamente hasta la puerta del aula con la cabeza baja.

- Disculpa… ¿sabes como podría llegar al despacho de la directora? – Sin levantar la mirada, pasó por al lado de la chica que había hablado

- Si, pero mejor le preguntas a otro – Dijo siguiendo su camino.

- ¿Por qué? Estas demasiado ocupada contando las baldosas del suelo?

- Pues si – Dijo en tono seco

La chica se quedo un poco parada ante la reacción de la morena, no estaba acostumbrada a que nadie le contestara de ese modo, normalmente era ella la que trataba así a la gente. Giró la cabeza para ver como Natsuki se alejaba a paso lento, no estaba por la labor de dejar así la cosa, así que se coloco justo a su lado.

- No creo que te cueste demasiado indicarme el camino, no te pido que me acompañes

- Estate segura de que ni si quiera te hubiera contestado.

- Pues para el modo en el que lo has hecho, bien hubieras estado mejor callada…

- Si tanto te molesto, lárgate, no entiendo por que tienes que seguir molestándome.

Natsuki seguía pensando en sus cosas y no estaba por la labor de tratar mejor a la chica a la que si quiera había mirado. Un choque frontal la saco de su ensimismamiento, la chica se había puesto justo en frente de ella.

- ¿Pero que haces? – Dijo levantando la mirada, por fin conociendo el rostro de aquella que tan molesta le parecía.

- Shizuma – Dijo la chica morena tendiéndole una mano

- Natsuki – añadió sin devolver el saludo – Sigues este pasillo, sales, y cuando pases el jardín, es el primer edificio – Admiraba el valor de la chica por enfrentarse a ella.

- Gracias

Sin decir mas, cada una siguió su camino, Natsuki tenia que encontrarse con el profesor, estaba segura que no le gustaría nada lo que iba a escuchar, pero tenia que hacerlo.

Al llegar hasta donde este se encontraba, encontró vacío el lugar que solía ocupar medio arrodillado cuidando las plantas el profesor.

- Genial…

Escucho un chasquido a sus espaldas, y al girarse en la típica posición de Nagi acomodado en una rama, le vio.

- Tu…

- Solo quería decirte que el ambiente puede ser muy frío si juntamos dos hielos… que prefieres Natsuki ¿ Frío o calor?





Capitulo 9

Mai y Mikoto caminaban calladas camino de su habitación, su gesto era de incertidumbre y desconcierto, como podía haber empezado el carnaval de nuevo, y tan pronto. En la cabeza de Mai, se le pasaba la pelea por su mente una y otra vez, ¿Quién era esa chica? ¿Por qué tenia a Dhuran? ¿Natsuki estaba fuera del carnaval esta vez? Se le cruzó otro pensamiento… ¿Por qué había aceptado de nuevo sin pensarlo? No sabía que condiciones había esta vez… no sabía que tendría que poner en juego… miró de reojo a Mikoto, que andaba a su lado con la mirada perdida… “Mikoto… no puedo perderte…”

Mikoto volvió la mirada a Mai, la chica había sentido el peso de esos ojos morados sobre ella.

-- Mai, ¿te pasa algo?

-- No… sólo pensaba en… cosas

No quería preocupar a la niña, pero necesitaba hablar con ella.

-- Estaba pensando… en que… que pasara ahora…

-- No te preocupes Mai, pase lo que pase, estaremos juntas – Miro de nuevo al frente mientras la pelirroja sentía como su corazón latía mas fuerte frente a esas palabras – todas juntas… - Añadió

Mai recordó lo que Mikoto le había confesado con respecto a Natsuki, y su corazón no volvió a latir con normalidad, si no aun mas lento, mientras sus ojos perdían el brillo momentáneo que habían adquirido. No dijeron nada más en todo el camino.

En el despacho del comité estudiantil, Shizuru bebía una taza de té mientras un miedo se apoderaba lentamente de cada parte de su cuerpo, hasta llegar hacer a la tacita bailar en sus manos. De un golpe la puso en el escritorio, haciendo que varias gotas murieran en la madera.

-- No puedo permitirlo, no quiero volver a hacer daño a Natsuki… no puedo- Una discreta lagrima mojaba el lado derecho de su cara, la que recogió con el reves de su mano.

Sonó el ruido de unos nudillos golpeando la puerta del despacho, Shizuru recupero su estado habitual con esa sonrisa que era ya su gesto mas común, esa sonrisa que queria demostrar inocencia y ternura.

-- Adelante

Una melena verde atravesó la puerta

-- Buenas tarde Fujino-san – Dijo la chica haciendo una pequeña reverencia en señal de saludo – Venía a ver como se encontraba- añadió coloreando sus mejillas.

-- Buenas tardes Tomoe-chan, siéntate – La castaña dedico una cordial sonrisa a la chica señalándole la silla que tenia en frente.

Tomoe se sentó donde la presidenta le había indicado, sin dejar de mirarla se digno a hablar.

