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martes, 5 de febrero de 2008

martes, 5 de febrero de 2008

El Regreso de la Estrella Roja Cap. 15

Capitulo 15

El fuerte ruido que hizo la puerta al chocar, distrajo a las dos chicas de lo que estaban haciendo, consiguiendo que Natsuki separase rápidamente a Shizuma mientras se ponía roja, la idea de que alguien las hubiera visto la aterraba “¿Y si a sido Shizuru?” sacudió la cabeza “No, no lo creo, lo mismo a sido Mai o Mikoto…” .
En su cama, sentada, le daba vueltas a la cabeza sin prestar demasiada atención a Shizuma, que había empezado a vestirse en silencio. Su cara estaba apagada, y en sus ojos se podía apreciar un gran vacío.

- Será mejor que me vaya- Sugirió la chica.
- Si – Afirmó Natsuki en un tono seco y frío. No quería demostrar eso, pero no pudo evitarlo.
- Esta bien – la contestación de la de los ojos verdes se clavó en su pecho como un puñal, no estaba en condiciones de pensar por que Natsuki estaba así – Ya nos veremos.
- Si – Natsuki tenía los ojos fijos en una arruga de la cama, el hecho de que ni mirara a Shizuma no ayudaba en absoluto.

Sin decir nada mas Shizuma salio de la habitación, y tras atravesar la puerta, una lagrima recorrió su cara.

Nao de pronto sintió una gran felicidad al ir de camino a su cuarto. Había visto a esa dichosa chica a la que Natsuki miraba de manera especial, la morena salía de la habitación de Natsuki llorando, “lo mismo ha ido a declararse y la a rechazado, ojala sea eso” Pensó mientras en su cara se dibujaba una sonrisa. Su cruel felicidad duro poco, un terremoto hizo que los cuados se descolgasen, todo el pasillo se lleno de cristales y de gente corriendo.

La puerta de una de las habitaciones se había descolgado de las bisagras, cayendo encima de Shizuma, mientras Nao buscaba con la mirada a Natsuki y corría como podía contra la gente, “No me gusta, pero no puedo dejarla ahí”

Un tentáculo atravesó el suelo, saliendo desde abajo, justo al lado de la pelirroja, apretó un poco mas el paso hasta llegar donde estaba Shizuma.

Encima de la puerta habían caído unos escombros y eso le hacia mas difícil intentar levantarla. “parece que no tengo elección”

- ¡Julia! – Gritó la pelirroja llamando a su Child, instantáneamente apareció una araña con forma femenina a su lado, era algo mas grande que Nao- Ata con tu telaraña esa puerta- El child obedeció- ¡Ahora tira!

Cuando se había levantado un poco, cogió a la chica y la arrastró fuera, tenia varias magulladuras y parecía que había perdido el sentido.
Los tentáculos estaban cada vez mas cerca, pero eran el doble de Julia y el espacio cerrado no ayudaba mucho.
De repente, Nao vio como una espada negra cortaba uno de los tentáculos, Mikoto empuñaba fuertemente a Miroku y atacaba al huérfano sin control.
Una especie de espejos empezaron a aparecer por todos los lados, eran del tamaño de una mano, y un tentáculo, mucho mas fino que el del enemigo se abría camino por el suelo.
Nao sintió como alguien se apoyaba en su hombro, mientras ella agarraba a Shizuma como podía.

- Estamos aquí – dijo Yukino mirando a Nao- ¡Diana! No dejes que escape.

Los espejos se movían cada vez mas rápido entorno al huérfano, Mikoto por mas que cortara tentáculos seguían apareciendo mas, Julia cubría con su tela algunos de los tentáculos tirando después y así arrancándolos.

- No es suficiente y aquí no hay apenas espacio – Dijo Nao

Yukino ordeno a su Child que intentara llevar fuera al huérfano. Los espejos revelaron que fuera había mas, las tres quedaron pálidas.

- Tenemos que salir de aquí- Grito Nao colocándose a Shizuma sobre sus hombros. Yukino aprobó la idea.
- ¡No!- Grito Mikoto.- Natsuki no a salido, estaba aquí con… con… - sus ojos se llenaron de lagrimas, y señalando a Shizuma añadió- Con esa.

Mikoto salio corriendo hacia la habitación,. Al abrir la puerta el pánico se apodero de ella.
La pared estaba destruida y dejaba ver con claridad la calle, todo estaba revuelto y destrozado, pero no había rastro de Natsuki.

