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sábado, 27 de febrero de 2010

sábado, 27 de febrero de 2010

DÍAS AZULES – 8 (Sigo con vida!! >_<)

Saludos!

Aquí viene el octavo capítulo de Días Azules, por fin, creo que me tardé mucho ¿no? Disculpas a las lectoras, el problema es que mis clases comenzaron y ya no tuve mucho tiempo para escribir… pero ahora estoy de vuelta!! Jejeje… bueno les dejo con el capítulo…

Y pero… antes les doy un pequeñísimo resumen de dos líneas:

Natsuki entró al centro de estudiantes y ahí conoció a ese que e había faltado al respeto, lo reconoció al ver una foto y recordó todo, es decir, se curó de la amnesia…

¿Ven? Fueron dos líneas…

Pequeños detalles


Natsuki caminaba rápidamente por la calle, pensando y pensando, y preguntándose cómo había podido cometer semejante error, se había enamorado de alguien de quien nunca hubiera imaginado. En páginas de internet y programas vanos que veía Mai, había leído y escuchado que enamorarse era la mejor cosa que le podía suceder a alguien y que todo el mundo esperaba encontrar a su amor verdadero algún día. Al principio, y antes de sufrir el accidente o es decir, la mala experiencia que le ocasionó la amnesia; ni siquiera se le pasaba por la cabeza el enamorarse ni nada, ni siquiera lo pensaba, ni siquiera le inquietaba, ni siquiera cuando esa extraña chica se le acercaba… en ese sentido era más firme que una montaña, nada la perturbaba; pero ahora ese sentimiento la invadía por completo, todo por qué? Por culpa de aquella estúpida amnesia.

-Hey! Kuga Natsuki! – le llamaba Nao corriendo tras ella, quien estaba tan absorta en sus pensamientos que no se dio cuenta que la pelirroja la seguía desde hace mucho rato. Se dio la vuelta con su clásica expresión de seriedad y pocos amigos que asustaba a la mayoría de la gente, lo malo; era que no le asustaba a Nao, sólo le causaba gracia.
-¿Qué quieres?
-Olvidaste tu mochila, idiota – le dijo.
-Mira, idiota tú – replicó Natsuki muy enojada estirando su mano para recibir la mochila; pero Nao la atrajo hacia ella con rapidez.
-¿Qué se dice?
-¿De qué? – preguntó Natsuki extrañada, su expresión más bien se hizo suave y adorablemente confundida.
-Oye te traje tu mochila, te seguí toda la cuadra hasta aquí haciendo el ridículo frente a la gente – reclamó la pelirroja - ¿no vas a decirme nada?
-Ah… - se dio cuenta la peliazul - ¿qué quieres que te diga?
-Un gracias estaría bien…
-Gracias – dijo Natsuki sin interés – ahora dame mi mochila, mi billetera está ahí y tengo importantes documentos en ella.
-Oye… - Nao alzó su mochila y buscó en el bolsillo más pequeño, sacó la billetera de Natsuki.
-Oye, ¿qué haces? – se enojó la muchacha e intentó quitarle sus cosas a la otra, quien simplemente la apartó con la mano.
-¿Qué es esto? Tu carnet de identificación… - siguió mirando – tu foto… - sacó otras dos cosas – mira, son Mai y Mikoto… qué extraño, aquí está Shizuru también.
De la nada, la peliazul sintió una necesidad increíble de recuperar eso más que otra cosa y cuando se dio cuenta ya estaba abalanzándose hacia la pelirroja para quitarle la foto, quien simplemente la esquivó y la empujó con muy poca fuerza, ya que por sí sola; Natsuki se tropezó y se cayó.
-¡¿Qué te pasó?! – exclamó Nao muriéndose de risa.
-Cállate y devuélveme mis cosas – reclamó la peliazul con enojo – no juegues conmigo.
-Mira, sólo hay una manera, y será más fácil ahora que estás ahí en el piso – observó Nao con una sonrisa malévola – mira, te devolveré todo sin dudar si te pones de rodillas y me dices: “Oh, Nao, eres la persona más inteligente, yo soy mucho peor que tú, no me comparo a ti… además…”
-Yuuki, si estás pensando que en verdad lo voy a decir…
-¿Quieres esto? – Nao le mostró la foto donde estaban Natsuki y Shizuru, ésta última sonreía tan dulcemente que la peliazul, sin darse cuenta sintió una necesidad muy grande de tener esa foto para ella, sólo para ella. Antes de darse cuenta la estaba de rodillas rogándole a Nao.