-- La e escuchado hablar, sin querer, justo cuando estaba en la puerta, escuche algo acerca de una tal Natsuki…

-- No es nada – dijo sonriendo más- ¿Qué tal tu primer dia? – Se limito a preguntar para evadir el tema que le estaba destrozando por dentro “Natsuki…”

Natsuki no había sido capaz de contestar la pregunta de Nagi, se hacia suposiciones en la cabeza, pero no llegaba a ninguna conclusión clara, ¿A que se refería con el frió y el calor? ¿Dos Hielos? “¿Querrá decir ese niñato que yo sigo teniendo mi poder…? No puede ser, como va a haber otra…” Se paró en seco, recordó que aun no sabía que arriesgarían esta vez.

- Shizu… - Sus ojos se abrieron como platos, al descubrir que en su cabeza no había apareció la imagen que ella esperaba, la de la dulce presidenta que durante tanto tiempo había estado a su lado, sus labios articularon el resto sin el consentimiento de su cabeza – ma…

Sacudió su cabeza varias veces a ambos lados para que eso que había aparecido se esfumara de sus pensamientos. “Natsuki, ¿Estas tonta o que?”

La chica que había invadido por un momento la cabeza de Natsuki se dirigía al despacho de la directora, atravesando el jardín, podía percibir el dulce aroma de esas flores, esas ojas verdes, casi como esmeraldas habían llamado su atención.

- Ese color… - Las orbitas de sus ojos casi se desencajaron al mismo tiempo que sus pies dejaron de obedecerla dejándola plantada en el sitio, ese verde le llevaba a otro y un escalofrío cruzó toda su espalda – Natsuki… - Dijo en tono bajo.

Cambiando su gesto a serio y decidido siguió caminando sin mirar los alrededores del jardín “Venga ya Shizuma, que cosas se te pasan por la cabeza… “

Hasta los oídos de Nao había llegado la historia de lo sucedido en la escuela, tenía que encontrar a alguna para cerciorarse, le molestaba ir tan despacio por culpa de las muletas, y realmente no sabía donde ir, tal vez debería ir a hablar con la directora, o con Mai, que seguro estaría en su habitación, o tal vez, podía buscar a Natsuki, pero nadie sabía nunca donde estaba… Sacó a duras penas su móvil del bolsillo, cuando se disponía a marcar un leve terremoto hizo que su muleta cayera al suelo, con ella detrás.

El suelo comenzó a resquebrajarse haciendo que la cabeza de lo que parecía un sapo gigante con infinidad de ojos saliera de el. No alcanzaba su muleta, y el pánico solo la permitió gritar.

Shizuma no se encontraba muy lejos del sitio de donde se encontraba Nao, y corrió hacía allí tras sentir el terremoto.

- Dos en un mismo día, que suerte tengo… - dijo al llegar donde el huérfano nacía desde el suelo – ¡Tu! ¿Estas bien? – Le grito a la pelirroja tirada en el suelo.

- Si, pero… VETE DE AQUÍ!! Es peligroso tu no puedes…

- Cállate! Que sabrás tu de lo que yo puedo y lo que No… - Estiró los brazos dejando aparecer en sus manos dos pequeñas pistolas

- No puede ser… - Nao miraba alucinada desde el suelo las pistolas de la chica.

Se encontraban de cara al huérfano, Shizuma disparaba sin descanso balines de hielo contra él, pero parecía que no hacía mucho efecto… “Tendré que llamar a Ryuk”

- ¡Dhuran!

Un perro exactamente igual al suyo sobrevoló su cabeza de un salto, era completamente plateado pero por lo demás, era igual que su Ryuk. “¿Cómo…?” Giró rápidamente su cabeza para ver quien era el responsable de ese Child.

- Natsuki… - susurro mientras volvía la mirada al huérfano - ¡Ryuk!


miércoles, 19 de septiembre de 2007

miércoles, 19 de septiembre de 2007

POR AMOR - CAPITULO 4: REENCUENTRO (PARTE 2)

pido disculpas a todos ustedes lectores por dejar de actualizar el fic... En realidad lo tnego escrito en mi cuaderno... pero no tengo mucho tiempo para tipearlo.. creo q necesito una secretaria.. alguien se ofrece? :p
Bueno, este es el final del capitulo 4, apartir del siguiente ya va a mepezar a ir las cosas un poco más rápido porque aqui vemos el panorama y todos los personajes importantes han sido revelados. Ahora si va a haber mas accion :p Espero les guste y nos vemos en la siguiente continuación (q espero sea pronto >.<)

Dark Majo (http://darkmajo.livejournal.com/)

Capítulo 4:Reencuentro (segunda parte)


