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sábado, 31 de marzo de 2012

sábado, 31 de marzo de 2012

Kaon x Himiko - Capítulo 4

Fanfic Yuri solo para Mayores de 18 años
¡Recuerda que si lo lees queda bajo tu propia conciencia!

Autora: Marfry
CAPITULO 4

KAON X HIMIKO


¿Sueño o Pesadilla?


¿CHIKANE X HIMEKO O X HIMIKO? PARTE III



Siguiendo un impulso desconocido, la joven se inclinó y besó con suavidad la mejilla derecha de la peli azul, acción que la dejó completamente sorprendida, tanto como lo estaba ella misma.

Se quedó congelada por unos instantes, pero casi de inmediato se relajó y se inclinó nuevamente para volver a besarla en la mejilla, donde mantuvo los labios antes de retirarse. Repitió la acción un par de veces más antes de que Chikane se enderezara y se volteara para quedar frente a frente.

Las miradas de ambas se encontraron provocando que el ambiente se cargara inmediatamente de una tensión sexual que Himiko no hubiera creído posible. Por primera vez en años se dio el lujo de ver a Chikane no como su amiga, sino como la mujer con la que estaba a punto de hacer el amor, y lo que vio le encantó.

Era natural que todas las mujeres incluyendo hasta a su hermana estuvieran locas por ella, con esos ojos azules profundos, en los cuales podías perderte casi sin darte cuenta, su cabello azulado, delgada con una personalidad fría al igual que Kaon. Y era suya…por una noche.

-“Chikane: suya por una noche, algo no está bien aquí”-




Con lentitud Chikane estiró su brazo y con su mano abarcó toda su mejilla, acariciándola con suavidad al momento y posteriormente deslizó su dedo pulgar por la misma, hasta que el movimiento terminó sobre sus labios entreabiertos. Siguiendo el mismo inexplicable impulso que la había hecho besarla en la mejilla, besó con suavidad el dedo.

Ahora fue el turno de ella de dar el siguiente paso. Cerró la distancia que las separaba y pasó su brazo por la espalda de Himiko para pegarla contra ella, con la excitación patente en los cuerpos de ambas, se miraron a los ojos por interminables segundos antes de que Chikane se inclinara y reemplazara su mano por la boca y besara su mejilla con la suavidad de una pluma. A ese beso le siguió otro y otro y otro hasta que, cuando estaba punto de besarla en los labios ella giró el rostro provocando que el nuevo beso terminara de nuevo en la mejilla. Tal vez era una tontería, pero Himiko prefería que evitaran algo tan íntimo y personal como un beso; el instinto le decía que un beso en los labios con Chikane complicaría mucho más las cosas entre ellas.

Si se sintió decepcionada por ello, no lo demostró y prosiguió su camino hacia su oreja, cuyo lóbulo mordisqueó con suavidad.

Chikane: ¿Estás segura de esto?-le preguntó Chikane con voz ronca al oído, provocándole un escalofrío-Aún podemos dar marcha atrás

Himiko: No-pronunció con dificultad, obligándose a sí misma a tragar el nudo que se le había formado a causa de los nervios-En verdad lo deseo- Chikane no se movió ni un milímetro, ocasionando que una inquietante idea acudiera a su mente-Sé que quizá…esto sea difícil para ti, probablemente tú no me desees y yo…

De inmediato la peli azul se separó de ella y mirándola fijamente le dijo con absoluta seguridad

Chikane: Si lo pregunto es por ti Himiko, no por mí. Claro que te deseo, ese es el problema

-“Chikane: definitivamente algo no está bien aquí… ¿cómo puede salir semejante cosa de mi boca?”-

Himiko: Oh…bueno…entonces ambas disfrutaremos de esto.

Venciendo por completo la timidez que la había invadido, llevó sus manos hasta los botones de su blusa y los desabrochó uno a uno. Aunque los primeros dos botones pudo soltarlos con facilidad, al percatarse de que los ojos de Chikane estaban fijos en la piel que poco a poco quedaba al descubierto, sus movimientos se volvieron torpes; abrir el último botón se convirtió en una prueba imposible de superar, hasta que Chikane se encargó personalmente de ello y separó por completo los extremos de la blusa.

La respiración de Himiko se volvió pesada al sentir la mirada ardiente que Chikane le dirigía a sus pechos, escasamente cubiertos por un sujetador negro; dicho sujetador era de media copa, le quedaba muy bien, solo que el movimiento le había alzados los senos hasta casi parecer que estaban a punto de escapar al control de las copas. Sentía los pechos pesados por la excitación y sus pezones incluso podían marcarse con claridad a través de la delgada tela del sujetador.