-Por favor!!! Por favor!!! Devuélveme eso!!! Por favor Nao!!! Haré lo que me pidas, te daré lo que me pidas!!! Eres la mejor!!! La más inteligente!!! La más genial!!! Yo no soy nada frente a ti!!! Por favor!!! – se abrazó a las piernas de Nao - ¡¡Por favor!!
-Hey, hey aléjate!!! – le gritó la muchacha riendo por burla y cosquillas, le dio sus cosas a Natsuki – tómalas de una vez.
-Gracias!! – le agradeció ella levantándose y abrazándole, se sentía feliz de haber recuperado algo de Shizuru.
-Ah, Natsuki, Nao-chan – se oyó una voz tras ellas – no sabía que estaban juntas.

Natsuki se separó de Nao en un abrir y cerrar de ojos y se dio la vuelta a la velocidad de la luz. Una agradable corriente eléctrica pasó por todo su cuerpo al ver a Shizuru; pero al mismo tiempo el horror la dominó por completo, lo que acababa de pasar, podía ser malinterpretado, y así era; pues Shizuru sonreía pero se notaba la tristeza en su expresión. Probablemente pensaba que Natsuki era muy cruel por aceptar a Nao y no a ella.
-Shizuru – murmuró la muchacha de pelo azul – esto no es lo que piensas… esto no es… Nao, dile…
-Nada que ver, con ella no, ni en broma…
-Está bien chicas – les interrumpió Shizuru – tengo la mente abierta, tranquilas, un romance entre…
-No es un romance – suplicó Natsuki – no es lo que parece…
-Entiendo que quieran ocultarlo pero…
-Mira, deja de hacerte la tonta, Shizuru – le cortó Nao con enojo – a ti te gusta Kuga Natsuki y a mi no, no tenemos ninguna relación, y tú le gustas también, así que… me voy… - se alejó a paso decidido y satisfecha por haber aclarado el malentendido. Natsuki se quedó con la cabeza y pensamientos estancados sin saber qué decir, bueno, por lo menos Shizuru ya no pensaría mal.
-Natsuki – le habló Shizuru - ¿es verdad eso que dijo Nao-chan?
-Eh? – de repente recordó por qué no se había acercado a la castaña antes de la amnesia. No quería incluir a nadie más en sus asuntos y peligros con los orphans… - es verdad que no tenemos ninguna relación amorosa… - casi se mata – pero se equivocó al decir que me gustas… - se dio cuenta de su error, pero debía mantener a su “amiga” fuera de sus problemas – a mi no me gustan las mujeres… ni los hombres… -(¿eh?) – a mi no me interesan esas cosas, me parecen idiotas y sin sentido… nunca he sentido amor por nadie y no lo veo necesario…
-Está bien, Natsuki – comprendió Shizuru con tristeza. Daba la impresión que el tono de la peliazul era el mismo que tenía antes de su amnesia, era ese tono frío y serio, que sólo le insinuaba que se alejara de allí. A pesar de eso, sonrió – yo tampoco siento nada, Nao-chan debe estar loca, ¿verdad?
-See… - Natsuki bajó la vista y volvió a mirar a Shizuru… en verdad la amaba mucho… no se había dado cuenta de lo rápido que llegó a sentir amor por esa persona… no debía dejarla ir… no podía… sería un error… ¿y si ella encontraba a otra? Seria lo peor… su cabeza daba vueltas alrededor de ese pensamiento, seguro que era por eso que no la dejaba acercarse. Subconscientemente, probablemente sabía que iba a perderse por ella, iba a querer dar todo por ella, iba a morir por ella, y al verla, sólo iba a sentir felicidad y sosiego.
-Bueno, yo… debo irme – murmuró Shizuru en voz baja, estaba demasiado triste por lo que Natsuki acababa de decirle, la amaba mucho; pero no quería perjudicarle así que de ahora en adelante se alejaría de ella y la dejaría ir con Mai y Mikoto… había hecho todo lo que estaba en sus manos para que se enamorara de ella; pero no lo logró. Ahora la dejaría ir porque la amaba – adiós Natsuki, nos veremos mañana, tal como acordamos…
-Sí… adiós – despidió la de pelo azul casi ausente, Shizuru se dio la vuelta y comenzó a alejarse a paso rápido, era mejor si ya no continuaba allí. Al día siguiente en la mañana, llamaría a Natsuki y se disculparía para no encontrarse con ella como habían acordado, debía usar todos los métodos posibles para poder alejarse.
Natsuki la miró irse… la miró doblar la esquina, parecía triste…