Muy pocas veces le molestaba ser despertada por la luz del sol, pero esta vez fue una de ellas. Abrió los ojos pesadamente y miró a su alrededor. Conocía tan bien ese lugar que por un momento le hizo pensar que aún vivía una vida feliz allí, pero sabía bien que la realidad era completamente diferente. Se puso en pie perezosamente, estirando los brazos y bostezando de forma poco característica en ella. Se acercó a la ventana de la habitación para ver a través de ella. Todo estaba exactamente igual, los árboles de cerezo, la pequeña gruta con la caída de agua y los pájaros piando por doquier. Tal vez hubiese disfrutado ese momento si no fuera por la razón de su llegada a ese lugar. Vio caminar a una de las amas de llaves de la mansión y la reconoció enseguida. Tomó una nota mental de pedirle que le preste luego un teléfono, sospechaba que por la forma en que la trajeron, no la dejarían comunicarse con alguien. “Natsuki… te prometo que volveré… confía en mi…”
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Nunca había esperado con tantas ansias la hora del almuerzo, excepto claro cuando tenía que encontrarse con su persona mas importante. La idea de que tal vez gente del Primer Distrito volvieran le hacía estremecer… el dolor de perder a Haruka se hacía presente cada vez que recordaba todo lo relacionado a las Himes, incluso llegando a pensar seriamente la posibilidad de irse de allí junto con su rubia compañera. “No, ¿como podría dejar atrás a las personas que me han ofrecido su amistad? Seria como traicionar a mi propia amistad con Haruka-chan… pero…” Las imágenes recorrían su mente una y otra vez; aquellas esferas verdosas llenas de luz saliendo del cuerpo de su amiga, Diana partida en pedazos por un solo movimiento de la naginata de una psicópata Shizuru, sin poder hacer nada para evitarlo, aquellas palabras que no pudo pronunciar ahora hacían eco en su corazón “Si Fujino-san… por mi persona más importante… haría lo que fuera…” recordó entonces la mirada llena de dolor de Haruka “…aún así eso signifique dejarle el camino libre… para que pueda conquistarte…” sacudió la cabeza rápidamente, intentando aliviar su mente “no es tiempo de pensar en eso… necesito encontrar a Kuga-san primero... tal vez sería bueno buscar a la directora, puede ser que sepa algo…”
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En la mesa todos guardaban un profundo silencio mientras almorzaban. “¿Hace cuanto tiempo no vuelvo a este lugar? ¿3 años?” Dentro del comedor había dos sirvientas que Shizuru conocía muy bien, Keiko-san y Aya-san. Se alegró de verlas después de tanto tiempo, pensó que nunca volvería a tener contacto con alguna de ellas, no después de aquel fatídico día que juro no volver nunca más; sin embargo, allí estaba, compartiendo la mesa con el culpable que le obligó a tomar aquella decisión; no obstante no podía odiarlo, ella misma se parecía mucho a él “después de todo… sigue siendo mi padre…”Levantó la vista para verlo. Se mantenía exactamente igual, con su semblante serio y una mirada lleva de tristeza, la misma que vio todos esos años después de que muriera su madre. Pero sabía ocultarlo frente a los demás, tenía una destreza comparable a la suya “y como no serlo… si aprendí del mejor…” Volteó la mirada para ver a la otra persona que se encontraba en aquel lugar. Un hombre de aproximadamente la misma edad que su padre, con un color de ojos difíciles de encontrar: púrpuras. “Exactamente iguales a los de ella…” pensó.

-Y dime Shizuru-san, ¿te encontraste con Tomoe-chan? Estaba muy emocionada de poder verte que decidió quedarse en Fuuka.
-Pues solo me encontré un momento con ella, fue un encuentro casual realmente y una gran sorpresa. Cuando me llamó me dijo que aún estaba en Estados Unidos.
-Jajajajaja, ella siempre con sus intrigas. Estamos aquí hace más de una semana, apenas supo que estabas en Fuuka busco la manera de localizarte, tu la conoces, cuando se le mete algo en la cabeza es muy testaruda, jajajaja supongo que eso lo sacó de su padre –Shizuru solo lo miró y sonrió cortésmente “es cierto… incluso Natsuki es así…” El carácter del hombre que tenía frente a sí era muy alegre y amable, cualquiera lo consideraría un hombre pulcro y noble, pero ella sabía la verdad, detrás de esa sonrisa se encontraba un hombre cruel, un homicida. Tan asesino como su propio padre, “tan asesino como yo…” -por cierto –dijo el hombre –me alegra que nos acompañaras con tu visita. “¿Visita? No estoy aquí por voluntad propia”-Ara, muchas gracias K-
-Por favor –la interrumpió- llámame solo Konatsu
-De acuerdo, Konatsu-san.
-Shizuru –una voz gruesa la llamó –¿sabes porque te traje aquí? –Shizuru miró a su padre por un momento antes de contestar.
-No padre, realmente no lo sé, pero debido a la forma en que lo hiciste, debe ser algo importante – Fujino Ryuuta pidió a las sirvientas que sacaran todas las comidas de la mesa, para luego dejar caer un fólder lleno de fotos. El brusco impacto hizo que algunas fotos salieran de allí, mostrando el contenido de aquellas fotografías. Los ojos de Shizuru se abrieron enormemente y dejando salir un pequeño grito sofocándose puso en pie rápidamente, dejando caer la silla en la que estaba. –Do-donde conseguiste eso?
-Oh Shizuru, yo tengo mis maneras –Shizuru acercó la mano para tomar la carpeta y observar las fotos dentro de ellas. En todas se mostraba la destrucción causada por ella en el Primer Distrito. Podía ver con detalle el rostro de horror y miedo de las personas que corrían para salvarse, podía contar los cuerpos mutilados que la rodeaban, sentía incluso que aún podía oler la sangre impregnada en sus manos. Miró la sonrisa de satisfacción en su padre. No, ella no le dejaría ganar así. Cerró el fólder y lo puso de nuevo en la mesa, tomó la silla que segundos antes se había caído y se sentó, completamente indiferente.
-Ara, parece que me atrapaste –Ryuuta frunció el ceño perdiendo la sonrisa.
-Crees que es una broma?
-Claro que no, lamento lo que hice con esa pobre gente, pero el daño ya está hecho. Sin embargo, tú deberías estar feliz, gracias a eso pudiste deshacerte de ellos.
-Jajajaja –rió por primera vez –de hecho lo estoy y te agradezco por eso.
-No lo hice por ti.
-Por supuesto que no
-¿Y a que viene todo esto? –Ryuuta y Konatsu se miraron.
-Shizuru-san –dijo Konatsu –tenemos una propuesta para ti.
-No, gracias. No acepto. Y si me disculpan, tengo que tomar un barco de vuelta a Fuuka. –dijo poniendose en pié lista para irse.
-Shizuru –le llamó su padre –creo que te interesará escuchar.
-No lo creo
-En serio? –Ryuuta se puso en pie –incluso si tiene que ver con tu querida Natsuki? -Shizuru miró a su padre fijamente por un momento, como si analizará la situación. Desvió la mirada hacia Konatsu y luego a su padre nuevamente. Se sentó otra vez. Sea lo que fuere, tenía que saber que tramaban esos hombres, sobre todo si involucraba a Natsuki.

