Autora: Shezaei_neko (http://shezaei-neko.livejournal.com/)
Traducción: KugaxFujinoxKrugerxViola
(http://kugaxfujinoxkrugerxviola.blogspot.com/)
Capitulo 2.- Recuerdo.
La señal fue detectada en el campo cerca de Windbloom y Aries a las 10 a.m., era una señal inusual; eso significaba una cosa, otra amenaza desconocida había aparecido.
Garderobe reportó de inmediato la situación a la Reina Mashiro y la Presidente Yukino; con su asistencia recolectaron a sus respectivas Otome, las 5 columnas, la Fuerza Delta de Aries y por supuesto la legendaria Otome, poseedora del Rubí del collar ardiente y su maestro Neko-Gami.
Actualizaciones 15/Julio
Primer Distrito - Capitulo 2 y 2.5 por Ms. Kanzaki
Nunca digas adiós índice actualizado
El nuevo correo para las aportaciones es: natsukixshizuru@gmail.com
viernes, 25 de diciembre de 2009
Última Oportunidad - Capitulo 1
1:45 a.m.
Autora: KugaxFujinoxKrugerxViola (http://kugaxfujinoxkrugerxviola.blogspot.com)
Capitulo 1 - Despertar
Sábado 6:30 a-m- una castaña lentamente despertaba con los primeros rayos del sol. Se estiró un poco y entonces notó la ausencia de cierto calor al otro lado de la cama, volteó y efectivamente, la presencia de Natsuki no se hallaba. Se acomodó en una posición sentada, apoyando la espalda en la pared, miró a su alrededor y también notó que no era su habitación. Entonces recuerdos de la noche anterior bombardearon su mente.
Flashback
Shizuru llegaba a casa de su trabajo de medio tiempo para encontrarlo vacío, suspiró dejó sus llaves en la mesita de café, colgó su chaqueta en el perchero, se retiró los zapatos y los acomodó a un lado para que no estorbasen el camino, entonces se dirigió a la cocina para prepararse su té de la tarde, puso a hervir el agua, se sentó en una de las sillas de la cocina, sacó su celular de su bolsillo y marcó un numero muy conocido, esperó 4 tonos y contestaron.
-Aló- contestó una voz femenina.
-¿Natsuki?- dijo la castaña con el entrecejo levemente fruncido.
-Ella está en la ducha en este momento, ¿Quiere dejarle el mensaje?- respondió la misma voz que hasta ahora notó sonaba algo somnolienta.
A estas alturas dudas invadían la mente de la castaña. Desde hace ya 1 mes Natsuki estaba distante, llegaba tarde a casa y solo lo hacía para ir a dormir de inmediato, apenas intercambiaban un par de palabras y a la mañana siguiente salía muy temprano. Sin embargo nunca sus dudas se habían materializado tanto como ahora. Su mayor miedo ahora se le presentaba y más en sima contestando el celular de su novia mientras esta estaba en la ducha.
-Solo dígale que la llamó Shizuru- respondió con voz temblorosa la castaña.
-Es-espera dijiste Shi…- “Click”.
Terminando la llamada, la castaña procedió a dejar el celular a un lado, se sirvió el té con el agua recientemente hervida, volvió a sentarse, tomó la taza con su temblorosa mano, y notó en su reflejo como silenciosas lágrimas caían por sus mejillas. Incrédula llevó su mano libre a su mejilla y notó que efectivamente estaba húmeda bajó la taza, posicionándola nuevamente en su platillo y comenzó a sollozar con las manos cubriéndole el rostro, sollozos que eran los únicos que llenaban el silencio del departamento.
Tan inmersa estaba en su agonía que no se percató del sonido de un motor fuera del edificio, tampoco la violenta apertura y cierre de la puerta del departamento, ni los pasos apresurados que se dirigían hacia ella.
-Shizuru…-
Capitulo 1 - Despertar
Sábado 6:30 a-m- una castaña lentamente despertaba con los primeros rayos del sol. Se estiró un poco y entonces notó la ausencia de cierto calor al otro lado de la cama, volteó y efectivamente, la presencia de Natsuki no se hallaba. Se acomodó en una posición sentada, apoyando la espalda en la pared, miró a su alrededor y también notó que no era su habitación. Entonces recuerdos de la noche anterior bombardearon su mente.
Flashback
Shizuru llegaba a casa de su trabajo de medio tiempo para encontrarlo vacío, suspiró dejó sus llaves en la mesita de café, colgó su chaqueta en el perchero, se retiró los zapatos y los acomodó a un lado para que no estorbasen el camino, entonces se dirigió a la cocina para prepararse su té de la tarde, puso a hervir el agua, se sentó en una de las sillas de la cocina, sacó su celular de su bolsillo y marcó un numero muy conocido, esperó 4 tonos y contestaron.
-Aló- contestó una voz femenina.
-¿Natsuki?- dijo la castaña con el entrecejo levemente fruncido.
-Ella está en la ducha en este momento, ¿Quiere dejarle el mensaje?- respondió la misma voz que hasta ahora notó sonaba algo somnolienta.
A estas alturas dudas invadían la mente de la castaña. Desde hace ya 1 mes Natsuki estaba distante, llegaba tarde a casa y solo lo hacía para ir a dormir de inmediato, apenas intercambiaban un par de palabras y a la mañana siguiente salía muy temprano. Sin embargo nunca sus dudas se habían materializado tanto como ahora. Su mayor miedo ahora se le presentaba y más en sima contestando el celular de su novia mientras esta estaba en la ducha.
-Solo dígale que la llamó Shizuru- respondió con voz temblorosa la castaña.
-Es-espera dijiste Shi…- “Click”.
