Rss

Actualizaciones 15/Julio

Mostrando las entradas con la etiqueta Ali D. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ali D. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de enero de 2011

miércoles, 5 de enero de 2011

El Fic sin título - Cap XX

Después de tanto tiempo, traigo una publicación más a este blog.El cap siguiente del Fic sin título, espero que lo disfruten.



Capítulo XX: Plegarias para ti
- Natsuki, ¿Por qué lloras? – Su rostro se veía tan consternado, una mueca se dibujó en sus labios, como un intentó de sonrisa, fallido.
- Siento que… siento que no hice lo suficiente por demostrar… - Puse un dedo en sus labios.
- Perdóname…perdona mi egoísmo…


martes, 9 de noviembre de 2010

martes, 9 de noviembre de 2010

El Fic sin Título - Cap XIX

Capítulo XIX: Sangre azul


Respiraba con dificultad. La verdad era que sentía mucho miedo, probablemente era como enfrentarse al mismo infierno. ¿Por qué hacía esto? Solo seguía órdenes. Cuando tomó ese trabajo, no pensó que algo así podría pasar.
- No me pagan lo suficiente como para esto – Pensó.

No podía cargar nuevamente su arma. Apretó los dientes y se aferró a esta, intentando, nuevamente controlar sus temblorosas manos y colocar la munición en el lugar correspondiente.

Sentía que las balas se le resbalaban de las manos, además de las gotas de sudor que resbalan por sus sienes.
- No puede ser, no puede ser, no pu…¡Bien!El arma estaba cargada. Apuntó y disparó, hasta vaciar sus municiones. Ni siquiera sabía si había dado en el blanco, pero como él, todos disparaban al mismo lugar, esperando acertar algún tiro y así acabar con todo.

La polvareda se disipó.
- No puede ser – lleno de incredulidad, veía como una chica con lo que parecía una lanza muy grande para ella, bajaba su arma y detrás de ella, una chica algo más pequeña, tenía dos objetos extraños en sus manos. Brillaban con tono amenazador.
Se levantó, como llevado por una fuerza invisible, que solo le decía que vaya a buscar refugio. Los estruendos en el aire, el sonido de las balas, el olor a sangre, esos eran los únicos signos del camino de muerte que había en el recinto, pues las pobres almas no tenían ni tiempo de gritar.

- Un herido – un pobre muchacho que seguramente, al igual que él, se preguntaba que diablos había salido mal, que era lo que sucedía. Lo arrastró hasta un pasillo extrañamente desierto y se escondieron detrás de un contenedor. Su rifle era inservible, así que tomó su pistola y la sostuvo contra su pecho.

- A-agh…
- Diablos…Silencio, muchacho – le tapó la boca, rogando por que no lo hayan escuchado.
Todo se puso extremadamente tranquilo y se le heló la sangre al escuchar unos pasos detrás de él. Cerró sus ojos, esperando lo inminente, pero nada sucedió. Miró tímidamente hacia un costado y al instante deseó nunca haberlo hecho. Esos ojos rojos terminaron por llevarse el poco de alma que aún tenía en el cuerpo. Volvió a temblar inconteniblemente. Era su fin…¿o no?

miércoles, 16 de junio de 2010

miércoles, 16 de junio de 2010

El Fic sin Título - Cap XVIII

Saludos a todas las lectoras de este blog. Como veo, no ha habido actualización hace un tiempito, seguro que las admins estan hasta el cuello de trabajos y esas cosas.

Bueno yo solo les vengo a dejar el cap XVIII del fic sin titulo. Espero les guste.
Con cariño
Ali Dagos




Capítulo XVIII: Memorias y decisión

- “No quisiera irme, sin verte una vez más. No quisiera irme, no……….” Natsuki – dijo Shizuru en un triste susurro – “será mejor que empiece a salir………..”
- ¡¡¡ESPERAAAAAAAAAAA!!!¡¡¡SHIZURU!!! – Natsuki venía corriendo velozmente – ah, me….me falta…..el….el aire….ah…. – se apoyó en sus rodillas y tomó aire, luego levantó la cabeza para ver a Shizuru aún agitada.
- ¡Natsuki!
- No quería que te fueras sin despedirme de ti, Shizuru – dijo sonriente - ¿a qué universidad irás?


- Realmente no quería despedirme esa vez ¿sabes?, quería que te quedarás conmigo, es lo que realmente quería, pero no me había dado cuenta.
- Natsuki…
- Siempre me sentí como una niña a tu lado…
- Natsuki…
- Desearía no dejar este bosque jamás.




- Pensaba en la universidad de Tokio, aunque pueda que me quede en la universidad de Fuuka, así estaré cerca de Natsuki – dio una amplia sonrisa pícara.
- Ehhhh……Pero la de Tokio es mucho mejor, tienes un gran futuro por delante…….
- “¿Qué diablos me importa mi futuro y en él no estás tú, Natsuki?” Sí, lo he pensado……..
- Cuando lo sepas ¿me lo harás saber no? – Natsuki bajó un poco la mirada para esconder sus mejillas coloradas en su cabellera.


- ¿Y esa pregunta?
- egoístamente quería saber donde podría encontrarte luego – las dos chicas se tomaron de la mano.
- Así que por eso preguntaste lo de la universidad…
-…mjm…


- ¡Claro! Serás la primera en saberlo……… - respondió con una amplia y amable sonrisa, que cambió a una triste seriedad en segundos – Natsuki, ¿Pensarás en mí? – Natsuki, con la cabeza aún abajo, abrió los ojos. Algo en la voz de Shizuru, indicaba que era serio.
- Claro, pensaré en ti, yo…
- Porque yo pensaré todos los días en Natsuki………..Pensaré todos los días…….en ti……… “Mi Natsuki”
- Shizuru, yo…. – no pudo decir más, Shizuru la tomó por la cintura y la atrajo hacia sí. Lentamente acercó su rostro al de Natsuki y cerrando los ojos la besó. Natsuki estaba perpleja, intentaba liberarse, pero nunca pensó que Shizuru tuviera la fuerza suficiente para inmovilizarla por completo, como lo hacía ahora.
[…]
Poco a poco, solo dejó sus labios sobre los de su amada y se separó lentamente. Ambas chicas recuperaron el aliento, Shizuru aún abrazaba a Natsuki, hasta que ella se liberó y se echó para atrás.
- Natsuki – dijo Shizuru – perdona mi egoísmo. Debo irme ya – Cogió sus cosas y se fue, dejando a Natsuki totalmente confundida en el suelo.
- Shi…..zu……ru…… - murmuró levantándose y tocando sus labios.


- Aquella vez, solo quería probar tus labios de nuevo, es todo…lo siento de verdad…
- Me gustó
- ¿Qué?
- Que me gustó que me besaras
- ¿Lo dices en serio?
- Claro que sí…baka

El silencio y la calma iban llegando lentamente, hasta que solo tocaban sus oídos, los sonidos de la naturaleza y del amanecer del bosque. Las dos sentían en sus rostros las gotas de fresco rocío de la mañana.

- Hace frío…
- Si…

Las dos chicas seguían recostadas en la hierba, mirando hacia el cielo, mientras las cosas de los árboles se estremecían con una brisa fresca. La morena apretó la mano de su acompañante dentro de la suya.

- ¿Por qué me dijiste eso?
- ¿Qué?
- Que perdonara tu egoísmo… sabes que no hay nada que perdonar. Fui yo la que no se dio cuenta…
- Calla. Solo sentía que te había forzado a algo, algo que no podía evitar ni contener.

- Ahora debe ir.
- No dejaré que vayas sola, Natsuki, ni siquiera lo pienses – la castaña se incorporó y volvió la mirada para ver a la morena.
- Entonces ven conmigo, no voy a desistir en esto. Ese hombre tiene algo que me pertenece.
Y mirándose se dijeron el resto. Dos siluetas regresaban a Farmacias Iwasaka.





- No se culpen, no podíamos ir tras ellas – Mai hablaba con Nao y Nina, después de que ellas les contaran a los demás lo sucedido.
- Cierto, las hubieran atrapado y a nosotros también.
- ¿Qué vamos a hacer? – preguntó Nina
Seguey, había permanecido sin decir nada desde que dejaron la casa.
- Debemos ir por ellas.
- ¿Cómo? – preguntaron todos
- Kuga –san seguro quiere recuperar lo que por derecho le pertenece, así que necesitarán ayuda.
Así que estaba visto, todos irían de regreso a Farmacias Iwasaka.



- Shizuru ¿Estás bien?
- Mis manos están hirviendo…no te preocupes, creo saber la razón.
- Pero…
- No Natsuki, si está monstruosidad sirve de algo, estaré complacida de este dichoso experimento, además no me sentiré completamente inútil – Shizuru recordaba cuando el pequeño frasco se había roto - Si, me di cuenta que puedes materializar.
- Shizuru
- Cierto es que no destruiremos farmacias Iwasaka con un palo. Vamos, tampoco tenemos mucho tiempo – ante la incertidumbre de Natsuki, Shizuru puso un dedo en los labios de esta – prometí que te ayudaría; y me pediste que fuera contigo, así lo haremos.
- También es cierto que no sé si vamos a regresar, siquiera si vamos a salir de ahí.
- No importa, si estamos juntas.

viernes, 9 de abril de 2010

viernes, 9 de abril de 2010

Las Horas Oscuras - Oneshot

Hola hola, hace mucho q no publico y q no me paso por el blog.
Les dejo este oneshot, espero les guste y tb espero sus comentarios.
Un beso a todas las visitantes de este maravilloso blog y claro esta a Admin K y Admin Shizuru.
Ali Dagos




Las Horas Oscuras


Estaba ella sentada mirando por la ventana como poco a poco la luz del sol se escondía y pintaba las nubes de gráciles colores cálidos; y el viento hacía bailar la copa de los árboles, en un coqueteo sutil de la madre naturaleza.
Sus manos jugueteaban nerviosamente con sus llaves, produciendo un ligero cascabeleo típico, cuando las llaves chocan entre sí. Miró hacia el suelo, hacia sus pies descalzos, casi cayéndose hacia adelante mientras la tibieza del crepúsculo acariciaba su nuca. Cerró los ojos, mientras se llenaba de calidez, su mente trabajaba a mil por hora ¿En qué piensas ahora?

Dejó las llaves a un lado – Por que ese sonido me está desesperando – y se quitó lentamente la chaqueta, mientras el cielo empezaba a opacar sus colores, minutos antes vivos, ahora se despedían del sol. Y se quitó su cinturón, soltando la hebilla primero y deslizando el cinturón delicadamente concentrándose en el sonido rasposo y continuo del cuero contra sus jeans. Y se quitó los jeans, dejándolos en sus rodillas y sentándose a la vez, para terminar el trabajo con sus piernas.

Las copas de los árboles aún bailan y las hojas murmuran, susurran y cantan una canción misteriosa, una quisiera saber que están diciendo – hasta podría pensar que se están riendo…¿se ríen de mí? No le encuentro la gracia… ella dijo que vendría temprano… pero ustedes que saben – el murmullo continuaba y cada vez el cielo se ponía más denso y podían verse las primeras estrellas.
Su brillo me recuerda a sus ojos – se decía mientras comenzaba a jugar con el primer botón de la blusa, de blanca tela, se veía fantasmal en la, cada vez más, oscura habitación – ¿Qué dicen ahora? – el viento soplaba aún y la canción la invitaba a cantar a ella también.

Segundo botón y el cielo ya pintaba de negro; y ella empezaba a cantar y las titilantes estrellas marcaban el compás.

Same old songs, just once more
Las mismas viejas canciones, una vez más


Tercer botón y el tiempo parecía detenerse y no querer seguir - ¿Dónde está?
Cuarto botón - ¿Qué hora es?
Quinto botón… y el último… unas llaves se escuchan en la puerta. Ella sale de su auto meditación y salta de su asiento, sabiendo que es ella. Su corazón se acelera y por un momento, la naturaleza cantante se queda callada y ella se vuelve a sentar, dándole la espalda a la puerta.

- ¿Shizuru?...parece que no…
- Natsuki….
- ¿Shizuru? ¿estabas ahí? ¿Qué haces con todas las luces apagadas?
- Llegas tarde…
- Lo siento de ver…
- ¡Shh! Ya no importa, enserio…

La castaña volvió los ojos a la chica q aún cerraba lentamente la puerta.

How I love your peaceful eyes on me
Adoro tus apacibles ojos sobre mí


Se paró del asiento nuevamente y la luz de la noche la dibujó cual hábil mano de artista.
La morena pudo ver que la chica ya no llevaba ropa sobre el cuerpo, mientras la blanca blusa, se deslizaba desde los hombros de la castaña hasta el piso de una manera tan única como sensual.

Y caminó lentamente hacia donde veía esos ojos verdes cual preciosas esmeraldas. Apartó su cabello y besó sus labios – Bienvenida… - quedando luego separadas solo por sus incontenibles deseos de verse reflejadas en los ojos de la otra.

Se tomaron de la mano – Vamos – dijo la castaña, mientras se dirigían a su habitación – las horas oscuras son nuestras cómplices.


Shall I be the one for you?
¿Puedo ser la única para ti?


El sol salía de nuevo, las hojas cantaban otra vez; y las aves de las primeras horas del día, cantaban para el mundo. Veía a su compañera dormir a su lado, admiraba la bella vista que le proporcionaba, su cándida desnudez y el grato sueño. Suspiró.
- Natsuki…
- Sí, Shizuru…eres la única para mí.




Fin

jueves, 17 de diciembre de 2009

jueves, 17 de diciembre de 2009

El Fic sin Título - Cap XVII

Hola hola hola (y una vez más) hola Soy Ali Dagos haciéndose presente y les traigo el siguiente capítulo del fic sin título. Espero que les guste y espero sus comentarios. Saludos por supuesto a Admin K y a Admin Shizuru, hasta el siguiente cap ^^




Capítulo XVII: Reencuentro

- ¡¡Shizuru!!¡¡Shizuru!! – Nao corrió hacía la castaña. La bala había dado en un brazo y Shizuru intentaba incorporarse. El frasquito estaba a su lado, vacío.
- ¡¡Asesina!! – aquel hombre estaba cegado por la rabia y corrió hacia la castaña también, sin dejar de apuntar hasta que Shizuru sintió el frío metal en su frente - ¡¡¿Dónde está mi hija?!!
- “¡¿Hija?!” – Nao no pudo reconocerlo antes – “¿Serguey Wong?”
- ¡¡¡Papá!!!¡¡¡No!!!
El aire quedó tenso por unos segundos, mientras padre e hija se miraban en una mezcla de alegría y una mirada desafiante. Serguey bajó el arma y miró a Shizuru por un instante. Solo podía ver su cabello castaño, pero imaginar sus ojos rojos de nuevo, lo hacía estremecerse. La tenía ahí delante suyo, indefensa; y él que había jurado vengar la muerte de su esposa, no podía apretar el gatillo. Su mano tembló y soltó el arma. Se alejó de aquella chica y volvió a mirar a su hija.