***************

Fue la primera en salir cuando sonó la campana, algo poco común en ella. “¿En que clase está?” las clases de ingles las tomaban en salones diferentes, ya que separaban a los alumnos en tres grupos. Como era de esperarse, Natsuki estaba en el básico, el nivel más elemental de los tres, esto debido a sus constantes faltas. Recordó que aquel salón se encontraba un piso más abajo que el suyo.
A pesar de haber ido lo más rápidos que pudo no la encontró ahí, imaginó que la chica saldría lo más rápido posible de una clase que detesta, no por nada tiene el mayor record de inasistencias precisamente en esa clase.

-¿Buscabas a Kuga-san? –una voz por detrás llamó siu atención.
-Ah! Takeda-san… si, la has visto?
-Yo también venía a buscarla, pero por lo que veo –se asomó a la puerta, mirando dentro del salon, para luego volver a ver a Yukino –no está por aquí.
-Mnnn… tal vez está con Mai-san
-Probablemente… -Yukino lo miró por un momento, pensando que hacer…
-Takeda-san, puedo pedirte un favor?
-Claro, dime
-Necesito que encuentres a Kuga-san y le digas algo importante, yo puedo ir ganando tiempo en ir a buscar a la directora
-Eh…claro, que quieres que le diga? –Yukino volteó a ambos lados para asegurarse que nadie los escuchara y se acercó más a él.
-Dile que… puede ser que Fujino-san necesite su ayuda…
-Que? Porque?
-Mira, solo dile que al parecer fue forzada a irse de su departamento, con unos hombres vestidos de negro, ella entenderá
-Me preocupas, paso algo?
-Espero que no…-dijo más para si –solo dile eso, esta bien? Por favor, que sea lo más pronto posible, probablemente ella sepa que hacer
-De acuerdo, no te preocupes
-Gracias Takeda.san, ahora sebo irme, por favor no lo olvides
-Descuida, se lo diré apenas la encuentre –Yukino inclinó la cabeza levemente antes de dar la vuelta e irse.

******************

Desde aquel desafortunado encuentro que tuvo con Tomoe no se sentía bien. Apenas había llegado la hora del almuerzo y todo lo que quería era irse de allí. Cuando sonó la campana que indicaba el fin de su clase se dirigió a los baños de ese nivel para poder mojarse un poco el rostro, probablemente así disminuiría el fuerte dolor de cabeza. “Tal vez debería ir a la enfermería”.
Caminó por los pasillos que la llevarían a su destino. Para su suerte la enfermería estaba en el mismo piso que estaba ella. El dolor no daba pista alguna de desaparecer y su visión empezaba a ser borrosa “que me pasa…” se detuvo y puso una mano en la pared para poder sostenerse en ella y no caer, ya que sus rodillas empezaban a fallarle. Su otra mano la llevó a su frente, masajeando suavemente sus sienes. Respiró profundamente intentando calmarse y controlar sus movimientos, incluso se le hacía difícil pensar.