Terminando la llamada, la castaña procedió a dejar el celular a un lado, se sirvió el té con el agua recientemente hervida, volvió a sentarse, tomó la taza con su temblorosa mano, y notó en su reflejo como silenciosas lágrimas caían por sus mejillas. Incrédula llevó su mano libre a su mejilla y notó que efectivamente estaba húmeda bajó la taza, posicionándola nuevamente en su platillo y comenzó a sollozar con las manos cubriéndole el rostro, sollozos que eran los únicos que llenaban el silencio del departamento.
Tan inmersa estaba en su agonía que no se percató del sonido de un motor fuera del edificio, tampoco la violenta apertura y cierre de la puerta del departamento, ni los pasos apresurados que se dirigían hacia ella.
-Shizuru…-
lunes, 21 de diciembre de 2009
lunes, 21 de diciembre de 2009
Ah, y una aclaración... el título del capítulo no quiere decir que Shizuru sea la ingenua o algo parecido...
DÍAS AZULES – 1
3:01 p.m.
¡¡Saludos!!
Hola, aquí les habla de nuevo Tomo-chan, haciendo un comentario inicial como siempre, jejeje. Primero disculparme por lo del fic de Sentimientos Diferentes, la verdad tiene algunos capítulos más (que son realmente el final) y que subiré lo más pronto posible. Ahora, como se debieron dar cuenta, no soy buena para los títulos así que no confíen mucho en el título de este nuevo fic que les presento. Sin más preámbulo, les dejo con el primer capítulo.
Algunas personas son ingenuas
No sabía cómo, cuándo o dónde; a Natsuki se le había ocurrido sacar algo más que bien propio de esos extraños poderes que poseía. Y su loca idea de luchar contra esos monstruos mecánicos para que no hagan daño a la gente de la ciudad, había sido transmitida a Mai y Mikoto también. Ambas decidieron apoyarla, de todas maneras nada malo les sucedería.
Y era éste, uno de esos días en los que después de la escuela, las tres se habían ido de urgencia a destruir a un peligroso Monstruo que había atacado a algunas personas del centro de la ciudad, y ahora recién volvían a casa algo cansadas por la agitada tarde. Ocultar su identidad no era nada fácil, sobretodo si eran un trío tan peculiar, con poderes del mismo estilo y sus enemigos, ni qué decir.
Iban a una escuela cualquiera de un país cualquiera en una ciudad cualquiera. Aparte de su nueva labor de ayuda, vivían relativamente tranquilas en un apartamento para las tres, donde convivían pacífica y amistosamente. Aunque iban en cursos diferentes se llevaban muy bien.
-Moo… - resopló Mai entrando a su departamento con pesadez, detrás de ella iban Natsuki y Mikoto – ese Monstruo no era precisamente el más débil al que nos hayamos enfrentado…
-Sí – asintió Natsuki – por poco y nos mata… sin no fuera por Mikoto…
-Si me dejaran usar a Kagutsuchi creo que todo sería más fácil – se quejó Mai dejando su maletín de cuadernos en el sillón y yendo hacia la cocina.
-Pero sabes que tu dragón haría estragos en la ciudad, y ese no es nuestro objetivo – puntualizó Natsuki yendo tras ella después de botar sus cosas a un lado de la mesa del té, Mikoto se echó en el sillón a descansar.
-Bueno pero, ¿qué me dices de Mikoto? – insistió Mai – dile que no ande robándose los pasteles de la panadería – sirvió el ramen que había preparado en la mañana y lo calentó en el micro-ondas para las tres – los Monstruos y encima escapar del dueño de la pastelería… bueno es algo molesto.
-Pero debemos entenderla, es sólo una niña – la defendió Natsuki sonriendo al recordar cómo Mai fue encontrada huyendo del lugar detrás de Mikoto.
-Déjame decirte – replicó Mai mientras sacaba el ramen y lo servía en la mesa – que ya no es tan niña y debería saber bien cómo comportarse… ¡Mikoto!
-¡Sí! ¡El ramen de Mai! – se escuchó fuera de la cocina y al segundo apareció la muchacha con una sonrisa se oreja a oreja y ojos brillantes.
-Ah, pero Mikoto no lo hace por mala… ¿verdad Mikoto? – le habló Natsuki, la chica la miró extrañada.
-¿Qué? – Mai se rió. Natsuki se encogió de hombros y fue hacia el refrigerador. Había guardado un pedazo de aquel pastel de chocolate que una muchacha le había regalado en la escuela, le había agarrado un gusto muy grande a esos pasteles de chocolate; sin embargo, nunca había podido encontrar la pastelería de la que el nombre siempre venía escrito en la caja. Y era esa la razón que guardaba con mucho cuidado aquellos regalos, en lugares en que Mikoto no podía encontrar.
Cuando abrió el refrigerador, buscó en su lugar escondido y… ¡sorpresa! La caja estaba vacía y sólo había algo de crema de vainilla tapando parcialmente el nombre de la pastelería. No pudo evitar sentir un enojo tremendo por Mikoto. Y sin más preámbulo…
-¡MIKOTO!! – gritó - ¡Te comiste mi pastel de chocolate!
-¿Era tuyo? – preguntó Mikoto mientras pedía otro plato de ramen.
-¡SÍ! ¡ERA MÍO! ¡Y lo peor es que no encuentro una pastelería con ese nombre que dice en la caja! – reclamó Natsuki, entonces Mai intervino con una sonrisa burlona.
-Hey, Natsuki, estás exagerando – le dijo – es sólo una niña, debemos comprenderla…
-Tú… - se escuchó el timbre sonar – yo voy.
Fue a la puerta y la abrió.
-¡Natsuki! – Sugiura Midori, quien había estado tomando mucha cerveza y sake se abalanzó sobre la muchacha y le hizo caer al piso de espaldas con todo su peso, lastimándole.
- ¡AJ! ¡Levántate! – le gritó Natsuki; pero ya era inútil pues la pelirroja ya se había quedado dormida - ¡Mai! ¡Mikoto! ¡Ayúdenme! – botó a un lado a la chica y con molestia y pesadez se levantó, le dolía la espalda por la caída. Mai y Mikoto salieron de la cocina.