Como pudo y antes de que un tentáculo le atacara por el hueco de la pared, Mikoto busco a Natsuki por si había quedado entre los escombros.
Pero Natsuki no estaba por ninguna parte, ni siquiera pudo ver su mochila o su ropa en el armario roto.
- ¿Dónde estas Natsuki?- Mikoto volvió a salir fuera y con un gesto con la mano indico que no había nadie.

En la calle todo era peor, había unos tentáculos y mas grandes, no sabían que hacer.
Dos pulpos enormes se abrían paso entre los tentáculos; al final de cada pata de los pulpos se encontraban unas cabezas de serpientes.
Uno morado portaba en una de las cabezas a Shizuru; El Otro, amarillo, transportaba a una chica de pelo verde que no conocían ni Yukino ni Nao.

- Dos Kiyohimes… ¿Quién es esa?
- Es Tomoe-cha, es nueva, va a mi clase- Aclaro Mikoto
- Pero… ¿dos Kiyohimes?- volvió a preguntar Yukino, mientras le comprobaba el pulso a Shizuma.
- Si… yo e visto también dos Dhuranes- finalizo Nao.
- Imposible…

Poco a poco iban apareciendo mas Himes, Akira, al lado de Takumi, llegaban encima del child con forma de sapo de esta.
Una llamarada de fuego anunció la llegada de Kagutsuchi, con Mai en su hombro.

Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)

viernes, 14 de diciembre de 2007

viernes, 14 de diciembre de 2007

Las Escaleras del Garderobe

Bien, aqui vengo con el que esta siendo mi segundo Fic, ahora e decidido inspirarme en Mai Otome, relatando la vida de Natsuki, Shizuru, Mai y demas cuando eran estudiantes, claro esta que todo es producto de mi imaginacion, y los personajes estan basados en los creados por Sunrise. Espero que lo disfruteis leyendo tanto como yo escribiendolo. Saludos

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Las Escaleras del Garderobe

Capitulo 1

Su mayor ilusión comenzaba a tomar forma, por fin había sido aceptada en la escuela mas prestigiosa, donde se formaría como Otome y terminaría sirviendo a algún jefe de estado.
Enfrente del Garderobe Gakuen, la pequeña Natsuki Kruger con un gesto de convicción empezaba el camino hacia su futuro.
Mientras la joven peli-azul miraba el que iba a ser su colegio, una chica pelirroja entorpeció sus pensamientos.

- ¡Hola!-Gritó acercándose, y a pocos metros de Natsuki se caía al suelo- jaja, ¿vienes a estudiar aquí?

Pese a que la morena no le contestaba la pelirroja insistió

- Yo me llamo, Tokiha, Mai Tokiha, y vengo a estudiar aquí, a lo mejor somos compañeras- Los ojos de la chica se iluminaron- ¿No seria genial?
- Esto… ¿Si?-Natsuki pensaba que aquella chica no debía de estar muy bien de la cabeza.
De pronto Natsuki notó un peso sobre su hombro, levanto la cabeza y vió a su padre.

- Bien hija, ¿Estas preparada?
- Si Otto-san.
- Adelante, haz que me sienta orgulloso de ti.

Ignorando a Mai, Natsuki comenzó a subir las escaleras del Garderobe, donde arriba ya había otras chicas esperando.
Se colocó en una fila, donde a la cabeza de cada fila se encontraba una chica ataviada con el uniforme de Otome de la escuela, de color perla.
En su fila una chica castaña con gesto amable y soñador lideraba la fila. No pudo evitar quedársela mirando había algo en ella casi hipnótico. Noto que ese efecto también lo sufrían otras cuantas chicas.