-¡Shizuru! – gritó y fue corriendo tras ella, cuando dobló la esquina, vio que la castaña corría con la cabeza agachada, lloraba - ¡Oye! – corrió como sólo una vez había corrido en su vida, la alcanzaba - ¡¡SHIZURU!! – la castaña seguía corriendo y se dio la vuelta sorprendida, Natsuki aceleró el paso y como el mundo es tan pequeño, se tropezó y se cayó encima del puesto de dulces sobre el que se había caído el muchacho que le tocó donde no debía. Shizuru fue corriendo hacia ella.
-Natsuki, ¿estás bien? – le preguntó preocupada mientras la gente comenzaba a agruparse por el alboroto.
-¡¡¡¿QUÉ HACEN?!!! ¡¡¿QUIÉNES SE CREEN QUE SON?!! – gritaba la dueña del méndigo puesto de dulces, agarró su palo de escoba y con toda su fuerza golpeó a Natsuki en la cabeza a modo de venganza…
-Ay no… no otra vez… - se quejó Natsuki en un susurro mientras la vista se le nublaba y ya no lograba escuchar el ruido de la gente…

== MUUUUCHO RATO DESPUÉS ==

-¿Dónde estoy? – murmuró la peliazul al despertar en un pequeño pero acogedor cuarto, en una calentita cama y la cabeza sobre una suave almohada, giró la vista y observó el cuarto, no había nadie. Se sentó apenas, sentía su cuerpo pesado y la cabeza pesada, sentía cierto mareo… - yo me llamo… me llamo… Kuga Natsuki ¡fuf! – se votó sobre la cama de nuevo, aliviada – tengo 17 años, mis amigas se llaman Tokiha Mai y Minagi Mikoto, tengo poderes especiales que según Yuuki Nao son poderes de Hime, peleo contra Orphans… la persona que amo es… - se sonrojó… recordaba todo… no era necesario nombrarlo en voz alta, ya que no tenía de nuevo un problema mental… aunque eso sí, le dolía el golpe que le habían dado en la cabeza. Se levantó pesadamente y caminó hacia la puerta, antes de abrirla, miró a su alrededor y vio que era un cuarto sencillo y pequeño, tenía un ventana al lado izquierdo con unas cortinas blancas. Al lado de la cama había una mesita de noche, al frente de ésta estaba la puerta, mientras que al lado de la puerta estaba un escritorio. El ropero estaba al límite del cuarto al lado derecho.