Chikane llevó su dedo índice, bajo el tirante y con lentitud lo retiró, dejando su hombro desnudo que ella se apresuró a besar. Sus labios se dirigieron al cuello de la joven, el cual mordisqueó a lo largo del mismo.

Cuando separó sus labios de ella, sus dedos se dirigieron al broche delantero del sujetador, abriéndolo por completo y revelando en su totalidad, los pechos de la joven.

Himiko esperó sentir vergüenza o timidez por estar casi desnuda delante de su amiga, pero ninguna de esas emociones apareció; por el contrario sentía una fuerte necesidad de saber si su cuerpo le era atractiva, confirmación que llegó con una breve mirada al percatarse de que la peli azul también comenzaba desvestirse y soltó una pregunta.

Chikane: ¿Te gusta lo que ves?

Himiko: Ya te dije que si

Chikane: ¿No vas…a tocarme?-su boca se le había secado por el deseo y tuvo que humedecerse los labios con la punta de la lengua -Estoy fascinada con solo mirarte

-“Chikane: en definitiva lo voy a hacer con Himiko después de todo, nooooooooo, no quiero T.T”-


El autoestima de Himiko creció hasta el infinito con aquellas palabras, pero pronto su mente y sus sentidos fueron atrapados por algo mucho más importante que una declaración.

Chikane dibujó la aureola del pezón de Himiko con la yema de su dedo, provocando que se le erizara aún más que antes; con cuidado y ternura empezó a abarcarlo en su mano. A Himiko le encantaba esa simple caricia, pero quería más y así se lo hizo saber arqueándose para adelante, llenando su palma con el seno.

-¡Ah Himiko!-inspiró jadeantemente y se inclinó para tomar el pezón entre sus labios.

Un escalofrío de placer la recorrió por completo en cuanto los labios de su amante entraron en contacto con aquella parte tan sensible. Completamente extasiada dejó caer la cabeza hacia atrás en cuanto sintió como el movimiento de la lengua y la presión que los labios de ella ejercían estaba teniendo efecto en el sensible punto de entre las piernas.

Ambas se dejaron caer sobre la mullida alfombra que decoraba la sala de la habitación, tan metidas estaban en el momento que ni siquiera rompieron el contacto para hacerlo. Sin ninguna vergüenza, le ofreció el otro pecho y ella le dedicó la misma atención que al primero, pero ocupándose de este con su mano.

Cuando ella se retorció contra el piso, la falda se le deslizó hacia arriba. En ese momento sintió la mano de ella recorrer sus muslo en una suave caricia, en una clara dirección, aumentando la excitación que la invadía. Sintió la presión del dorso de su mano contra su ya húmeda ropa interior, a lo que respondió con un inconfundible gemido de placer; al que le siguió otro cuando sintió presión en el punto correcto.

Himiko: -Oh-gimió con abandono, siendo recompensada por un tierno beso en la mejilla.

Chikane: Si has cambiado de opinión podemos parar

¿Parar? ¿Estaba loca? Si se detenía era capaz de matarla

Cuando Himiko pensó aquel plan, se imaginó a si misma conservando la calma y no participando activamente en el acto, pero sus intenciones iniciales nada tenían que ver con el fuego que la recorría en aquellos momentos.

Su cuerpo se tensó con anticipación al sentir como la mano de Chikane se deslizaba por la cinturilla de sus bragas y respingó cuando los dedos de ésta se deslizaron por sus húmedos rizos.

Chikane: ¿Eso es un 'no'?

Himiko: Es un 'no te pares o te arrepentirás'-su respuesta le valió una sonrisa y un lento masaje en el punto exacto que casi la vuelve loca. Oh Chikane -gimió su nombre con frenesí mientras sentía como estaba a punto de explotar. Jamás se había sentido tan excitada y no estaba segura de poder aguantar durante más tiempo la deliciosa caricia que le estaba prodigando.

Chikane: Déjate ir, Himiko. Déjate ir…-como no podía dar ese paso por sí misma, Chikane se inclinó hasta sus pechos, donde mordisqueó y tiró con suavidad de un pezón, provocándole el estímulo que necesitaba para alcanzar el orgasmo en medio de sonoros jadeos y gemidos.

Aún estaba en medio de las convulsiones del orgasmo, pero Chikane no detuvo ni redujo el ritmo de sus caricias, provocándole casi de inmediato el segundo de la noche.

Cuando los espasmos remitieron se percató no sólo de que había enterrado con fuerza sus uñas en la espalda de la peli azul, porque la soltó de inmediato, sino que ella por una extraña razón seguía completamente vestida. El hecho de que ella estuviera semidesnuda y hubiera alcanzado dos orgasmos mientras ella seguía completamente vestida, era algo extrañamente excitante.

