FUJINO-BUCHOU
CAPITULO 3.
Si pensaba que ya estaba hundida, el sábado por la mañana al abordar el avión con Fujino para viajar juntas a Sapporo, me di cuenta de que mi suplicio apenas comenzaba.
-¿Qué demonios hacen Kikukawa y Suzushiro aquí?
-Vine a asegurarme de que no le hagas nada, ¡Delincuente!
-Oi! Yo no tengo intenciones de tocarle un pelo.
-¡Mas te vale!
A estas alturas ya me apuntaba con su puño en señal de amenaza. ¿Pero que se cree esta vieja loca?
-Ara, no discutan, estamos molestando al resto de los pasajeros.
-Me valen el resto de los pasajeros, quiero que alejes a tu perro guardián de mí.
La rubia estuvo a punto de arrojarse encima de mí pero Kikukawa alcanzo a detenerla.
-Ya ya, portémonos como gente grande.
-Cállate araña y lárgate también.
Así es, además de Fujino me traje todo el paquete. Nao al menos tiene el pretexto de que también es de Fuuka, aunque yo se que solo viene a deleitarse con las escenas que me armaran mis padres en cuanto llegue, pero con este par, apenas tenemos una hora de vuelo y ya quiero tirarme del avión. Me alivia que en cuanto aterricemos este trió desaparecerá de mi vista.