- Ya estoy aquí- Dijo Mai a su espalda.
- Bien, todas síganme por favor, vamos a dar comienzo a las pruebas de acceso, que halláis sido aceptadas no significa nada seguro, pero se que lo haréis bien – La castaña había hablado, y el tono de su voz hacia que Natsuki se estremeciera y se sintiera reconfortada- Tu también- Noto esa voz mas cerca, se había quedado atontada y por lo tanto atrás.
- Si, perdone yo… - Comenzaba a ponerse roja.
- No te preocupes, vamos- empezaron a caminar hacia donde se dirigían las otras chicas, pero la castaña no se separaba de su lado- ¿Cuál es tu nombre?
- Kruger, Natsuki Kruger.
- Bonito nombre Natsuki-chan, yo soy, Shizuru.
- Gracias- había logrado que se pusiera mas roja aun- y ¿como debo llamarla?
- Shizuru – Sonrió guiñándole un ojo- aun que si hay mucha gente puedes llamarme Viola-san
- De acuerdo…
Ya se encontraba de nuevo con el resto de sus compañeras, esperando las ordenes que tenían que llevar a cabo.
Las pusieron por parejas y a Natsuki le toco Mai, la actividad consistía en que tenían que tirarles piedras y por turnos debían protegerse. Sin dejar que ninguna piedra tocara a la compañera.
Las únicas que consiguieron que no diera ninguna piedra a la otra fueron ellas dos.
Shizuru se acerco a ellas, y dijo que Natsuki debía proteger a Mai frente a ella.
Las primeras piedras que lanzó iban flojas como las de sus compañeras, pero poco a poco iba aumentando, llegando a hacerle heridas en los brazos a Natsuki, hasta que una no pudo pararla a tiempo, y le golpeo en la ceja izquierda, esta comenzó a sangrar, pero Shizuru no paraba de tirar piedras, y Natsuki tampoco daba señales de dolor ni de quejarse. Tenia clara su misión y no iba a permitir que ninguna piedra diera a Mai.

- Ya esta bien – La voz de una mujer cortó el ejercicio- Las dos están dentro.

Natsuki miro para ver quien hablaba, una mujer rubia se dirigía hacia ellas.

- Shizuru, acompaña a esta chica a la enfermería.
- De acuerdo Maria-sama.
- Luego te quiero ver en mi despacho, ¿La harás llegar Shizuru?
- Si – Dijo asintiendo también con la cabeza haciendo una especia de reverencia.
- Tu, la pelirroja, ven ya conmigo.

Mientras caminaban hacia la enfermería Natsuki iba pensando en por que motivo también había entrado Mai, si ella era la que había hecho todo el trabajo, ni si quiera se percató de que un hilo de sangre le recorría la cara.

- Ven – Dijo Shizuru agarrandola por el brazo y acercándola a ella. – Perdóname creo que me e pasado.
- No te preocupes.
- Si, solo es que deseaba que entraras- añadió sacando un pañuelo del bolsillo y limpiándole la sangre- Eres muy buena.
- Gracias – Natsuki sintió un escalofrió al sentir al tacto de la chica.
- No hay que dar las gracias cuando te dicen la verdad Natsuki-chan- dijo poniéndole un dedo en la nariz y sonriéndola- vamos a la enfermería, lo mismo tienen que darte puntos.

Por naturaleza Natsuki era fuerte, y decidida, pero al lado de Shizuru se sentía tan protegida que seria capaz de dejar su vida en las manos de esa chica.

Mientras esperaban a la enfermera, Natsuki notaba a Shizuru como intranquila.

- ¿Te pasa algo? – Le preguntó ya tuteándola, luego lo pensó y espero no haberle faltado al respeto.
- Si y no, quería pedirte algo.
- Lo que quieras- aparto la mirada para que Shizuru no viera que se ponía roja.
- Veras, yo estoy en el grupo Perla, que es un nivel superior al que vas a entrar tu, y cada perla tiene un asistente, que le ayuda con varias cosas, ¿Te gustaría ser mi asistente?
- ¿No hay chicas ya dentro de la escuela para serlo?
- Si, pero…
- Me encantará serlo- dijo sonriéndola

La enfermera irrumpió en la sala, seguida por la doctora. Sin hablar se dirigió a Natsuki y empezó a observar la herida.

- habrá que darle varios puntos Doctora.
- No hay mayor dificultad, ¿no?
- No
- Entonces encargate tu.

La enfermera le echo la cabeza para atrás y empezó a curarla, le dolía y mucho, apretó las manos arrugando la sabana de la camilla. De pronto noto encima de su mano, otra, mas calida, que hacia que el dolor fuera menos intenso, miró a Shizuru de reojo, y esta le sonreía.

- No te preocupes, estoy a tu lado.

Natsuki giró su mano y agarró la de Shizuru. Al cabo de un rato seguían el camino hacia el despacho de la directora, era un pasillo muy amplio donde se encontraban varias puertas a ambos lados, las dos chicas caminaban por encima de una alfombra roja, Natsuki admiraba cada detalle de esa escuela, al llegar a la gran puerta que daba al despacho de la directora se quedó impresionada.
Shizuru llamo dos veces a la puerta y desde dentro se escucho como daban permiso para entrar.