-¡Midori-chan! – Mikoto se quedó parada de la sorpresa – ¿no vino ayer?
-Sí – asintió Natsuki – y anteayer y los demás días, ¿qué no tiene a dónde mas ir cuando está borracha? Dios mío, es la quinta vez que me rompe la espalda…
-Y a nosotras los anteriores días… - resopló Mai – bueno vamos a levantarla y recostarla en el sillón – Natsuki ayudó refunfuñando y Mikoto simplemente retiró las cosas de Mai del sillón.
Al día siguiente, Midori salió antes que ellas y se fue para la escuela a trabajar. Las chicas salieron como siempre a las siete treinta de la mañana y tomaron un bus para llegar al colegio, mientras se preguntaban por cuánto tiempo más Midori iba a pasar la noche en su apartamento en el sillón.
Cuando llegaron, había muchos estudiantes entrando por la puerta principal. Natsuki se separó de ellas para ir a su curso, mientras que Mai llevaba a Mikoto al suyo. Cuando entró al aula, muchas miradas, como siempre, se posaron sobre ella y los murmullos se hicieron presentes en el ambiente, provenían de los chicos.
-Miren es Kuga-san.
-Sí, qué linda es…
-Quisiera invitarla a salir…
-Dicen que hace huir a cualquiera que se le acerca…
-No lo creo… seguro y yo sí la conquisto…
-Sueñas…
-Existe el rumor de que le gustan las chicas…
-¿En serio? Bromeas…
-Bueno… es que nuca le ha aceptado a nadie…
-Cállense – les calló una de las compañeras de curso - ¿quién aceptaría a unos idiotas como ustedes?
-Sí, Akane-chan tiene razón, ellos no valen la pena, yo apoyaría a Kuga-san – apoyó otra que simplemente estaba pasando por allí y había estado escuchando la conversación.
Natsuki escuchaba esos comentarios y no le importaba, eran simples habladurías que no irían más allá. Y sí, digan lo que digan los chicos, no le aceptaría a ninguno de ellos, aunque apareciera un galán de telenovela y se le declarara no lo aceptaría; tenía otras cosas en qué pensar y falta de tiempo para ese tipo de relaciones amorosas.
Escuchó una voz muy familiar que saludaba a algunas chicas del curso, entonces apoyó el codo sobre el mesón y la cabeza sobre la mano como siempre y comenzó la cuenta regresiva…
-3…2…1…
-¡Kuga-san! ¿Cómo estás? – Natsuki volteó a mirarla con su clásica expresión de seriedad y pocos amigos.
-Hola… - respondió con desgano. De repente, la chica sacó a la vista una bolsa con una caja dentro que traía escondida tras su espalda, sonrió con ternura.
-Mira, te traje un regalo… - Natsuki la miró y su expresión se tornó menos seria (sin perder el toque, claro). La chica se veía muy nerviosa, como siempre (la verdad la expresión de Natsuki a veces daba miedo ya que siempre parecía molesta) La muchacha de pelo azul, al ver el nerviosismo de la muchacha por milésima vez, contando todos los demás días de ese año, del año pasado y unos dos años atrás; se le ocurrió un juego divertido y una probable forma de librarse por fin de las molestas visitas de esa muchacha, aunque eso signifique despedirse de los deliciosos pasteles de chocolate. Ya conocía a la chica por mucho tiempo, no sabía su nombre; pero sabía qué tipo de persona era y qué le haría alejarse de ella. Sí, Natsuki era muy mala gente en ese sentido, estudiaba a las personas y planeaba ciertas actitudes para alejarlas de ella; era por eso también, que los rumores cundían no sólo en el curso, sino también habían llegado a los oídos del Centro de Estudiantes, donde había sido llamada muchas veces. Claro, siempre recibía palabras suaves de la presidenta, mas o menos reflexivas; regaños de la directora ejecutiva que siempre la mandaba a la iglesia a confesarse y reflexionar. Si no era para tanto, esa era su forma de ser, aunque a veces era cruel, no tenía tiempo para más amistades que Mai y Mikoto; y no más preocupaciones que los Monstruos y sus poderes especiales.
Volvamos a la historia, Natsuki había ideado un juego algo extraño y divertido, pero según ella, efectivo.
-Déjame adivinar qué es… - sonrió la muchacha mientras tomaba la caja e intencionalmente rozaba sus manos temblantes, ocasionando el sonrojo de la pobre compañera de curso - ¿pastel de chocolate?
-Ah, sí – dijo ella con la voz temblante y un poco sorprendida por la amigable y dulce actitud de “Kuga-san”.
-Sabes, le agarré el gusto, la mejor parte del día es cuando puedo comerlo – sonreía Natsuki con demasiada gentileza, parecía que la chica iba a estallar en lágrimas de emoción en cualquier momento, mientras se ponía más roja que el ketchup (no tomate, ketchup).
-¿En-en se-serio? – Natsuki le agarró las manos con cuidado y suavidad.
-Sí… - de repente cambió de expresión a seriedad y habló de manera cortante y agresiva; pero lo por, sin elevar la voz - ¿qué sucede? ¿Tanto miedo doy? Si vas a mirarme como bicho raro cuando te hablo bien, mejor ya no me hables y, toma tu pastel, quédatelo tú – le pasó con fuerza la caja, poniéndolo sobre su estómago - No quiero nada de alguien que me tiene miedo, aléjate – se pasó, esta vez ella misma sintió que se le había pasado la dosis de maldad; pero no hizo nada, el daño ya estaba hecho.
-Pe-pero--- la chica se quedó sin habla – Ku-kuga-s-san – agarraba el pastel con las manos temblantes. Natsuki miró hacia la ventana otra vez, apoyándose sobre el mesón como siempre lo hacía.
