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Actualizaciones 15/Julio

viernes, 14 de diciembre de 2007

viernes, 14 de diciembre de 2007

Las Escaleras del Garderobe

Bien, aqui vengo con el que esta siendo mi segundo Fic, ahora e decidido inspirarme en Mai Otome, relatando la vida de Natsuki, Shizuru, Mai y demas cuando eran estudiantes, claro esta que todo es producto de mi imaginacion, y los personajes estan basados en los creados por Sunrise. Espero que lo disfruteis leyendo tanto como yo escribiendolo. Saludos

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Las Escaleras del Garderobe

Capitulo 1

Su mayor ilusión comenzaba a tomar forma, por fin había sido aceptada en la escuela mas prestigiosa, donde se formaría como Otome y terminaría sirviendo a algún jefe de estado.
Enfrente del Garderobe Gakuen, la pequeña Natsuki Kruger con un gesto de convicción empezaba el camino hacia su futuro.
Mientras la joven peli-azul miraba el que iba a ser su colegio, una chica pelirroja entorpeció sus pensamientos.

- ¡Hola!-Gritó acercándose, y a pocos metros de Natsuki se caía al suelo- jaja, ¿vienes a estudiar aquí?

Pese a que la morena no le contestaba la pelirroja insistió

- Yo me llamo, Tokiha, Mai Tokiha, y vengo a estudiar aquí, a lo mejor somos compañeras- Los ojos de la chica se iluminaron- ¿No seria genial?
- Esto… ¿Si?-Natsuki pensaba que aquella chica no debía de estar muy bien de la cabeza.
De pronto Natsuki notó un peso sobre su hombro, levanto la cabeza y vió a su padre.

- Bien hija, ¿Estas preparada?
- Si Otto-san.
- Adelante, haz que me sienta orgulloso de ti.

Ignorando a Mai, Natsuki comenzó a subir las escaleras del Garderobe, donde arriba ya había otras chicas esperando.
Se colocó en una fila, donde a la cabeza de cada fila se encontraba una chica ataviada con el uniforme de Otome de la escuela, de color perla.
En su fila una chica castaña con gesto amable y soñador lideraba la fila. No pudo evitar quedársela mirando había algo en ella casi hipnótico. Noto que ese efecto también lo sufrían otras cuantas chicas.

- Ya estoy aquí- Dijo Mai a su espalda.
- Bien, todas síganme por favor, vamos a dar comienzo a las pruebas de acceso, que halláis sido aceptadas no significa nada seguro, pero se que lo haréis bien – La castaña había hablado, y el tono de su voz hacia que Natsuki se estremeciera y se sintiera reconfortada- Tu también- Noto esa voz mas cerca, se había quedado atontada y por lo tanto atrás.
- Si, perdone yo… - Comenzaba a ponerse roja.
- No te preocupes, vamos- empezaron a caminar hacia donde se dirigían las otras chicas, pero la castaña no se separaba de su lado- ¿Cuál es tu nombre?
- Kruger, Natsuki Kruger.
- Bonito nombre Natsuki-chan, yo soy, Shizuru.
- Gracias- había logrado que se pusiera mas roja aun- y ¿como debo llamarla?
- Shizuru – Sonrió guiñándole un ojo- aun que si hay mucha gente puedes llamarme Viola-san
- De acuerdo…
Ya se encontraba de nuevo con el resto de sus compañeras, esperando las ordenes que tenían que llevar a cabo.
Las pusieron por parejas y a Natsuki le toco Mai, la actividad consistía en que tenían que tirarles piedras y por turnos debían protegerse. Sin dejar que ninguna piedra tocara a la compañera.
Las únicas que consiguieron que no diera ninguna piedra a la otra fueron ellas dos.
Shizuru se acerco a ellas, y dijo que Natsuki debía proteger a Mai frente a ella.
Las primeras piedras que lanzó iban flojas como las de sus compañeras, pero poco a poco iba aumentando, llegando a hacerle heridas en los brazos a Natsuki, hasta que una no pudo pararla a tiempo, y le golpeo en la ceja izquierda, esta comenzó a sangrar, pero Shizuru no paraba de tirar piedras, y Natsuki tampoco daba señales de dolor ni de quejarse. Tenia clara su misión y no iba a permitir que ninguna piedra diera a Mai.

- Ya esta bien – La voz de una mujer cortó el ejercicio- Las dos están dentro.

Natsuki miro para ver quien hablaba, una mujer rubia se dirigía hacia ellas.

- Shizuru, acompaña a esta chica a la enfermería.
- De acuerdo Maria-sama.
- Luego te quiero ver en mi despacho, ¿La harás llegar Shizuru?
- Si – Dijo asintiendo también con la cabeza haciendo una especia de reverencia.
- Tu, la pelirroja, ven ya conmigo.

Mientras caminaban hacia la enfermería Natsuki iba pensando en por que motivo también había entrado Mai, si ella era la que había hecho todo el trabajo, ni si quiera se percató de que un hilo de sangre le recorría la cara.

- Ven – Dijo Shizuru agarrandola por el brazo y acercándola a ella. – Perdóname creo que me e pasado.
- No te preocupes.
- Si, solo es que deseaba que entraras- añadió sacando un pañuelo del bolsillo y limpiándole la sangre- Eres muy buena.
- Gracias – Natsuki sintió un escalofrió al sentir al tacto de la chica.
- No hay que dar las gracias cuando te dicen la verdad Natsuki-chan- dijo poniéndole un dedo en la nariz y sonriéndola- vamos a la enfermería, lo mismo tienen que darte puntos.