Una vez dentro, Natsuki noto como era el centro de todas las miradas, allí se encontraba la doctora, otra mujer que no conocía, la directora y unas cuantas perlas mas.

- Gracias Shizuru, colócate a un lado, tu adelántate.

Y eso hizo, quedando frente al escritorio, donde detrás se encontraba esa mujer rubia, casi no la prestaba atención, miraba maravillada las vistas que había desde allí, a través del gran ventanal.

- ¿Cuál es tu nombre?
- Kruger, Natsuki Kruger
- Bien Kruger, como bien sabes, e decidido que entres en la escuela ya que has demostrado tener valor y lealtad, que es lo principal en una Otome.
- Gracias – dijo haciendo una reverencia
- Ahora te explicaré las condiciones que hay para una Otome.

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La directora callo para dejar a Natsuki pensar su respuesta, pero no necesitó mucho tiempo.

- Acepto, y lo hago consciente de lo que ello supone y orgullosa de ser aceptada, con la esperanza de algún día llegar a ser una Otome.

La directora hizo un gesto con la mano a Shizuru y se acerco a Natsuki con una cajita.

- No te va a doler, te lo prometo.- le dijo susurrando
- Gracias…

La directora se acercó a ella, y sacando el pendiente de la caja, se lo coloco en el lóbulo de la oreja a Natsuki, sintió un pinchazo pero efectivamente, no dolió.

- Shizuru te acompañara a tu habitación, allí ya te espera tu uniforme, si tienes alguna duda, no dudes en preguntarla. Bienvenida al Garderobe Natsuki Kruger.

Salió del despacho seguida de la castaña, deseaba llegar a su habitación y probarse el uniforme.

- Tu estas en el grupo coral, tu uniforme es igual que el de estas chicas . señalo con la mirada a un grupito que había, las cuales miraban a Shizuru embobadas. Pero seguro que a ti te queda mejor.

Esa frase hizo que la morena se ruborizara.

- Esta es tu habitación – dijo parándose enfrente de una puerta – mañana si quieres te enseño donde esta la mía.
- Gracias por todo Shizuru… gracias por no dejarme sola
- Nunca lo haré.

Natsuki entro en su cuarto y Shizuru se marchó hacia el suyo


Autora: Natsuki Kuga (Natsuki_Dhuran@hotmail.com)

El Regreso de la Estrella Roja Cap.12

Capitulo 12

- En 10 minutos esta la cena Mikoto- Dijo Mai con la voz muy apagada, mientras que por su mente no dejaba de rondar la idea de que a Mikoto le pasara algo por haber aceptado su poder de nuevo - ¿Pones la mesa?
- Si - Mikoto también estaba mas seria de lo normal, y la habitación se sumía en el mas profundo silencio.

Se sentaron las dos a cenar, y como de costumbre Mikoto agradeció el plato de Mai.

- ¿El resto que van a hacer?- preguntó de repente la chica de las trencitas.
- Pues aun no saben muy bien como tomárselo, Akane dice que no va a volver… - La miró de reojo - ¿Y tu?
- No lo sé, antes todo era distinto… no entendía muy bien algunas cosas, pero ahora e cambiado, todo a cambiado – dijo Mikoto bajando la mirada, Mai sabia que Mikoto se refería a que ahora temía perder a quien mas quería, y un pinchazo hizo que sus ojos se humedecieran al pensar que no era ella.- ¿tu lo has aceptado verdad?
- Si…
- Entonces yo también lo haré, si Mai lucha, yo lucho.

A la pelirroja se le encendieron las mejillas a la vez que sonreía al volver a ver a su Mikoto, pero poco le duro la felicidad al escuchar como la puerta se abría y por ella entraba Natsuki.

- Hola.. – Dijo la morena en tono bajo
- Hola Natsuki… - Mai recupero la compostura- ¿Quieres cenar?
- No… Gracias… - se acercó a la mesa y se sentó al lado de Mai – ¿Has hablado ya con las otras?
- Aun no lo asimilan, y de momento tenemos el no rotundo de Akane – titubeo un poco antes de hablar - ¿Tu… tienes tu elemento? Lo digo por lo de esa otra chica
- Si, si lo tengo – contestó mientras apartaba la mirada de Mai, haciendo que sus ojos se posaran en la madera – e tenido varios altercados con huérfanos, y e peleado al lado de Shizuma – le devolvió la mirada a Mai en la que se dibujaba una duda en su cara- es la otra chica que comparte mi elemento…
- ¿Cómo es posible que las dos tengáis el mismo? – preguntó Mikoto que terminaba de tragar el ultimo bocado de su plato.
- No lo sé – Dijo dirigiendo sus ojos a Mikoto, y se rió al ver que la chica tenia restos de comida en su mejilla – Tanto que te gusta comer y no sabes hacerlo, jaja- Añadió mientras limpiaba a Mikoto con una servilleta haciendo que esta se sonrojara.
- Esto empieza a ser mas raro de lo que conocíamos…- Mai hablo sin querer mirar la escena protagonizada por las otras dos.
- Si… yo me voy a acostar, ya pensaré mañana, además, e de encontrar a Nagi.
- Si, lo mejor será que descansemos… mientras podamos.