- ¡¡Shizuru!!¡¡Shiz…!! – unos gritos rompieron el frío silencio de un cálido y contrastante crepúsculo. Shizuru levantó su cabeza de inmediato. Era la voz que tanto había ansiado oír. Tal vez su visión quería jugarle un truco, pero esa voz, tenía que ser ella. Sus ojos se anegaron en lágrimas y no veía bien por donde iba, pero que importaba.
- ¡¡Natsuki!! – respondió con un grito también.
Mai y Mikoto habían corrido hasta Natsuki, quien venía casi arrastrándose por la húmeda hierba. Sus ojos estaban entrecerrados y trataba de abrirlos más mientras avanzaba. Finalmente cayó a poca distancia de donde estaba Shizuru.

Serguey vio como se iluminaban los ojos de todas, incluyendo los de Nina, al ver a Natsuki Kuga. Esta chica tenía una especie de magnetismo en su hija. Ahora no podía descansar, Farmacias Iwasaka era demasiado peligroso.




Shizuru abrazó a Natsuki, mientras repetía su nombre incontables veces, aún con su voz quebrada y con el brazo herido. Besó su cabeza, su frente y volvió a estrecharla entre sus brazos, manchándola con su propia sangre, mientras lloraba hasta desbordarse y seguía repitiendo su nombre.
Natsuki solo miró a Shizuru, sabía que era ella, pero por alguna razón no la veía bien, así que cerró sus ojos. Sabía que era su Shizuru quien la acunaba en sus brazos.
Shizuru pudo ver los ojos de Natsuki muy irritados, y era obvio que no la podía ver, pues miraba un punto fijo en ella. Cuando la morena cerró sus ojos, Shizuru lo comprendió. Solo la abrazó de nuevo. No necesitaban de palabras, no en ese momento. Natsuki se desvaneció en sus brazos.
Ninguna sabía que habían hecho con ella, pero la morena estaba muy cansada.
Cuando entraron en la casa, Serguey y Shizuru se miraron fijamente. Serguey apretó los puños y dirigió su mirada a otro sitio.
- No quiero verte… - musitó mientras la castaña aún lo miraba con expresión neutral.
- Papá… - Nina tomó a su padre por un brazo, él también estaba muy agotado, además el ambiente se ponía cada vez más tenso y una corriente eléctrica se descargaba entre Serguey Wong y Shizuru Fujino.
- Golpéeme… - dijo Shizuru. Todos pusieron rostro de asombro ante tal petición - ¡Vamos!¡Un buen golpe! – Una sonora bofetada enfrió el ambiente e increíblemente cortó los tensos hilos del lugar. Serguey se quedó muy asombrado, al igual que Shizuru, al ver que la bofetada se la había dado Nina.
- ¡¿Quieren parar los dos?!¡¡No tenemos tiempo para estas niñerías!!
- ¿Nina…?
- ¡No, padre! Creo que los resentimientos no tienen cabida ahora…Solo…solo podemos trabajar juntos.
Los dos involucrados agacharon la cabeza.
- Cuanta razón tienes Nina – Mai sonrió ampliamente y le hizo un gesto positivo con el pulgar – Además, deben descansar.
- Fujino-san, lleven a Natsuki arriba, debe descansar.
- Mai, prepararé el agua – Mikoto entró rápidamente a la cocina.
- Haré algo de comer – dijo Nao mientras miraba a los ojos a Shizuru, estas dos estaban teniendo una breve charla en esos segundos – Espérame Mikoto-chan
- Shizuru…Déjame ver tu herida – Shizuru separó rápidamente su brazo mientras se tocaba el rostro, donde le habían dado la bofetada minutos antes.
- No es nada Mai, la bala solo me rozó.
- Es igual, déjame ver como está….¿¡Ohh!?...tienes razón, es más, solo es un raspón…¿pero como salió tanta sangre? – Shizuru se encogió de hombros.
- Llevemos a Natsuki para que descanse.
- Si [: )]




- ¡¡¡No es posible!!! – Un golpe seco sobre el fino tablero del escritorio denotaba la furia del emisor de aquella rabia incontrolable - ¿¿¡¡QUE DIABLOS QUIERES DECIRME CON QUE SE FUERON??!!
- Los encontraremos Señor Ichida.
- ¡¡No me interesa que es lo que tengan que hacer!!¡¡Esta es una orden directa!!¡¡Traigan a Natsuki Kuga y maten a todo aquel que se ponga en medio!! “esto recién esta empezando…la gloria, todo gracias a ti, Kuga”



- Mai, yo me quedo con Natsuki
- Está bien…lo entiendo…seguro que todos estarán descansando – Mai salió y puso una mano en el hombro de Shizuru y le sonrió; luego salió calmadamente de la habitación.

Había pasado tiempo desde que había estado así, a solas con Natsuki, en relativa calma, pudiendo escuchar su respiración, tomar su mano, casi sintiendo en su propio pecho, los latidos de su corazón.

- Natsuki… - susurró en el oído de la morena. Natsuki solo emitió un ligero quejido y volteó el rostro hacia Shizuru. La castaña tenía los labios de Natsuki tan cerca de los suyos… - “Natsuki…yo…” – Shizuru se sentía increíblemente débil ante el rostro apacible de la morena – Nat..su..ki… - murmuró de nuevo con su rostro tan cerca del de Natsuki – Te extrañé demasiado…te necesito…¿sabes?... – tomó su mano ajada por la odisea, la besó suavemente mientras apretaba sus ojos tratando de reprimir sus lágrimas.
- Yo…también… - Shizuru abrió los ojos para encontrarse con esos ojos esmeralda, eran tan profundos como ella los recordaba y podría sumergirse toda la eternidad en ellos – No llores por favor… - con su mano secó las lágrimas de Shizuru mientras dilucidaba esos ojos carmesí, eran hermosos, eran los ojos de la persona que siempre estuvo con ella y por ella. Esa mirada era la mirada de sus recuerdos, de sus memorias más ocultas y secretas, guardadas en su corazón.
Natsuki se incorporó un poco sobre la cama y volvió a mirar a Shizuru.
- Estamos juntas de nuevo, junto de nuevo a mi persona más querida – Natsuki sonrió mientras el corazón de Shizuru se llenaba de gozo. No pudo cumplir la petición de Natsuki, pues su corazón desbordaba de alegría y las lágrimas no dejaban de empañar su visión. Aún así, Shizuru se acercó a Natsuki y tomó su rostro para quedarse a un escaso centímetro de sus labios.
- Natsu… - Shizuru se contuvo y bajó el rostro por unos instantes, antes de sentir la mano de Natsuki en su mejilla.
- Está bien… - Y acercándola hacia sí, besó los labios de la castaña, mientras los corazones de ambas se llenaban del sentimiento más puro por la otra, por su persona más querida.
- “Te amo Natsuki, te amo” – la cabeza de Shizuru daba vueltas. Miles de pensamientos venían a su mente, todos al mismo tiempo. Mientras sus cálidas lágrimas mojaba su rostro y el de su amada.



Mai subió a la segunda planta de la casa, tocó la puerta del cuarto donde estaba Natsuki: nadie contestó, así que la pelirroja pasó, encontrándose con una escena muy tierna de esas dos chicas. Natsuki dormía sobre el pecho de Shizuru, mientras ella abrazaba a la morena, como para no dejarla jamás.
- Que descansen… “se lo merecen…las dos…” - susurró Mai mientras cerraba la puerta suavemente – “Mañana ya podremos irnos de aquí” – Mai solo suspiró.

Todo estaba muy calmado, todos tomaban un merecido y necesario descanso, antes de salir por la mañana, todo esto sin saber que la amenaza de Farmacias Iwasaka no estaba lejos.





- ¡Despierten! – Mai corría tocando las puertas de todas las habitaciones junto con Sakomizu.
- ¿Mai? ¿Qué sucede? – Mikoto se levantó sorprendida.
- Tenemos que irnos ¡ya!
- ¿Qué sucede, Mai? – Ante el alboroto Nao se despertó, al igual que Nina y Serguey.
- Solo tomen sus cosas y vámonos…
- ¿Dónde están Kuga y Fujino? – Preguntó Serguey.
- Iré a llamarlas – dijo Nina, subiendo a la segunda planta – Natsuki…Shizuru… - Nina abrió la puerta encontrándose con un cuarto completamente vacío - ¡No están!
- ¿Qué? – gritaron desde abajo, mientras el ruido de vehículos acercándose era cada vez más fuerte.
- ¡No están! – Mai lo meditó por lo que según ella fueron varios minutos, pero en realidad fue un segundo.
- ¡Vámonos!¡Tenemos que irnos ya! Lo importante es q no quedé nadie adentro – Sakomizu y Mai los guiaron a todos por una puerta trasera mientras el ruido era cada vez más fuerte, estarían rodeados en poco tiempo si no se apresuraban.
Ya habiendo salido de la casa, Nina volteó con la esperanza de ver a Natsuki y Shizuru, con la esperanza de que hubieran salido mucho antes y que estuvieran a salvo. Lamentablemente las vio, si, pero yendo en el sentido contrario.
- ¿Nina?....No hay tiempo, tenemos que irnos – Nao miró también en la misma dirección que Nina, pero no había manera de ir por aquellas dos. Solo tomó a Nina de un brazo y la jaló para internarse en el bosque junto con los demás.

miércoles, 14 de octubre de 2009

miércoles, 14 de octubre de 2009

El Fic sin Título - Cap XVI

No, no me había muerto ni nada que se le pareciera, para quienes no me conocen o me han visto muy poco me presento ^^.
Soy Ali Dagos, también pueden llamarme Ali D o como muchas, Ali a secas. Soy la creadora del Fic sin Título (si, es probable q el título no título de mi fic sea hilarante) y estoy de regreso. Esta vez les traigo el Capítulo XVI y agradezco a quienes lo han estado siguiendo, a los comentarios que he leído, a Admin K y a Admin Shizuru que bueno, ellas me dejan publicar aquí. También le puedo decir a Setsuna q la espera ha terminado y aquí esta el cap que le prometí (ya hace un mes, pero bah!!!)
Espero que lo disfruten.
Ali Dagos

P.D: Si no recuerdan en q se quedó el fic: http://natsukixshizuru.blogspot.com/2009/02/el-fic-sin-titulo-cap-xvi.html
Seeee, creo q eso ayudará ^^


Capítulo XVI: Escape


- ¡Olvídalo!¡No dejaré que lo hagas! – Shizuru arrebató con un movimiento rápido aquel frasquito de las manos de Mai.
- Shizuru, es todo lo que tenemos para poder rescatar a Natsuki.
Shizuru asintió sabiendo que era la única solución, pero tal solución era horrenda y no iba a arriesgar a las demás por rescatar a Natsuki…¿o sí?





- “¿Dónde estoy?” – pudo ver en la puerta un letrero que rezaba: Sala de recuperación. Intentó moverse, pero tenía suero goteando a su brazo y un dolor agudo le sacudió las piernas. Pronto lo recordó todo y el motivo por el cual estaba ahí. Reconoció el lugar como una estancia que había visitado antes. Poco a poco comenzaba a sentir sus piernas nuevamente. ¿Por qué habían evitado su muerte? – “Nina” – Se movió lentamente mientras esperaba seguir entero después de aquel accidente. Sí, sus piernas estaban todavía junto al resto de su cuerpo. ¿Cuánto tiempo habría pasado?
Sus manos temblaron al incorporarse completamente en la cama. Estaba débil, pero su instinto básico le ordenaba salir de ahí. Escuchó unos pasos que se acercaban, así que volvió a recostarse y cerró los ojos.
- ¿Cuánto tiempo ya lleva así?
- Unas tres semanas, dicen que perdió el control del automóvil en la carretera. Es una suerte que una patrulla nuestra lo allá encontrado – “Suerte….asesinos” – se dijo a sí mismo.
- Sí, que suerte. En fin, ya es el último suero por hoy día y ya que está mejor, podría despertarse en cualquier momento….



En las calles de la ciudad de Fuuka, se realizaba una intensa búsqueda. Una chica de la universidad y cinco del instituto superior se encontraban como no habidas y la tensión por encontrarlas con vida era cada vez mayor. Se hablaba de una banda de secuestradores en serie, ¿Cómo imaginarse que esas chicas estaban más cerca de lo que pensaban?
Sus fotos ya se pasaban en las noticias, pero si decidían aparecer ¿alguien les creería? Farmacias Iwasaka tenía mucho poder, tal vez no era prudente.


La cabeza le dolía, como si hubiese tomado mucho alcohol. Abrió los ojos lentamente y halló la penumbra nuevamente frente a ella. Intentó incorporarse y no estaba ya atada.
Se frotó las muñecas y se sentó, simplemente para ver si sus mareos se calmaban algo.
- “Shizuru... ella ya no está para calmar tu fiebre ¿no es así?... ¿Qué demonios?¿Quién?... La necesitas, ¿no es verdad?...” – Ella misma se explicaba cuanto extrañaba y necesitaba a Shizuru – “¡Aaahhh!¡Shizuru!”…

Unos ruidos extraños de fuera la despertaron… Daba igual, siempre despertaba en la oscuridad. Sintió sus ojos húmedos y los secó con sus mangas.
- ¿Qué podrá ser? – Natsuki levantó la cabeza
- ¡¡Nina!!
- ¡¡Ahhhgg!! – un fuerte empujón abrió la puerta. Había un soldado frente a ella y tanta luz entró a la habitación de repente, que Natsuki tuvo que cubrirse los ojos.
- ¡¿Dónde está Nina?! – preguntó el hombre. Y fue entonces que, esa voz…Natsuki pudo reconocerlas…
- ¿Wong…Serguey? – le fue difícil reconocerlo, su cabello estaba despeinado, tenía un aspecto algo enfermo y una barba que había crecido mucho.
- ¿Kuga…Natsuki?
Por unos instantes, Serguey vio a Natsuki y una sensación de lástima lo embargó.
- “Lo siento tanto, Saeki…tú hija….” – Era obvio que el ansia de poder y más poder ya estaba fuera de control del presidente, quien había perdido por completo su humanidad – Debemos salir de aquí…Kuga ¡Vamos! – A pesar de que Serguey aún estaba algo débil, su adrenalina era más fuerte. Levantó a Natsuki por un brazo y la sacó de su confinamiento solitario, ahora debían hallar una salida.