Por naturaleza Natsuki era fuerte, y decidida, pero al lado de Shizuru se sentía tan protegida que seria capaz de dejar su vida en las manos de esa chica.

Mientras esperaban a la enfermera, Natsuki notaba a Shizuru como intranquila.

- ¿Te pasa algo? – Le preguntó ya tuteándola, luego lo pensó y espero no haberle faltado al respeto.
- Si y no, quería pedirte algo.
- Lo que quieras- aparto la mirada para que Shizuru no viera que se ponía roja.
- Veras, yo estoy en el grupo Perla, que es un nivel superior al que vas a entrar tu, y cada perla tiene un asistente, que le ayuda con varias cosas, ¿Te gustaría ser mi asistente?
- ¿No hay chicas ya dentro de la escuela para serlo?
- Si, pero…
- Me encantará serlo- dijo sonriéndola

La enfermera irrumpió en la sala, seguida por la doctora. Sin hablar se dirigió a Natsuki y empezó a observar la herida.

- habrá que darle varios puntos Doctora.
- No hay mayor dificultad, ¿no?
- No
- Entonces encargate tu.

La enfermera le echo la cabeza para atrás y empezó a curarla, le dolía y mucho, apretó las manos arrugando la sabana de la camilla. De pronto noto encima de su mano, otra, mas calida, que hacia que el dolor fuera menos intenso, miró a Shizuru de reojo, y esta le sonreía.

- No te preocupes, estoy a tu lado.

Natsuki giró su mano y agarró la de Shizuru. Al cabo de un rato seguían el camino hacia el despacho de la directora, era un pasillo muy amplio donde se encontraban varias puertas a ambos lados, las dos chicas caminaban por encima de una alfombra roja, Natsuki admiraba cada detalle de esa escuela, al llegar a la gran puerta que daba al despacho de la directora se quedó impresionada.
Shizuru llamo dos veces a la puerta y desde dentro se escucho como daban permiso para entrar.

Una vez dentro, Natsuki noto como era el centro de todas las miradas, allí se encontraba la doctora, otra mujer que no conocía, la directora y unas cuantas perlas mas.

- Gracias Shizuru, colócate a un lado, tu adelántate.

Y eso hizo, quedando frente al escritorio, donde detrás se encontraba esa mujer rubia, casi no la prestaba atención, miraba maravillada las vistas que había desde allí, a través del gran ventanal.

- ¿Cuál es tu nombre?
- Kruger, Natsuki Kruger
- Bien Kruger, como bien sabes, e decidido que entres en la escuela ya que has demostrado tener valor y lealtad, que es lo principal en una Otome.
- Gracias – dijo haciendo una reverencia
- Ahora te explicaré las condiciones que hay para una Otome.

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La directora callo para dejar a Natsuki pensar su respuesta, pero no necesitó mucho tiempo.

- Acepto, y lo hago consciente de lo que ello supone y orgullosa de ser aceptada, con la esperanza de algún día llegar a ser una Otome.

La directora hizo un gesto con la mano a Shizuru y se acerco a Natsuki con una cajita.

- No te va a doler, te lo prometo.- le dijo susurrando
- Gracias…

La directora se acercó a ella, y sacando el pendiente de la caja, se lo coloco en el lóbulo de la oreja a Natsuki, sintió un pinchazo pero efectivamente, no dolió.

- Shizuru te acompañara a tu habitación, allí ya te espera tu uniforme, si tienes alguna duda, no dudes en preguntarla. Bienvenida al Garderobe Natsuki Kruger.

Salió del despacho seguida de la castaña, deseaba llegar a su habitación y probarse el uniforme.

- Tu estas en el grupo coral, tu uniforme es igual que el de estas chicas . señalo con la mirada a un grupito que había, las cuales miraban a Shizuru embobadas. Pero seguro que a ti te queda mejor.

Esa frase hizo que la morena se ruborizara.

- Esta es tu habitación – dijo parándose enfrente de una puerta – mañana si quieres te enseño donde esta la mía.
- Gracias por todo Shizuru… gracias por no dejarme sola
- Nunca lo haré.

Natsuki entro en su cuarto y Shizuru se marchó hacia el suyo


Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)

El Regreso de la Estrella Roja Cap. 13

Siento que mi historia no vaya por el camino de lo que se esperaba, pero podriais darle una oportunidad a Shizuma pese a los prejuicios que unen a Natsuki con Shizuru.
Dicen que no hay ningun amor eterno, pero que el primer amor no se olvida. Y de seguro que Natsuki y Shizuru no se van a olvidar pese a que vayan por caminos diferentes.

Capitulo 13

Al oír la afirmación de Shizuru, a Shizuma le dio un vuelco el corazón, y una intensa agonía le oprimía el pecho al no escuchar lo que decía Natsuki al respecto.
La morena se había quedado pálida enfrente de la presidenta, realmente no sabia que decir, quería a Shizuru, siempre la había querido, y le costaba aceptar que pudiera haber alguien mas en su corazón, bajó la mirada, no podía mirar mas a esos ojos carmesí sin que el alma se le resquebrajara.

- Natsuki… ¿es eso verdad?
- No lo sé, pero creo que no…
- Pues yo creo que si Natsuki- Dijo con una media sonrisa- venga, soy tu amiga, puedes confiar en mi.
- Lo sé… pero yo te quiero a ti Shizuru- añadió levantando la mirada finalmente.

