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domingo, 29 de junio de 2008

domingo, 29 de junio de 2008

Las Escaleras del Garderobe - Capítulo 3

Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)

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Notas de la Autora:

Este capitulo como cada cosa que hago se lo dedico a mi BlackRose, por que ella es mi musa, mi inspiracion y mi vida entera

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Capitulo 3

Los meses pasaban, y en la mente de Natsuki solo se reflejaba la imagen de Shizuru, pese a que Mai no hacia mas que hablarla de que ya sabia quien iba a ser su maestro y de lo ilusionada que estaba.

Tardo mucho en recuperarse la paz en Windbloom, pero se hacia mas fácil ya que de vez en cuando Shizuru aparecía, se sabia que los pilares eran mas fuertes que cualquier Otome normal, y era de agradecer.

Llegó por fin el día en el que Mai y Natsuki se convertirían en Otomes, pero ese día guardaba más sorpresas.

La directora las llamo a las dos al pequeño escenario que habían montado, la gente aplaudía a las dos chicas, ya que eran muy admiradas entre sus compañeras. Durante todo ese tiempo Mai y Natsuki no se habían llevado muy bien, pero era indiscutible que eran las mejores amigas que había en toda la escuela, y hacían un excelente equipo.

- Hoy es el día en el que abandonareis la categoría de perla para convertiros en Otomes- Anuncio la directora- pero aparte de eso, quiero entregaros estas gemas, ambas sois convocadas para ser de los 5 pilares- abrió una de las cajas ofreciéndosela a Mai. ¿Aceptas Rubí del fuego ardiente?

- Si – Mai acepto cambiando su pendiente, aun que estaba algo confusa, eso hacía difícil su elección de irse con su maestro.

- ¿Y tu Natsuki Kruger? ¿Aceptas Cristal de Hielo plateado?- dijo la directora haciendo el mismo gesto que a Mai.

- Si.

La directora comenzó a hablar al público.

- Antes de seguir los acontecimientos de entregar la Otome a su maestro, e de comunicaros algo- se aclaró la garganta- Este a sido el ultimo año en el que dirijo la escuela, es hora de cambiar de aires- Muchas caras entre los políticos que había allí se alegraron- por eso, e elegido a mi sucesora yo misma y me complace presentárosla en este día tan especial.- Se acerco de nuevo a las dos chicas, y sujeto a Natsuki por el hombro- Esto espero que agrade al Conde Kruger, ya que Natsuki Kruger, Cristal de hielo plateado es vuestra nueva directora

La sala se lleno de aplausos de las estudiantes, pero pocos dirigentes y políticos aplaudían la moción, tan solo Yukino, Meister de la Otome Rubia que no agradada a Natsuki.

Entre el jaleo que se había montado, Mai había aprovechado y había salido de allí, acercándose a Natsuki para darle la enhorabuena y añadiendo que necesitaba despejarse.

El día finalizo con que Maria le explicaba todas sus obligaciones, deberes y tareas como Directora.

Ahora disponía de una nueva habitación, que mas era como una casa, tenia un gran ventanal como el del despacho, una cocina, baño incorporado y una cama grande.

Se acercó al cristal y apoyo una mano mirando al horizonte “Parece que me quedaré aquí mucho tiempo… seria mas fácil si estuvieras a mi lado”

A la mañana siguiente le despertó la noticia de que Mai Tokiha había huido al bosque y nadie mas le había vuelto a ver, muchos decían que la habían secuestrado, otros que había huido… pero nadie sabia a ciencia cierta que había pasado.

Poco a poco, los días se fueron transformando en años, Natsuki ya no era una niña, era una autentica mujer y la directora del Garderobe, aun que seguía teniendo a Maria detrás para recordarle las reglas.

Muchas chicas entraban en la escuela, otras salían convertidas en Otomes, muchas lloraban no haber podido entrar…

Hasta entonces todo había estado tranquilo, hasta que de nuevo Windbloom fue atacado, con el extra de que la princesa había desaparecido.

Volvía a repetirse el desastre de hace años, pero esta vez, sus contrincantes eran mucho mas fuertes, Natsuki sabia que no tenia otra salida…

- No te hubiera avisado si no fuera importante.

- Me alegra que lo hayas hecho Natsuki, te queda bien el puesto de directora si me permites la osadía- Shizuru sonreía desde el sofá del despacho de Natsuki.

- Gracias… realmente te necesito Shizuru, ¿estarás a mi lado?