- Ya, solo un poco más…Natsuki ¡Vamos!...
- ahmm… - Serguey no recibió más por respuesta. Dejó a Natsuki descansar sobre la hierba, mientras volvía la vista, rezando porque nadie los siguiera.
Serguey se sentó cerca de Natsuki que dormitaba plácidamente bajo un frondoso árbol, era cierto que Serguey quería encontrar a su hija, pero no podía dejar a Natsuki ahí, luego de ver el lamentable estado en el que se encontraba. Lo mejor era esperar a que la chica despertara, ella debía saber el paradero de Nina.
Serguey se sacó las botas de soldado que se había puesto, pues el soldado que ahora yacía inconsciente en el piso del centro médico, no calzaba igual que él y las botas le ajustaban los pies.
- “¿Ya habrá despertado?... si es así, ya deben estar alertados en la corporación. Tal vez sea mejor salir de aquí” – Serguey tomó a Natsuki y la subió a su espalda. Un dolor en su pierna izquierda comenzaba a incomodarle, pero debían alejarse lo más posible de ese lugar.
- …Ehh…Ni…na… - la chica empezaba a despertar y a balbucear unas cuantas palabras.
- ¿Qué dices?
- Ni…na…no está…ella… - ¿Qué era lo que quería decirle? – ella está…con Shi…Shizuru…
- “Shizuru…¿Fujino Shizuru?...” – su corazón latía cada vez más fuerte y siento su estremecer en el pecho…solo recordar ese nombre…el pánico, el fuego, los gritos. Algo simplemente le dijo que debía apresurar el paso. A pesar del dolor, Serguey empezó a correr, todo lo que sus débiles piernas podían permitirle.




Había dejado a las demás dentro de la casa de Sakomizu. Ese frasquito en su bolsillo…¿debería beberlo ya?
Era probable que su cuerpo no tuviera la fuerza necesaria para soportarlo, pero las horas seguían pasando…aunque ciertamente, como le había dicho Sakomizu, Natsuki era un producto, no la matarían, pero ella la perdía con cada minuto que pasaba.

*flash back*
- Shizuru ¡No puedes!¡No debes hacerlo!
- ¿Se les ocurre otra forma de ir por Natsuki?... me arriesgaré yo, no es necesario que Mai lo tome.
- Pero… podrías morir – Nina la miraba fijamente y Shizuru veía en sus coloradas mejillas, su cansancio y su fiebre. Mientras peor se ponía Nina, peor debía estar Natsuki…razón de más para salir corriendo en ese momento.
- Tu cuerpo no lo soportará, Fujino-san.
- No importa, Sakomizu…Yo no voy a dejar a Natsuki… ¡No voy a dejarla nunca!
- Hay momentos en que no basta solo tu voluntad, físicamente, eres inservible – Nao posó en Shizuru, sus penetrantes ojos verdes - ¿de qué servirá si te perdemos?
*Fin del flash back*

- “Excelente pregunta, Nao” – sus ojos rojos se reflejaban en el frasco – “vamos a averiguarlo” – destapó el envase y lo bebió en un solo trago. El amargo líquido discurrió por su garganta cual veneno maldito…debía haberse vuelto loca.

Todo ese sitio estaba tan silencioso que Shizuru pudo escuchar unos suaves y vacilantes pasos sobre la hierba, un torpe movimiento. La castaña se incorporó y logró divisar a un hombre que caminaba forzosamente por el lugar. Llevaba a otra persona a cuestas. Fue entonces cuando escuchó su nombre ser gritado a lo lejos.

- ¡¿Dónde está Nina, Fujino Shizuru?!
- “¿Nina?...Debe ser…” – y recién pudo verlo. Ese hombre rubio que fue a verla cuando estaba en las instalaciones. Ese odio en sus ojos, esos ojos llenos de repudio.
Pero, entonces la otra persona… - ¡Natsuki!¡Natsuki!
- ¿Shiz…? – Natsuki comenzaba a despertar y trataba de reconocer la figura que había a unos 20 metros de ellos.
- ¡¿Dónde está mi hija?! – el hombre tenía un arma, soltó a Natsuki y apuntó.
- “¿Mi hija?”… entonces él es… - Shizuru recordó cuando Nina la reconoció como la asesina de su madre – entonces él es… - no hubo tiempo…
El estruendo único de un disparo, hizo que las chicas y Sakomizu, salieran de la casa a ver que sucedía.
- ¡¡Shizuru!! – en un primer momento, ninguna pudo reconocer al agresor…




sábado, 15 de agosto de 2009

sábado, 15 de agosto de 2009

Feliz Cumpleaños Natsuki!!!

FELIZ CUMPLEAÑOS PARA NUESTRA QUERIDISIMA NATSUKI!!!!!!!!!!!!!

Hola hola a tod@s l@s visitantes de este hermoso blog. Les traigo hoy un pequeño mini mini comic para festejar el onomástico de nuestra querida Natsuki Kuga (amada alabada e idolatrada por nosotras....igual q a Shiz)
En fin espero les guste y bueno, ya hay gente que me conoce aquí, pero para quienes no, soy Ali Dagos y suelo coloborar con alguna que otra cosilla (XDDD jeje)
Un besazo a todo el mundo (Admin K, Admin Shizuru, mis especiales saludos!!!!!)



Hasta otra...

viernes, 22 de mayo de 2009

viernes, 22 de mayo de 2009

Jojojo...

Hola hola, jajajajajaja he regresado y si, no estaba muerta, andaba de parranda (yo ya quisiera ¬¬ andaba de exámenes y de estudio jejeje XDD)
Antes que nada quisiera felicitar al blog de NatsukixShizuru y agradercer el mágnifico trabajo de nuestras admin's que intentan cada día hacer de este mundo, un mundo mejor para el Yuri y que dominemos el globo terraqueo (MUAJAJAJA)
Bueno en fin, les dejó aquí un fan art (todo lo q haga q sea de natsuki y/o shizuru he de compartirlo) Espero les guste. Besos enormes.

Ali Dagos




sábado, 7 de febrero de 2009

sábado, 7 de febrero de 2009

El Fic sin título - Cap XV

Hola hola, Ali D reapareciendo en el blog.
Tengo que viajar hoy día y no quería irme sin subir el siguiente cap del fic al blog (después de meses y meses gomenasai!) No he podido hacer los dibujos aún, ruego me perdonen semejante falta U_____U y ya no doy mas lata. un beso a tod@s. Ali Dagos

_____________________________________________________________


Capítulo XVI: ¿Quién es quién?


Como el presidente había dicho, sus guardias empezaron a retirarse. Él puso el arma en una caja y subió a uno de los autos. Dos guardias se dispusieron a subir a Natsuki al otro auto.
- ¡¡Natsuki!! – Shizuru corrió hacia la morena que tenía medio cuerpo ya dentro del vehículo.
- ¡¡Ahhhh!!¡¡Suéltenme!! – Natsuki logró bajarse y correr hasta la castaña.
- ¡Shizuru! – Nao que se había incorporado con ayuda de las demás, llamó a la castaña para que regresara. Estaba visto que cualquier intento en ese momento no sería más que una aniquilación para ellas. La castaña hizo caso omiso y continuó.
Tomó las manos de su amada entre las suyas. Aún conservaban su suavidad característica. Las dos muchachas se miraron simplemente, sin decir nada, disfrutando la brevedad de su encuentro. Sus ojos hablaban por ellas. Natsuki a pesar de sus ataduras, acarició esas manos protectoras. Estaban ajadas y ásperas por todo lo sufrido, pero aún se sentía todo el poder de esas manos. Volvió a su mente el recuerdo de aquella noche en la que esas mismas manos la acariciaron bajo la lluvia que mojaba la carretera.
- Voy a liberarte, Natsuki…
- Vete Shizuru, solo vete…
No dijeron nada más y fueron finalmente separadas. Shizuru se quedó ahí de pie, mientras una Natsuki, ahora sumisa, entraba por voluntad propia a ese vehículo y partieron.
Al haberse perdido el sonido de los motores, todo quedó en silencio.



- “En ese momento, solo la particular canción del viento bailaba en mis oídos, mientras veía la tierra bajos mis pies descalzos. Recuerdo haber puesto mis manos en mi rostro, como si eso fuera a contener mi quebranto. Sentía aún sus manos, su piel en las mías. La tuve conmigo y no pude hacer nada para retenerla a mi lado ¿Y…Y puedo decir… oso decir que la amo?... La impotencia se apoderaba de mí mientras caía de rodillas al suelo, el cual golpeé con todas mis fuerzas, haciéndome más daño a mi misma en vano intento de apagar mi furia. La tuve y se fue, todo fue tan rápido. Había perdido mis poderes también, los cuales me di cuenta que no estaban destinados a durar mucho. No había nada que hacer en ese lugar. “Vámonos” le dije a las demás…”

- Traeré un calmante… Tokiha-san ¿puedes ayudarme?
- Si, Sakomizu-sensei – Todas habían llegado a casa de Sakomizu-sensei a refugiarse, guiadas por Mikoto. La casa era un alboroto, mientras Sakomizu y Mai intentaban curar a Nao; Nina tomaba su mano y Mikoto traía las cosas que le pedían. El dolor se había incrementado en cuestión de horas.
- ¡¡Pero ¿A qué distancia les disparó?!!
- Prácticamente a quemarropa…
- Entonces he ahí el motivo de su estado... – Nao apretaba los dientes mientras intentaba no retorcerse del dolor. Shizuru miraba ausente por la ventana.

- “Es curioso como la lluvia llega de la manera mas inoportuna. Aún sentía la tenue garúa sobre mi piel antes de que se desatara el aguacero. El frío calaba en mis huesos; y los quejidos de Nao, en mis oídos. Poco a poco el adormecimiento de mis pensamientos me hizo alejarme de la realidad a la cual me presenté indiferente en principio. “Natsuki…Natsuki” era en lo único que podía pensar…hasta escuchar el grito…”

- ¡¡¡AHHHH!!!
- ¡¡NAO!! – Shizuru volteó, sacada de su mente. Solo atinó a ir al lado de Nao.





¿A dónde la llevaban? Ese sitio no se parecía en nada a la celda en donde había estado. Parecía una habitación de un hotel de lujo, claro, exceptuando el hecho de estar con las manos atadas y dos guardias grandes como gorilas en su puerta. A pesar de todo, Natsuki quería saber el porque del inesperado “buen trato”.

- “Shizuru…. Tus manos…” – Natsuki se sentó en la cama que allí había. Miró el suelo, aunque su mente divagaba en otros mares. Aún podía sentir el tacto de la piel de Shizuru y sus manos, esas manos que acababa de acariciar. Se tocó su vientre transportándose nuevamente a esa noche lluviosa. Se sintió tan bien – “te… te extraño, Shizuru” – Su voluntad se puso mas férrea que antes – “Voy a salir de aquí”.
Miró sus muñecas esposadas y buscó por toda la habitación, algo que pudiera ayudarle a deshacerse de ellas.




El brillo de aquella pieza le devolvía a su juventud. Los remaches en plata oscura, el diseño del mango, los cartuchos, la fina inscripción K-500. Pasó sus dedos sobre la inscripción en bajo relieve.
- “Al fin la veo armada…” Ja… - rió por lo bajo – esto no es un arma, es una pieza de arte, Saeki… “ahora comprendo el secreto que guardabas”
Puso el arma en una caja negra y se dispuso a usar el teléfono.
- ¿Sanada?... El artefacto está listo para las pruebas, llévatelo y “sana” la cadena rota de la fórmula…
- Si, Dr. Ichida…… ¿Qué haremos con Kuga?
- ¿Qué más? Úsala en la prueba… se hará más fuerte y ahí podremos poner un precio. También sabremos si puede sanar otras cosas.
- Como diga…

La llamada se cortó.
Con un vaso de whisky en la mano, el Dr. Ichida se acomodó en su silla mirando las estrellas por el gran ventanal de su oficina.
- Las Farmacias Iwasaka volverán al juego por fin…



- ¿Va a estar bien, Mai?
- Si, claro que sí Mikoto, solo que es una herida grande – Mai calmaba a Mikoto mientras ponía su mano el la cabeza de esta. La pelirroja levantó un poco la vista y vio a Shizuru de nuevo ausente, mirando por la ventana en día lluvioso. Ahora q podía verla bien, se percató de lo maltratada q lucía, después de todo, era ella quien más tiempo estuvo encerrada y el peso de la intranquilidad, la incertidumbre y la tortura se dejaba ver en las ajadas manos de la castaña, en su ropa sucia, una mezcla de tierra, sangre y desgaste. Apretaba en sus manos una taza con té caliente a la cual daba un pequeño sorbo de rato en rato y volvía a mirar por la ventana.
La pelirroja se acercó a la castaña, pero ella no lo notó hasta escuchar su nombre repetidas veces.
- …Shizuru… - Esos ojos carmines se veían increíblemente desolados. Mai jamás había visto a Shizuru de esa manera. Shizuru no contestó en lo absoluto, solo se limitó a volver su vista a donde la tenía – Shizuru… se como te sientes…
- No…no lo sabes – contestó al fin.
- Sí sé lo que es amar a alguien, Shizuru… Volveremos por ella…
- Mai…




- … ¿Nina?... – Nina despertó de un sobresalto y giró su cabeza de inmediato.
- Nao…Nao… ¿Cómo te sientes?...
- ¿Dónde estamos?
- ¿No lo recuerdas? Estamos en la casa de Sakomizu-sensei – Nina decía esto mientras ayudaba a Nao a sentarse. Esta última, una vez sentada, miró hacia varios lados, pero estaban en una habitación en el segundo piso – Todos están abajo…¿Qué haces?
- …Intento…… - Nao sacudía su brazo sano y esperaba unos segundos, pero nada pasaba - ….Yo… Nada... se fue…
- ¿Qué se fue?
- Mi elemento, fue esa arma… - Nao salió de la cama mientras Nina intentaba detenerla.
- Nao…todavía…
- Ya estoy bien Nina…- Nao volvió su cabeza un momento – pero… pero tu… ¿Cómo estas? – Nina se sonrojó.
- Estoy…estoy bien… pero Natsuki…
- No te preocupes… la sacaremos…aún tengo el otro brazo para que le disparen – Nao rió un poco a pesar de que a Nina no le hizo gracia esa clase de humor – pero… - Nao la tomó de un hombro – a pesar que no pudimos sacar a Natsuki…me alegra haber podido liberarte – Nina miró los ojos verdes de Nao que ahora estaban a su altura, se veían más bonitos así, de cerca, sus facciones, su belleza y su suave candidez de ese instante, hicieron que a Nina se le acelerará el corazón. Y en medio de miradas y del profundo y súbito silencio que se había apoderado de la estancia, esos latidos, podían escucharse claramente.
- Nao…





- ¿Nao? – Mikoto levantó la cabeza que tenía puesta sobre el regazo de una somnolienta Mai - ¿Ya estás bien, Nao-chan?¿Cómo te sientes?
- Mucho mejor Mikoto – Contestó sonriente y tocando la cabeza de la pequeña. Nina se quedó al pie de las escaleras mientras Nao se dirigía hacia Shizuru, ahora sentada en el suelo.


- ¿Shizuru?....
- ¿Ya estás mejor? – dijo sin mirarla.
- Si…

Mientras Nao hablaba con Shizuru, los ojos miel de Nina las observaban, detenida y pulcramente, hasta que la pelirroja le devolvió la mirada a Nina, una mirada llena de la connotación de un sentimiento cómplice.