Shizuma se quedó helada, mientras una lágrima caía por su mejilla, notaba como los nervios latían en su pecho, otra cosa no podía latir por que acababan de arrojar su corazón al estanque que tenía en frente.
Se levanto procurando que no la vieran, sus pasos eran lentos, pero sus lagrimas caían rápidas, una detrás de otra. “¿Por qué duele tanto?”

- Me querrás a mi por todo lo vivido- Comenzó a andar guiando a Natsuki a que la siguiera- Por que es difícil olvidar el pasado, pero acéptalo cuanto antes, para que no nos hagamos daño ninguna.
- No hay nada que aceptar Shizuru- añadió mientras seguía sus pasos.
- Si que lo hay Kuga- el tono de Shizuru se había vuelto muy serio – hemos sido el primer amor la una de la otra y nunca te olvidaré, pero… - paro sus pasos enfrente de un camino que se dividía en dos- nuestros destinos ahora van por separado.

Natsuki miró hacia los dos caminos, en el de la izquierda que era el que mas cerca le tocaba a ella, se podía ver a Shizuma andando a lo lejos, y en el derecho, una chica de pelo verdoso saludaba con una mano a Shizuru sentada en un banco.

- Sigue tu camino Natsuki-chan- la abrazó fuertemente, sabia que era la ultima vez que la tendría entre sus brazos- Si te pierdes no me llames, por que estaré lejos, necesito olvidarte y rehacer mi vida, y junto a ti no puedo. Tu veras si quieres seguir tu camino o quedarte aquí conmigo.

A Natsuki le parecía imposible lo que le estaba diciendo Shizuru, no quería separarse de ella, era muy importante en su vida, y le dolía el corazón al pensar que algo que debía ser no llego a ser, la miró a los ojos.

- Te agradezco que me hayas sido sincera Fujino-san, me costará mucho vivir sin ti, pero… - miró hacia el camino en el que Shizuma se perdía a lo lejos- sabré hacerlo, a sido un placer tenerte a mi lado.
- Lo mismo digo Kuga-san- dijo emprendiendo el camino hacia el camino de la derecha.

Natsuki se repuso al golpe que acababa de recibir en su interior, cogio aire y salió corriendo por el camino de la izquierda.

Por la cara de Shizuru empezaron a resbalar unas lagrimas hasta que llego donde la esperaba Tomoe, la chica la abrazó fuerte contra ella y le prometió que ella nunca la haría daño.

- Gracias Tomoe-chan, pero necesito mi tiempo.
- Lo entiendo Shizuru, y te esperare el tiempo que haga falta, yo tengo claro a quien amo, no como esa…
- No te metas con ella, ella también tiene claro a quien ama Tomoe, duele que no sea a mi, pero sé que en algún momento me amo, e incluso, estaba dispuesta a rechazar a la persona a la que ama por mi, pero no podía permitírselo.

Tomoe la seco las lagrimas de los ojos.

- Al menos a tenido la decencia de hablar contigo… si.

El ruido de la arena bajo los pies de alguien que corría en su dirección la alarmó un poco, intento secar sus lagrimas por si acaso conocía a la persona que se acercaba, pero sabia que si alguien se paraba a hablar con ella vería sus ojos rojos, carentes de brillo alguno, como si toda su felicidad se hubiera esfumado, deseaba que fuera quien fuera siguiera corriendo por delante de ella, pero no fue así, los pasos reducieron velocidad a medida que se acercaba a ella.
Alguien le agarró fuerte del brazo y la giró, al recuperarse del susto, lo primero que vio fueron los ojos de Natsuki, vidriosos como cubiertos de una capa de lagrimas, como si quisiera llorar pero no pudiera.

- Natsuki… ¿Estas bien?- Dijo disimulando su tono, haciendo que su voz sonara de manera habitual.
- No – Recuperaba el aire tras la carrera- Pero eso ahora da igual, necesito…- volvió a coger aire- necesito decirte algo Shizuma
- No hace falta que digas nada… Yo… - La chica no sabia que decir, y sus ojos estaban a punto de empezar a gotear de nuevo- Yo entiendo que tu- No pudo continuar la frase.

Natsuki la había agarrado por la cintura acercándola a su cuerpo, y cerrando los ojos, acerco sus labios a los de la chica, evitando que siguiera hablando. Shizuma reacciono cogiendola de la cara y cerrando los ojos, disfrutando de ese beso que empezó siendo sencillo hasta que empezaron a colarse la una dentro de la boca de la otra.

Shizuru y Tomoe salían del pequeño parque, en dirección a la residencia de esta última, y una sonrisa se dibujo en la cara de Shizuru mientras miraba al frente. “Sé que serás feliz aun que no seas mía, cuídate Natsuki”
La castaña entendía que no estaba solo abandonando aquel parque, abandonaba lo que una vez había amado con todas sus fuerzas, y sabia que lo abandonaba por el bien de las dos, se habían querido y mucho, pero ese tiempo ya había terminado.

Tras unos minutos en los que el tiempo pareció detenerse ambas se separaron, Natsuki se sobresalto al ver que Shizuma se abrazaba a ella escondiendo su cara. Por mas que Natsuki intentaba separarla no lo conseguía, parecía que Shizuma se hubiera quedado pegada a ella.