Al rato las 3 estaban cada una en su cama, pero el sueño tardo en invadirlas, cada una tenia la mente ocupada en una cosa.
Shizuma dormitaba en la puerta de la habitación que le habían asignado, aun no tenía llave y Shizuru aun no había llegado. Tenia los brazos apoyados sobre sus rodillas, formando un circulo para meter entre ellos la cabeza. “Lo que me faltaba, tras el día que e pasado tener que dormir aquí”. El sonido de unos pasos la hizo levantar la cabeza.

- Perdona el retraso- Dijo la presidenta en su tono normal, parecía mas animada que la ultima vez que la había visto- Me entretuve con una amiga, aquí tienes una copia de las llaves- le tendió un llavero con el escudo del colegio en el que colgaba una pequeña llave.
- Gracias – Empezó a hacer amago de levantarse cuando frente a ella apareció la mano de Shizuru, que se la tendía para ayudarla a levantarse
- No hemos empezado con buen pie, ¿Lo intentamos de nuevo?- Sonreía abiertamente a la chica
- No hay nada que empezar, no te gusto y no tengo por que hacerlo – añadió mientras rechazando la mano de Shizuru se levantaba sola- ¿podemos entrar ya?
- Si… - Shizuru se encontraba algo cortada frente a la chica, normalmente habría tenido alguna buena contestación ante tal borderia, pero el caso es que la chica tenía razón.

Ambas entraron y finalmente cada una se acomodo en su espacio.

El día siguiente resulto bastante tranquilo con respecto al anterior, todas fueron a clase, y ningun imprevisto altero su mañana. Tan solo a Natsuki, cuando se enteró de que Shizuma estaba en su clase, hacia lo posible por no prestarle atención, por no mirarla, sabía que no estaba bien lo que estaba pasando, y no podia seguir asi, asi que se centró en evitarla.
Shizuma por su parte, hacía todo lo contrario, en clase se sentó cerca de ella, y no paraba de llamar su atención.

Al llegar la tarde, cada una se encontraba en su habitación, Natsuki discutia con Mai acerca del que hacer al respecto de los huerfanos, intentando adivinar las reglas de este nuevo carnaval, mientras Mikoto intentaba hacer los deberes en la mesa de la cocina.
Cansadas de hacer suposiciones, se sentaron a ver la tele un rato.

- Natsuki, ¿puedo preguntarte algo? – Dijo un poco cortada Mai
- Claro…
- La presidenta y tu… bueno, creo que siempre a estado claro que habia algo entre vosotras, pero… ¿Lo hay?
- La verdad es que no Mai… es raro, yo, si te soy sincera estaba a punto de entregarme a ella, de pedirle que fueramos algo, gritar a los 4 vientos que la quiero, pero ahora todo a cambiado.
- Lo entiendo, por los huerfanos…
- No Mai, no es exactamente por ellos, es mas… por ella
- ¿Ella? ¿A quien te refieres con ella?- Preguntó la pelirroja, mientras Mikoto agudizaba el oido esperando la respuesta de Natsuki
- Ella es Shizuma…- Bajó la mirada dejando que sus mejillas se coloreasen- no sé que me ocurre, pero no dejo de pensar en ella.
- ¡PERO SI NO LA CONOCES!- intervino de pronto Mikoto
- Pues es como si lo hiciera- añadió algo molesta ante la reacción de Mikoto
- Yo te entiendo Natsuki, cuando crees que amas a alguien, pero de repente te das cuenta de que… tal vez fue tu primer amor, la primera persona que encendió tu alma, pero no es a quien quieres, y vas y te enamoras de quien menos te esperabas.
- Si…- Natsuki la miraba preocupara, sabia que entre Mai y Tate al final no habia pasado nada, pero Natsuki no se imaginaba que Mai estuviera viviendo en esa situación.
- Al menos hablalo con Fujino-San, todo el mundo se merece una explicación.