Todo le daba vueltas, no tenía idea de que era lo que le habían dado, pero viniendo de monstruos como ellos, no podía ser nada bueno.
Tendida en la cama veía el techo girar, luces de colores y la horrible sensación de caerte sin caerte realmente, flotando en un vacío imaginario.
El aire le traía poco a poco y lentamente las palabras de dos sombras negras cerca de ella. No entendía lo que decían, sus voces se escuchaban pesadas y arrastradas.
- ¡¡Doctor!!¡¡No contesta!!
- ¡Muévete y déjame ver! – El doctor Sanada abrió sus ojos para ver la reacción de sus pupilas – Tal vez la dosis fue muy alta… pero no es grave, está drogada…”Ichida tenía razón, esa arma es poderosa”
- ¿¿Dr-droga…da…?? – repitió Natsuki en su semiinconsciencia mientras intentaba incorporarse de la cama.
- ¡Átenla! – ordenó el dr. Sanada.
La orden se cumplió. Una vez atada, aquellas personas se retiraron de la habitación, apagando la luz y cerrando la puerta, dejando a Natsuki en la oscuridad, mientras todos los músculos que se le habían contraído, ahora se soltaban y se relajaban.
- “Shizuru…” – sus ojos se anegaron en lágrimas silenciosas que recorrían sus mejillas. Lo que harían con ella, fuera lo que fuera, hacía que sus esperanzas de sobrevivir se alejaran cada vez más.





- …Y cuando miré, la cicatriz ya no estaba…
- ¿Pero como te sientes? – preguntó Mai.
- De maravilla, es más, mucho mejor que antes – respondió Nao. Apretó un puño – Más enérgica que antes, pero los poderes se fueron – miró de reojo a Shizuru quien si voltear la cara respondió.
- Me parece que eran solo temporales, después de todo era un experimento, un arma…
- ¿Un arma?...¿Qué es lo que sabes? – Nao se mostraba impaciente, evidentemente su milagrosa recuperación le preocupaba.
Shizuru relató lo que le había dicho el científico antes de que lo matara (obviemos la sangre XDDDD)
- Entonces… esta claro…..¿uhhmmm? ¿Nina, te sientes bien? – preguntó Nao
- Ehhh… si, solo un poco afiebrada, es todo…¿ehh?¿Sakomizu-sensei?
- Es claro que quieren perfeccionar la medida de esa droga… Fujino-san, acompáñame por favor…
Shizuru siguió a Sakomizu hasta el desván. Él empezó a buscar algo en las cajas mas arrinconadas de la estancia.
- “Definitivamente este hombre posee demasiada información… Verdades a medias ¿no?... demasiadas cosas que se llevará a la tumba” – Shizuru solo miraba fijamente hacia el sitio donde Sakomizu buscaba – “¿Qué tanto esconde?... Tampoco se lo dijo a Natsuki…” – sus ojos se entrecerraban cada vez más en señal de desconfianza
- Aquí está… toma – acercando un folio a Shizuru.
- ¿Qué es esto? – repuso sin tan siquiera tocar la carpetilla.
- Expedientes respecto al arma que le entregaron a las farmacias Iwasaka, necesitas leerlo – y agravando la voz - …es importante ¿sabes?
- Lo intentarán con Natsuki ¿No es así?
- Así es, y si tienen éxito o no, de todas formas perderemos a Natsuki…
- ¿Qué demo…?¡¡¿¿Qué quieres decir con eso??!!
- Natsuki será un arma, vendida al mejor postor y la producción comenzará o simplemente no lo soportará y morirá… ¿Puedes leer el documento? – Shizuru lo arrancó de las manos de Sakomizu y se puso a leer. Sakomizu se quedó de pie, para responder posibles dudas de Shizuru.
- “¿Por qué sabe tanto?... es que acaso…Sakomizu… ¡No!...¿Pudo habernos salvado? O…¡NO!...” – Shizuru levantó su rostro y el reflejo de la luz tenue que entraba por la ventana llenó de un brillo feroz los ojos carmesí de la chica.
- ¿Fujino-san…? ¿Shi…Shizuru?
- ¿Conexión por sangre?
-Así es… aunque debe ser débil ya…




- ¡Nina!... – Nao estaba arrodillada al lado de Nina.
- Está ardiendo…¡Mikoto!
- Si, Mai…
- No servirá de mucho que intenten bajar su fiebre.
- ¿Qué?¿A qué te refieres Shizuru?
- Lo que sea que esté pasando con Nina, es tres veces más fuerte con Natsuki. Farmacias Iwasaka viene experimentando con ella… Tengo que volver por Natsuki…
- No vamos a dejar que lo hagas sola – Mai se había puesto al frente – No quería tener que sacar esta abominación, pero no queda de otra ¿no es así?
- ¿Mai? – todas quedaron perplejas al ver a Mai sacar un frasco pequeño de su bolsillo. Un pequeño frasco sucio de tierra y hasta sangre, pero intacto el contenido.
- Mai… eso…¿eso es…? – Nao miraba alucinada, mientras Mikoto y Nina lo hacían con curiosidad. Shizuru solo se quedó con la mirada perpleja.
- No pudieron obligarme a tomarlo, pero olvidaron llevárselo…
- ¿Mai?...¡Mai!¡Nooo!

lunes, 17 de noviembre de 2008

lunes, 17 de noviembre de 2008

El Fic sin Título - Cap XIV

Yo de nuevo, al fin pude acabar este capítulo el cual no tengo idea xq me llevó mas tiempo (sin contar la universidad y todo eso). Espero les guste y espero sus comentarios. Un beso a tod@s. Ali D

____________________________________________________________________________________




Capítulo XIV: El intercambio de la “caja de luz”


- “Entonces… Nina… lo sabías…¿Cuánto tiempo lo ocultaste?” – Natsuki estaba sentada con la espalda apoyada en la fría pared. Nina dormitaba en su regazo, mientras ella acariciaba su cabeza, se veía cansada y maltratada.
La habitación tenía mas luz, pero Natsuki empezaba a dormitar, estaba muy cansada también, solo deseaba salir y poder buscar a las demás. Capturada, era imposible saber como estaban.

*flash back*
- Shhh… Debemos ir con cuidado – dijo quedamente Natsuki – un paso en falso y podría ser nuestra perdición… Por aquí…
- De acuerdo… - avanzaron rápido pasando por detrás de un guardia descuidado que no se fijó en la esquina de ese pasadizo.
- Mikoto… el mapa… - Mikoto le tendió el mapa a Natsuki quien se puso a revisarlo – hacia esa dirección es nueva construcción, no figura en este mapa…
- ¿Qué hacemos? – Natsuki se quedó pensando un momento, era peligroso aventurarse en un ala de la cual no tenían conocimiento, sin embargo, Nao, Mai, Shizuru, podían estar ahí. Lo irónico es que Natsuki no se equivocaba.
- Debemos… ir hacia allá, es muy posible que las encontremos ahí – Natsuki le dio el mapa a Mikoto y siguieron. Debían ser sigilosas.
Caminaron cerca de un cuarto de hora sin un rumbo específico.
- Este sitio esta lleno de habitaciones… - Natsuki fue al azar hacia una de ellas y con cuidado abrió. No estaba cerrada sorprendentemente y entró.
- ¿Qué es este lugar? – Mikoto miraba la habitación de arriba hacia abajo. Habían implementos de laboratorio y algunas batas, probablemente alguna sala de esterilización.
- Nada que nos importe. Vámonos.
Siguieron caminando y abriendo alguna que otra puerta, algunas estaban aseguradas, otras no, pero no encontraban nada que valiese la pena.
Habían bajado dos pisos de la planta, ya no sabían cuanto tiempo llevaban buscando.
Llegaron a un ancho y largo pasillo, el eco de las pisadas de los guardias retumbaba.
Al fondo, cuatro oficiales custodiaban una gran puerta, definitivamente algo importante había ahí.
- Por aquí… - Natsuki y Mikoto se escondieron en una de las tantas bifurcaciones en el pasillo – escóndete – un guardia pasó cerca de ellas.
- ¡Oye! El doctor Sanada dice que bajará pronto, quiere revisar a esas niñas – le dijo el guardia que acababa de pasar a otro que estaba cerca de la puerta.
- ¿Esas niñas?...... Quiere decir que ellas están pasando la puerta.
- No hay manera de pasar… ¿qué hacemos?
- Buscar otra entrada, esta ala esta entre las dos que sí figuran en el mapa, debemos bordear el edificio. Regresemos y busquemos otro punto – Natsuki y Mikoto se alejaron de ese lugar. Natsuki volvió un poco la vista – “Shizuru…”
*******
Las dos chicas tomaban el camino de regreso para salir, debían tratar de moverse lo más rápido posible. Cuando…
- Alguien viene… - Natsuki abrió la puerta de una de las tantas habitaciones de ese pasillo, por suerte no tenía seguro – Escóndete… - Natsuki pudo meterse debajo de una gran estantería. Mikoto encontró refugio detrás de un montón de cajas. La habitación era un almacén. Ambas chicas podían verse.
La puerta se abrió de golpe, dos guardias y un par de hombres de bata blanca entraron.
- ¡¡¿¿Quién anda ahí??!!¡¡Muéstrate intruso!! – el silencio reinaba en la habitación, pero Mikoto tenía problemas. En su saltó hacia su escondite, la pistolera se había enganchado en una de las cajas, las cuales se balanceaban a punto de caerse. Y lo hizo - ¡¡Así que ahí estás!!
- “¡¡Por un demonio!!¡¡Maldición!!” – Los guardias iban en dirección de Mikoto, la atraparían y… no había otra salida. Natsuki le hizo señas a Mikoto, pero ella no entendía hasta que al guardia le reventó un tubo de ensayo en la cabeza - ¡Aquí estoy simio involucionado!
- “¡¡Nooo!! ¿Qué haces Natsuki?” – Natsuki salió corriendo en lo que ella misma sabía que era un vano intentó de escapar, pero podría darle algo de tiempo a la pequeña, Mikoto entendió esto y cuando pudo, salió de su escondite, siguió al personal y pudo ver cuando atrapaban a Natsuki. Un hombre con bata blanca, que se veía superior a los demás, llegó a la escena.
- Vaya, Vaya, pero ¿a quién tenemos aquí?... Nada menos que a Kuga Natsuki – el hombre rió cínicamente, Mikoto no sabía quién era – creo que debo llamar al presidente para informarle que nuestra invitada de honor ha querido adelantarse y venir a visitarnos… - Mikoto apretó los puños y salió en otra dirección. Tenía que rescatar a las demás, Natsuki le había dado esa oportunidad…




*fin del flash back*



Mikoto terminaba de relatar toda su travesía mientras amanecía. Shizuru escuchaba sus palabras con una mirada ausente.
- ¿Y cómo conseguiste este mapa, Mikoto? – preguntó finalmente Nao.
- Nos lo dio Sakomizu-sensei – Shizuru giró su cabeza, fijando sus ojos en la pequeña.
- ¿Sakomizu-sensei? – Preguntó
- Así es...
- ¿Shizuru-san? – Mai y las demás miraron a Shizuru con intriga.
- “El primer distrito… recuerdo que Natsuki me habló de eso… ¿cómo sucedió todo?...... – trataba de recordar lo que había dicho el primer científico que había asesinado, en ese momento actuó por ira y no recordaba mas que el haberlo matado – “¿Instrumental bélico?... ¿Experimento?.... Vamos Shizuru ¿qué más había en esa sala?”
- Alguien viene – Mai volteó al escuchar el crujir de las ramas por las cercanías.
- Shizuru… - Nao miró a las castaña como buscando un consentimiento o confirmación de parte de ella para usar sus poderes. Shizuru solo asintió y puso sus manos en pose.
Las dos chicas brillaron y materializaron sus armas, mientras Mikoto trepó a un árbol con Mai y la pistola en sus manos.
- ¡Las encontramos!
- ¡Bajen sus armas! – el silencio en el aire era tenso. Nao reaccionó al segundo siguiente atacando a todo aquel que estuviese a su alcance. Shizuru la siguió.



- ¿Las localizaron?
- Si Señor, pero rápidamente han reducido a la primera tropa.
- Esperen entonces, el efecto de la droga no durará mucho más.
- ¿Qué?
- Esa droga pronto se acabará, cuando así pase, podrán apresarlas fácilmente.
- Si, Señor – la llamada fue cortada.



Shizuru sentía cada vez más el esfuerzo por mantener su naginata materializada, algo raro estaba pasando.
Intentó atacar a dos guardias frente a ella y el cansancio no se lo permitió, cayendo finamente sobre sus rodillas mientras al levantar la vista, un arma apuntaba directamente al espacio entre sus ojos carmesí.
- ¡¡Shizuru!! – el desafortunado guardia sucumbió ante el ataque de Nao. El otro ante un disparo desesperado, hecho por Mai.
- ¡Tienen otra arma!





- ¡¡¿¿Qué??!!
- Tienen un arma luminosa señor, no sabemos que es…
- Pero… ¿Qué es lo que hace?- El presidente se quedó con el auricular en la mano sintiéndose un poco estúpido. Volvió a su mente la imagen de Saeki, la máquina y la “caja de luz” como ella llamaba a la pieza faltante.




*Flash back*
- Esto es inútil… Este estúpido tornillo no entra – un chico de cabello alborotado dejaba sus herramientas de un lado.
- Eso es porque no es un tornillo, es un perno Ichida-kun… - hubo un silencio de unos segundos y la chica de cabello azulado que había entrado comenzó a reír.
- ¿Ehh?... ¿Saeki-san?
- Creo que estás muy cansado, Ichida-kun…
- Ya te dije que me llames por mi nombre
- Ya, esta bien, Hiro-kun… pero ve a descansar… Yo me encargaré ahora…
- Pero si lo hacemos los dos, terminaremos antes… ¿qué es eso?
- La “caja de luz” de la que te hablé ¿recuerdas?
- Sí – Saeki abrió la caja que tenía en sus manos – pero si son solo piezas metálicas.
- ¿Cómo que piezas metálicas?¿esta no la armaste tú?
- Si, el cartucho de principio de fotones y luz, pero para que son las demás piezas.
- Ya lo verás cuando termine de armarlo todo – Saeki rió mientras Hiro la miraba con disimulo y hasta un leve rubor al tiempo que regresaba a los ajustes de su máquina.
Después de unos minutos, Hiro dijo:
- ¿Crees que de verdad esta máquina sirva de algo?
- Pues si, porque hemos trabajado tan duramente en ella… si esa fuerzas de las HiMES es real, a base de ellas podemos mejorar la calidad de vida de personas enfermas… y mucho más… Fue por eso que me uní a este proyecto y que mi investigación se avoca a eso.
- Espero que podamos hacerla efectiva… después de todo, tu teoría fue brillante…
- Y tu diseño, insuperable – interrumpió ella – No te preocupes tanto… disfruta de tu trabajo.
- Tienes razón.

*fin del flash back*

- “…Y después llegó ese hombre…y esa niña… y lo arruinaron… arruinaron todo…”
- ¿Señor?
- No permitan que escapen, no las lastimen, tengo un trato que hacer con ellas…
- Si, señor…



El aire acondicionado de los pasillos fríos de ese lugar, le dio un respiro de aire, el cual sentía no haber tenido en un largo tiempo.
Podía contar las ranuras que separaban las baldosas del piso que pasaban a moderada velocidad bajo ella. Lentamente empezó a mover sus pies y todo tuvo más sentido.
Fue consciente de la pesadez de su cuerpo, sus manos… sus manos estaban esposadas.
- “¿De nuevo?” – fue lo que pensó y volvió su cabeza lentamente hacia la izquierda. Natsuki estaba siendo arrastrada de los brazos por dos guardias, también llevaba esposas en sus muñecas y arrastraba de a ratos los pies. Nina supuso que era la misma situación en la que ella misma se encontraba.