-Kuga-san! –No necesitaba levantar la vista para poder saber a quien pertenecía esa odiosa voz, por lo que no hizo movimiento alguno. “No… tu no…”-Takeda, ahora no –dijo mientras avanzaba de nuevo, sin soltar la pared.
-Es importante, Kikukawa-san me dijo que-
-Luego –le interrumpió –ahora no
-Pero…
-Luego! –le gritó. “Este tipo solo hace que empeore más” Takeda solo vio como se alejaba poco a poco de él. No podía entender porque lo trataba así. “yo solo quiero ayudarte… y tu me tratas así…” sonrió de lado, completamente resignado “al parecer no te importa nadie más que…” apretó fuertemente los puños antes de gritar.
-Es Fujino-san. –esto detuvo en seco a Natsuki “Lo sabía…” pensó Takeda.
-Que pasa con Shizuru? –La chica volteó para poder verlo, pero el brusco movimiento hizo que su visión se nublara más y apenas logró captar unas palabras sueltas del muchacho. “Shizuru?.. Que... Donde estas?” Cayó al piso, escuchándose un golpe seco y de inmediato su mundo se oscureció por completo.

Fin cap 4
**************
Bueno ahora si en el cap 5 ya van a ir las cosas un poco mas rapido, otra vez lamento la espera y lamento si esta parte no es muy interesante, pero era necesaria para presentar a los personajes, ahora q estan todos cubiertos (o eso creo :s) ya se peude ir llevando las cosas mejor. Nos vemos.

DarkMajo

lunes, 3 de septiembre de 2007

lunes, 3 de septiembre de 2007

ENTRE LA RESPONSABILIDAD Y EL AMOR - PARTE 2

Autora: Sheila_05

La directora miraba a ambas chicas, su duro semblante provoco en Shizuru una ligera sonrisa de triunfo, Natsuki le miro discretamente y sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo entero, Shizuru podía ser terriblemente acertiva ¿no es así?, Natsuki no pudo evitar sentir el temblor en sus piernas las formas como Shizuru le había hecho el amor la dejaron exhausta ni ella misma sabía como era que todavía estaba en pie. Se crispo al mirar los bien formados labios de Shizuru lo único bueno fue que la directora le llamo por su nombre en ese justo instante.

- Sí – respondió Natsuki plantándose firme pero elegante.
- Aún cuando sus calificaciones – empezó a decir la directora mientras repasaba el historial de Natsuki que tenía en las manos – no han sido las mejores e incluso en la prueba de supervivencia fue hallada…
- “¿Es necesario que diga todo eso?” – pensó al tiempo que su rostro se ruborizaba, miró discretamente a Shizuru quien sonreía tiernamente al escuchar el historial de labios de la directora – “¡oh! Shizuru, es que tu absorbes todo como si fueras una esponja” – Shizuru se llevo la mano a la barbilla mientras escuchaba dejando descansar su índice sobre sus labios –“¡ah!... o ... otra vez – pensó Natsuki mientras la excitación se apoderaba de nueva cuenta de ella – “nunca he podido vencerla en nada, ella siempre me ah derrotado, pero es que en verdad yo nunca…”
- De tal forma que únicamente por ser el segundo pilar se le ha concedido la gracia de obtener una oportunidad – sentenció la directora mirándola seriamente.
- “¿Únicamente por eso?” – pensó satíricamente Shizuru al tiempo que una mordaz sonrisa aparecía en sus labios.
- “¡Deja de hacer eso Shizuru!” – deja de mostrar tanta seducción en tus gestos, pensó Natsuki al ver su expresión.
- El lugar de la batalla se ha decidido al noroeste de del reino en el desierto de esa forma no habrá daño alguno a la población, ganara quien logre tirar a la otra al suelo, inclusive si solo ha tocado el suelo con la punta del pie o las manos habrá perdido.
- “En ese lugar ¿eh? – pensó Shizuru mientras fruncía el entrecejo – eso significa que quieren que peleemos en serio, Natsuki – le miro de reojo mientras su rostro se endurecía – “¿tan importante es para ti escalar a esta posición? Nunca podrías derrotarme, sin embargo ¿aún así tu?” – su rostro se endureció por completo – “no tendré piedad contigo, será mejor que estés preparada” – volvió el rostro mirando de lleno a Natsuki a sus verdes ojos los cuales miraron sorprendida la decisión que esos rubíes le estaban mostrando.
- “Shizuru – pensó Natsuki frunciendo lentamente el ceño – así será”.
- En caso de que se note algún tipo de ayuda de parte de Shizuru Viola hacia Natsuki Kruger el duelo será suspendido ¿han entendido? – pregunto la directora mirando seriamente a ambas chicas.
- Eso no sucederá – sentenció Shizuru – esta batalla está decidida – soy yo quien la ganara – lo dijo con tanta certeza que todos asentaron con la cabeza provocando en Natsuki un sonrojo de vergüenza.
- “No te será tan fácil Viola Shizuru” – pensó Natsuki al tiempo que apretaba los puños.
- Esta reunión ah concluido la batalla será la siguiente semana – sentencio la directora – será mejor que se prepare Natsuki Kruger.
- Lo hare – levanto el rostro mirándola decidida.
- Pueden irse.
Las chicas salieron y Shizuru se alejo a paso lento y seguro, antes de salir del edificio se detuvo provocando que Natsuki también lo hiciera pero a unos pasos atrás de ella.
- No tendré piedad contigo ni te dejaré ganar Natsuki Kruger – se dio la vuelta lentamente hasta mirarla fríamente – voy a derrotarte por tu propio bien y después de eso te haré mía – le sentencio mientras sonreía – dio media vuelta y se alejo.
- “Te haré mía” – sus palabras se agolparon en su mente – Shizuru – murmuro – yo seré quien no tendrá piedad contigo – frunció el entrecejo mientras su rostro se ruborizaba.
****
Natsuki estaba revisando unas cosas dentro del mausoleo cuando fue interrumpida por Mai.
- Así que aquí estas Natsuki Kruger – coloco las manos sobre la cintura – tu y yo tenemos que hacer algo – le guiño.
- ¿Mai? – le miro interrogante.