Se quedaron en silencio cada una pensando en sus cosas, Mikoto se sentia mal por no ver oportunidad alguna con Natsuki, Mai pensaba en Mikoto y en todo lo que le hacia sentir, y Natsuki por su parte, pensaba en que le diria exactamente a la presidenta.

Salió por la puerta dirección a la otra residencia, tenia que hablar con ella y no podia aguantarlo mas, pasaba por el parque que las separaba cuando se freno de repente “Shizuma, ¿Qué haces? Has perdido completamente la cabeza…” se sentó en un banco cerca el pequeño estanque, y empezó a tirar piedras, cuando el ruido que hacen dos personas al hablar la distrajo de su misión de empedrar el agua.

- Verás Shizuru… tengo que hablar contigo – Shizuma se giró para ver si era verdad que la dueña de esa voz era de quien ella esperaba, y asi fue, se encontro con que Natsuki y Shizuru se encontraban cara a cara a pocos metros de donde estaba ella.
- Tu dirás entonces Natsuki- La presidenta mantenia su sonrisa en la cara, pero en sus ojos se reflejaba cierto dolor por que sabia lo que sucedia.
- Es que… sé que esperabas algo de mi, y no te lo puedo dar, por que… yo… - La morena empezaba a atascarse con las palabras.
- Te has enamorado de Shizuma- Terminó Shizuru.

martes, 17 de julio de 2007

martes, 17 de julio de 2007

ENTRE CELOS TE VEAS PART. 21

Autora: Sheila_05
A/N:
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HOLA!!!!!!!! PUES BIEN SE QUE SE SUPONE QUE MAÑANA DEBERIA DE PONER TODO EL FINAL PERO PENSÉ QUE NO ESTARIA MAL ADELANTAR SOLO UN POQUITO PARA QUE VAYAN IMAGINANDO EN QUE ACABA.
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24 HORAS ANTES.....:

Por la mañana…:

Shizuru despertó lentamente, la luz matinal entraba por la ventana, una suave y gentil brisa movía las cortinas de forma parsimoniosa dejando ver de cuando en cuando el intenso azul de ese limpio cielo, para cualquiera parecería un hermoso día, para los ojos vacíos de emoción de Shizuru no representaba otra cosa que un día más carente de sentido… pues este se quedo perdido en la memoria de una chica que le observo con la mirada pérdida de todo recuerdo. Se incorporo lentamente como si el cuerpo le pesara, se sentó y miró a la cama de al lado que se hallaba arreglada y vacía, miró entonces en derredor y todo le pareció vano e inentendible… - se llevo las manos al rostro, su mandíbula se tensó mientras sobre su rostro cerraba las manos formando puños.

- Natsuki… Natsuki… ¡Natsuki!

Los pequeños charcos de agua atestiguaban el reflejo de un rostro cubierto de un dolor infinito, una rabia inexplicable se formo en ese rostro gentil, se llevo la mano al pecho, la dejo depositada ahí por un momento entonces noto el latir de su corazón, un latido seguido de otro, uno más, otro más y uno más; las lagrimas escaparon de sus ojos mientras elevaba su rostro al cielo y un gesto de dolor cruzo por su semblante seguido de un claro y franco gesto de incredulidad.

- Shizuru – sama – susurró Naomi al recordar la mirada y la sonrisa de esa antaña Shizuru que alguna vez conoció… parecía que fue hace tanto tiempo atrás.

****

Nao caminaba de un lado a otro por momentos se llevaba las manos a la cabeza tratando de pensar en algo que le ayudara a no dejarse vencer por Shizuru que de tan solo recordar su mirada se estremecía de miedo.

- Debe de haber alguna forma, debe de existir alguna manera – sus ojos se achicaron – no permitiré que te quedes con Naomi – su mirada se suavizo – Naomi… lo siento aquí dentro – dijo al tiempo que se llevaba la mano al pecho – late más fuerte cada vez que pienso en ti… me gustas… en verdad – se ruborizo levemente – me gustas – sonrió.

Lejos de ahí Mikoto dormía plácidamente entre los brazos de Mai, mientras esta miraba al techo intentando dilucidar lo que trataba de hacer Natsuki. Suspiro por lo alto haciendo con ello que Mikoto se despertara.