- Mantengan los ojos abiertos… - Mai estaba alerta con el arma en la mano mientras Nao sostenía a Shizuru que por algún motivo estaba muy débil. Un grupo de guardias las escoltaba, de todas maneras, nada podían hacer esos hombres, si intentaban algo, Mai tenía el arma y Nao, sus poderes. Se encontraban cerca de de las instalaciones, pero aún en el bosque.
- ¿Qué demonios querrán ahora? – dijo quedamente Nao, para que solo la escucharan, Mai, Mikoto y Shizuru.
- Dijeron algo de un trato, sería nuestra oportunidad para contraatacar ahora…
- ¿Cómo te sientes Shizuru-san?
- Mejor… - respondió haciendo que Nao la soltara. Se sentía mejor, era cierto, pero algo extraño había pasado.
- ¡Guarden silencio!
- ¿Quién diablos se cree…? – Nao empezó a ponerse tensa cuando Shizuru sostuvo su mano y le hizo una seña negativa con la cabeza. En ese momento, llegaron dos camionetas negras. Todos voltearon a ver.
De la primera bajó un hombre que ya las chicas conocían. El presidente de la corporación.
- Buenas días, señoritas – Hubo un silencio incómodo mientras el presidente hizo señas con la mano para que los guardias pudieran retirarse y quedarse detrás de las camionetas.
- ¿Dónde está Natsuki? – Shizuru intentó aparentar tranquilidad.
- Todo a su debido tiempo – El presidente miró analíticamente a las presentes. Se aclaró la garganta y prosiguió – Ustedes tienen algo que me pertenece, así que he venido a hacer un trato – Al terminar estas palabras, dos guardias sacaron de la segunda camioneta a Natsuki y a Nina.
- ¡¡Natsuki!!
- ¡¡Shizuru!! – Natsuki levantó la cabeza rápidamente para ver a la única persona que quería ver en ese momento. Dio unos pasos antes de ser detenida. Su falta de equilibrio por tener las manos atadas, era evidente. Nao también vio con sorpresa a Nina, pero no dijo nada, solo la observó hasta que ella se dio cuenta de su presencia.
- ¡¿Qué es lo que quieres?! – gritó Nao en una explosión de emociones contenida – Quiero acabar con esto.
- Bueno, seré breve… Ya que cada parte tiene algo que el otro quiere, pues ¿por qué no intercambiamos? – Mai se miró con las demás chicas. Aún viniendo de un sociópata como él, era lo más lógico – pero… solo pueden llevarse a una – Todas abrieron los ojos, Natsuki y Nina también – Y no les haré nada a las demás, solo me quedo con una, es todo.
Shizuru miró a los ojos a Natsuki, esta última sintió todos sus sentidos petrificados. Shizuru volvió la cabeza y miró a las demás.
- No hay trato… Quieres el artefacto, queremos a nuestras amigas; que sean las dos.
- No cambiaré mi decisión…. ¡Rápido! Decidan a quien rescatan… - el presidente se apoyo sobre el capo de la camioneta sin perder elegancia ni esa sonrisa cínica.
La decisión era demasiado difícil, simplemente era imposible decidir por cual. Una voz conocida hizo voltear a todos.
- Llévense a Nina…
- Natsuki…
- Vamos, ya… Váyanse…
- Pero… Natsuki… - Nina la miró entre una mezcla de duda y agradecimiento.
- Ya… vete – le dijo de tal manera que solo Nina escuchó. El presidente dio la orden de desatar a Nina, mientras Nao se acercaba con el arma hacia el presidente. El intercambio debía darse al tiempo. Nina caminó hasta Mai y las demás, al tiempo que el arma plateada caía mientras brillaba, en la mano del presidente.
Era el momento ahora de atacar, Nao aún tenía sus poderes, hubiera sido una estrategia brillante de no ser por…
- ¡Nao! – Un centelleo de luz cegó la vista de los presentes, justo en el momento en que Nao había materializado su elemento. Cayó al suelo con un golpe seco mientras su elemento desaparecía y sus ojos verdes denotaban el pánico de lo que estaba sucediendo. Sus poderes se habían ido.

lunes, 3 de noviembre de 2008

lunes, 3 de noviembre de 2008

Natsuki y Shizuru Músicos - Fan Art

Bueno, ahora les traigo un fan art, espero que les guste (es de un posible proyecto futuro, tal vez para fic, pero no estoy segura) en el que Shizuru toca el violín y Natsuki el Violonchelo.
Por cierto, estoy preparando un nuevo minicomic para vuestro entretenimiento y se que han pasado casi dos menses, pero el siguiente cap del fic estará pronto listo.
Sin más les dejo y espero sus comentarios.Con cariño, Ali D
y saludos a Admin K (entiendo lo que es estar ocupada T.T)




Por cierto, la imagen ha sido extraída del primer blog donde he publicado este fan art, q es el baul del yuri. ^^

viernes, 19 de septiembre de 2008

viernes, 19 de septiembre de 2008

El Fic sin título - Cap XIII

Hola, se que ha pasado más de un mes yme siento terrible, pero estuve con estudios, conciertos, recitales y exámenes y la verdad no tuve nada de tiempo para avanzar con el fic. Este cap esta aún sin dibujos,pero ya los iré subiendo, lo más rápido posible.
Bueno, les dejo y espero leer sus comentarios, ójala les guste. muchos besos y gracias a quienes siguen el fic
Ali Dagos

___________________________________________________________________________________



Capítulo XIII: Breve escape

*Flash Back*
- ¿Estás segura que quieres hacer esto? – Natsuki tragó un poco de saliva y asintió, ya estaban paradas ahí de todos modos.
- Si… debo hacerlo… tú debes quedarte con esto, no dejes que te vean – Mikoto asintió y tomó el arma que Natsuki le entregaba – está cargada, ten cuidado, será más fácil para ti esconderte sin mi.
- …Natsuki…
- Es por aquí ¿verdad?
- Si, se supone que podemos entrar justo en este punto – dijo Mikoto viendo el plano mientras Natsuki revisaba el suelo.
- Debería estar por aquí…. – se dijo – ¡Eureka! Aquí está – Natsuki abrió una trampilla que había en el suelo. El interior estaba oscuro y con un olor a humedad y hojas de bosque que ahí había. Natsuki encendió una linterna y reviso la trampilla, había una escalera metálica por la cual se podría descender, estaba oxidada y mohosa ¿Hace cuánto que estaba cerrado ese lugar? Estaba muy escondido, cerca de la industria de las Farmacias Iwasaka, según los planos, ellas podrían entrar por ese lugar.
- Se ve profundo, Natsuki…. – Mikoto miró a Natsuki con clara señal de determinación.
- Yo voy primero… - Natsuki tomó la linterna con la boca y tomó la barandilla de la escalera, tratando de comprobar cuan seguro era. Mikoto colgó los planos a su espalda y colocó la pistolera en su cadera y empezó a bajar guiada por la luz de la linterna que tenía bajo sus pies.
¡¡¡SPLASHHHHH!!! – Mikoto miró hacia abajo y la luz se veía difusa.
- ¡¡¡AAA!!! – Natsuki tomó una bocanada nada de aire
- ¿Natsuki?
- ¡Por un demonio!¡Esto está inundado!
- Natsuki, mira… - Natsuki levantó la vista con dificultad pues que el agua le llegaba hasta las orejas y trataba de mantenerse a flote; cerca de donde se había acabado la escalera, había un pequeño túnel, Natsuki no lo había visto. Mikoto entró en el túnel y se sentó para poder ver los planos – Esta bien si seguimos por aquí, este es el camino, pero…¿Puedes pasarme la linterna?
- Ahí va – Natsuki no había soltado la linterna y había tratado de mantenerla fuera del agua.
- Por aquí. Vamos, Natsuki…

*fin del flash back*

De vuelta en la realidad, Natsuki despertó de su inconciencia. Abrió los ojos lentamente, todo seguía como lo había dejado al sumergirse en sus pensamientos. El confinamiento en aquel lugar la estaba volviendo loca y la perpetua oscuridad, con tan solo un pequeño haz de luz artificial, le hacía perder el sentido del tiempo, acabaría por perder su cordura. ¿Sería una jugada terrible de su mente? Podía escuchar claramente su voz.

- Natsuki…Natsuki… ¿Qué haces pequeña? – Te extraño tanto… ¿Por qué tuvo que pasar algo tan terrible?
- Juego con Duran…- Era pequeña entonces, no sabía nada sobre lo que hacías.
- ¿Lo sacarás a pasear?
- Sí, mamá – mamá…




*******
Otra voz vino a su cabeza, como un torbellino multicolor de ideas y sueños revelados.

- Natsuki... – Tú, impecable, grácil, hermosa, como siempre; yo, en sudadera, con el cabello algo enmarañado y sentada usando tu lab top, como de costumbre - …No sabía que estuvieras aquí… ¿Té? – Recuerdo que en aquella ocasión no te respondí; y no por estar concentrada en otra cosa, más bien me pillé a mi misma contemplándote mientras servías aquella bebida que tanto te gustaba, de tan suave aroma, ahora que llevabas ya contigo. Me acostumbré a tu compañía y a ese perfume de hojas de té, ese perfume tan tuyo, tan inconfundible y agradable… Reaccioné.
- ¿Ehh? Sí, gracias…- Si tan solo hubiera podido rogar porque te detuvieses ¡Deja de sonreírme! Shizuru Fujino, me pones nerviosa, pero en ese entonces no entendía el porque.
*******

Solo pudo ver una sombra pequeña por la pared, era ágil y solo pudo venirle a la cabeza el nombre de….
- ¿Mikoto?
- ¡Mai!¡Mai! – Mikoto corrió a abrazar a Mai – Me las pagarán – dijo Mikoto apretando los dientes y los puños al ver la mano de Mai, mal envuelta en una venda mugrienta y casi rota.
- Baja la voz – Mai le acalló con un dedo y luego dijo en voz baja – no deben oírte… pero ¿qué haces aquí?
- Teníamos que venir por ustedes…
- ¿Teníamos?
- Natsuki y yo….
- ¿Natsuki está aquí? – Mikoto agachó la cabeza y Mai se preparó para escuchar lo que venía.
- Se dejó capturar para darme la oportunidad de llegar hasta ustedes – Mai agachó la cabeza a su vez. A pesar de la poca visibilidad, Mikoto pudo ver el semblante de su amiga, el cual la mostraba frágil y cansada, muy por contrario a como se veía normalmente – Debo sacarte de aquí – Mikoto intentó ver un poco más dentro de la celda - ¿Nao y Shizuru-san?
- No lo sé… No sé a donde las han llevado – Mai intentó no llorar al recordar la última imagen que tenía de Nao. Prefirió no decirle nada a la pequeña… aún. Solo dijo – Nina, Nina Wong también está aquí.
- ¿Nina? Pues vámonos, si nos quedamos aquí, no podremos buscarlas – Mikoto ayudó a Mai, a trepar por la pared y llegar al sitio de donde Mikoto había descendido.




- “Nao… Nao”
- ¡Aléjate de la chica! – Shizuru levantó la cabeza. Había tantos guardias, más de los que podía contar; y ella se vio rodeada de los cuerpos de sus víctimas. Al fondo de todo estaba el doctor Sanada… ¿Debía aniquilarlo a él también?..... De sus labios solo se desprendió una palabra.
- No…
- Chica necia ¡Aléjate!
- ¿Cuánto poder creen que pueden controlar? – Shizuru mostró una sonrisa reservada paras aquellos a los que odiaba.
- ¡Estás rodeada!
- Basta… - dijo con tranquilidad. Shizuru se puso de pie, extendió su mano y se concentró. La luz llenó la habitación. Pero al levantar más la cabeza vio que el cuarto empezaba a llenarse de gas – “¿Qué demonios?” –Shizuru intentó cubrirse, pero era inútil, perdió fuerzas, la capturarían otra vez… - ¡¿No han visto suficiente aún?!¡¿Qué más quieren de mí?! – Estaba… ¿rogando?… No, estaba desfogándose como podía. El aire se ponía más denso y ya no se podía ver.
- “Vamos a ver quien es mas fuerte… la ciencia o un grupo de adolescentes” – pensó el doctor Sanada mientras veía todo desde la seguridad que le proporcionaba estar al otro lado del cristal.
Shizuru se aferró a su naginata casi inexistente y evaporada de sus manos. Se desmayaría, cuando sintió unas manos aferrar su cintura. No las reconoció de inmediato, su mente estaba cansada y ella se encontraba débil, pero al escuchar unas cálidas palabras dirigidas hacia ella.
- Vámonos de aquí, ¿está bien, Shizuru? – sintió que su cuerpo se elevaba llevado por esa persona.
*******
- ¡Despejen el área!
- Si, doctor Sanada……
- ¿Y bien? – El doctor Sanada se asomó y no había nadie, solos los cuerpos de las víctimas de Shizuru, no había nada más – “No… puede ser”…
- ¿Doctor? – El doctor Sanada estaba pensativo. Estaban a punto de renovar las pruebas, si tan solo estas no hubieran salido tan “mal”. Debía avisar al presidente inmediatamente. Al menos la chica de cabello azulado, sería su última carta.
- ¡Cierren todas las puertas de las instalaciones y busquen a esas chicas, ya!... Tú y tú – dijo señalando a dos hombres – vengan conmigo.
- ¡Sí señor!