Natsuki respiraba con dificultad mientras entreabría los ojos el haber sido lanzada contra esa roca en verdad le había dolido.
- “Mierda, es muy fuerte, ¿qué haría Shizuru en una situación así?” – en ese instante Mai se abalanzo contra ella pero alcanzo a esquivar el golpe, la tomo de la mano y recargándose con su espalda la aventó lejos de ella.
- ¿Qué? –dijo Mai al verse volar por los aires – bien Natsuki será mejor ponernos en plan serio.
- “Tengo que hallar el momento justo” – pensó Natsuki mientras preparaba su Howling Silver Wolf.
- Así que lo has convocado veamos que tan bien te resulta Natsuki Kruger – murmuro Mai mientras miraba desafiante el cañón que apuntaba directo a ella.
- ¡No te servirá de nadaaaaaaaa! – le grito mientras abría su círculo de fuego – sonrió mientras entraba a través del circulo de fuego y adquiría una velocidad cada vez mayor empezó un zigzag que preocupo por un momento a Natsuki.
- “Demonios” si no se queda quieta no podre darle” – pensó al tiempo que movía el cañón de un lado a otro - ¡Rayos! – grito ¿Qué debería hacer? – se pregunto al saber que ya no tenía tiempo – “¡Eso es! su patrón de movimiento” – pensó al tiempo que observaba las ragas de fugo que dejaba tras ella… ahí, ahí, ahí esta su rastro – Mai se movió una dos tres cuatro a punto de llegar estuvo cuando Natsuki soltó el disparo dando de lleno contra Mai que uso su escudo de fuego para repeler el golpe que más sin embargo le hizo perder equilibrio golpeando contra una roca y yéndose en picada al piso golpeando bruscamente contra el mismo.

Natsuki bajo en seguida y le ayudo a incorporarse.

- Estas bien – le pregunto al tiempo que la sostenía.
- No pensé que lo lograrías – dijo al tiempo que le miraba con un gesto de satisfacción y dolor.
- ¿Tan mala me consideras? – pregunto frunciendo el entrecejo.
- No es eso pero deberás tener cuidado ya supe que Shizuru- Onee-sama peleara contra ti.
- ¡Qué, cómo es que sabes eso? – le pregunto sorprendida.
- ¡Oh vamos Natsuki! Estamos en un Instituto sea como sea ahí todo se sabe – sonrió de buena gana – solo no vayas a confiarte Shizuru Onee-sama te amara mucho pero… -suspiro- también es una Otome y sabe las reglas que eso implica.
- Lo sé – dijo Natsuki – suspirando profundamente – “Te haré mía” – sus palabras volvieron a sus oídos al recordar – “ esta vez seré yo quien te haga mía “ – pensó con convicción.

Natsuki estaba en su habitación mirando su colección de ropa interior en el guardarropa, su rostro se mostraba serio pero sonrojado, nunca en su vida había vencido a Shizuru en nada, siempre era ella la que le derrotaba por completo hasta en sus más profundos y anhelantes deseos; sin embargo en esta ocasión deseaba ser capaz de poder llevarla a la cumbre más infinita del placer, necesitaba verla rendida ante sus pies, suplicante y deseosa de ella, si lograba hacerlo en ese nivel tan íntimo entonces eso significaría que podría vencerla en los demás aspectos solo una vez tan solo una vez quería ver que esos ojos rojos como sangre escarlata le dieran una muestra de debilidad.

- Esto – dijo Natsuki mirando una prenda en color rojo – que haga juego con tus ojos – su respiración se dilato al contemplar tan bella pieza de lencería – esto debe de quedarte bien, nunca lo he hecho yo así que como sea, como sea lo haré, puedo hacerlo y sobre todo deseo hacerlo – repaso la tela con sus manos con una suave caricia.

Shizuru miraba a través de la ventana la noche había llegado y se veía preciosa llena de estrellas, la luna brillaba con todo su esplendor. En verdad se encontraba pensativa, la pelea contra Natsuki no le agradaba para nada porque sabía que tenía que pelear en serio contra ella.

- Natsuki – suspiro al tiempo que contemplaba de lleno el cielo – ninguna estrella es más hermosa que tu – se llevo la mano al pecho – Te Amo tanto, en verdad tanto – el suave golpeteo sobre su puerta le hizo reaccionar – Enseguida voy – dijo encaminándose a la puerta al abrirla se llevo una grata sorpresa – Natsuki – sonrió levemente pero al momento desapareció su sonrisa – te dije que no nos verí…

Sus labios fueron acallados por un beso, la empujo dentro de su habitación y cerro la puerta la recargo de lleno contra la pared y le sostuvo las manos sobre su cabeza, mientras profundizaba y suavizaba el beso.