- Shizuma… Esto…
- Calla, que estoy escondida- pudo entender a duras penas Natsuki ya que esta le hablaba directamente a la ropa
- ¿Escondida?¿De quien?- Los ojos de Natsuki se abrieron como platos mirando a todos los lados.
- De ti imbecil- la vocecita de Shizuma había cambiado radicalmente, era como la de una niña pequeña, frágil e indefensa.
- ¿De mi?- a Natsuki se le dibujaba una sonrisa en la cara, no imaginaba conocer esa faceta de Shizuma
- Pues claro- dijo escondiéndose mas.
- Jajajaja
- Oye que no te rías de mi!- Dijo Shizuma separándose un poco y mirándola a la cara
- Si me río, te lo mereces- en su cara se dibujaba una sonrisa a la vez que Shizuma volvía a esconderse.
- Esto no esta bien, esto no debía de haber pasado…
- Pero a pasado, y la verdad es que yo me encuentro bien- añadió Natsuki abrazándola.
- Y yo… tal vez demasiado bien.

Estuvieron así un rato hasta que por fin pudieron empezar a caminar, Shizuma seguía repitiendo de vez en cuando que aquello no estaba bien. Natsuki harta de que repitiera lo mismo una y otra vez, la beso de nuevo.

- Si no esta bien, ¿Por qué me devuelves el beso?
- No lo sé
- Además si me aparto tu también me besas
- ¡ESO ES MENTIRA!- la morena se puso roja
- jajaja, sabes que no- la beso de nuevo, y mientras se besaban Natsuki se separo unos centímetros de su boca, a la cual siguió la de Shizuma buscando mas beso- ¿Ves?
- Te lo estas inventando- Shizuma había recuperado su tono borde habitual y sonreía a Natsuki.
- Vaya vaya… que curioso que es esto- la voz de un niño se dirigía a las dos de nuevo.
- Nagi…
- Muy buenas mis himes de hielo, aun que creo que ahora de hielo hay poco.

Las dos recuperaron su semblante serio y miraban desafiantes al niño de pelo blanco.
- ¿Qué hay en juego esta vez?
- ¿A que te refieres Natsuki?-Le pregunto inocente Shizuma
- En el ultimo carnaval, si tu child moría… la persona mas importante para ti, lo hacia también… En este hay algunas variantes.
- ¿Qué variantes?- Natsuki apretaba los puños y empezaba a cabrearse.
- Ya los descubriréis…-el niño desapareció mientras su risa resonaba en la cabeza de las dos chicas


Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)

El Regreso de la Estrella Roja Cap.12

Capitulo 12

- En 10 minutos esta la cena Mikoto- Dijo Mai con la voz muy apagada, mientras que por su mente no dejaba de rondar la idea de que a Mikoto le pasara algo por haber aceptado su poder de nuevo - ¿Pones la mesa?
- Si - Mikoto también estaba mas seria de lo normal, y la habitación se sumía en el mas profundo silencio.

Se sentaron las dos a cenar, y como de costumbre Mikoto agradeció el plato de Mai.

- ¿El resto que van a hacer?- preguntó de repente la chica de las trencitas.
- Pues aun no saben muy bien como tomárselo, Akane dice que no va a volver… - La miró de reojo - ¿Y tu?
- No lo sé, antes todo era distinto… no entendía muy bien algunas cosas, pero ahora e cambiado, todo a cambiado – dijo Mikoto bajando la mirada, Mai sabia que Mikoto se refería a que ahora temía perder a quien mas quería, y un pinchazo hizo que sus ojos se humedecieran al pensar que no era ella.- ¿tu lo has aceptado verdad?
- Si…
- Entonces yo también lo haré, si Mai lucha, yo lucho.

A la pelirroja se le encendieron las mejillas a la vez que sonreía al volver a ver a su Mikoto, pero poco le duro la felicidad al escuchar como la puerta se abría y por ella entraba Natsuki.

- Hola.. – Dijo la morena en tono bajo
- Hola Natsuki… - Mai recupero la compostura- ¿Quieres cenar?
- No… Gracias… - se acercó a la mesa y se sentó al lado de Mai – ¿Has hablado ya con las otras?
- Aun no lo asimilan, y de momento tenemos el no rotundo de Akane – titubeo un poco antes de hablar - ¿Tu… tienes tu elemento? Lo digo por lo de esa otra chica
- Si, si lo tengo – contestó mientras apartaba la mirada de Mai, haciendo que sus ojos se posaran en la madera – e tenido varios altercados con huérfanos, y e peleado al lado de Shizuma – le devolvió la mirada a Mai en la que se dibujaba una duda en su cara- es la otra chica que comparte mi elemento…
- ¿Cómo es posible que las dos tengáis el mismo? – preguntó Mikoto que terminaba de tragar el ultimo bocado de su plato.
- No lo sé – Dijo dirigiendo sus ojos a Mikoto, y se rió al ver que la chica tenia restos de comida en su mejilla – Tanto que te gusta comer y no sabes hacerlo, jaja- Añadió mientras limpiaba a Mikoto con una servilleta haciendo que esta se sonrojara.
- Esto empieza a ser mas raro de lo que conocíamos…- Mai hablo sin querer mirar la escena protagonizada por las otras dos.
- Si… yo me voy a acostar, ya pensaré mañana, además, e de encontrar a Nagi.
- Si, lo mejor será que descansemos… mientras podamos.