- Siempre.

Natsuki volvía a su lugar favorito del despacho, enfrente del ventanal. Escucho los pasos de Shizuru que se acercaban por su espalda, cada vez mas cerca, hasta que sintió los brazos de la castaña rodeándola por la cintura, y notó los labios de Shizuru contra uno de sus hombros, que debido al Top que usaba dejaba al descubierto.

- ¿Por qué me ignoraste? ¿Por qué no volviste a verme?

- Tenia que hacerlo, si no hubiera frenado tu entrenamiento, además, tu me dejaste muy claro en su momento que no podías darme mas… y yo quería mas.

- Entiendo

- Siempre has sido de pocas palabras directora- dijo en tono burlón pero sin soltarse de ella - ¿Y ahora que puedes darme?

- Todo… - Natsuki se giró y se quedo mirando esos ojos carmesí que tanto había echado de menos aun que ella se lo negaba, en la cara de ambas sus mejillas se encendían.

Shizuru sonrió y se acerco a besarla, pero le sorprendió que Natsuki se le había adelantado, la había rodeado el cuello con sus brazos, y se acercaba a sus labios. Shizuru cerró los ojos y disfruto el momento. Una de sus manos acariciaba el pelo de la morena, mientras la otra descansaba en su cintura, por su parte Natsuki había trasladado una de sus manos a la cara de Shizuru y la acariciaba con cada beso.

El sonido de la puerta las hizo separarse, aun que en algún momento pudiera parecer evidente, ellas no estaba por la labor de airear lo que había entre ellas. Y Shizuru se gano el titulo de asistente personal para los ojos de los demás.

sábado, 14 de junio de 2008

sábado, 14 de junio de 2008

Las Escaleras del Garderobe - Capítulo 2

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Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)



Capitulo 2






A Natsuki le había tocado compartir habitación con Mai, pero aun no le daba mayor importancia, estaba emocionada por estar dentro, y no había otra cosa que le preocupara más que eso.


Por la mañana se levanto ella primero, Mai descansaba en la cama de la derecha, despanzurrada en la cama, con la boca abierta, seguía durmiendo.


Natsuki se puso su uniforme y salió sin hacer ruido, aun faltaban un par de horas para que sonara la campana que anunciaba el comienzo del día.


Paseaba admirando cada rincón de aquella estancia, los pasillos eran largos, pero acogedores, con adornos en las paredes y una alfombra muy cuidada. A cada lado de las paredes del pasillo nacían muchas puertas, las que dedujo eran habitaciones del resto de estudiantes.


Se metió la mano en el bolsillo para sacar su horario, quería tener bien ubicada la clase para no andar luego con prisas.


Su aula se encontraba dos pisos mas arriba en la clase 21 C.

Su rumbo se dirigía a las escaleras, que recordaba haberlas visto al comienzo del pasillo de las habitaciones.


En el piso superior ya se empezaba a escuchar el jaleo de gente levantándose, puertas abriéndose y demás, comenzó a subir al siguiente piso cuando alguien la detuvo


- Buenos días Natsuki-chan


- Bu…buenos días Shizuru... – empezaba a ponerse colorada.


-¿Dónde vas tan temprano? Aun falta bastante para que empiece tu clase, ¿has desayunado?


- No… yo… quería ver donde estaba mi aula.


- Ven a desayunar conmigo, y luego prometo dejarte en la misma puerta.


- De acuerdo, gracias…- bajo el pie que había subido al escalón y comenzó a seguir a Shizuru.


No podía dejar de mirarla, se sentía bajo un hechizo cuando estaba con ella, su mente se liberaba de todo para solo dejarle espacio a Shizuru, sus manos sudaban, y su corazón daba saltos de vez en cuando en su pecho.


- Como te pedí y aceptaste ser mi asistente tengo que explicarte como van las cosas – Dijo haciéndole un gesto con la mano para que se adelantara junto a ella.


- Si…


- Tendrás que ayudarme a hacer una serie de tareas, algunas son un poco personales, como por ejemplo la hora del baño…- Shizuru se callo para mirar a la chica que se había parado de golpe.


-¿Y que se supone que tengo que hacer yo?


- Ayudarme a bañarme… enjabonarme la espalda… - Una sonrisa se dibujo en su cara al ver que discretamente Natsuki se llevaba la mano a la nariz.