Natsuki abrió la puerta y vio un pequeño pasillo que daría a la sala, escuchó una voz muy familiar hablando, entonces se escondió detrás de la pared y escuchó.
-Sí… yo también te extraño mucho… sí también te quiero… sí

¿Con quién hablaba? Siguió escuchando y llegó a pensar lo peor, al darse cuenta que la “conversación” eran sólo palabras de cariño hacia la persona con quien haya estado hablando. “No puede ser”, pensó “soy una idiota… perdí todo mi tiempo, soy de lo peor…”. Shizuru finalmente colgó el teléfono, fue hacia el pasillo y encontró a Natsuki parada muy tiesa y con la mirada perdida.

-Natsuki, ya despertaste, ¿cómo estás? – le preguntó sonriendo.
-Bien… muy bien… - respondió la otra todavía hundida en sus pensamientos. Miró a la castaña con extrañeza y curiosidad - ¿con quién hablabas?
-Con mamá, mi familia vive en otro estado, yo vine a esta ciudad para estudiar… ¿por qué? – se extrañó Shizuru.
-Ah, por nada – respondió Natsuki – en realidad, tenía algo que decirte y por eso te perseguí, lo cierto es que…

Se escuchó una explosión cerca del edificio, la reacción automática de Natsuki fue mirar hacia la ventana, vio pasar una sombra.
-¿Qué habrá pasado? – comentó Shizuru.
-No sé; pero… bueno, me dieron un montón de trabajos en la escuela así que… - dijo apurada Natsuki – debo irme! – fue corriendo a la otra habitación, se puso sus zapatos y salió corriendo por una puerta que daba al baño – ah, lo siento!
-La salida es por allá – le indicó Shizuru riéndose mientras señalaba una puerta al final de la pequeña sala.
-Ah, gracias! – exclamó la peliazul con cara de disculpa y corriendo hacia la puerta que su amiga le indicaba, salió a toda velocidad.

Bajó las gradas corriendo, no conocía ese edificio y prefería no perder el tiempo en buscar un ascensor ya que ni siquiera sabía en qué piso estaba. Un orphan había aparecido muy cerca de ahí y la gente del lugar podía estar en peligro, además no creía que Mai y Mikoto estén cerca de ahí.

Adivinó donde estaba la puerta principal de aquel edificio y salió, se quedó parada un momento. Se concentró y sintió la presencia del orphan muy cerca de ahí, aunque dudó un momento… ¿era un orphan o qué? Corrió rápidamente hacia el lugar de donde provenía la presencia del monstruo y lo encontró tranquilo, pegado a una esquina del callejón donde estaba.
-Aunque estés tranquilo, luego ocasionarás otra de esas explosiones – le dijo mientras materializaba sus extrañas pistolas, le apuntó y tras un pequeño respiro, le disparó… pero no pasó nada… volvió a dispararle; pero otra vez no pasó absolutamente nada.
La criatura se dio la vuelta muy rápidamente y saltó hacia ella, quien lo esquivó y siguió disparándole.