Al rato las 3 estaban cada una en su cama, pero el sueño tardo en invadirlas, cada una tenia la mente ocupada en una cosa.
Shizuma dormitaba en la puerta de la habitación que le habían asignado, aun no tenía llave y Shizuru aun no había llegado. Tenia los brazos apoyados sobre sus rodillas, formando un circulo para meter entre ellos la cabeza. “Lo que me faltaba, tras el día que e pasado tener que dormir aquí”. El sonido de unos pasos la hizo levantar la cabeza.

- Perdona el retraso- Dijo la presidenta en su tono normal, parecía mas animada que la ultima vez que la había visto- Me entretuve con una amiga, aquí tienes una copia de las llaves- le tendió un llavero con el escudo del colegio en el que colgaba una pequeña llave.
- Gracias – Empezó a hacer amago de levantarse cuando frente a ella apareció la mano de Shizuru, que se la tendía para ayudarla a levantarse
- No hemos empezado con buen pie, ¿Lo intentamos de nuevo?- Sonreía abiertamente a la chica
- No hay nada que empezar, no te gusto y no tengo por que hacerlo – añadió mientras rechazando la mano de Shizuru se levantaba sola- ¿podemos entrar ya?
- Si… - Shizuru se encontraba algo cortada frente a la chica, normalmente habría tenido alguna buena contestación ante tal borderia, pero el caso es que la chica tenía razón.

Ambas entraron y finalmente cada una se acomodo en su espacio.

El día siguiente resulto bastante tranquilo con respecto al anterior, todas fueron a clase, y ningun imprevisto altero su mañana. Tan solo a Natsuki, cuando se enteró de que Shizuma estaba en su clase, hacia lo posible por no prestarle atención, por no mirarla, sabía que no estaba bien lo que estaba pasando, y no podia seguir asi, asi que se centró en evitarla.
Shizuma por su parte, hacía todo lo contrario, en clase se sentó cerca de ella, y no paraba de llamar su atención.

Al llegar la tarde, cada una se encontraba en su habitación, Natsuki discutia con Mai acerca del que hacer al respecto de los huerfanos, intentando adivinar las reglas de este nuevo carnaval, mientras Mikoto intentaba hacer los deberes en la mesa de la cocina.
Cansadas de hacer suposiciones, se sentaron a ver la tele un rato.

- Natsuki, ¿puedo preguntarte algo? – Dijo un poco cortada Mai
- Claro…
- La presidenta y tu… bueno, creo que siempre a estado claro que habia algo entre vosotras, pero… ¿Lo hay?
- La verdad es que no Mai… es raro, yo, si te soy sincera estaba a punto de entregarme a ella, de pedirle que fueramos algo, gritar a los 4 vientos que la quiero, pero ahora todo a cambiado.
- Lo entiendo, por los huerfanos…
- No Mai, no es exactamente por ellos, es mas… por ella
- ¿Ella? ¿A quien te refieres con ella?- Preguntó la pelirroja, mientras Mikoto agudizaba el oido esperando la respuesta de Natsuki
- Ella es Shizuma…- Bajó la mirada dejando que sus mejillas se coloreasen- no sé que me ocurre, pero no dejo de pensar en ella.
- ¡PERO SI NO LA CONOCES!- intervino de pronto Mikoto
- Pues es como si lo hiciera- añadió algo molesta ante la reacción de Mikoto
- Yo te entiendo Natsuki, cuando crees que amas a alguien, pero de repente te das cuenta de que… tal vez fue tu primer amor, la primera persona que encendió tu alma, pero no es a quien quieres, y vas y te enamoras de quien menos te esperabas.
- Si…- Natsuki la miraba preocupara, sabia que entre Mai y Tate al final no habia pasado nada, pero Natsuki no se imaginaba que Mai estuviera viviendo en esa situación.
- Al menos hablalo con Fujino-San, todo el mundo se merece una explicación.

Se quedaron en silencio cada una pensando en sus cosas, Mikoto se sentia mal por no ver oportunidad alguna con Natsuki, Mai pensaba en Mikoto y en todo lo que le hacia sentir, y Natsuki por su parte, pensaba en que le diria exactamente a la presidenta.

Salió por la puerta dirección a la otra residencia, tenia que hablar con ella y no podia aguantarlo mas, pasaba por el parque que las separaba cuando se freno de repente “Shizuma, ¿Qué haces? Has perdido completamente la cabeza…” se sentó en un banco cerca el pequeño estanque, y empezó a tirar piedras, cuando el ruido que hacen dos personas al hablar la distrajo de su misión de empedrar el agua.

- Verás Shizuru… tengo que hablar contigo – Shizuma se giró para ver si era verdad que la dueña de esa voz era de quien ella esperaba, y asi fue, se encontro con que Natsuki y Shizuru se encontraban cara a cara a pocos metros de donde estaba ella.
- Tu dirás entonces Natsuki- La presidenta mantenia su sonrisa en la cara, pero en sus ojos se reflejaba cierto dolor por que sabia lo que sucedia.
- Es que… sé que esperabas algo de mi, y no te lo puedo dar, por que… yo… - La morena empezaba a atascarse con las palabras.
- Te has enamorado de Shizuma- Terminó Shizuru.