- Perdona, yo, es que, yo – La chica intentaba frenar su hemorragia con la mano


- No te preocupes – Le tendió un pañuelo- Te enseñaré como hacerlo – Dijo acercándose a la morena, hasta estar a escasos centímetros de su cara.


Agarro la cara de la chica con sus dos manos, mientras unos leves coloretes se depositaban en sus mejillas.


- Me fije en ti desde que subiste la escalera del Garderobe Natsuki.


- Yo… - Le faltaban palabras, sentía en su cara la respiración de la chica, y sus manos, también sentía como el pañuelo se empapaba de sangre.


- Serás como mi hermana pequeña – Añadió finalmente con una sonrisa.


Natsuki abrió la boca de par en par mientras la otra se reía.


- Es una broma, a mi hermana pequeña jamás le haría esto – separó la mano de Natsuki que sujetaba el pañuelo de su cara, y la dio un suave beso en los labios.


- Te estas equivocando Shizuru, yo no…- dijo mientras se separaba- Yo te respeto y puedo llegar a alabarte como Otome, pero no quiero mas de ti ni puedo darte mas de mi.


Se armó de valor y se dio media vuelta, dejando a Shizuru con la palabra en la boca. “Nunca antes me había rechazado nadie, me vas gustando de verdad Natsuki…”


En los siguientes días Natsuki no volvió a ver a Shizuru, y por votaciones ajenas a las dos, habían cambiado a los asistentes de cada perla.


Cada día Mai le crispaba mas la cabeza con sus tonterías, no entendía como podía haber entrado si aun era una niña de mentalidad.


Al cabo de unos meses, había suerte si se encontraban por los pasillos, pero Shizuru ni la saludaba, aun así, ella seguía hipnotizando a la morena con cada paso que daba.


Poco a poco fue pasando el curso, Natsuki llegó a ser la primera de su clase, seguida de Mai y otras chicas, y estas promocionaron al grupo perla, al igual que algunas perlas conseguían convertirse en Otomes.


El día de la celebración muchas lloraban por quedarse atrás, otras por que perdían amigas… Natsuki hacia tiempo que había decidido no llorar por nada, no había trabado ninguna amistad importante, y había luchado para no quedarse atrás, Natsuki no lloraba por tonterías y menos si podía evitarlas.


Se había sentado junto con Mai en uno de los primeros asientos, cuando empezaron a convocar a las futuras Otomes. Una rubia que no le caía muy bien a casi nadie, admitía como líder a una joven con gafas, líder de un país cercano.


- Shizuru Viola, suba aquí por favor. – La sala se lleno de vítores y aplausos según la chica avanzaba, ni siquiera la directora conseguía que callasen, hasta que subió y la misma Shizuru pidió calma con una mano- Bien Shizuru, eres la mejor estudiante que hayamos tenido en mucho tiempo, tu valor, fuerza, destreza y lealtad es de un grado muy superior, por eso quiero darte la bienvenida con una de los 5 pilares, ahora tienes que aceptarlo, o por lo contrario no hacerlo.


- Acepto – dijo cordialmente haciéndole una reverencia a la directora.


- Quedas bautizada como “Graciosa Amatista” – mas aplausos inundaron la sala- Ahora te presentaré a tu maestro.


- Espere Maria-sama – pidió la castaña amablemente- Eso ya le aseguro que no lo acepto, protegeré a todo aquel que me necesite pero no pienso ser Otome de nadie.


Dejando a todos boquiabiertos se marchó sin decir nada mas.

Poco a poco la sala se iba vaciando, y Natsuki llego a oír de la directora de que Shizuru no podría volver nunca mas, había traicionado al sistema y a las reglas.


El tiempo pasaba inescrutable para todos, de vez en cuando se oía en las noticias que la graciosa amatista había salvado algún ciudadano, de malhechores, a algún pueblo no muy lejano le había liberado de unos extraños monstruos….


Natsuki sentía un gran vacío en su interior, algo le faltaba, algo no la dejaba estar llena del todo. Se esforzaba por seguir siendo la mejor, incluso había rechazado tener una asistente personal para ayudarla. Se centraba en sus estudios y en su entrenamiento.


Una mañana fueron llamadas de emergencia todas las perlas al despacho de la directora, unos monstruos habían aparecido en el centro de la ciudad destruyendo todo a su paso.


Maria tenia un plano de la ciudad abierto sobre su mesa, y todas ellas escuchaban atentas el plan y asistían, todas menos Natsuki y Mai que se miraban de reojo.