-¡DURAN! – llamó a su child, el cual apareció en dos segundos y chocó contra el orphan, empujándole para hacerle retroceder - ¡¡Bien!! ¡¡Dhuran!! ¡¡Carga el…!! ¡¡Ah!! – de repente algo la sujetó muy fuertemente y no la dejó moverse, algo sostuvo a dhuran y el orphan desapareció, destruido por unos hilos rojo brillante - ¡Maldición! ¡¡MIRA NAO!! ¡¡YA SÉ QUE ERES TÚ!! ¡¡DÉJAME EN PAZ!!
-¿Crees que ando feliz teniendo que buscarte para hablarte? – protestó la voz de Nao, detrás de ella – ni siquiera puedes eliminar a un indefenso y débil orphan.
-¿Qué tienes que hablarme? ¡Déjame en paz! – reclamó Natsuki.
-Hay una cosa muy importante que averigüé en toda la tarde y debes saber Kuga Natsuki.
-¿En toda la tarde?
-Sí, si no te diste cuenta, ya es de noche – dijo su voz muy molesta.
-Es cierto, me quedé desmayada mucho tiempo – comentó Natsuki.
-Sí mira, es la 1:30 AM, Kuga Natsuki, ¿no te parecía raro no ver gente por la calle?
-Estaba ocupada con el orphan – excusó Natsuki sorprendida por las altas horas de la noche.
-Bueno, Kuga Natsuki, eso no importa ahora…
-Dime una cosa… ¿cuándo vas a dejar de decirme Kuga Natsuki? Simplemente dime Kuga o Natsuki.
-Bien, Kuga O Natsuki, lo que quiero decirte es que… - continuó Nao mientras se ponía frente a ella – debemos tener cuidado del Primer Distrito.
-¿Primer Distrito?
-Sí, ya te lo dije una vez, esos que investigan a las Himes – explicó con los brazos cruzados – me enteré de que andan buscando conejillos de indias en esta ciudad… y al parecer, saben de tus amigas Mai y Mikoto y pronto irán por ellas…
-¡¿Qué?! ¡¿De qué hablas?!
-Claro, si no se cuidan entre ustedes, de ti no saben nada, hasta donde sé… pero pronto llegarán a saber quién eres y mediante la información tuya, también me descubrirán a mí…
-¿Qué? ¿Y qué haremos al respecto?
-No sé…
-¿No sabes? – se exaltó Natsuki – ¿ahora qué haremos? Seguro nos encontrarán y capturarán.
-No si lo evitamos – murmuró Nao sonriendo de manera astuta, simplemente deja de hacer esa tu labor de ayuda, también deben dejar de hacerlo Mai y Mikoto, así les perderán el rastro, ¿sabías que por eso dieron con ustedes?
-Qué tontería – se quejó Natsuki con enojo - entonces… tendremos que dejar de hacerlo…
-Bien, ya que al parecer no hiciste problemas por ello, entonces te dejo – subió al lomo de su araña gigante – te dejo Kuga o Natsuki, adiós – las telarañas soltaron a la muchacha de pelo azul, quien cayó al duro cemento como costal de papas – espero lo hayas entendido bien para no tener que buscarte otra vez – se alejó.

“Crédula, ¿cómo pudo creerse que dejaré de ayudar a la gente?”

Continuará

Bueno ese fue el capítulo 8, lamento realmente el retraso, pero el siguiente lo subire mas rápido... jejeje, las quiero mucho eh?? y bueno aqui les dejo un enlace paq puedan ver un video que yo disfrute mucho y espero ustedes lo disfruten jeje, aqui esta el enlace http://www.youtube.com/watch#v=AKLOMkdkI50&feature=related espero sus comentarios!!! gracias por esperar y nuevamente mil disculpas por el atraso, hasta pronto, atte: Tomo chan

jueves, 18 de febrero de 2010

jueves, 18 de febrero de 2010

Starletts - Capitulo 9

Creo que este es el capítulo mas largo de toda la historia... Bueno, les pido una disculpa por no haber publicado nada ya desde diciembre, espero que no se haya perdido el interés por la historia.
Recuerden que sus comentarios son siempre bien recibidos.

AnGeLuZ (3balzac@live.com.mx)


/// and nine to help you


*** Natsuki Kruger ***
No podía creer que hubiera demasiada gente en un día de la semana común y corriente. El centro comercial donde quedo de verse con ella estaba prácticamente atascado, ella tenía algunas cosas que hacer y por eso no pudo ni ir a recoger a su novia ni acompañarla toda la tarde. Al fin la encontró... Estaba sentada sola en una mesa, tomándose un té helado.


- Perdóname por hacerte esperar Viola
- Yo te espero toda la vida si es necesario bombón
- Nunca te haría esperar demasiado...
- ¿Ya comiste?
- No, que voy a comer...
- ¿Se puso difícil el cachorro?
- Un poco... pero no es por ella

miércoles, 3 de febrero de 2010