Mai hime y sus
personajes no me pertenecen, sólo tomé prestado.
One shot.
Una noche y 4
Las palabras de esa
prostituta eran estúpidas, sus manos temblorosas me fueron
indiferentes, no es la primera vez que estoy con alguien que no está
a la altura, debe ser por eso su trémulo comportamiento. Tampoco es
la primera vez que busco esto, lo que ningún hombre pudo darme, lo
que tampoco una mujer ha podido. La gente no comprende, que aunque el
dinero no me hace feliz completamente, como tantos se ensanchan el
pecho de repetirlo a mi espalda, sí me da la completa seguridad de
hacer lo que en verdad deseo, despotismo, comprar al mundo, comprar
otra noche, un secreto, uno que larga cuenta lleva conmigo, cuenta
que no he saldado.
Difícil ha de ser
para muchos, entender cómo en esta época, la intimidad, la
privacidad y las preferencias de algunas personas, pueden cambiarles
o destruirles la vida, a mi ninguna, ya sabía que mientras me
quedara callada, mi vida no se vería truncada por algunos
retrógradas, la cúspide de todos ellos, mis padres, que aunque
debieron amarme como soy, como ellos me trajeron al mundo, como
siempre he sido, como nadie me enseñó u orilló, optaron por
maldecirme, por decir que Dios se equivocó. ¿No se supone que su
Dios es perfecto?