*2 horas después*
Los golpes a la mesa fueron tan fuertes que se escuchó crujir el tablero.
- ¡¿Qué quieres decir con qué no están?!
- Las estamos buscando, no pueden ir muy lejos…
- Pero…¡Estaba muerta!¡Fujino estaba muerta hace una hora!
- Tal vez algún efecto colateral del suero experimental…
- ¡Averígualo de inmediato!¡Quiero guardias en todas las puertas y en la celda de las que quedan!
-
- También quiero que revisen por donde escapó la pelirroja, Tokiha Mai…
- Estamos en eso señor
- Hazme saber lo que sepas, bajaré en unas horas, prepara mis implementos. Los siguientes experimentos quiero hacerlos por mi propia mano.
- Si, señor…
- Trátame como a un colega, Sanada.
- Si, se… doctor Ichida




Estaba harta de despertar y no saber donde estaba. Ahora estaba en un lugar diferente. Ya no había tanta oscuridad como antes y por una rendija, se colaban juguetones rayos de luz, pero era imposible vislumbrar si era de día o de noche. Había perdido la orientación por tanto tiempo de encierro, había perdido el sentido de saber si debía dormir o estar despierta. Ya no importaba. Se dio la vuelta y pudo ver una silueta borrosa, algo lejana. La vestimenta le parecía familiar, sobretodo…
- “…Esa sudadera…” – Tardó unos minutos, que parecieron eternos, en caer en la cuenta. Sus ojos del color de la miel brillaron al saber de quien se trataba – “¡Natsuki!” ¡Natsuki! – Nina estaba segura de haber dado un grito, pero su voz salió ahogada por la fatiga, la sed, el encierro. Se postró sobre sus rodillas y gateó hasta Natsuki para finalmente tomarla por el hombro y mecerla un poco antes de darse por vencida y saber que no despertaría – “Tal vez soy yo quien esta teniendo un mal sueño y cuando despierte, todo se arreglará…… ¡Natsuki!¡Despierta!...¡¡¡Natsuki!!!” – Nina solo se quedó arrodillada, tratando de convencerse de su “pesadilla”. Lloró en silencio.
*******
- “Quién…” – Natsuki volteó rápidamente al sentir peso sobre su cuerpo. Se sorprendió al ver quien era…. - ¡¡¡Nina!!! – Natsuki no sabía que ella también había sido llevada a ese horrible lugar.
Nina despertó con el gritó de la morena.
- ¿Natsuki? – se frotó los ojos, aún somnolienta.
- Nina, pero… ¿cómo es qué estás aquí? – Nina se quedó callada. No sabía que decir, o por donde comenzar… ¿qué su padre trabajaba ahí?¿Qué experimentaron con ella desde hace meses?¿Qué conocía a su captor?¿Por dónde?....
- Yo… - comenzó Nina – yo sabía…sabía que esto iba a pasar… - ¿cómo pudo haber dicho algo tan estúpido? Miró a Natsuki con semblante de súplica y esos ojos verdes le devolvieron una mirada ávida de saber más, curiosa y confusa.
- No entiendo… No importa – dijo Natsuki mirando al suelo – Ahora lo importante es que salgamos de aquí – Natsuki intentó pararse, pero era obvio que había sido sedada. Levantó la cabeza y recién se fijo que no estaba en el mismo lugar que antes. Era un laboratorio.
Natsuki no hizo más que mirar a Nina, quien mostró un rostro de estar familiarizada con aquel escabroso lugar. En los ojos de Natsuki pudo verse una mirada de alguien que se sentía traicionado
- ¿Por qué no me lo dijiste? – preguntó lentamente mientras sentía como cada palabra raspaba en su paladar al salir.




Los ojos de Nina volvieron a ser cómplices de su silencio, hasta que sus labios rojos de fiebre dijeron.
- No…No pensé que llegarían tan lejos… solo… aquella vez…. – cerró los ojos y pensó en lo que vio horas antes – Nao… - dijo en un murmullo.



El aire fresco se sentía increíble. Aunque apenas había pasado tres días en ese sitio, fue suficiente para desorientarla y perderla un poco.
La luz hizo que sus ojos violetas enloquecieran, así solo fuese la luz de la luna.
- ¿Mai?.... ¿Mai? ¿Qué te pasa Mai?¿Estás llorando?
- Jamás pensé disfrutar tanto el hecho de sentarme en la mitad del bosque sintiendo el aire fresco… Solo estoy emocionada, pero… - Mai giró la cabeza, aún no le había dicho a Mikoto, todo lo que vio y pasó ahí dentro. Mikoto no preguntó más, solo agregó:
- Tenemos que buscar a las demás.
- Si… Debemos ir por ellas…
- Mai… antes debes comer y beber algo ¿no? – Mai no pudo evitar que su semblante se iluminará un poco – Natsuki-chan fue muy precavida, hizo que escondiese todo esto, por aquí – En aquel bosque, habían muchos sitios en los cuales esconderse y era una pequeña ventaja que no podían desaprovechar.






Se sentía suave y algo frío. Abrió los ojos lentamente y se encontró con la imagen difusa de la luna que se erguía sobre el cielo, dándole luz y vida a la oscuridad de la noche, a la oscuridad en la que había estado por más de una semana; y las estrellas, salpicadas por el cielo, juguetonamente. Era hermoso y sintió la calidez de una lágrima en su mejilla. Deseaba tanto que ella estuviese a su lado, disfrutando de ese paisaje.
- Quisieras que ella esté aquí ¿no es cierto? – volvió su cabeza y unos ojos verde claro le devolvieron la mirada. Sentada, apoyada en un árbol estaba Nao. Su expresión seria, se parecía mucho a la expresión que tenía cuando estaba en sus brazos. Sus manos abrazando sus piernas, pero en su cuerpo, en su mirada, podía verse su cansancio. Seguro ella estaba tan cansada como ella misma se sentía.
- Nao… - dijo casi ahogando la voz. Shizuru rodó sobre si misma y se apoyo en sus rodillas – ¿Fuiste tú quién me salvó? – Nao no contestó, solo la miró por unos segundos y luego volteó su cabeza, dejando ver únicamente su cabello.
- ¿Por qué tengo mis poderes de nuevo?... No puedo recordarlo – Era cierto, sus poderes estaban de vuelta. Aunque la última vez que Shizuru lo intentó, no había podido materializar su naginata - ¿Qué fue lo que nos hicieron ahí dentro? Fuimos sus ratas de laboratorio ¿verdad? – Nao empezaba a hablar cada vez mas alto y su cólera e impotencia salían a flote.
- Nao… - trató en vano de calmarla, entendía su furia y solo miró al suelo, mientras Nao se ponía de pie. Shizuru pudo ver como materializaba su elemento, le había visto antes, pero nunca desde esa perspectiva pasiva.
- Shhhh….. Escuché algo… - dijo despacio. Shizuru prestó atención, el crujir de las ramas se hacía cada vez más fuerte. También se levantó y materializó su naginata y la asió firmemente. Nao la miró y Shizuru devolvió el gesto, las dos chicas asintieron y se prepararon para atacar.
- ¡Ya! – dijeron al unísono - ¡Espera! – gritó Shizuru.
- ¿Mai? – dijo Nao
- ¿Mikoto-chan?
- ¡Shizuru-san!
- ¡¡Nao!! – Mikoto corrió a abrazar a las dos chicas - ¿Están bien?
- Si, Mikoto.
- ¡¡Nao!! Pensé que tú…. – Mai no terminó la frase. Estaba feliz por verla viva, así que solo la abrazó.
- ¿Cómo es que has llegado hasta aquí, Mikoto-chan? – Mikoto no pudo responder a la pregunta de Shizuru, sabría que sería difícil de asimilar… Shizuru se dio cuenta y solo pudo decir – Natsuki también vino ¿verdad?
- Shizuru-san – interrumpió Mai – Natsuki… ella se dejó capturar para distraer a los científicos, después de todo, la querían a ella desde un principio…
- ¿A qué te refieres? - ¿Cuántas cosas no sabía? No entendía que estaba pasando.
- A … esto – Mai tomó la K-500 que Natsuki le había dado a Mikoto – Farmacias Iwasaka quería esto y como bono extra, a Natsuki… Tampoco sé bien qué está pasando, pero… Natsuki me dio a entender que tenía que ver con esto... – Shizuru tomó el arma ¿para qué la querían? Tenía que volver por Natsuki, su Natsuki.
- También, Nina está ahí abajo, debemos ir por ella… - finalizó Shizuru, tratando de permanecer tranquila y pensante por más que le asaltaran los deseos de ir a buscar a quien tanto amaba.
Nao levantó la cabeza al escuchar el nombre de Nina, ella no lo sabía.
- ¡¿Nina?!... – Nao apretó los puños y pensó lo mismo que Shizuru. Ahora debían formular un plan.

miércoles, 13 de agosto de 2008

miércoles, 13 de agosto de 2008

El Fic sin título - cap XII

Hola hola, aquí les dejó el cap doce, disculpen por la demora, ya saben q los estudios y todo eso kitan tiempo. Espero les guste y espero sus comentarios.
Ali Dagos

____________________________________________________________________________________


Capítulo XII: 48 horas


- ¡Vaya equipo de inútiles!
- Lo sentimos mucho presidente…
- Con sentirlo nada se recupera……. La tuvieron tan cerca ¿y un grupo de niñas los venció? No me importa que deban hacer, quiero a esa chica y quiero esa arma que porta “esa debe ser la pieza faltante” así que van a buscarla, encontrarla y traerla – el presidente hizo un movimiento un tanto impreciso con la mano, pero era una señal para que los hombres se fueran. El presidente se quedó solo en su despacho.



- “Hummm….¿dónde estoy?” – Shizuru se despertó. Había caído desmayada por el dolor, pero no estaba en la celda. Miró alrededor – “Vaya, otro laboratorio…. ¿humm? No estoy atada” – Shizuru se sentó en la camilla y tomó su cabeza entre sus manos. Se sentía mareada y le dolía el costado. Estaba sola en una sala muy grande. No se escuchaba ni un solo sonido, solo el proveniente de su respiración. Puso sus pies ahora descalzos en el gélido suelo de aquel recinto. Unas gotas de sangre cayeron al suelo, tenía un pequeño corte en un brazo, corte que se le hizo familiar. No importaba, se recargó en una pared. Se sentía cansada.
La puerta de la habitación se abrió y un hombre con bata blanca entró. Shizuru volvió la cabeza en menos de un segundo y tan solo se escuchó un grito acallado por un sonido metálico contra el suelo, sonido que traía una balada de muerte.
- “Natsuki…..”




- “Me duele la cabeza….” – Natsuki sentía que no podía mover un solo músculo. Le dolía cada fibra de su cuerpo. Llevó una mano a su cabeza y sintió algo de sangre en una de sus sienes. Había una frase en su cabeza “esta es una versión mejorada” - ¿Versión mejorada?.......... “espero hayas podido entrar…. Mikoto”

*flash back*

- ¿Natsuki?
- Si, dime…
- ¿A dónde vamos?
- Donde…. Donde un amigo…
- ¿Ehhh? – En medio del bosque se escuchaban pequeños crujidos que producían las chicas al andar. Natsuki hacía a un lado algunas ramas para después jalar su motocicleta a través de ese lugar. Ya estaba clareando y solo quería respuestas.
- Tenemos que aprovechar si han dejado de buscarnos. No podemos quedarnos en este bosque por siempre.
Llegaron a un claro lo suficientemente lejos de donde se habían refugiado. Se subieron a la moto y dando un último vistazo hacia el lugar de donde venían.
- Debemos movernos rápido – Natsuki encendió la moto y salió a toda velocidad del bosque bordeando algunos obstáculos hasta llegar a la carretera.




Mikoto vio que se acercaban a una casa que se podría decir, estaba medio escondida. No conocía el lugar, pero Natsuki parecía ya haber estado ahí. Estacionó cerca de la entrada y se bajó. Fue hasta la puerta y tocó el timbre. Después de unos segundos se escuchó una voz en el intercomunicador.
- ¿Quién es?
- Es Natsuki….
- ¿Natsuki? ¿Otra vez tan temprano?
- Tú solo ábrenos…
- ¿Ábrenos?........ Está bien está bien, ya pueden pasar – dijo Sakomizu al escuchar como el sonido de un gruñido por parte de Natsuki.
Ya adentro vieron a Sakomizu que bajaba las escaleras.
- ¿Qué te trae por aquí Natsuki?
- Las farmacias Iwasaka – respondió vagamente. Sakomizu la miró abriendo bien los ojos, no de sorpresa, era una expresión diferente; pero luego se relajó y miró al suelo, luego a Mikoto.
- Hola Mikoto-san
- Sakomizu-sensei – respondió.
- ¿Cómo esta Tokiha Mai? – Mikoto bajó la vista con tristeza, Sakomizu estaba confundido y solo atinó a pasar una mano por el hombro de la chica y mirar a Natsuki en busca de explicaciones.
- Se la llevaron – dijo en tono muy seco.
- ¿Perdón?
- Se llevaron a Mai, a Shizuru y a Nao. Hombres de la corporación.
- “Así que era eso…” – pensó Sakomizu.
- Esta cosa – siguió Natsuki mientras desenfundaba el arma de su cadera – es lo que quieren… ¿qué es está cosa realmente?
- ¿Ya descubriste como funciona?
- No evadas mi pregunta…
- Pues la K-500 es parte de un artefacto más grande si no me equivoco.
- ¿Mi madre la robó?
- No, claro que no… tu madre participó en la creación de dicho aparato. Todo tiene que ver con la investigación de las HIMES – Mikoto solo veía a esas dos personas hablar.
- Vaya, así que esto de todas maneras pasaría, tarde o temprano – Natsuki agachó la mirada sombría que tenía. El sonido del silencio se apoderó de la habitación por unos minutos.
- Ya deben estar buscándonos – Mikoto que no había dicho palabra casi desde que llegaron, empezó a mirar por la ventana. Natsuki levantó también la mirada hacia el cristal mientras se acercaba para ver.
- No las encontrarán aquí. Pueden quedarse, estarán seguras por un tiempo…
- Lo ponemos en peligro al quedarnos aquí – respondió Mikoto.
- Confía en mí Mikoto-san, por un tiempo, al menos descansen y coman algo – Natsuki y Mikoto se miraron y los estómagos de ambas empezaron a hacer ruiditos. La verdad es que estaban hambrientas.

*Fin del flash back*


Nina estaba sentada en su celda individual, contigua a donde estaban Nao y Mai. El dolor punzante en su espalda no la dejaba en paz desde hace dos días, desde que había llegado a esa lúgubre prisión, pero ahora sentía que la piel latía en esa zona. Se sentía sin fuerzas, probablemente fatiga mental. Se sentía sola, estaba aislada hasta del ruido y el aparente silencio perpetuo la sumiría rápidamente en la locura.
- “Me doy una semana” – se dijo para sí misma, pensó que podría soportarlo, pero no se sentía fuerte – “¿Nao?¿Mai?” – se acercó a la pared y se apoyó contra ella, si se concentraba escucharía algo ¿o sería una treta de su cerebro?


En la celda de al lado las cosas no iban mejor.
- ¿Nao?...... – Mai se sentía fatigada, había intentado dormir pero no podía. Aún no entendía que querían hacer con ellas. Se sentía mareada y exhausta, pero su condición era estable a comparación de Nao - ¿Nao?.... – repitió, pero no hubo respuesta. Mai se arrastró a tientas hasta su compañera. La tenue luz proveniente del pasillo iluminaba un poco la silueta extendida en el suelo de la muchacha. Mai la sintió y se sentó a su lado. Todo esto era una pesadilla, esperaba que Mikoto y Natsuki estuvieran a salvo y se preguntaba a donde podían haber llevado a Shizuru.
- ¿Mai?....
- ¿Ehhh? Nao, despertaste…….
- Me queman las manos… h-hay un hormigueo horrible….. y-yo… ¡ahhuu!
- ¡Nao!


*flash back*

- Necezito pormular un pan – dijo Natsuki comiendo ávidamente un pedazo de pan.
- ¿Qué dijiste?
- Que necesito formular un plan – repitió después de pasar el bocado.
- Pero… Natsuki ¿Qué piensas hacer? – Sakomizu servía un plato de curry a Mikoto quien de verdad moría de hambre.
- No lo sé…… Por eso tengo que…¿? Sakomizu ¿Ese curry tiene picante?
- Este…sí… ¿por…?
- ¡Mikoto!¡NOO! – fue muy tarde. Mikoto que tenía el bocado en la boca, empezó a ponerse colorada.