Entró el profesor y todos tuvieron que sentarse en sus asientos, Natsuki estaba tranquila, pensando que por fin se había librado de aquella molesta compañera de curso. Aunque esa misma tarde iría urgentemente a buscar una pastelería con el nombre que aparecía en la caja. La mañana comenzó a pasar tranquila, el sol brillaba, era un lindo día. Claro, lindo hasta que recibió un pequeño papel doblado en cuatro.
“Discúlpame Kuga-san, no te tengo miedo es sólo que estaba muy feliz de que me hayas hablado por fin de esa manera, lo siento tanto; yo lo arruinéy tú intentabas ser amable conmigo; pero por favor acepta tu regalo, es muy importante para mí… y ya sabes por qué…”
Por poco y Natsuki se daba un tiro, no había funcionado, era la primera vez que uno de sus planes no funcionaba, cuando dio la vuelta el trozo de papel vio un corazón dibujado que decía “Te quiero” en el centro. ¿Tanto la quería esa chica? ¿Tanto como para pasar por alto la maldad que le había hecho y seguir diciendo que la quería?
Miró hacia donde ella se sentaba, la muchacha ya le estaba mirando y con una gran sonrisa formó un corazón con las dos manos y la señaló a ella. Natsuki miró hacia su cuaderno. Por fin llegó el almuerzo y nuestra pequeña Kuga-san se disponía a salir a encontrarse con Mai y Mikoto; pero algo la detuvo, ALGUIEN le detuvo.
-Kuga-san – le llamó la muchacha – hola – Natsuki se dio la vuelta y miró a la chica, mas bien ahora era la ella la que estaba nerviosa.
-Ah… ¿cómo estás? – le dijo con un tono neutral, ni serio ni nada.
-Leíste el papel que te mandé, ¿cierto? – le dijo sonriendo.
-Ah, see---
-Oye Kuga-san – continuó la muchacha mientras se sentaba en el asiento delante del de ella y le habló - ¿podemos ser amigas aunque sea?
-Amigas… - Natsuki alzó las cejas mientras la chica comenzaba a ponerse algo nerviosa por su actitud.
-Sí… amigas – propuso – es decir, quiero que seamos amigas aunque sea, ya que tú no quieres estar conmigo… a pesar de la cantidad de pasteles de chocolate que te regale… por favor, sólo quiero estar cerca de ti… y que me hables con confianza.
Natsuki la miró a los ojos, haciéndole sonrojar. Esta vez, lo que la tenía horrorizada era el hecho de que su plan no había funcionado como siempre, por primera vez no había dado resultado. Se sintió un poco culpable por el hecho de que aquella compañera la quisiera tanto y ella intentara quitársela de encima a como dé lugar, incluso de manera grosera; pero debía entender que no tenía tiempo ni para relaciones amorosas, ni más amistades que Mai y Mikoto, sus compañeras de apartamento y de su gran secreto sobre esos poderes especiales que poseían las tres. Estaba en duda, tendría que inventar otro plan para poder librarse de aquella chica, aunque quería ser sincera no podía; ya que tendría que explicarle todos sus secretos.
-Yo… -puso su mano sobre el hombro de la chica – seamos amigas.
-Gracias Kuga-san!!! – se emocionó la muchacha, se paró y le dio un fuerte abrazo casi echándose sobre ella, por suerte el curso ya estaba vacío.
-Ah… - Natsuki le dio unas palmadas en la espalda, cuando la muchacha se soltó ella se levantó – bueno entonces, sellemos nuestra amistad – un brillo en sus ojos se hizo presente… un nuevo plan…
-Bueno!
-Bien, mi nombre es… - se escupió la palma de la mano y se la ofreció a la chica – Kuga Natsuki, mucho gusto – la muchacha parecía sorprendida.
-Pero---ya sé tu nombre.
-Lo sé, pero… ¿qué dices si empezamos desde cero? Esta es mi forma de sellar la amistad – la muchacha parecía insegura, Natsuki sonreía y pensaba en su triunfo, no había sido tan difícil librarse de ella después de todo, sólo un poco de impulso antihigiénico y ya estaba. La chica frunció el ceño y con mucha decisión y determinación se escupió la mano y se la dio a Natsuki…
-Fujino Shizuru, es un placer – le sonrió.
Natsuki casi se muere… pero por lo menos un enigma había sido resuelto… el nombre que siempre aparecía en las cajas de los pasteles chocolate no era el nombre de la pastelería… sino el nombre de la muchacha que se los mandaba…
Continuará!!!
Jejeje, espero que este capítulo les haya gustado, la verdad me había cansado de hacer un fic medio triste o enredado o problemático. Este va a ser mucho mejor en ese sentido, menos problemático y etc. Bueno en sí… seguro se dieron que he cambiado mucho la modalidad de la historia y todo eso… incluso la personalidad de Natsuki y Shizuru es muy diferente a la original, lo cual lamento un poco… pero ya van a ver por qué es así el comportamiento de las personajes…mmm… ah, espero mi dibujo les haya gustado, lo hice a la rápida; pero para el sigte cap dejo uno con Shizuru incluida jeje Espero sus comentarios, porque así me animan a escribir más y mucho mejor, Tomo-chan quiere a sus lectoras!!!
y ahora les invito a ver un video de Mai Hime que hice para un concurso... jejeje, lo subi a youtube, aqui les dejo el enlace http://www.youtube.com/watch?v=UKU5MN_nGGM
viernes, 18 de diciembre de 2009
viernes, 18 de diciembre de 2009
Leyenda de sangre y plata - Capitulo 5
5:11 p.m.
Se supone iba a actualizar mas seguido, pero desafortunadamente estuve en el hospital =P pero ya estoy mejor ahora...