domingo, 18 de noviembre de 2007

domingo, 18 de noviembre de 2007

El Regreso de la Estrella roja Capitulo 11

Capitulo 11

Shizuru salía del centro para dirigirse a su habitación, la notificación de que tendría una compañera de habitación hasta que le consiguieran otra habitación a la chica, le hizo salir antes de lo esperado, aun que se sintió aliviada, el peso de los ojos de Tomoe mirándola todo el rato, había llegado a incomodarla, y a ponerla algo nerviosa.
Caminaba despacio, tampoco tenia mucha prisa, aun tenia tiempo, delante de ella, una larga melena medio azulada la hizo avanzar un poco mas rápido, siguió adelante hasta torcer a la derecha, por donde había cruzado la melena. Evidentemente era quien esperaba encontrar, se quedó parada un segundo pensando en si llamarla o limitarse simplemente a observarla. Observó como la calle que iba a cruzar ahora Natsuki salía otra chica, sin ninguna mirar donde debían, ambas cayeron al suelo por el choque.
Shizuru se adelanto un poco por si necesitaban ayuda, pero se quedo bien cobijada tras un árbol, la permitía verlas y escucharlas…

- Parece que los choques es lo nuestro – Dijo Natsuki agarrando su codo izquierdo, con el cual había golpeado el suelo - ¿estas bien?
- Si, ¿tu? – Una punzada recorrió toda su espalda al oír a Natsuki decir “nuestro…” - ¿Te duele el codo? – Dijo señalándolo

Las dos seguían en el suelo, y al llegar el momento de mas que palabra tocaba cruzar miradas, ambas empezaron a ponerse rojas, simplemente con la presencia de la otra. Shizuru se apoyó contra el árbol “No… ¿Qué significa esto Natsuki?”
Shizuma se levanto antes, y le tendió la mano a Natsuki, la que desde el suelo acepto como ayuda, ante el roce de ambas manos, las dos hielos solo sentían como una llama de fuego ardiendo dentro de ellas. Al levantarse, ambas quedaron bastante cerca y una idea corrió a toda prisa por la cabeza de Natsuki “Quiero besarte… ¿Pero qué estoy diciendo?” mientras que Shizuma seguía manteniéndole la mirada algo similar le sucedió “Bésame, hazlo… ¿Pero que digo?” ante ese pensamiento Shizuma, aparto la mirada de aquellos ojos verdes, siempre le había costado mirar a alguien a los ojos, pero en ese momento, era algo mucho mas.
Natsuki, retrocedió unos pasos haciendo que la distancia entre las dos fuera algo más cómoda.

- Buenas noches Kuga-san – Dijo una voz que venía justo del parque que se encontraba detrás de ellas, a escasos pasos.
- Shizuru – Se giró la morena en busca de la presidenta - ¿qué tal? – Añadió al encontrarla.

Sin la percepción de ninguna de las dos chicas, Shizuma había llevado su mano al pecho rápidamente, y un sudor frío recorría sus manos, “Compartirás cuarto con la novia de Kuga” eso se le pasaba una y otra vez por la cabeza “Natsuki… Kuga…” apretó mas su mano contra el pecho, y cerro fuertemente los ojos, tenía que obligar a su mente a olvidar todo lo sucedido y sentido, pero ¿como apagar esa llama que había encendido otra persona y de la cual ella no era dueña?
Natsuki miraba a Shizuru y sus mejillas se tornaban coloradas, se giró para mirar a Shizuma, la que tenía un gesto algo apagado, con la mirada perdida, y una media sonrisa en la cara puesta casi por obligación.

- Shizuma, esta es Shizuru Fujino, la presidenta del consejo estudiantil – Shizuru sonreía a la nueva morena. – y es mi… - pensó bien en lo que iba a decir, y recordó que aun no se había declarado a Shizuru- mejor amiga.
- Un placer – Dijo Shizuma, sintiendo un gran alivio cuando Natsuki recalco el significado de la presidenta en su vida, aun que consiguió ver como la cara de felicidad de la castaña desaparecía poco a poco, mientras su mirada buscaba como una especie de explicación ante las palabras de Natsuki.

Ahora era a Shizuru a la que miraba, aun que la castaña no le devolvía sus ojos.

- Y ella es Shizuma – miró de reojo a la morena, y una sonrisa picara nació en su cara – y es algo así como algo bueno que se a colado en mi camino, y se cuela una y otra vez…
- Sobretodo cuando acabamos en el suelo, ¿no?- Apuntó Shizuma.

Ambas se miraron y sus sonrisas lo decían todo, Shizuru era lo bastante lista como para adivinar que en ese momento ella sobraba, su Natsuki estaba sonriendo a otra chica, y encima la había presentado como su amiga, “¿Por qué? ¿Es que acaso entre nosotras no hay más que eso? ¿Es que no has estado a punto de declararte en muchas ocasiones? ¿ No llevo yo esperándote mucho tiempo?” Shizuru mantuvo la calma pese a lo que estaba viviendo.

- Me tengo que ir a mi habitación, he de esperar a mi nueva compañera de cuarto…
- Pensé que la Presidenta se libraba de compartir habitación…
- Si, normalmente es así Kuga-san, pero no hay sitios libres, y tengo que compartir hasta que se haga un hueco.
- Ah!... bueno…
- En ese caso, me voy no sea que la chica llegue y yo no este…
- No lo creo- la cortó Shizuma – me refiero a que no creo que llegue antes que tu
- ¿Y tú que sabes? – Dijo dejando escapar un tono bastante seco – digo…
- No te preocupes, no tengo por que caerte bien, no me importa no hacerlo, así que prefiero que no uses falsedades conmigo y me trates como sientas que debes de hacerlo – Natsuki miraba a las dos asombrada y con miedo de que pasara algo – Y lo digo por que esa chica soy yo, es conmigo con quien te toca compartir la habitación.