- “Debo de mantener el control” – pensó al sentir una ola de excitación recorrerle el cuerpo por completo – “siempre me pierdo por completo en tu boca y tus caricias pero no esta vez – le acometió con mayor intensidad mientras intentaba mantener fría la cabeza .
- “Natsuki, ¿qué sucede? Hoy estas tan… hummmmm” - sintió esas manos deslizarse por su torso acariciándole tan lentamente que era en verdad agonizante, poco a poco Shizuru fue cediendo ante tales muestras de amor… Natsuki no lo sabía, no era consciente pero ella era vulnerable ante sus caricias, ante su mirada, ante sus palabras, Natsuki no lo veía porque lo tenía tan en claro y tan enfrente de sí que esa cercanía le hacía completamente ciega a ese hecho irrefutable.

Natsuki le deslizo la lengua por el cuello lentamente, ¡aaaah! Se sentía tan bien la suavidad de esa piel que le incitaba a probar más de ella, se deslizo por su lóbulo apenas rozándole con la punta de la lengua.

- Natsuki – murmuro suavemente, se escuchaba excitada y eso provoco que la chica sonriera satisfecha de sentir el poder en sus manos.
- Voy a sentarme a la cama – le susurro al oído quiero que te desnudes ante mi.
- Nat… su…
- Shzzzzzzz – le silencio con un dedo no digas nada si escucho una sola palabra de tus labios me iré - ¿entendiste? – pregunto al tiempo que le deslizaba el índice por la mejilla pasando por su cuello y terminando en una furtiva caricia sobre su pecho; sonrió mientras miraba a Shizuru asentar con la cabeza.

Natsuki se sentó a la orilla de la cama se cruzo de piernas y dejo descansar sus manos hacia atrás, le hizo una seña a Shizuru con la cabeza y esta comenzó a quitarse la ropa ligeramente deprisa.

- No – le sentencio - hazlo lentamente – le indico mientras sonreía, Shizuru estuvo a punto de decir algo pero de inmediato recordó que no tenía que hacerlo.

Fue torturante para Shizuru deslizarse la ropa tan lentamente sentir el deseo de ir hasta Natsuki y hundirse de lleno entre sus piernas y lamer cada parte de ese sexo que la volvía loca, Natsuki prácticamente estaba comiéndose con los ojos a Shizuru, pero por primera vez estaba dominando sus apetitos, reprimiéndose el deseo de sucumbir ante esos ojos carmines que le miraban suplicantes y tan expectantes tan llenos de ansiedad una ansiedad que provoco en Natsuki una sutil sonrisa de satisfacción. Al quedar desnuda la miro Natsuki entonces se levanto sutilmente y camino a ella muy despacio se coloco tras sus espaldas y le deslizo las manos por su cuerpo, recorriéndola lentamente, muy suave con caricias desesperadamente parsimoniosas pero tan excitantes, sus manos temblaron y apresaron las suyas.

- No será así dijo serenamente – le deslizo la lengua por detrás de su cuello – suelta mis manos y mantente callada.
- Hummm – soltó Shizuru con los labios apretados.
- Es hora – sonrió – de que te pongas algo cómodo – se soltó de ella y tomando un bolso que traía consigo saco la preciada prenda de ropa y sonrió complacida, se volvió a verla y le extendió la mano Shizuru se acerco a ella y tomo la prenda entre sus manos.
- Póntela quiero verte con ella – le deposito un suave beso en los labios – yo también – le sonrió seductoramente – me pondré cómoda.
- N…
- Shzzzzz – le coloco el dedo en los labios una sola palabra y me iré – le sentenció mirándola seriamente a los ojos – ahora ve a esa esquina y cámbiate no te des la vuelta hasta que yo te diga.
Shizuru hizo como Natsuki le ordeno, se sentía embriagada de deseo y de una nueva expectación, nunca se imagino que Natsuki pudiera ser tan firme y tener tal control desde que eran amantes ella siempre llevaba las riendas y todo el control lo tenía ella y ahora estaba sucumbiendo ante esa nueva y fascinante forma de ser sometida… pero Natsuki la dominaba desde hace ya mucho tiempo solo que esa chica no era consciente de ello; Shizuru quedo fría al escuchar los gemidos de Natsuki quien estaba tocándose así misma, quizó volver el rostro pero sabía que no debía hacerlo y menos con la amenaza que recién le hiciera y sobre todo por la actitud tan decidida que mostraba en ese momento la dueña de su corazón.