Salí apenas ayer, así que iré subiendo los episodios que ya tengo, creo que no escribiré nada nuevo hasta el 2010, pues no puedo escribir bien... mi mano T_T
Manden comentarios =D
AnGeLuZ (3balzac@live.com.mx)
Salí apenas ayer, así que iré subiendo los episodios que ya tengo, creo que no escribiré nada nuevo hasta el 2010, pues no puedo escribir bien... mi mano T_T
Manden comentarios =D
AnGeLuZ (3balzac@live.com.mx)
XVI
La nieve estaba muy espesa, y el cielo era de un color grisáceo… Tal vez sería medio día, pero a esa hora ya parecía muy avanzada la tarde. No eran épocas de guerra todavía y la fecha es inexacta, pero era una de sus memorias mas queridas. Eran los primeros años de 1900.
La tormenta de nieve seguía cayendo, y dos hombres oriundos de la aldea más cercana estaban sobre la nieve, se notaba un charco de sangre que salía de uno de ellos… La mancha roja destacaba sobre todas las cosas.
Dos personas estaban ahí de pie, junto a los cadáveres, los abrigos largos y cafés estaban comenzando a llenarse de nieve blanca.
- Será mejor que nos vayamos…
Habló la más alta, una mujer con anteojos y el cabello corto, cualquiera la hubiera confundido con un joven. La nieve ya les llegaba poco debajo de las rodillas.
- ¿Tienes miedo Chie?
- No es eso… Pero… Si nos ven aquí, van a pensar que nosotros hicimos esto… Y ya es demasiado por invadir el territorio de Iván
Si alguien hubiera estado ahí, hubiera notado que cada que las dos mujeres hablaban, no salía el acostumbrado vaho que sale de la boca cuando hablas en medio del frío. Y que estas no sentían el mínimo de malestar por el clima.
- Iván… Me tiene sin cuidado…
- Esto… Shizuru… No solamente existimos nosotros… ¿Verdad?
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AnGeLuZ,
fanfic,
Leyenda de sangre y plata
jueves, 17 de diciembre de 2009
jueves, 17 de diciembre de 2009
El Fic sin Título - Cap XVII
1:34 p.m.
Hola hola hola (y una vez más) hola Soy Ali Dagos haciéndose presente y les traigo el siguiente capítulo del fic sin título. Espero que les guste y espero sus comentarios. Saludos por supuesto a Admin K y a Admin Shizuru, hasta el siguiente cap ^^
Capítulo XVII: Reencuentro
- ¡¡Shizuru!!¡¡Shizuru!! – Nao corrió hacía la castaña. La bala había dado en un brazo y Shizuru intentaba incorporarse. El frasquito estaba a su lado, vacío.
- ¡¡Asesina!! – aquel hombre estaba cegado por la rabia y corrió hacia la castaña también, sin dejar de apuntar hasta que Shizuru sintió el frío metal en su frente - ¡¡¿Dónde está mi hija?!!
- “¡¿Hija?!” – Nao no pudo reconocerlo antes – “¿Serguey Wong?”
- ¡¡¡Papá!!!¡¡¡No!!!
El aire quedó tenso por unos segundos, mientras padre e hija se miraban en una mezcla de alegría y una mirada desafiante. Serguey bajó el arma y miró a Shizuru por un instante. Solo podía ver su cabello castaño, pero imaginar sus ojos rojos de nuevo, lo hacía estremecerse. La tenía ahí delante suyo, indefensa; y él que había jurado vengar la muerte de su esposa, no podía apretar el gatillo. Su mano tembló y soltó el arma. Se alejó de aquella chica y volvió a mirar a su hija.
- ¡¡Shizuru!!¡¡Shiz…!! – unos gritos rompieron el frío silencio de un cálido y contrastante crepúsculo. Shizuru levantó su cabeza de inmediato. Era la voz que tanto había ansiado oír. Tal vez su visión quería jugarle un truco, pero esa voz, tenía que ser ella. Sus ojos se anegaron en lágrimas y no veía bien por donde iba, pero que importaba.
- ¡¡Natsuki!! – respondió con un grito también.
Mai y Mikoto habían corrido hasta Natsuki, quien venía casi arrastrándose por la húmeda hierba. Sus ojos estaban entrecerrados y trataba de abrirlos más mientras avanzaba. Finalmente cayó a poca distancia de donde estaba Shizuru.
Serguey vio como se iluminaban los ojos de todas, incluyendo los de Nina, al ver a Natsuki Kuga. Esta chica tenía una especie de magnetismo en su hija. Ahora no podía descansar, Farmacias Iwasaka era demasiado peligroso.
Shizuru abrazó a Natsuki, mientras repetía su nombre incontables veces, aún con su voz quebrada y con el brazo herido. Besó su cabeza, su frente y volvió a estrecharla entre sus brazos, manchándola con su propia sangre, mientras lloraba hasta desbordarse y seguía repitiendo su nombre.
Natsuki solo miró a Shizuru, sabía que era ella, pero por alguna razón no la veía bien, así que cerró sus ojos. Sabía que era su Shizuru quien la acunaba en sus brazos.
Shizuru pudo ver los ojos de Natsuki muy irritados, y era obvio que no la podía ver, pues miraba un punto fijo en ella. Cuando la morena cerró sus ojos, Shizuru lo comprendió. Solo la abrazó de nuevo. No necesitaban de palabras, no en ese momento. Natsuki se desvaneció en sus brazos.
Ninguna sabía que habían hecho con ella, pero la morena estaba muy cansada.
Cuando entraron en la casa, Serguey y Shizuru se miraron fijamente. Serguey apretó los puños y dirigió su mirada a otro sitio.
- No quiero verte… - musitó mientras la castaña aún lo miraba con expresión neutral.
- Papá… - Nina tomó a su padre por un brazo, él también estaba muy agotado, además el ambiente se ponía cada vez más tenso y una corriente eléctrica se descargaba entre Serguey Wong y Shizuru Fujino.