- Perdona por despertarte Mikoto – le acaricio la mejilla, la chica no dijo nada solo le obsequio una sonrisa brillante y una mirada plagada de infinito amor, Mai le sonrió y acerco sus labios a ella, se besaron lentamente al tiempo que entrelazaban sus manos. Era en verdad muy cálido estar así, aún había tiempo así que… bueno sus cuerpos tenían aún tiempo de darse los buenos días en su propio lenguaje.
- Mikoto – susurro Mai besándole el cuello.
- Mai – musito suavemente mirándole tiernamente a los ojos.

****

Natsuki caminaba por los pasillos de la escuela, sabía exactamente por donde ir y no se había equivocado esa mañana a lo lejos vio a Shizuru que en verdad se notaba diferente, tenía la mirada fija al piso como si anduviese hundida en sus pensamientos, Natsuki apretó los puños suavizándolos casi inmediatamente, siguió caminando rumbo a ella, sin embargo Shizuru estaba tan metida en sus cavilaciones que no le vio venir, no fue sino hasta que choco de frente contra ella que reacciono.

- Deberías fijarte por donde caminas – dijo Natsuki al tiempo que le miraba molesta.
- Natsuki-chan – susurro Shizuru - ¿te sientes bien? – pregunto al tiempo que observaba el vendaje en su cabeza.
- Huummm – suspiro – si estoy bien Fujino-sempai – para Shizuru escuchar a Natsuki llamarle así le parecía incómodamente extraño – bueno adiós Fujino-sempai.
- Aah – Shizuru deseaba decirle que no se fuera, pero sus palabras se negaban salir de su boca.
- ¡Oh! – dijo Natsuki y le miro extrañada – esa mirada hizo que el corazón de Shizuru latiera con fuerza – tienes algo en la mejilla Natsuki se acerco a ella y le paso la mano en una increíble caricia que hizo a Shizuru ruborizarse y abrir grandemente los ojos, nunca en su vida estuvo tan sensible al toque de alguien como en ese momento lo estaba, Natsuki le acaricio en un solo movimiento con lentitud – ya esta – sonrió – hasta luego Fujino-sempai se dio la vuelta.
- Natsuki, espera – dijo Shizuru estirando su mano a ella pero sin tocarla.
- Kuga – san – la voz de un chico hizo que ambas se giraran para ver de quien se trataba.
- Takeda-kun – susurró Shizuru.
- ¿Puedo hablar un momento contigo? – el chico se ruborizo levemente.
- ¿Nos conocemos? – pregunto Natsuki mirándole intrigada – el chico solo asentó con la cabeza – hummm – suspiro Natsuki encogiéndose de hombros a la vez – de acuerdo – se dirigió al chico con paso ligero y rápido.

Ambos se alejaron, Shizuru se quedo con una no muy agradable sensación, giro su rostro que mostraba una franca cara de molestia y se dirigió a la Sala del Consejo Estudiantil.

El tiempo seguía pasando, los segundos se hicieron minutos y los minutos horas, cada chica en particular llevaba su propia carga de pensamientos dando vueltas sobre sus propios temas sin llegar a una conclusión lógica y asertiva.

Por más empeño que Shizuru ponía al trabajo no podía quitarse la imagen de Takeda y Natsuki caminando juntos, tampoco podía dejar de sentir el toque que esa caricia dejo marcada en su piel. Suspiro hondamente mientras recargaba su cabeza en una de sus manos.

- Fujino san ¿puedo pasar? – pregunto Mai desde la puerta.
- ¿Tokiha-san? – Shizuru le miro extrañada y Mai le sonrió mientras le saludaba con la mano.

Mientras tanto Nao caminaba sin rumbo fijo, aún no se decidía a nada, lo único que tenía claro era el amor que sentía por Naomi, curiosamente en una intersección ambas chicas cruzaron sin darse cuenta de ello.
- En verdad Tokiha-san – no creo que sea buena idea – dijo Shizuru mientras prácticamente era jalada por Mai – tengo mucho trabajo pendiente y…
- Está bien si me dices solo Mai – le acotó mientras le miraba sonriente – además creo que será bueno para ti distraerte un rato, no es bueno que estés todo el tiempo encerrada, un buen postre seguro te animara no sé si te has dado cuenta pero no tienes buena pinta el día de hoy.
- Oh, pero…
- Ya llegamos.

Llegaron a la cafetería, el lugar estaba a medias lleno y Mai llevo a Shizuru a una mesa donde se podía apreciar perfectamente la vista hacia los jardines de la escuela.