Shizuru la miraba fijamente, su ceño estaba fruncido y apretaba los labios, pero su interlocutora no mostraba ningún tipo de reacción ante la situación, la devolvía la mirada sin mas, sin alterarse y sin cambiar su gesto.

Natsuki estaba abriendo la boca para romper un poco el hielo de la situación cuando el suelo empezó a temblar.

- ¿Otra vez? No puede ser… - Dijo Shizuma cambiando rápidamente la mirada a Natsuki

Shizuru también miraba a la morena, esperando que esta con una simple mirada le dijera que hacer, pero no la miraba, tan solo tenía ojos para Shizuma.

- Si esa chica no sabe que es esto, Natsuki, dime, ¿qué hacemos?
- Esperar…

La morena había decidido no mirar a ninguna, la situación empeoraba por momentos, pero incluso agradecía que aquel Child apareciera de repente. Era mas pequeño que aquel que hacía un rato las dos morenas habían destruido. Pero sus dientes eran mas o menos del mismo tamaño de las chicas.

Natsuki estiró sus brazos, extendiendo bien la palma de sus manos, haciendo aparecer dos pequeñas pistolas. Shizuru la miraba asustada, eso significaba que tenia su poder, y que volvía a haber un gran peligro, Natsuki lo había aceptado, pero ella que debía hacer, la última vez la situación fue catastrófica y no iba permitirse hacerle daño de nuevo. Algo la aparto de sus pensamientos.

La otra morena, y aquella que no era de mucho agrado para Shizuru, en un acto muy similar al de Natsuki sacó unas pistolas idénticas a las de la morena.

- Tu también… no puede ser…

Tras un cruce de miradas de las dos hielos ambas gritaron a la vez ¡Dhuran! ¡Ryuk! Los dos perros metálicos volvían a hacer aparición, pero algo había cambiado en ellos, estaban mucho más grandes que antes.

Shizuma los miraba extrañada, y Natsuki evitaba su mirada, ella si sabía lo que significaba, seguro que lo sabía. La morena esperaba a que Natsuki depositara sus ojos en ella, pero al hacerlo la del perro plateado aparto la mirada rápidamente, dejando ver sus mejillas, las cuales estaban completamente coloradas.

Shizuru estaba paralizada entre el asombro y el pánico de que volviera a suceder lo mismo. Tan solo se quedó observando como las dos chicas se deshacían del Huérfano sin ningún problema.

Acabaron con el y Natsuki evitaba a Shizuma, la que se acercaba a ella poco a poco.

- Natsuki ¿Por qué Ryuk ha crecido tanto? – Le pregunto desde su espalda ya que Natsuki no se atrevía a mirarla.
- Tu Child crece cuando se hace mas grande el amor hacía tu persona mas importante…

La chica se giró para mirar a Shizuru, que es la que la había contestado. Sus ojos se abrieron como platos al ver como unas ligeras lágrimas caían por la cara de Shizuru. Natsuki simplemente les daba la espalda a las dos y no contestaba.
Shizuru camino unos pasos para atrás y empezó a perderse en el camino, lejos de aquellas dos chicas, en su cabeza no dejaba de recordar lo que había sucedido, pensaba en que si realmente Natsuki sentía algo por aquella tal Shizuma. No tenia animo de volver a la habitación para encerrarse en ella encima con la que le había quitado a su Natsuki, así que seguía caminando sin rumbo fijo, hasta que una voz muy dulce la devolvió a la tierra.

- ¿Fujino-san? ¿Estas bien?
- Si, gracias – Dijo secándose las lagrimas con el revés de su mano, aun que sabia que el rojo de sus ojos no podía ocultarlo - ¿Que haces por aquí Tomoe? Ya es tarde…
- Lo sé, simplemente estaba buscándote – Se tapo la boca con la mano – Buscándola, discúlpeme.
- No hay nada que disculpar Tomoe-chan, ¿me acompañas? – Gracias a la pequeña de pelo verde la presidenta había olvidado un poco a su morena, y había vuelto a sonreír.

Shizuma seguía a las espaldas de Natsuki, no sabía como interpretar correctamente las palabras de Shizuru, “¿Eso significa que lo que creo sentir por Natsuki…es cierto?” “¿Y ella por mi?” Miraba a la morena, esperando que se diera la vuelta y le diera algún tipo de explicación que aclarase lo que estaba ocurriendo. “No estas bien ¿Verdad Natsuki? No eres tan dura como pareces… “mientras pensaba en esto sus pies habían dado unos pasos hasta Natsuki, quedando a pocos centímetros de su espalda “Yo nunca hago esto pero por ti creo que…” Estiró los brazos pasándolos por la cintura de la morena, apoyando su cabeza contra la espalda de Natsuki, no sabía como reaccionaria, pero no le importaba.

Al sentir los brazos de Shizuma rodeándola, Natsuki sintió una paz tremenda, como si no existiera nada malo, solo existía ese momento, y sus manos buscaron las de la chica que la protegía en esos momentos del mismo tiempo.

Al cabo de un rato se giró y quedo enfrente de Shizuma, las dos sentían como sus mejillas se calentaban en señal de rojez.