- Golpéeme… - dijo Shizuru. Todos pusieron rostro de asombro ante tal petición - ¡Vamos!¡Un buen golpe! – Una sonora bofetada enfrió el ambiente e increíblemente cortó los tensos hilos del lugar. Serguey se quedó muy asombrado, al igual que Shizuru, al ver que la bofetada se la había dado Nina.
- ¡¿Quieren parar los dos?!¡¡No tenemos tiempo para estas niñerías!!
- ¿Nina…?
- ¡No, padre! Creo que los resentimientos no tienen cabida ahora…Solo…solo podemos trabajar juntos.
Los dos involucrados agacharon la cabeza.
- Cuanta razón tienes Nina – Mai sonrió ampliamente y le hizo un gesto positivo con el pulgar – Además, deben descansar.
- Fujino-san, lleven a Natsuki arriba, debe descansar.
- Mai, prepararé el agua – Mikoto entró rápidamente a la cocina.
- Haré algo de comer – dijo Nao mientras miraba a los ojos a Shizuru, estas dos estaban teniendo una breve charla en esos segundos – Espérame Mikoto-chan
- Shizuru…Déjame ver tu herida – Shizuru separó rápidamente su brazo mientras se tocaba el rostro, donde le habían dado la bofetada minutos antes.
- No es nada Mai, la bala solo me rozó.
- Es igual, déjame ver como está….¿¡Ohh!?...tienes razón, es más, solo es un raspón…¿pero como salió tanta sangre? – Shizuru se encogió de hombros.
- Llevemos a Natsuki para que descanse.
- Si [: )]
- ¡¡¡No es posible!!! – Un golpe seco sobre el fino tablero del escritorio denotaba la furia del emisor de aquella rabia incontrolable - ¿¿¡¡QUE DIABLOS QUIERES DECIRME CON QUE SE FUERON??!!
- Los encontraremos Señor Ichida.
- ¡¡No me interesa que es lo que tengan que hacer!!¡¡Esta es una orden directa!!¡¡Traigan a Natsuki Kuga y maten a todo aquel que se ponga en medio!! “esto recién esta empezando…la gloria, todo gracias a ti, Kuga”
- Mai, yo me quedo con Natsuki
- Está bien…lo entiendo…seguro que todos estarán descansando – Mai salió y puso una mano en el hombro de Shizuru y le sonrió; luego salió calmadamente de la habitación.
Había pasado tiempo desde que había estado así, a solas con Natsuki, en relativa calma, pudiendo escuchar su respiración, tomar su mano, casi sintiendo en su propio pecho, los latidos de su corazón.
- Natsuki… - susurró en el oído de la morena. Natsuki solo emitió un ligero quejido y volteó el rostro hacia Shizuru. La castaña tenía los labios de Natsuki tan cerca de los suyos… - “Natsuki…yo…” – Shizuru se sentía increíblemente débil ante el rostro apacible de la morena – Nat..su..ki… - murmuró de nuevo con su rostro tan cerca del de Natsuki – Te extrañé demasiado…te necesito…¿sabes?... – tomó su mano ajada por la odisea, la besó suavemente mientras apretaba sus ojos tratando de reprimir sus lágrimas.
- Yo…también… - Shizuru abrió los ojos para encontrarse con esos ojos esmeralda, eran tan profundos como ella los recordaba y podría sumergirse toda la eternidad en ellos – No llores por favor… - con su mano secó las lágrimas de Shizuru mientras dilucidaba esos ojos carmesí, eran hermosos, eran los ojos de la persona que siempre estuvo con ella y por ella. Esa mirada era la mirada de sus recuerdos, de sus memorias más ocultas y secretas, guardadas en su corazón.
Natsuki se incorporó un poco sobre la cama y volvió a mirar a Shizuru.
- Estamos juntas de nuevo, junto de nuevo a mi persona más querida – Natsuki sonrió mientras el corazón de Shizuru se llenaba de gozo. No pudo cumplir la petición de Natsuki, pues su corazón desbordaba de alegría y las lágrimas no dejaban de empañar su visión. Aún así, Shizuru se acercó a Natsuki y tomó su rostro para quedarse a un escaso centímetro de sus labios.
- Natsu… - Shizuru se contuvo y bajó el rostro por unos instantes, antes de sentir la mano de Natsuki en su mejilla.
- Está bien… - Y acercándola hacia sí, besó los labios de la castaña, mientras los corazones de ambas se llenaban del sentimiento más puro por la otra, por su persona más querida.
- “Te amo Natsuki, te amo” – la cabeza de Shizuru daba vueltas. Miles de pensamientos venían a su mente, todos al mismo tiempo. Mientras sus cálidas lágrimas mojaba su rostro y el de su amada.
Mai subió a la segunda planta de la casa, tocó la puerta del cuarto donde estaba Natsuki: nadie contestó, así que la pelirroja pasó, encontrándose con una escena muy tierna de esas dos chicas. Natsuki dormía sobre el pecho de Shizuru, mientras ella abrazaba a la morena, como para no dejarla jamás.
- Que descansen… “se lo merecen…las dos…” - susurró Mai mientras cerraba la puerta suavemente – “Mañana ya podremos irnos de aquí” – Mai solo suspiró.
Todo estaba muy calmado, todos tomaban un merecido y necesario descanso, antes de salir por la mañana, todo esto sin saber que la amenaza de Farmacias Iwasaka no estaba lejos.
- ¡Despierten! – Mai corría tocando las puertas de todas las habitaciones junto con Sakomizu.
- ¿Mai? ¿Qué sucede? – Mikoto se levantó sorprendida.
- Tenemos que irnos ¡ya!
- ¿Qué sucede, Mai? – Ante el alboroto Nao se despertó, al igual que Nina y Serguey.
- Solo tomen sus cosas y vámonos…
- ¿Dónde están Kuga y Fujino? – Preguntó Serguey.