- ¡¡¡AAAAAAHHHHHHHHHHH!!! – Mikoto saltó en un segundo, convirtiéndose en el “demonio gato” que ya conocemos.
- ¡Natsuki!¡¿Qué pasa?!
- No tolera el picante… - Natsuki salió corriendo detrás de Mikoto para evitar que destruyera la casa.
*******
Natsuki, después de lo que pareció un eterno silencio, dijo.
- Voy a entregarme y voy a darles esto también – puso su mano en su cadera, tomando su arma – Sakomizu se levantó de su silla y Mikoto sacó su cabeza del grifo de la cocina (nota de la autora: JAJAJAJAJA XDDDD), ambos sorprendidos.
- ¿Estás loca?... Natsuki, te matarán.
- No si les doy lo que quiero…
- Natsuki, entra en razón. Cuando tengan lo que quieren…
- Ni siquiera sé que pretenden hacer con esto… no permitiré que le pase algo malo a las chicas por mi causa.
- Natsuki, entiende, no las soltarán solo porque tú vayas.
- Pero… ¡Tengo que sacarlas de ahí de alguna manera! – Ambos se quedaron en silencio.
- Imagino que no podré cambiar tu parecer… - Natsuki clavó sus determinados ojos verdes en Sakomizu… ¿quería decir algo? – Síganme, voy a ayudarte…

*Fin del flash back*


- ¿Y cuál ha sido la evolución en estos últimos días?
- Está dando resultados, pero perdimos la frecuencia de sus ondas cerebrales.
- ¿Qué?... Eso es imposible Sanada, si fuera así ella estaría…
- Muerta… está clínicamente muerta… - concluyó el doctor Sanada.
- Eso quiere decir que hemos fallado en esta prueba. Aún así quiero que continúen con la otra chica. ¿Cómo ha evolucionado ella?
- Aún no ha dado señas de retención de la droga de prueba.
- Ya debería ¿no? Se le administró hace 48 horas, es demasiado tiempo.
- Mandaré a un equipo para que la aísle. Ya mandé a otro hombre a monitorear a la primera. Tenemos esperanzas de que siga incubando aún después de la defunción.
- Bien. ¿Y la hija de Kuga?
- Sigue inconsciente. Aún no nos sirve para nada.
- Ya veo. Llámame a la primera novedad.
- Entendido.




- E-esta-estabas muerta hace un-una hora… - El atemorizado hombre se arrastraba como un gusano por el suelo, en lo que definitivamente era un intento inútil.
- ¿Muerta? – la hoja afilada de esa naginata roja ensangrentada, se clavó con fuerza en el piso, atrapando en el suelo al hombre. Una sonrisa se formó en los labios de la dueña del arma - ¿Muerta?... ¿puedes explicármelo?
- T-tú….. – el hombre apenas podía hablar del miedo.
- ¿Qué pensaban hacer conmigo?¿Para qué son estos experimentos? – el hombre no contestaba, así que Shizuru lo tomó por el cuello sin cambiar la expresión de su rostro – No quiero tener que repetir la pregunta.
- S-son para crear u-una fórmula… c-como una arma b-bélica. Las H-HiMES… – el hombre temblaba incontrolablemente. A pesar de su cansancio mental, Shizuru pudo atar los cabos.
- ¿Así qué piensan que pueden negociar con eso? Son unos imbéciles – Shizuru se incorporó, se sentía furibunda, la ira corría por sus venas. Tomó su naginata, pero sintió nuevamente una punzada en su costado. Fue un momento de descuido que el hombre intentó aprovechar para escapar. En el estado que se encontraba Shizuru, no permitiría que algo así suceda. Lo atrapó con la naginata - ¿Intentabas escapar?
- ¡AUXI..! – El sonido cortante seguido por el sonido del silencio fue todo lo que quedó. Sangre en el suelo, sangre en sus manos, en su rostro, en su ropa; otra vez estaba manchada con sangre. Se desdibujó la expresión de su rostro y en vez de eso, apareció una sonrisa cínica. Shizuru se esforzó por que siguiera corriendo la sangre que ya bañaba sus pies descalzos. No perdonaría a nadie………
- “A nadie…” ¡A NADIE!.....






- ¡¡¡NAO!!!¡¡¡CONTESTAME!!! – Mai sostenía en sus brazos a Nao quien después de retorcerse de dolor había quedado inmóvil, pero no había nada que Mai pudiera hacer, no estaba en la mejor situación. La luz de la celda se encendió de improvisto - ¡¡Ahhh!! – Mai se cubrió los ojos por el daño que le producía la luz.
- ¡Aléjate de la chica! – Mai intentó levantar la vista.
- ¡¿No ven que está muy débil?!¡La matarán! – gritó Mai en un vano intento de proteger a Nao.
- Claro, si es que no está muerta ya – se burló fríamente uno de los del equipo de científicos. Mai se encolerizó, pero reaccionó al ver caer inerte, un brazo de su compañera ¿Estaba muerta?
- Al parecer llegamos tarde, con ella también ha fallado – Tomaron a Nao por mucha resistencia que hizo Mai.
- “¿Nao está muerta?....¿Fallado?.... ¿Con ella también?..... eso quiere decir…..” – Mai levantó la vista como en busca de una explicación que no conseguiría de esas personas. Un hombre la levantó a ella también, era el mismo que le había disparado un par de noches atrás. Mai hizo un intento por librarse de él.
- ¡Que no se mueva!¡Que no se mueva! – Todo era confuso. Un frasco pequeño, la gente en batas blancas, el sonido de vidrio rompiéndose.
- ¡¡¡AHHH!!!¡Demonios! – Mai había mordido la mano del que intentaba que tomará el contenido del pequeño frasco. Un golpe en el rostro hizo que lo soltara. Mai se quedó inmóvil, en el suelo, mientras recibía otro golpe como “premio”. La gente se fue, se quedó sola y los minutos fueron pasando, regresarían en cualquier momento… pero…
- ¡Eyyy!¡Mai! – Mai abrió los ojos, la voz provenía de arriba. Le resultaba familiar.


*flash back*

- Hace frío aquí… ¿para qué nos has traído a este lugar? – Sakomizu buscaba algo entre unas cajas que tenía en el almacén de su casa. Mikoto empezó a toser por la cantidad de polvo que había.
- Debe estar por aquí….. – dijo Sakomizu sin voltear.
- ¡Cof cof! ¡Demonios! ¿Hace cuánto no limpias este sitio?¡Cof!
- Ufff ¡Aquí está!
- ¿Qué cosa? – preguntó Mikoto
- Esto… toma Natsuki – Sakomizu comprobó pronto las caras de confusión de sus acompañantes y a continuación pasó a explicarles – esto es un plano.
- ¿Plano de qué? – preguntó Mikoto. Natsuki lo abrió. Decía en letras grandes y resaltadas . Natsuki miró con sorpresa a Sakomizu.
- ¿Cómo conseguiste esto?
- Me lo dio tu madre, por lo tanto no está actualizado, puede ser que esté erróneo pero…
- …Pero me sirve de mucho Sakomizu, de verdad te lo agradezco… - Natsuki tenía los ojos iluminados con un fulgor especial.
- ¿Tienes algún plan?
- Entrar, por supuesto…
- ¿Qué clase de plan es ese? – dijo Sakomizu.

*fin del flash back*




- “Ese maldito goteo…… ¿cuánto tiempo estoy aquí?” – Natsuki no tenía manera de saberlo. Sentía que habían pasado horas. De una esquina goteaba incesante un poco de agua, así que la morena supuso que se encontraba en una construcción bajo tierra, además de la humedad que había en el aire. Natsuki tomó una bocanada de ese aire enmohecido, pantanal; y sintió casi de inmediato ahogarse lentamente – “Si no me matan ellos…. Me matará esta celda…….”



Un ruido incesante en su bolsillo mientras caminaba por los pasillos del edificio. Con tan solo oprimir un botón, el sonido fue acallado.
- ¿Diga?
- ¡¡Doctor Sanada, debe venir de inmediato!!¡¡Necesitamos a seguridad aquí!!
- ¿Qué? ¡¿Qué esta pasando?! – la llamada se cortó y el doctor Sanada bajó con un grupo de hombres fuertemente armados.
*******
- ¡Santo cielo! – el pasillo de esas celdas subterráneas estaba lleno de sangre por doquier, la muerte asolaba por el recinto, pero todo estaba demasiado silencioso…
El doctor Sanada entró a la habitación donde hace unas horas, una joven había muerto.
¿Cuál no sería su sorpresa al ver a la joven castaña apoyada contra la pared, abrazando la figura inerte y pálida de una joven pelirroja?


lunes, 21 de julio de 2008

lunes, 21 de julio de 2008

El Fic sin título - Cap XI (segunda parte)

Bueno acá está la segunda parte, está un poco larga como verán. jejejeje. Pero bueno. Por el momento no tiene ilustraciones, ya saben que las pondré luego. En fin les dejó leer. Nos vemos.
Ali Dagos
__________________________________________________________________

Capítulo XI: segunda parte



Hacía frío esa noche. El agua caliente calmaba un poco la tristeza que sentía por dentro.

- ¡Vamos Natsuki! ¡Ya estuviste cuarenta y cinco minutos ahí dentro! – Mai tocaba la puerta del baño.
- ¿Natsuki? – preguntó Mikoto - ¿estás bien?
No hubo ninguna respuesta. De repente dejó de escucharse el agua de la ducha y la puerta se abrió. Natsuki salía envuelta en una toalla. Se topó con las miradas preocupadas de Mai y Mikoto.
- Estoy bien… - dijo antes de que preguntarán algo. Mai y Mikoto solo se miraron. Nadie dijo nada por un largo rato hasta que Mai vio que Natsuki ya vestida se acercaba a la puerta.
- ¿Natsuki? ¿A dónde vas?
- Solo voy a salir un momento –dijo la morena sin siquiera voltear. Su voz denotaba tristeza, estaba apagada.
- Pero ya es muy t…. – replicó la pelirroja siendo cortada por Natsuki.
- No es tu problema ¿verdad? – Y salió. Mai solo miró el espacio blanco de la pared que se veía a través de la puerta que Natsuki había dejado abierta.
- ¡Mai!
- ¿Qué pasa, Mikoto?
- Natsuki se llevó su arma – Mikoto mostraba la caja metálica, vacía en ese momento. Mai salió corriendo de la habitación; y Mikoto tras ella.



- “¿Por qué me llama ahora?” … ¿Aló?
- Nina, estoy yendo a recogerte.
- Pero no es fin de semana.
- Tú solo espérame, es necesario que vaya
- ¿Pasa algo malo?
- No, pero quiero que estés en casa unos días.
- ¿Algo en especial?
- No vamos de viaje el fin de semana.
- Que buena noticia – respondió sin mucho ánimo, su cabeza seguía con Nao.
- Bueno, me esperas l…
- ¿Qué?
- lista…¿Nina?
- ¿Papá…. Qué pasa?
- ¿Qué? No puedo…..escuchar……
- ¿Papá? – Nina tenía el horrible presentimiento de que algo malo estaba pasando - ¡¿Papá?!
- Ni….na….. no….. pue…..*clic* - la llamada se cortó.



- ¿Qué demonios está pasando? – Serguey seguía manejando cuando vio un auto negro detrás del suyo. Lamentablemente, le era familiar – “¿La corporación?.... No puede ser…..” – Se dio cuenta. Iban a prescindir de él. Habían intervenido el teléfono.
Sintió un fuerte golpe en la parte posterior del vehículo, así que solo puedo acelerar para intentar perderlos, pero con cada golpe, su auto perdía fuerza.
*******
Pasaban por los frondosos bosques que rodeaban todo el campus de Fuuka Gakuen. El auto no podía acelerar más y aquel vehículo le pisaba los talones.
- “¿Esto hicieron contigo, Saeko?” – Sintió otro golpe y el auto zigzagueó unos metros antes de recibir el golpe que lo haría volcar. Serguey solo pudo pensar en Nina. El auto dio varias vueltas de campana antes de quedar a un lado de la carretera destrozado.
Sentía sangre en la cara, se había golpeado con el volante ¿no estaba muerto?... Intentó moverse y un dolor tirante en su pierna izquierda, le indicó que si intentaba salir, saldría sin ella. Escuchó unos pasos cerca, pero el dolor era demasiado como para intentar moverse otra vez. Todo se puso negro.


*Farmacias Iwasaka*

- …Muy bien, ya veo… bueno… no tiene importancia…tráiganlo entonces…*clack* - El presidente colgó la llamada. La oficina quedó en silencio por un momento y simplemente se dedicó a revolver su copa y a encender un cigarrillo. Después de unos momentos, tomó de nuevo el teléfono – Sanada… ¿Cómo están esas dos?............... Pronto estará aquí…… te llamaré cuando se dirijan con ella para allá…..*clack* - El presidente volvió a colgar.
Abrió un cajón de su escritorio y sacó una foto. Estaba con las puntas dobladas y rotas, los bordes rasgados, en mal estado, pero la fecha escrita en el reverso indicaba que la foto no tenía más de veinte años.
Sus penetrantes ojos grises se posaron en el rostro blanquecino de una joven de cabello oscuro, de la foto. La chica llevaba gafas, un suéter cuello de tortuga, sus libros bajo el brazo, un café en la otra mano. Tenía una gran sonrisa. Detrás de ella, un chico alto, tez blanca, el cabello un tanto revuelto. Tenía un cigarro en la mano y sus libros en el otro, sus vivarachos ojos grises claro eran tan opuestos a los que observaban aquella escena inmortalizada en papel.
- “Saeko… pudimos haber logrado grandes cosas juntos…… Pero no tuviste lo necesario…Ahora, será Mi gloria…” – el presidente puso la foto nuevamente en su cajón y lo cerró de un golpe.






- ¡Natsuki!¡Natsuki!¡Detente! – Mai corría hacia ella, hasta llegar al claro donde Natsuki siempre estacionaba - ¿Qué demonios planeas? – Mai se detuvo a recuperar el aliento después de haber corrido para alcanzarla.
- Tengo que encontrar a Shizuru… - respondió sin prestarle mucha atención y colocándose el casco. Mai la miró y exasperada se acercó a ella. Le sacó el casco en un arrebato de cólera – Ahhhh…… ¿Mai? – una bofetada marcó su rostro al segundo siguiente.
- ¡Mai! – gritó Mikoto sorprendida por la reacción.
- ¿Quieres que te maten? – Mai tenía toda la impotencia acumulada en sus ojos – Entiende que no puedes hacerlo sola…
- Pero ¿Quién me va a ayudar?... ¡Nadie puede hacerlo!¡Ya no tenemos poderes, Mai!
- ¿Y por eso piensas que puedes hacerlo sola? – Los violáceos ojos de Mai se quedaron fijos en los de Natsuki. El silencio que reinaba se quebraría ante el sonido estruendoso de un golpe que marcó el rostro de Natsuki – ¡No actúes como una estúpida!