- Directora, disculpe mi intromisión pero no creo que sea muy buena idea, es como llevarnos a todas a la muerte.- se apresuro a decir Mai.


- Es mas, es un plan bastante mal ideado, no podemos atacar de frente por que ocurriría lo que Mai-san a dicho- puntuó Natsuki


-¿algún plan mejor? – Ante la pregunta Mai negó con la cabeza.


- Yo si… - Natsuki se acerco mas al plano, y empezó a dar ordenes de que debían acercarse por parejas por ambos laterales, y luego las otras 4 debían de hacerlo por detrás- Aun así hay que tener mucho cuidado por que no sabemos de que clase de monstruo se trata ni como se las gasta, por eso, 3 se quedaran aquí por si hacen falta mas tarde- La directora sonreía complacida, y las otras perla no esperaron a tener el consentimiento de Maria y partieron en su misión.


La directora la pidió que se quedara allí mientras las otras o bien luchaban o esperaban órdenes.


- Natsuki, creo que eres una excelente líder, y me a gustado como lo has organizado todo, quisiera darte algo – La dirigió hacia el ventanal del despacho mientras las otras salían de el. Natsuki esperaba mirando el paisaje- Aquí tienes.


- Gracias- Dijo abriendo la pequeña caja, viendo una orquilla en forma de rayo plateado- muchas gracias Maria-sama


- No hay por que darlas – Dijo quitándole la orquilla que sujetaba su flequillo y colocándole el de la caja- Quiero pedirte algo Kruger.


- Dígame- dijo mirándola a los ojos.


- Yo ya estoy mayor para este puesto y pronto tendré que dejarlo, hay mucha gente pendiente de que esto suceda para apropiarse del Garderobe y someterlo bajo sus propias ideas, quieren que me vaya lejos a descansar y disfrutar de mi jubilación, pero yo no puedo dejar esto en manos de cualquiera, ¿lo entiendes?


- Lo entiendo, a puesto todo su empeño para que esta escuela sea lo que es.


- Si, por eso, me gustaría que fueses tu mi sucesora, se que hemos tenido nuestros conflictos – hizo recordar a Natsuki en la de líos que se había metido por culpa de Mai, y las broncas que se había llevado de la directora, cuando no se callaba en clase y desprestigiaba a la misma Maria- pero tu eres la persona indicada.


- Lo haré encantada directora.


- Llámame Maria


La conversación quedo ahí, mientras pendientes esperaban el resultado del combate, la cosa se había descontrolado y había aparecido un ejército desconocido.


Natsuki trazó un nuevo plan de ataque, donde participaban Otomes de países vecinos.


La única baja fue la de una chica que ella conocía por que había sido perla cuando ella era coral, había dejado de ser Otome y se decía que había tenido un bebe.


La encontraron muerta al lado de un río, pero del bebe no se supo nada.


Todas volvían al Garderobe, exhaustas y dolidas por la pérdida, Natsuki había peleado al lado de Mai, pero ahora ninguna de las dos tenía ganas de hablar.


- Bien hecho Natsuki-chan, te has convertido en toda una mujer en mi ausencia – La voz familiar la hizo girarse.


Era cierto que había cambiado, su cuerpo se había desarrollado y su estatura aumentado, sus rasgos ya no eran infantiles, y sus ojos verdes resplandecían de nuevo al escuchar esa voz.


- Shizuru…


La castaña, que también había crecido en ese espacio de tiempo se encontraba al lado de ella, con un traje de Otome en el que predominaba el morado.

Le hizo un gesto con la mano y salio volando.



viernes, 14 de diciembre de 2007

viernes, 14 de diciembre de 2007

Las Escaleras del Garderobe

Bien, aqui vengo con el que esta siendo mi segundo Fic, ahora e decidido inspirarme en Mai Otome, relatando la vida de Natsuki, Shizuru, Mai y demas cuando eran estudiantes, claro esta que todo es producto de mi imaginacion, y los personajes estan basados en los creados por Sunrise. Espero que lo disfruteis leyendo tanto como yo escribiendolo. Saludos

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Las Escaleras del Garderobe

Capitulo 1

Su mayor ilusión comenzaba a tomar forma, por fin había sido aceptada en la escuela mas prestigiosa, donde se formaría como Otome y terminaría sirviendo a algún jefe de estado.
Enfrente del Garderobe Gakuen, la pequeña Natsuki Kruger con un gesto de convicción empezaba el camino hacia su futuro.
Mientras la joven peli-azul miraba el que iba a ser su colegio, una chica pelirroja entorpeció sus pensamientos.