- ¿Qué pasa si te beso?- Pregunto Natsuki echándose a reír, mientras Shizuma escondía su cara en el cuello de su camisa.
- Pues… na…nada, que va a pasar…
- Entonces… si no pasa nada, ¿Por qué te escondes?
- Por que si lo vas a hacer lo haces y punto no vayas diciendo eso...
- Esta bien… - Soltó sus manos de la cintura de la chica, haciendo que Shizuma hiciera lo mismo.

Anduvieron un rato, Natsuki andaba con la mirada fija en el frente, y Shizuma iba de su lado mirándola de vez en cuando, pensando en lo que estaba sucediendo, “¿Cómo puedo sentir algo así por alguien? Encima es una chica… no puede ser, esto no esta bien, es una equivocación yo no puedo…” sus pensamientos fueron frenados tras que Natsuki cansada de que sus manos chocaran mientras andaban agarrara la suya, entrelazando los dedos, haciendo que algo recorriera el estomago de Shizuma y el suyo.

El Regreso de la Estrella roja Capitulo 10

Capitulo 10

Tomoe se levantó de su silla haciendo que Shizuru la mirara.

- Fujino-san – Dijo sonrojándose en exceso - ¿Podríamos almorzar juntas algún día?
- Claro que si Tomoe – sonreía a la chica- cuando quieras

La chica se sentó aliviada, temía que la presidenta la rechazase, y al no encontrar negativa, se libero del peso de su pecho. Desde el primer momento en el que la había visto, no podía dejar de pensar en ella, y al recordar a la chica morena que la había consolado tras hacerla llorar… un nudo en su estomago la presionaba a cambiar su cara a cabreo. Apretó sus dedos contra su falda… “¿Quién esa chica Fujino San? ¿Es tu novia?” Tenia ganas de hacerle esa pregunta, pero no la veía muy oportuna, así que se limito a observarla en silencio. Shizuru le ofreció una taza de té, y ella amablemente aceptó.
Shizuru no sabía que mas quería esa chica de ella, pero se alegraba de tener compañía, aun que permanecieran en silencio.

Cerca del jardín un sapo de casi 7 metros era atacado por dos perros, que combinaban bien sus ataques.
Desde su posición Nao las miraba a las dos atónita de lo que estaba sucediendo, “¿Dos himes del hielo? ¿Cómo es posible?

- Shizuma! Manda a Ryuk a la espalda del Sapo – Dijo mientras corría hacia donde había pedido a Shizuma que dirigiera a su Child

Shizuma hizo lo que Natsuki le había pedido.

“Han luchado juntas alguna vez… no puede ser tanta compenetración si no” Nao pensaba eso una y otra vez mientras veía como las dos chicas se desenvolvían juntas a la perfección en los ataques contra el huérfano.

Finalmente, y tras un ataque sorpresa por detrás del sapo, este cayó al suelo. Shizuma y Natsuki habían vencido al Huérfano, sabiendo exactamente que hacer sin ni siquiera necesidad de hablar. Con solo mirarla Shizuma entendía a la perfección lo que pensaba hacer Natsuki, y a la inversa era lo mismo.

Natsuki se acercó hasta donde estaba Nao en el suelo para ayudarla a levantarse, quería hablar con Shizuma de lo ocurrido, del hecho de que hicieran tan buen equipo y compartieran elemento, pero sabía que no era momento de dar explicaciones. Simplemente sonrió a la chica que acariciaba a su child, y con Nao sujetada a su hombro echó a andar.
Shizuma respondió la sonrisa, acompañándola de un gesto con la mano, despidiéndose, volvía sobre sus pasos para acudir al despacho de la directora.

Natsuki no pudo evitarlo, y giró su cabeza para ver como Shizuma se alejaba, sin querer evitarlo una sonrisa se dibujo en su cara, y volvió la vista al frente.
Shizuma pensaba en lo que había pasado, y se giró viendo como Natsuki llevaba a Nao colgada, sonrió y devolvió su mirada al camino que tenia delante.

Nao miró de reojo a Natsuki, la cual aun llevaba la sonrisa puesta “¿Qué significa todo esto Natsuki… esa chica te… te gusta?” una sacudida golpeo el pecho de Nao “No puede ser… ¿y Shizuru?... y ¿yo?”

Shizuma ya salía del despacho de la directora, con un papel en la mano, donde estaba apuntado su número de habitación. Ya había oscurecido bastante, y aun le costaba orientarse por el colegio, además, no iba pensando en el camino, su cabeza estaba junto a otra persona “Natsuki… ¿Qué me esta pasando?” Su corazón latía un poco mas rápido e intento frenarlo colocándose la mano sobre en pecho.

- Buenas noches, Hime del hielo – Le saludo un chico que parecía más pequeño que ella
- Ho-Hola… - Dijo mirándole extrañada, “¿Cómo sabes que soy una Hime?”- ¿Querías algo?
- Solo quiero cerciorarme que el hielo no se derrite, si no, puede que el carnaval no sea tan divertido.
- ¿Carnaval? ¿Qué quieres decir? – Su tono volvía a ser el borde de siempre – Contéstame niño.
- Mi nombre es Nagi, y es pronto para desvelarte nada… - Sonrió maliciosamente – Pero me encargaré de que el hielo no sea agua… El numero de tu habitación… curiosamente coincide con el de otra chica, compartirás cuarto
- Lo sé, no soy estupida
- Compartirás cuarto con la novia de Kuga

Antes de poder preguntarle quien era Kuga, el niño desapareció.
- ¿Y A MI QUE?- grito al aire- bua…