- Iré a llamarlas – dijo Nina, subiendo a la segunda planta – Natsuki…Shizuru… - Nina abrió la puerta encontrándose con un cuarto completamente vacío - ¡No están!
- ¿Qué? – gritaron desde abajo, mientras el ruido de vehículos acercándose era cada vez más fuerte.
- ¡No están! – Mai lo meditó por lo que según ella fueron varios minutos, pero en realidad fue un segundo.
- ¡Vámonos!¡Tenemos que irnos ya! Lo importante es q no quedé nadie adentro – Sakomizu y Mai los guiaron a todos por una puerta trasera mientras el ruido era cada vez más fuerte, estarían rodeados en poco tiempo si no se apresuraban.
Ya habiendo salido de la casa, Nina volteó con la esperanza de ver a Natsuki y Shizuru, con la esperanza de que hubieran salido mucho antes y que estuvieran a salvo. Lamentablemente las vio, si, pero yendo en el sentido contrario.
- ¿Nina?....No hay tiempo, tenemos que irnos – Nao miró también en la misma dirección que Nina, pero no había manera de ir por aquellas dos. Solo tomó a Nina de un brazo y la jaló para internarse en el bosque junto con los demás.
Capítulo XVII: Reencuentro
- ¡¡Shizuru!!¡¡Shizuru!! – Nao corrió hacía la castaña. La bala había dado en un brazo y Shizuru intentaba incorporarse. El frasquito estaba a su lado, vacío.
- ¡¡Asesina!! – aquel hombre estaba cegado por la rabia y corrió hacia la castaña también, sin dejar de apuntar hasta que Shizuru sintió el frío metal en su frente - ¡¡¿Dónde está mi hija?!!
- “¡¿Hija?!” – Nao no pudo reconocerlo antes – “¿Serguey Wong?”
- ¡¡¡Papá!!!¡¡¡No!!!
El aire quedó tenso por unos segundos, mientras padre e hija se miraban en una mezcla de alegría y una mirada desafiante. Serguey bajó el arma y miró a Shizuru por un instante. Solo podía ver su cabello castaño, pero imaginar sus ojos rojos de nuevo, lo hacía estremecerse. La tenía ahí delante suyo, indefensa; y él que había jurado vengar la muerte de su esposa, no podía apretar el gatillo. Su mano tembló y soltó el arma. Se alejó de aquella chica y volvió a mirar a su hija.
- ¡¡Shizuru!!¡¡Shiz…!! – unos gritos rompieron el frío silencio de un cálido y contrastante crepúsculo. Shizuru levantó su cabeza de inmediato. Era la voz que tanto había ansiado oír. Tal vez su visión quería jugarle un truco, pero esa voz, tenía que ser ella. Sus ojos se anegaron en lágrimas y no veía bien por donde iba, pero que importaba.
- ¡¡Natsuki!! – respondió con un grito también.
Mai y Mikoto habían corrido hasta Natsuki, quien venía casi arrastrándose por la húmeda hierba. Sus ojos estaban entrecerrados y trataba de abrirlos más mientras avanzaba. Finalmente cayó a poca distancia de donde estaba Shizuru.
Serguey vio como se iluminaban los ojos de todas, incluyendo los de Nina, al ver a Natsuki Kuga. Esta chica tenía una especie de magnetismo en su hija. Ahora no podía descansar, Farmacias Iwasaka era demasiado peligroso.
Shizuru abrazó a Natsuki, mientras repetía su nombre incontables veces, aún con su voz quebrada y con el brazo herido. Besó su cabeza, su frente y volvió a estrecharla entre sus brazos, manchándola con su propia sangre, mientras lloraba hasta desbordarse y seguía repitiendo su nombre.
Natsuki solo miró a Shizuru, sabía que era ella, pero por alguna razón no la veía bien, así que cerró sus ojos. Sabía que era su Shizuru quien la acunaba en sus brazos.
Shizuru pudo ver los ojos de Natsuki muy irritados, y era obvio que no la podía ver, pues miraba un punto fijo en ella. Cuando la morena cerró sus ojos, Shizuru lo comprendió. Solo la abrazó de nuevo. No necesitaban de palabras, no en ese momento. Natsuki se desvaneció en sus brazos.
Ninguna sabía que habían hecho con ella, pero la morena estaba muy cansada.
Cuando entraron en la casa, Serguey y Shizuru se miraron fijamente. Serguey apretó los puños y dirigió su mirada a otro sitio.
- No quiero verte… - musitó mientras la castaña aún lo miraba con expresión neutral.
- Papá… - Nina tomó a su padre por un brazo, él también estaba muy agotado, además el ambiente se ponía cada vez más tenso y una corriente eléctrica se descargaba entre Serguey Wong y Shizuru Fujino.
- Golpéeme… - dijo Shizuru. Todos pusieron rostro de asombro ante tal petición - ¡Vamos!¡Un buen golpe! – Una sonora bofetada enfrió el ambiente e increíblemente cortó los tensos hilos del lugar. Serguey se quedó muy asombrado, al igual que Shizuru, al ver que la bofetada se la había dado Nina.
- ¡¿Quieren parar los dos?!¡¡No tenemos tiempo para estas niñerías!!
- ¿Nina…?
- ¡No, padre! Creo que los resentimientos no tienen cabida ahora…Solo…solo podemos trabajar juntos.
Los dos involucrados agacharon la cabeza.
- Cuanta razón tienes Nina – Mai sonrió ampliamente y le hizo un gesto positivo con el pulgar – Además, deben descansar.
- Fujino-san, lleven a Natsuki arriba, debe descansar.
- Mai, prepararé el agua – Mikoto entró rápidamente a la cocina.
- Haré algo de comer – dijo Nao mientras miraba a los ojos a Shizuru, estas dos estaban teniendo una breve charla en esos segundos – Espérame Mikoto-chan
- Shizuru…Déjame ver tu herida – Shizuru separó rápidamente su brazo mientras se tocaba el rostro, donde le habían dado la bofetada minutos antes.