- ¡Hola!-Gritó acercándose, y a pocos metros de Natsuki se caía al suelo- jaja, ¿vienes a estudiar aquí?

Pese a que la morena no le contestaba la pelirroja insistió

- Yo me llamo, Tokiha, Mai Tokiha, y vengo a estudiar aquí, a lo mejor somos compañeras- Los ojos de la chica se iluminaron- ¿No seria genial?
- Esto… ¿Si?-Natsuki pensaba que aquella chica no debía de estar muy bien de la cabeza.
De pronto Natsuki notó un peso sobre su hombro, levanto la cabeza y vió a su padre.

- Bien hija, ¿Estas preparada?
- Si Otto-san.
- Adelante, haz que me sienta orgulloso de ti.

Ignorando a Mai, Natsuki comenzó a subir las escaleras del Garderobe, donde arriba ya había otras chicas esperando.
Se colocó en una fila, donde a la cabeza de cada fila se encontraba una chica ataviada con el uniforme de Otome de la escuela, de color perla.
En su fila una chica castaña con gesto amable y soñador lideraba la fila. No pudo evitar quedársela mirando había algo en ella casi hipnótico. Noto que ese efecto también lo sufrían otras cuantas chicas.

- Ya estoy aquí- Dijo Mai a su espalda.
- Bien, todas síganme por favor, vamos a dar comienzo a las pruebas de acceso, que halláis sido aceptadas no significa nada seguro, pero se que lo haréis bien – La castaña había hablado, y el tono de su voz hacia que Natsuki se estremeciera y se sintiera reconfortada- Tu también- Noto esa voz mas cerca, se había quedado atontada y por lo tanto atrás.
- Si, perdone yo… - Comenzaba a ponerse roja.
- No te preocupes, vamos- empezaron a caminar hacia donde se dirigían las otras chicas, pero la castaña no se separaba de su lado- ¿Cuál es tu nombre?
- Kruger, Natsuki Kruger.
- Bonito nombre Natsuki-chan, yo soy, Shizuru.
- Gracias- había logrado que se pusiera mas roja aun- y ¿como debo llamarla?
- Shizuru – Sonrió guiñándole un ojo- aun que si hay mucha gente puedes llamarme Viola-san
- De acuerdo…
Ya se encontraba de nuevo con el resto de sus compañeras, esperando las ordenes que tenían que llevar a cabo.
Las pusieron por parejas y a Natsuki le toco Mai, la actividad consistía en que tenían que tirarles piedras y por turnos debían protegerse. Sin dejar que ninguna piedra tocara a la compañera.
Las únicas que consiguieron que no diera ninguna piedra a la otra fueron ellas dos.
Shizuru se acerco a ellas, y dijo que Natsuki debía proteger a Mai frente a ella.
Las primeras piedras que lanzó iban flojas como las de sus compañeras, pero poco a poco iba aumentando, llegando a hacerle heridas en los brazos a Natsuki, hasta que una no pudo pararla a tiempo, y le golpeo en la ceja izquierda, esta comenzó a sangrar, pero Shizuru no paraba de tirar piedras, y Natsuki tampoco daba señales de dolor ni de quejarse. Tenia clara su misión y no iba a permitir que ninguna piedra diera a Mai.

- Ya esta bien – La voz de una mujer cortó el ejercicio- Las dos están dentro.

Natsuki miro para ver quien hablaba, una mujer rubia se dirigía hacia ellas.

- Shizuru, acompaña a esta chica a la enfermería.
- De acuerdo Maria-sama.
- Luego te quiero ver en mi despacho, ¿La harás llegar Shizuru?
- Si – Dijo asintiendo también con la cabeza haciendo una especia de reverencia.
- Tu, la pelirroja, ven ya conmigo.

Mientras caminaban hacia la enfermería Natsuki iba pensando en por que motivo también había entrado Mai, si ella era la que había hecho todo el trabajo, ni si quiera se percató de que un hilo de sangre le recorría la cara.

- Ven – Dijo Shizuru agarrandola por el brazo y acercándola a ella. – Perdóname creo que me e pasado.
- No te preocupes.
- Si, solo es que deseaba que entraras- añadió sacando un pañuelo del bolsillo y limpiándole la sangre- Eres muy buena.
- Gracias – Natsuki sintió un escalofrió al sentir al tacto de la chica.
- No hay que dar las gracias cuando te dicen la verdad Natsuki-chan- dijo poniéndole un dedo en la nariz y sonriéndola- vamos a la enfermería, lo mismo tienen que darte puntos.