Himiko: Guau-pronunció con desmayo cuando pudo recuperar el suficiente aliento como para hablar-Eso ha sido…guau

Chikane le sonrió con satisfacción e inmediatamente la tomó en brazos y empezó a caminar rumbo a la recámara.

Chikane: Lo que estamos a punto de hacer, merece que estemos lo más cómodas posible.

Para Himiko, Chikane podía haberla colocado en una cama de clavos y no le hubiera importado para nada mientras continuara acariciándola. La depositó con cuidado en el centro del colchón y ella se hincó a su lado, se preparaba para deshacerse de sus ropas cuando los dedos de Himiko se lo impidieron

Chikane: -¿Qué…?

HImiko: Quiero hacerlo yo

Sin darle a tiempo para replicar, comenzó a desnudarla, casi de inmediato procedió a acariciar su parte íntima, arrancándole un nuevo gemido de placer. Quería desvestirla ya, pero también le apetecía torturarla un poco, así que se hincó en la cama y procedió a desabrocharle la blusa con lentitud.

Cuando finalmente abrió la blusa, llevó sus labios hasta los pechos de su amante y los recorrió con los labios.

Chikane: Himiko…

Sonrió ante la súplica que dejaba entrever la voz de la peli azul, con decisión llevó sus manos hasta la cinturilla de sus bragas y los bajó en un solo movimiento.

Himiko: Quiero hacerlo ¿sabes? Así que…por favor déjame

Chikane: Hi…

La acarició con movimientos lentos y caricias titubeantes, pero que la pusieron al límite en cuestión de minutos. Cuando las caricias se detuvieron pensó que ella no querría llevarla más lejos y podrían continuar, pero supo que estaba equivocada en el momento en que la vio inclinarse y sintió sus labios rodeándola.

Himiko no se reconocía a sí misma. Le había dado placer a Chikane con sus manos y en aquellos momentos trataba de hacerlo con su boca; se había sentido tremendamente excitada ante la posibilidad de regresarle de esa manera el placer que le estaba dando. Quizá su atrevimiento tenía que ver con el motivo por el cual estaba haciendo ello, quería disfrutar de aquella única vez, de aquel momento de deliciosa locura, lo más posible. Aunque lo cierto era que, en muchos momentos, se había olvidado por completo de las razones que la habían llevado a esa cama, a ese momento.

Lo que no tenía de técnica lo suplía con entusiasmo y a juzgar por los gemidos de Chikane, lo estaba haciendo muy bien. Lo sentía a punto de terminar y aunque a ella le hubiera gustado llegar hasta él final, las manos de Chikane la sujetaron por los hombros y la separaron con firmeza

Chikane: Es mejor que no, Himiko

Lo que siguió a continuación eran solo imágenes borrosas en la mente de Himiko. Las ropas de ambas quedaron regadas por toda la habitación mientras sus cuerpos desnudos se frotaban entre si, en medio de caricias ardientes por parte de ambas.

Finalmente, tras un orgasmo más de ella y cuando no creía poder resistir más tiempo, Chikane le separó las piernas con suavidad y la preparó para el momento.



Chikane se preparó para entrar en ella, mirándola a los ojos. Las miradas de ambas quedaron atrapadas mientras entraba en ella, centímetro a centímetro se volvía uno misma con ella, pero sus miradas no se separaron ni un instante.

Cuando entró con sus dedos por completo en ella, un sentimiento cálido la embargó por completo, pero trató de desecharla inmediatamente y prefirió rodear su espalda con sus brazos y enterrar su rostro en el cuello de su amante.

Las embestidas iniciaron lentamente, hasta que el ritmo empezó a aumentar cada vez más.

El orgasmo estaba un paso de sacudirla nuevamente por completo, pero aquella vez la presión era mucho más intensa que las ocasiones anteriores; su espalda se arqueaba, su respiración era entrecortada y sus gemidos se mezclaban con pequeños gritos al tiempo que enterraba de nuevo sus uñas en la espalda de la peli azul.

Al final, cuando pensó que no podría aguantarlo más, alcanzó el clímax en medio de gritos y jadeos que acalló mordiéndola en el hombro.


Chikane: no…no…como pude hacer esto…



Himeko: Chikane-chan… Chikane-chan despierta…


Chikane: Hime...ko que sucedió…


Himeko: al parecer tuviste una pesadilla.

Chikane: -“una pesadilla que pudo haber sido cierto y si no pongo en freno esto entonces en verdad sucederá.”-


Chiken: Himeko yo debo contarte algo, algo que esta ocurriendo con mi hermana y Himiko...

1 comentarios:

Ety dijo...

tu fic esta muy bueno espero la continuacion XD

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