- No es nada Mai, la bala solo me rozó.
- Es igual, déjame ver como está….¿¡Ohh!?...tienes razón, es más, solo es un raspón…¿pero como salió tanta sangre? – Shizuru se encogió de hombros.
- Llevemos a Natsuki para que descanse.
- Si [: )]
- ¡¡¡No es posible!!! – Un golpe seco sobre el fino tablero del escritorio denotaba la furia del emisor de aquella rabia incontrolable - ¿¿¡¡QUE DIABLOS QUIERES DECIRME CON QUE SE FUERON??!!
- Los encontraremos Señor Ichida.
- ¡¡No me interesa que es lo que tengan que hacer!!¡¡Esta es una orden directa!!¡¡Traigan a Natsuki Kuga y maten a todo aquel que se ponga en medio!! “esto recién esta empezando…la gloria, todo gracias a ti, Kuga”
- Mai, yo me quedo con Natsuki
- Está bien…lo entiendo…seguro que todos estarán descansando – Mai salió y puso una mano en el hombro de Shizuru y le sonrió; luego salió calmadamente de la habitación.
Había pasado tiempo desde que había estado así, a solas con Natsuki, en relativa calma, pudiendo escuchar su respiración, tomar su mano, casi sintiendo en su propio pecho, los latidos de su corazón.
- Natsuki… - susurró en el oído de la morena. Natsuki solo emitió un ligero quejido y volteó el rostro hacia Shizuru. La castaña tenía los labios de Natsuki tan cerca de los suyos… - “Natsuki…yo…” – Shizuru se sentía increíblemente débil ante el rostro apacible de la morena – Nat..su..ki… - murmuró de nuevo con su rostro tan cerca del de Natsuki – Te extrañé demasiado…te necesito…¿sabes?... – tomó su mano ajada por la odisea, la besó suavemente mientras apretaba sus ojos tratando de reprimir sus lágrimas.
- Yo…también… - Shizuru abrió los ojos para encontrarse con esos ojos esmeralda, eran tan profundos como ella los recordaba y podría sumergirse toda la eternidad en ellos – No llores por favor… - con su mano secó las lágrimas de Shizuru mientras dilucidaba esos ojos carmesí, eran hermosos, eran los ojos de la persona que siempre estuvo con ella y por ella. Esa mirada era la mirada de sus recuerdos, de sus memorias más ocultas y secretas, guardadas en su corazón.
Natsuki se incorporó un poco sobre la cama y volvió a mirar a Shizuru.
- Estamos juntas de nuevo, junto de nuevo a mi persona más querida – Natsuki sonrió mientras el corazón de Shizuru se llenaba de gozo. No pudo cumplir la petición de Natsuki, pues su corazón desbordaba de alegría y las lágrimas no dejaban de empañar su visión. Aún así, Shizuru se acercó a Natsuki y tomó su rostro para quedarse a un escaso centímetro de sus labios.
- Natsu… - Shizuru se contuvo y bajó el rostro por unos instantes, antes de sentir la mano de Natsuki en su mejilla.
- Está bien… - Y acercándola hacia sí, besó los labios de la castaña, mientras los corazones de ambas se llenaban del sentimiento más puro por la otra, por su persona más querida.
- “Te amo Natsuki, te amo” – la cabeza de Shizuru daba vueltas. Miles de pensamientos venían a su mente, todos al mismo tiempo. Mientras sus cálidas lágrimas mojaba su rostro y el de su amada.
Mai subió a la segunda planta de la casa, tocó la puerta del cuarto donde estaba Natsuki: nadie contestó, así que la pelirroja pasó, encontrándose con una escena muy tierna de esas dos chicas. Natsuki dormía sobre el pecho de Shizuru, mientras ella abrazaba a la morena, como para no dejarla jamás.
- Que descansen… “se lo merecen…las dos…” - susurró Mai mientras cerraba la puerta suavemente – “Mañana ya podremos irnos de aquí” – Mai solo suspiró.
Todo estaba muy calmado, todos tomaban un merecido y necesario descanso, antes de salir por la mañana, todo esto sin saber que la amenaza de Farmacias Iwasaka no estaba lejos.
- ¡Despierten! – Mai corría tocando las puertas de todas las habitaciones junto con Sakomizu.
- ¿Mai? ¿Qué sucede? – Mikoto se levantó sorprendida.
- Tenemos que irnos ¡ya!
- ¿Qué sucede, Mai? – Ante el alboroto Nao se despertó, al igual que Nina y Serguey.
- Solo tomen sus cosas y vámonos…
- ¿Dónde están Kuga y Fujino? – Preguntó Serguey.
- Iré a llamarlas – dijo Nina, subiendo a la segunda planta – Natsuki…Shizuru… - Nina abrió la puerta encontrándose con un cuarto completamente vacío - ¡No están!
- ¿Qué? – gritaron desde abajo, mientras el ruido de vehículos acercándose era cada vez más fuerte.
- ¡No están! – Mai lo meditó por lo que según ella fueron varios minutos, pero en realidad fue un segundo.
- ¡Vámonos!¡Tenemos que irnos ya! Lo importante es q no quedé nadie adentro – Sakomizu y Mai los guiaron a todos por una puerta trasera mientras el ruido era cada vez más fuerte, estarían rodeados en poco tiempo si no se apresuraban.
Ya habiendo salido de la casa, Nina volteó con la esperanza de ver a Natsuki y Shizuru, con la esperanza de que hubieran salido mucho antes y que estuvieran a salvo. Lamentablemente las vio, si, pero yendo en el sentido contrario.
- ¿Nina?....No hay tiempo, tenemos que irnos – Nao miró también en la misma dirección que Nina, pero no había manera de ir por aquellas dos. Solo tomó a Nina de un brazo y la jaló para internarse en el bosque junto con los demás.
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