Por naturaleza Natsuki era fuerte, y decidida, pero al lado de Shizuru se sentía tan protegida que seria capaz de dejar su vida en las manos de esa chica.

Mientras esperaban a la enfermera, Natsuki notaba a Shizuru como intranquila.

- ¿Te pasa algo? – Le preguntó ya tuteándola, luego lo pensó y espero no haberle faltado al respeto.
- Si y no, quería pedirte algo.
- Lo que quieras- aparto la mirada para que Shizuru no viera que se ponía roja.
- Veras, yo estoy en el grupo Perla, que es un nivel superior al que vas a entrar tu, y cada perla tiene un asistente, que le ayuda con varias cosas, ¿Te gustaría ser mi asistente?
- ¿No hay chicas ya dentro de la escuela para serlo?
- Si, pero…
- Me encantará serlo- dijo sonriéndola

La enfermera irrumpió en la sala, seguida por la doctora. Sin hablar se dirigió a Natsuki y empezó a observar la herida.

- habrá que darle varios puntos Doctora.
- No hay mayor dificultad, ¿no?
- No
- Entonces encargate tu.

La enfermera le echo la cabeza para atrás y empezó a curarla, le dolía y mucho, apretó las manos arrugando la sabana de la camilla. De pronto noto encima de su mano, otra, mas calida, que hacia que el dolor fuera menos intenso, miró a Shizuru de reojo, y esta le sonreía.

- No te preocupes, estoy a tu lado.

Natsuki giró su mano y agarró la de Shizuru. Al cabo de un rato seguían el camino hacia el despacho de la directora, era un pasillo muy amplio donde se encontraban varias puertas a ambos lados, las dos chicas caminaban por encima de una alfombra roja, Natsuki admiraba cada detalle de esa escuela, al llegar a la gran puerta que daba al despacho de la directora se quedó impresionada.
Shizuru llamo dos veces a la puerta y desde dentro se escucho como daban permiso para entrar.

Una vez dentro, Natsuki noto como era el centro de todas las miradas, allí se encontraba la doctora, otra mujer que no conocía, la directora y unas cuantas perlas mas.

- Gracias Shizuru, colócate a un lado, tu adelántate.

Y eso hizo, quedando frente al escritorio, donde detrás se encontraba esa mujer rubia, casi no la prestaba atención, miraba maravillada las vistas que había desde allí, a través del gran ventanal.

- ¿Cuál es tu nombre?
- Kruger, Natsuki Kruger
- Bien Kruger, como bien sabes, e decidido que entres en la escuela ya que has demostrado tener valor y lealtad, que es lo principal en una Otome.
- Gracias – dijo haciendo una reverencia
- Ahora te explicaré las condiciones que hay para una Otome.

<>

La directora callo para dejar a Natsuki pensar su respuesta, pero no necesitó mucho tiempo.

- Acepto, y lo hago consciente de lo que ello supone y orgullosa de ser aceptada, con la esperanza de algún día llegar a ser una Otome.

La directora hizo un gesto con la mano a Shizuru y se acerco a Natsuki con una cajita.

- No te va a doler, te lo prometo.- le dijo susurrando
- Gracias…

La directora se acercó a ella, y sacando el pendiente de la caja, se lo coloco en el lóbulo de la oreja a Natsuki, sintió un pinchazo pero efectivamente, no dolió.

- Shizuru te acompañara a tu habitación, allí ya te espera tu uniforme, si tienes alguna duda, no dudes en preguntarla. Bienvenida al Garderobe Natsuki Kruger.

Salió del despacho seguida de la castaña, deseaba llegar a su habitación y probarse el uniforme.

- Tu estas en el grupo coral, tu uniforme es igual que el de estas chicas . señalo con la mirada a un grupito que había, las cuales miraban a Shizuru embobadas. Pero seguro que a ti te queda mejor.

Esa frase hizo que la morena se ruborizara.

- Esta es tu habitación – dijo parándose enfrente de una puerta – mañana si quieres te enseño donde esta la mía.
- Gracias por todo Shizuru… gracias por no dejarme sola
- Nunca lo haré.

Natsuki entro en su cuarto y Shizuru se marchó hacia el suyo


Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)