- Es un lindo día ¿no te parece Fujino-san?
- Shizuru… también me puedes llamar por mi nombre – dijo sin mirarla poso su mirada en los inmensos jardines de la escuela.
- Hummm – Mai se ruborizo – de acuerdo Shizuru-san – sonrió levemente – espera un momento ¿sí? – dijo mientras se levantaba de la mesa – Shizuru solo asentó.

Su mirada vagaba por las inmediaciones de los jardines, la misma vista una y otra vez algunas chicas tomadas de las manos de sus novios, otros en grupo en fin no había mucho que ver, sin embargo sus ojos se abrieron enormemente al ver a una singular pareja, hablaban animadamente, se sonreían y en breves ocasiones la chica soltaba una suave carcajada, su rostro lo decía todo, ese gesto expresado en el rostro de Shizuru mostraba la sorpresa y la enorme tristeza y sobre todo coraje al ver como se tomaban de la mano.

- Shizu… - Mai calló de golpe al ver el leve temblor en el cuerpo de la chica al tiempo que sus manos se cerraban sobre la mesa y formaban puños, miró en la dirección en la que esos ojos carmín observaban con detenimiento y su gesto fue de una leve tristeza.
- “Natsuki” – pensó Mai al tiempo que dejaba los postres en la mesa – Shizuru-san por favor – le dijo sin lograr que esta apartara la vista de esos dos hasta perderlos momentáneamente de vista - ¿Eran Natsuki y Takeda –kun? – pregunto Mai
- ¿Cómo? – pregunto Shizuru volviendo su rostro para mirarla.
- Shizuru-san – Mai suspiro levemente – será mejor que lo comas antes de que se derrita – le señaló el helado.
- Mai-san – se ruborizo – te lo agradezco pero…
- Natsuki – dijo Mai mirando hacia un extremo del lugar, por su puesto inmediatamente Shizuru giro el rostro para mirarla.

Takeda le dejo un momento a solas mientras iba a comprar algunas cosas. Natsuki echo con una de sus manos su cabello hacia atrás mientras miraba en derredor del lugar… Shizuru tenía el rostro fijo en esa chica que le arrebataba el alma. Mai tomo con su dedo índice un poco de crema batida y con la mano temblando se acerco poco a poco al rostro de Shizuru… fue un movimiento rápido y sutil, Shizuru se volvió a verla sorprendida.

- ¿Qué estas…? – pregunto al tiempo que se llevaba la mano al rostro, sin embargo Mai le sujeto ambas manos sujetándolas fuertemente sobre la mesa, mientras miraba de lleno la tabla de la mesa con el rostro ruborizado a más no poder.
- Lo siento… fue solo… - dijo Mai rogando porque algo pasara en ese momento.
- ¿Mai? – Una voz hizo que levantaran el rostro.
- Natsuki – susurro Shizuru levemente sonrojada.
- Fujino-sempai – Natsuki le miro un momento de forma indiferente y después a Mai – la cual tenía una franca cara de desesperación - ¿son acaso? – pregunto Natsuki al ver la forma como Mai seguía sujetando a Shizuru – al oír eso Mai le soltó de golpe mientras su rostro se ruborizaba más todavía si es que eso era posible.
- Po… por… por supuesto que no – dijo Mai rápidamente.
- Hummmm – se limito a expresar enarcando una ceja, se volvió a ver a Shizuru y su rostro reflejo una mueca de extrañeza que hizo latir apresuradamente el corazón de Shizuru.
- Fujino-sempai – movió en negativo la cabeza – ¿es que no puedes mantener el rostro limpio? – con su dedo retiro ese pequeño mote de crema batida que había quedado a centímetros de sus labios y lo llevo a su boca – Shizuru sintió que el alma se le salía del pecho.
- Esta muy rico – dijo Natsuki mientras sonreía y ruborizaba levemente – Shizuru sonrió de forma instintiva al ver esa expresión en el rostro de Natsuki.
- Nat…su…ki – susurro.
- Kuga-san – Takeda le llamo – bueno me voy dijo Natsuki sonriente mientras se apresuraba a llegar con el chico, lo tomaba de la mano y se recargaba a su brazo.

El rostro de Shizuru se torno triste y molesto, sin decir nada se levanto de la mesa y se fue de aquel sitio. Mai no quiso decir nada lo mejor era dejar que las cosas se sucedieran como debían ser.

CONTINUARA CON ...... POR LA TARDE.... AL ANOCHECER Y.... EL FINAL QUE TIENE POR SUBTITULO (ENTRE VENGANZAS TE VEAS)