- Voltea – dijo Natsuki – Shizuru lo hizo y sintió el lento resbalar de su propio líquido por sus piernas, delante de ella tenía el más maravilloso de los espectáculos, a Natsuki vestida en una seductora lencería en color azul su cuerpo se transparentaba por entero, sus piernas estaban lo suficientemente abiertas permitiéndole ver sus tiernos pliegues lustrosos de un suave líquido transparente - ¿quieres un poco? – le pregunto abriendo con sus dedos un poco más ese agradable sitio; por la comisura de los labios se deslizo una línea de saliva al ver tan deseado sitio; asentó con la cabeza.
- Entonces ven – le extendió la mano – pero acércate poco a poco – le ordeno al tiempo que deslizaba sus dedos por su sexo lubrico proporcionándose un poco de placer – “ ahhh Shizuru – pensó – nunca había visto ese deseo en tus ojos así, así, ven a mí y hunde tu boca, aaahhh esa deliciosa boca entre mis piernas” al estar frente a ella se detuvo – arrodíllate – se sintió tan poderosa al ver a la gran Amatista bajo su dominio arrodillándose ante ella tan sumisamente que sintió de lleno el poder – ¿quieres? – le pregunto con la voz envuelta en seducción y en su propio deseo que seguía conteniendo; Shizuru solo asentó con la cabeza el rastro de saliva por su comisura le indicaba que en verdad la deseaba – ven – le dijo al tiempo que atraía su cabeza y la sumergía de lleno contra su sexo, el cual lamio desesperadamente como si nunca en su vida lo hubiera tomado.
- ¡¡¡¡Oohhmm!!!! Asíiiiii hummmm!!!! Vamos no te detengas – sus manos firmemente sobre su cabeza apretándole contra su sexo.
- “Es delicioso” – pensó Shizuru – “es tan exquisito” – quiero probarte por siempre, hacer esto es tan placentero.
- ¡¡¡¡Aaaahhhh!!!! ¡¡¡¡más!!!! ¡¡¡¡Asi!!!!
- “Natsuki” – pensó al tiempo que sentía un tirón en su cabello que le hizo se pararse de ella.
- Aah, ahh, ahh… Shizuru – sonrió – déjame verte – se levanto lo mismo que Shizuru - pero antes le encamino hacia la pared recargándola de espaldas le beso profundamente probando el sabor de su sexo impregnado en esos labios, se deslizo sobre la tela dejando sus manos sobre los pechos de Shizuru envolviéndolos en suaves caricias mientras se deslizaba por encima de la tela con sus labios, su cuerpo temblaba con cada caricia, con cada rocé y ella lo disfrutaba al máximo, ella y solo ella podía proporcionar tal seducción, tal entrega y pasión. La giro contra la pared y estaba más que decidida a hacerla suya, a que llegara al final entre sus brazos – dime que me deseas – le ordeno.
- Te deseo… yo ¡¡hummmmm!! – exclamo al sentir de lleno los dedos de Natsuki introducirse sin permiso dentro de ella.
- ¿Me deseas? – le pregunto – dime ¿cuánto? – le sonrió al tiempo que le besaba en la nuca.
- Mu…cho – dijo entrecortadamente con la respiración sumamente agitada .
- Suplícame que te haga mía – le soplo al oido sintiendo su cuerpo estremecerse.
- Por favor… te … lo ruego…
- Otra vez, le dijo Natsuki pegando sus pechos a su espalda y adentrándose en ella profundamente.
- Te lo ruego…
- ¿Que me ruegas? - pregunto llevándola lentamente al piso.
- Hazme tuya – suplico y Natsuki se sintió plena ahora ella tenia el control y se sentía tan bien, tan perfectamente bien.

Le desprendió de la ropa y ahora fue ella la que acometió contra ese cuerpo, besando sus pezones, mordiendo suavemente su piel, lamiendo cada parte de ese cuerpo con su lengua tibia y húmeda, sentirla así excitada al máximo sintiéndola suya por completo rendida a sus pies.

- ¿Quieres que te pruebe? – pregunto sintiendo el deseo poco a poco vencerla.
- Sí – le respondió
- Entonces ruégamelo.
- Te lo suplico Natsuki por favor… abrió lentamente las piernas dejando al descubierto su sexo bañado en el néctar más intenso de su ser.
- ¿Me quieres ahí? – pregunto al tiempo que deslizaba su lengua por su índice.
- Sí – rogo con una clara muestra de deseo en los ojos.
- Déjame ver mas – sonrió vencida totalmente al deseo, Shizuru separo sus pliegues con sus dedos y Natsuki se perdió por completo en ese mar de su entrepierna naufragando una y otra vez en ella introduciéndose dentro con sus dedos rebosantes de líquido suave que le permitían sentir esa exquisita suavidad, ese calor dentro de ella, Shizuru estaba al borde de la locura, esa forma de amar, esa fuerza y ese dominio le hicieron sentir tan pequeña y tan frágil que fue que entendió el porque de su preocupación por el duelo que se llevaría a cabo.

Natsuki estaba tan metida en ese sitio disfrutando cada embestida, cada roce de su lengua contra esa indefinible textura que no se percato del llanto que mano de los ojos de Shizuru.

- “No te quiero perder, no te quiero perder” - pensó - ¡¡¡¡¡¡aaaaaah, Nat… sukiiiiiiiiii!!!!!!! – exclamo al llegar a la cima más alta del placer, un orgasmo completamente nuevo que le hizo sentir el placer más intenso y el temor más profundo de su ser…

Continuara!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!