Un fuerte golpe abrió la puerta. Nina giró la cabeza y se encontró con un hombre uniformado de riguroso negro.
- Nina Wong, tenemos órdenes de llevarle a la corporación enseguida.
- ¿Y mi padre? – Nina ya sospechaba que algo extraño sucedía. Debía ganar tiempo.
Un guardia entró a la habitación y encañonó a Nina.
- Vamos… basta de preguntas y jueguitos… ¡Sal de una vez! – Nina solo cerró los ojos tranquilamente y salió de la habitación. No serviría de nada el intentar escapar.
- “Vaya, son tan buenos en su treta… nadie sabe que está pasando” – pensó Nina al ver las puertas de otras habitaciones.



Mai y Natsuki se sostenían la mirada y el ambiente comenzaba a ponerse tenso, cuando…… los sonidos de balas las hicieron reaccionar. Natsuki saltó de la motocicleta y echó al suelo a Mai y Mikoto. Levantó la mirada buscando a su agresor y vio que cerca de un auto, unos hombres de negro encañonaban sus pistolas.
- ¡Natsuki Kuga!¡Si cooperas, nadie resultará herido! – gritó él que parecía ser el líder - ¡Natsuki Kuga! – repitió.
- ¿Quién es? – dijo Mikoto en un susurro.
- No tengo idea – respondió Natsuki, sacó el arma de su cintura, debía usarla ahora – debe ser de la corporación – Mai y Mikoto miraron el arma en la mano de Natsuki y abrieron los ojos con espanto, como que Natsuki pudo ver – No… voy a darles pelea – la determinación de Natsuki se veía en sus ojos – “ellos podrán llevarme hasta ti…”
- ¡Natsuki Kuga!¡Nadie saldrá herido si cooperas y vienes con nosotros! – gritó el hombre por tercera vez.
- “¿Por qué me tiembla tanto la mano?” – Natsuki se veía decidida, pero esa decisión desaparecía mientras la morena empezaba a sudar levemente – “Vamos, ya he disparado antes… Yo puedo…puedo manejar esta cosa” – Natsuki aferró lo mas firmemente posible que podía la K-500. Pasó un poco de saliva, ahora sí lo haría.
- ¡Solo queremos que…! – Natsuki se exasperó y se paró en un impulso apuntando el arma con una mano firme.





- ¡Aquí tienen su cooperación, malditos! – Solo puso algo de fuerza en su índice, cuando un haz de luz salió del arma. Pero no fue como la luz de cuando se disparó la primera vez. Fue una bala luminosa, limpia y rápida, que empezó a rebotar contra el auto y los árboles, desarmando a algunos hombres. Otros dispararon. Natsuki que solo quería protegerse, disparó de nuevo y la luz formó una barrera que detuvo la balas – “¿Qué demo…?¿Qué rayos es esto?” – se preguntó mirando el arma en su mano. No podía perder más tiempo - ¡Mai, Mikoto!¡Corran! – pero fue muy tarde, en menos de lo que pudieron darse cuenta, habían llegado más automóviles, estaba rodeadas.
- ¡Danos el arma y entrégate!
- Demonios…. No tengo opción.
- Natsuki…
- ¿Mai? – Natsuki giró un poco la cabeza sin bajar la guardia.
- Ni se te ocurra rendirte.
- ¡Mai! ¿Qué vas a ….?¡MAI! – Mai corrió hasta uno de los hombres que cerraban el paso por atrás y lo golpeó, Natsuki sabía que Mai tenía determinación, pero incluso esta reacción le sorprendió. Natsuki subió a su moto y ordenó a Mikoto subir también. En un segundo, las dos estaban sobre el vehículo y Natsuki arrancaba - ¡Abran paso! – Natsuki disparó un par de veces para causar confusión - ¡Mai, dame tu mano! – Mai extendió su mano hacia la de Natsuki y se aferró como pudo, pero una bala las separó.
- ¡AHHHHH! – Mai cayó en el suelo, con la mano envuelta en sangre.
- ¡MAI!¡NOOO! – Mikoto estaba apuntó de saltar de la motocicleta, cuando escuchó la voz de Mai.
- ¡NO!¡Váyanse ya!
- ¡MAI! – Natsuki se detuvo y giró velozmente para poder ir por Mai.
- ¡QUE SE VAYAN! – las balas no tardaron en golpear la armadura metálica de la motocicleta.
- ¡No dejen que escape!¡Vamos, vamos, vamos! – los hombres subieron a Mai a uno de los autos y arrancaron tras Natsuki.
Habían perdido a Mai, Natsuki no se arriesgaría a disparar con ella dentro de esos autos. Solo aceleró lo más que pudo, pero ahora tenía la plena certeza de quienes se habían llevado a Shizuru y a Nao.



Cada vez que te veo, sabes que mi corazón se vuelca, se llena de emociones. Aún recuerdo cuando te vi por primera vez, mucho antes de dirigirte la palabra siquiera. Estabas ahí sentada, en la hierba. El viento agitaba tu cabello. Tu semblante, se veía apartado de todo, pero me capturó enseguida y por un momento mis oídos se cerraron de cualquier otro sonido que no fuera el viento agitando esa melena oscura y sedosa, hipnotizante. Ya no escuchaba a todo el foro de chicas que estaban detrás de mío. Ni siquiera notaste mi presencia.
*******
Tus mejillas sonrojadas por una ligera vergüenza. Un pétalo acariciaba tu mano en el momento que volteaste. Tus ojos llenos de sorpresa y curiosidad y al mismo tiempo, esa expresión de querer salir huyendo de ahí. Es una escena que guardaré siempre en mi corazón. Aquel día en los jardines de la academia.
- No deberías hacer eso – Te congelaste por un momento – Las flores debe ser amadas. Ellas florecen con toda la fuerza de sus cortas vidas (*Nota de la autora: Esta escena ya es legendaria entre los fans de mai hime y sobretodo de esta pareja verdad??? ^^)
- ¿Eh? – Dos ojos verdes se clavaron como estacas de hielo en mí. Te ruborizaste, estabas apenada por ello. Esos ojos, pude ver calidez en ellos, mientras superficialmente se veían fríos. Trataste de medirme, con esa mirada inquisitiva.
Fue ese el momento, como si algo se activará dentro mío. Sentí que mi corazón latía con más fuerza, pensé que se saldría de mi pecho, pensé incluso que tú podrías escuchar ese fuerte latir y me avergonzaría por ello, jamás me había pasado, jamás lo había sentido por nadie. Me enamoré de ti Natsuki.
*******
- Eh…. ¿Dónde…? – Shizuru estaba abriendo sus ojos y rápidamente los cerró de nuevo. Había mucha luz, le lastimaba. Intentó abrir los ojos de nuevo, poco a poco. Giró la cabeza y vio a Nao, desnuda en lo que parecía una camilla. Tenía suero en un brazo – Na…Nao…. – Shizuru intentó estirar un brazo hasta ella y se dio cuenta que estaba atada a una camilla y también desnuda. En frío comenzaba a afectarle. Lentamente, quedó inconsciente.



*******
Cuanto me complacía correr la puerta del aula del consejo y encontrarte ahí sentada. Frente al computador, con esa mirada de concentración; y en algunas ocasiones dormida, donde podía apreciar tu rostro en calma, en paz, acariciar tus cabellos, deleitarme al escuchar tu respiración.
*******
- Nat…su…ki…

*******
Tantas veces intenté aprovechar las pequeñas oportunidades que se me presentaban, sobretodo cuando dormías, pero, mi respeto y amor por ti pudieron por un tiempo, más que el propio deseo de tenerte, pero solo por un tiempo. Fui como una bomba de tiempo y cuando el tiempo se acabó, exploté de pasión por ti. Ya lo sabes, lo descubriste aquella noche.
*******
Una luz muy fuerte alumbraba en sus ojos, pasaba del uno al otro. Solo escuchaba murmullos, no entendía mucho…
- ¿Qué pasó?
- No sabemos señor, solo quedó inconsciente.
- Trabajo con un grupo de inútiles que no s……. – ya no pudo escuchar más, sus pensamientos la asaltaron de nuevo.

*******
Aquella noche te vi llegar corriendo. Tu rostro se veía feliz. Ya desde un tiempo se te veía así.
- ¡¡¡ESPERAAAAAAAAAAA!!!¡¡¡SHIZURU!!! – Eran las 10:15 de la noche. Todo dejó de importarme al verte venir corriendo hacia mí gritando mi nombre
– No quería que te fueras sin despedirme - Yo tampoco quería irme sin verte, es la verdad, tú lo sabes.
Preguntaste a dónde me iría, no importaba mientras estuviera cerca tuyo.
Recuerdo que aquella noche volví a explotar, te besé sin permiso, sin aviso, sin vergüenza. Tan solo sentir de nuevo la calidez de esos labios, de tu cuerpo, descontrolaba mis pensamientos.
Te dejé ahí porque no quería enfrentarte, así que salí huyendo.
- Perdona mi egoísmo, Natsuki – Te dije. De verdad Natsuki… soy tan cobarde…
*******

- Está despertando, doctor… - Solo vio que una sombra que la miraban desde detrás del vidrio. Estaba de nuevo en la celda. Se incorporó con esfuerzo. Llevaba ropa de nuevo. Todo le daba vuelta y tenía un sabor horrible en la boca… ¿Qué era?.... Shizuru se llevó una mano a la boca y tocó apenas sus labios.
- “¡¿Sangre?!” – No sentía los labios rotos, ni siquiera partidos. El brazo que apenas la sostenía, Shizuru sentía que se partiría así q se sentó sobre sus piernas y pasó un vistazo rápido a la celda pasando por alto a todo ese grupo con pulcros guardapolvos blancos. Nao estaba ahí también, en el suelo…. Pero había alguien más…. - ¡¡¿¿Mai??!!
- ¡¡Shizuru-san!! – Mai levantó la cabeza, estaba sentada, apoyada contra la pared. Todavía no se encontraba en el estado deplorable de las otras dos. Mai se levantó y corrió hacia ella. Shizuru pudo ver que Mai tenía raspadas las rodillas. Mai cayó al suelo. Estaba más débil de lo que aparentaba.
- ¡Mai!
- No es nada – la tranquilizó con una dulce y sincera sonrisa. Una sonrisa que Shizuru sabía interpretar a la perfección pero de manera vacía. Pensó inmediatamente en Natsuki, pero no podían hablar ahí, no hasta que esas personas se fueran y dejarán de observarlas.
- Demasiada conversación señoritas – Ese hombre de nuevo, parado frente a ellas con aquella risa burlona y sarcástica. Miraba profundamente en los ojos carmesí de Shizuru.
La castaña se incorporó con toda las fuerzas que su cuerpo podía proporcionarle. Mai se puso a su lado, pero Shizuru hizo que retrocediera.
- Ve con Nao, por favor – Shizuru se plantó frente a ese hombre que en tan poco tiempo repudiaba como a nadie. Shizuru solo sonrió como aquella vez, aquella vez que pensaba que todo se interponía entre ella y su amor, como aquella vez que peleó con Yukino y que sin compasión eliminó a la persona que ella más amaba. Esa sonrisa de nuevo se dibujo en su rostro. Se veía fuerte de nuevo.
- ¿Qué se propone ahora?
- Vaya señorita Fujino. Que fuerza admirable la suya. El estado en el que está y todavía puede hacerse la valiente. Hace que me interese mas en usted – el presidente bajó la voz – Aprenda cual es su lugar – seguido de esto un fuerte golpe marcó sus ahora pálidas mejillas. Tuvo la fuerza suficiente para quedar en pie – Que me propongo lo sabrá ya pronto. Tenga paciencia que solo faltan algunos invitados a la fiesta para que está pueda comenzar.
Unos golpes en el vidrio hicieron que voltearan sus cabezas a esa dirección.
- Presidente, parece que ya llegó una de las invitadas de honor – dijo el doctor Sanada a sus espaldas – Nina estaba al otro lado de esa celda, custodiada por dos hombres. Sus ojos de miel se cruzaron inmediatamente con los rubíes de la castaña.
- ¡Shizuru! – Nina abrió los ojos grandes como dos platos.
- ¡Nina! – Shizuru estaba más que sorprendida. ¿Qué hacía ella ahí?
- ¡Nao! – Nina se percató de la pelirroja que yacía inconsciente en brazos de Mai.
- ¡Nina! – Mai estaba confundida.
- ¡Mai! – Todo el ambiente se puso muy tenso.
- Bueno señoritas, tengo que hacerme cargo de esta niña personalmente, si los experimentos funcionan en ustedes, pues ella pasará por lo mismo.
- ¿Qué? – Shizuru salió de su sorpresa - ¡No puede hacer eso!
- Puedo y lo haré, ahora, disfruten su noche, seguro será muy placentera – El presidente no terminó estas palabras cuando.
- Ahhh – Shizuru entrecerró los ojos. Ese dolor, como un fuerte punzón, capaz de hacerle perder el equilibrio, de nublar su vista, de hacerla caer. Ese dolor, hace mucho que no lo sentía, pero no se olvidaría de él jamás. Ese dolor punzante en su costado estaba de nuevo ahí.



- Natsuki……
- Dime… - el semblante de aquellas dos chicas no se veía nada bien. La tristeza las embargaba.
- ¿Crees que las encontraremos?
- Debemos intentarlo – al ver la pena reflejada en los ojos de sol de la chica agregó – Ellas aguardarán a que nosotras lleguemos. Mai y las demás son muy fuertes.
- Si…. – asintió vagamente – tengo frío.
- Lo sé, yo también… pero no podemos hacer fuego, tal vez nos sigan buscando.
- Lo sé…tu motocicleta pesa – Mikoto y Natsuki arrastraban la motocicleta de la última por una ladera. Habían perdido a los hombres y se habían internado en un bosque, así que apagaron el motor para no hacer ruido, pues llevaban las de perder. Llegaron a un lugar cerca de un pequeño arroyo y con los árboles era un lugar propicio para ocultarse.
- No podemos regresar…. Aquí estaremos bien por ahora – Natsuki se sentó en una piedra dejando la moto aparcada contra un árbol. Mikoto hizo lo mismo. Ninguna dijo nada más hasta escuchar unos ruiditos extraños.
- Creo que tengo hambre - dijeron las dos al unísono. Se miraron y se rieron cuando sus estómagos volvieron a rugir. Poco a poco ese semblante sombrío se apoderó de ellas de nuevo.
- El sonido del agua es relajante – dijo Mikoto. Se echó en la hierba y miró el cielo.
- Tienes razón – Natsuki levantó la vista – el cielo es hermoso.
- ZzzzzzZZzzZzZzzzzzz…..
- ¿Mikoto? – Natsuki bajó la vista y vio que Mikoto se había quedado dormida de inmediato. No pudo contener una risa tierna, risa que solo conocían unos pocos. Fue entonces que…. – Ahhhh – ese dolor punzante en su espalda otra vez